Grupos del norte de Mali contrarios a la salida de MINUSMA

El pasado día 21 de junio contamos cómo el jefe de la MINUSMA había presentado su informe sobre Mali ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. El mandato de la fuerza multinacional MINUSMA acaba oficialmente el próximo 30 de junio, por lo que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas ha de tomar una decisión sobre su renovación. En el informe presentado en la sede de Naciones Unidas se hacía mención expresa de la matanza de civiles sucedida en Moura en marzo de 2022 y se mencionaba expresamente que había sido obra del ejército maliense y sus aliados de un país extranjero. La respuesta del ministro de Asuntos Exteriores de Mali, Abdoulaye Diop, fue manifestar el malestar del gobierno de Mali con la MINUSMA y pedir su salida “sin retraso” (“sans délai”) del país. La “crisis de confianza” entre el gobierno de Mali y la MINUSMA que el ministro Diop mencionó en su discurso en Naciones Unidas no es producto únicamente del malestar maliense por la acusación vertida en el informe. Se trata de un proceso de deterioro de relaciones prolongado en el tiempo. Por un lado, tenemos la naturaleza no democrática del gobierno de Bamako, que ha puesto a la comunidad internacional ante el dilema de cooperar y por tanto legitimar una junta militar. Y por otro lado tenemos la percepción maliense de que una década después del despliegue de fuerzas internacionales en el país la violencia yihadista no sólo se ha cronificado sino que se ha intensificado y expandido. La actual situación abre la posibilidad de varios escenarios. Podría suceder que la MINUSMA se retire de Mali, dejando un peligroso precedente de que una fuerza de paz de Naciones Unidas sea obligada a abandonar un país donde se han estado produciendo matanzas de civiles. También es posible que Naciones Unidas apruebe una extensión del mandato de la MINUSMA, lo que supondría un abierto desafío a la junta militar, que pasaría a ser tratada como un mero gobierno de facto. En cualquier caso, habrá que estar pendiente del papel que juegue Rusia, ya que es un país aliado clave de la junta militar de Mali (véase anteriormente en OSINT Sahel un repaso a las aeronaves militares entregadas por Rusia a Mali), ya que recordemos que Rusia es miembro permanente del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas con derecho a veto. La crisis abierta entre Mali y la MINUSMA no sólo tendría repercusiones sobre el terreno porque supondría eliminar una molesta presencia de testigos internacionales, que ya han puesto en entredicho los métodos empleados por el ejército de Mali en su guerra contra las insurgencias yihadistas, sino que pone en entredichos ciertos consensos sobre los que se construyó la paz entre el gobierno y los rebeldes separatistas tuareg del norte del país. Esos grupos separatistas, encuadrados en el Marco Estratégico Permanente por la Paz, la Seguridad y el Desarrollo (CSP-PSD por sus siglas en francés), ya habían mostrado su rechazo al referéndum constitucional celebrado el domingo 18 de junio en Mali, contra el que habían promovido un boicot y en torno al cual habían denunciado fraude. Lo consideran contrario al Acuerdo de Argel de 2015 que puso fin a las hostilidades contra el gobierno. La petición a Naciones Unidas que la fuerza MINUSMA abandone el país ha dejado al CSP-PSD “consternado”, según se dice en el comunicado publicado el 21 de junio, donde se menciona la preocupación por el impacto que tendría la marcha de los cascos azules para la población afectada por “el terrorismo y el subdesarrollo”. Y donde se dice que la marcha de la MINUSMA sería un “golpe fatal” para el Acuerdo de Argel de 2015.
Mali pide la salida de la fuerza internacional MINUSMA del país «sin retraso».

El pasado viernes 16 de junio El-Ghassim Wane, representante especial del Secretario General de Naciones Unidas y jefe de la Misión Multidimensional Integrada de Estabilización de las Naciones Unidas en Mali (MINUSMA) compareció ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para presentar su informe sobre la situación del país. Dicha comparecencia fue respondida por el ministro de Asuntos Exteriores de Mali, Abdoulaye Diop, quien declaró que la MINUSMA “no ha sido capaz de proveer respuestas adecuadas a la situación de seguridad de Mali” y “parece haberse convertido en parte del problema por alimentar las tensiones comunitarias”. El asunto de fondo, al que el ministro Diop se refirió como “acusaciones de extrema gravedad y que son muy perjudiciales para la paz, la reconciliación y la cohesión nacional» es la Masacre de Moura. En esa localidad de la región de Mopti varios cientos de civiles fueron asesinados entre el 27 y el 31 de marzo de 2022. Pocas semanas después la organización Human Rights Watch informó que en Moura murieron 300 personas en lo que calificó como la “peor atrocidad de la que se ha informado en Mali en una década de conflicto”. La misma organización afirmó entonces haber recogido el testimonio de numerosos testigos locales que culpan a de la masacre a las fuerzas gubernamentales y a otra compuesta por personal no africano y que no hablaba francés, lo que apuntaría a ciudadanos rusos. La mayoría de las víctimas fueron identificadas como pertenecientes a la etnia fulani (también conocida como peul), tradicionalmente nómada y pastoril. El reciente informe del jefe de la MINUSMA señala en su página 6 como responsable de la masacre de Moura a “tropas de las fuerzas armadas malienses y de personal de seguridad extranjero”. Según el ministro Diop, la acusación de Naciones Unidas, que apunta directamente a las fuerzas gubernamentales, “está generando un sentimiento de desconfianza de la población maliense hacia MINUSMA y una crisis de confianza entre las autoridades de Mali y MINUSMA”. Así que a continuación solicitó el retiro de la fuerza internacional del país “sin retraso”. La reacción de las autoridades malienses al informe de Naciones Unidas ha incluido acciones judiciales contra los miembros de la comisión investigadora, a los que se les acusa de delitos como “espionaje”, de “dañar la moral de los ejércitos de tierra o del aire” y de “dañar la seguridad exterior del Estado”. El comunicado del fiscal general menciona expresamente que los delitos tienen vinculación con la investigación de lo sucedido en Moura. Por un lado, la solicitud de retirada de la fuerza multinacional MINUSMA es el reflejo de la percepción extendida en Mali de la escasa efectividad de las fuerzas externas para lograr la paz en el país, donde la violencia yihadista no sólo se ha cronificado, sino también extendido a otros países de la región. El fenómeno refleja las limitaciones de los “cascos azules” de Naciones Unidas para pacificar un territorio, pero también de lo complicado que ha resultado luchar contra insurgencias yihadistas en todo el mundo desde el 11-S. No se puede decir que el balance sea brillante y positivo. Véase al respecto: «La intervención europea en el Sahel: lecciones a desaprender«. Por otro lado, hay que recordar que MINUSMA nació en el contexto del vacío de poder generado en Mali por la rebelión tuareg en el norte del país, que precedió a la toma posterior del poder por parte de los yihadistas. Así que la presencia de MINUSMA en el país era una garantía para los habitantes del norte. Precisamente, la región norte del país es la que menos participó en el referéndum constitucional del pasado domingo 18 de junio. Así que se puede extender la idea en el norte de Mali que la salida de la fuerza MINUSMA rompe los consensos sobre los que se construyó la convivencia pacífica con Bamako. La falta de una fuerza internacional en Mali sólo podrá hacer más recurrentes las masacres como la vivida en Moura.
Irán emplea Mali y Burkina Faso como tapadera para adquirir aviones Airbus A340.

Recientemente vimos la existencia de distintas noticias e indicios de que, ante la existencia de sanciones económicas de Occidente, Rusia podría estar usando Mali y países de la región como puerta trasera para realizar operaciones comerciales con terceros. Existe otro país, sometido también a sanciones internacionales que estaría usando Mali para evadirlas: Mali. El pasado 30 de mayo, Babak Taghavaee, un conocido especialista en temas aeronáuticos que colabora con medios internacionales, anunció haber tenido noticias de que dos aparatos Airbus A340-212 habrían volado desde el aeropuerto de Kertajati, en la isla indonesia de Java Occidental, a Irán. Se trataba de dos aparatos con matrícula de Mali TZ-DTA y TZ-DTC. Según Babak Taghavaee, los dos aparatos tenían previsto volar desde Indonesia y Mali, pero durante el trayecto se habrían desviado al aeropuerto de Chabahar, en el suroeste de Irán. En el traslado de los aparatos habrían participado Mahdi Maghfouri, antiguo general del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica y ahora directivo en la aerolínea iraní Mahan Air. Curiosamente, los dos Airbus A340 almacenados en Indonesia habían pertenecido entre 2006 y 2020 a la fuerza aérea de Francia, destinados en el Escuadrón de Transporte 3/60 “Esterel” con base en Creil-Senlis. Al parecer los aparatos rara vez realizaron misiones de transporte de personalidades y se dedicaron fundamentalmente a transportar militares franceses en despliegues internacionales. Ambos aparatos llegaron a ostentar las matrículas civiles francesas F-HFDD y F-HLMG. Matrícula francesa Modelo Nº de construcción F-HFDD Airbus A340-212 75 F-HLMG Airbus A340-212 81 Los aviones fueron adquiridos por la empresa francesa LMO Aero y fueron trasladados desde Francia a Indonesia en abril y mayo de 2022. Al tiempo de su estancia en Indonesia los aparatos fueron pintados de color blanco. No se trataría de la primera vez que Irán empleas países africanos como intermediarios para adquirir aviones. El blog “Feit of fake” informaba de los extraños movimientos de cuatro Airbus A340-300 que habían despegado el 23 de diciembre de 2022 desde Johannesburgo rumbo a Uzbekistán, pero una vez en el espacio aéreo de Irán, los cuatro aparatos aterrizaron en Teherán. El día antes de su vuelo, los cuatro aparatos aparecían registrados en Guernsey, una dependencia británica en el Canal de la Mancha. El día de su partida el registro cambió a Burkina Faso, empleando las matrículas civiles de Burkina Faso XT-AKA, XT-AXB, XT-AKK y XT-ALM, aunque no queda claro la asignación a cuáles aparatos. Según “Feit of fake”, los cuatro aparatos habían servido previamente en Turquía y, tras ser vendidos por la empresa Avro Global de Hong Kong a Africa Charter Airline, habrían terminado en manos iraníes. Matrícula turca Modelo Nº de construcción TC-JDM Airbus A340-311 115 TC-JDN Airbus A340-313X 180 TC-JIH Airbus A340-313X 270 TC-JII Airbus A340-313X 311 Según Babak Taghvaee, los pilotos de los cuatro aparatos habrían declarado emergencia para aterrizar en Irán, lo cual habría merecido un comentario de la Organización de la Aviación Civil Internacional en Twitter. La utilización de matrículas y empresas de países africanos no significa necesariamente que Irán haya establecido una infraestructura compleja en el continente para realizar estas operaciones, pero reflejaría el interés del régimen de Teherán por las posibilidades que abren los países del Sahel como atajo para evadir las sanciones internacionales. Los precedentes de las operaciones rusas y la reciente visita del ministro de Defensa de Mali a Irán abren la puerta a todo un abanico de posibilidades.
Nuevos blindados chinos llegan a Mali.

Las fuerzas armadas de Mali (FAMa) están viviendo un proceso de rearme, obteniendo nuevas capacidades con la expansión de su flota de aeronaves y vehículos blindados, tal como vimos anteriormente en OSINT Sahel. Así, en el mes de marzo llegó un convoy logístico a Bamako con material militar chino, que fue presentado en una ceremonia semanas después. También repasamos la recepción de distintas aeronaves militares procedentes de Rusia y drones Bayraktar TB2 de origen turco. Esto supone que Mali está reforzando sus fuerzas armadas con materiales procedentes de nuevos socios estratégicos ajenos a Occidente. 🇲🇱 🇨🇳 | Large convoy of at least 70 trucks conveying new vehicles being delivered to the Malian Army, the vehicles include WZ-551 and VP11 MRAP’s. pic.twitter.com/Q7lLZTvu4m — Jake (@Jakepor21) June 3, 2023 En este orden de cosas, un nuevo convoy logístico formado por 70 camiones procedente del puerto de Conakry llegó a Mali a finales del mes de mayo. El convoy transportaba nuevos materiales militares de origen chino con destino a las fuerzas armadas de Mali. Possible delivery of armored vehicles of Chinese origin to the Malian army. VP11 and CS/VP11 Lynx have been seen and WZ-551 have also appeared. pic.twitter.com/rqtNYsClnH — Al4sko Diallo (@Alasko73) May 31, 2023 Entre los nuevos materiales se aprecian los vehículos a prueba de minas de la familia NORINCO VP11 y los vehículos ligeros 4×4 CS/VP11 Lynx. Ambos modelos de vehículos fueron recibidos en el anterior gran convoy logístico con material chino que llegó a Mali en marzo. La novedad esta vez fue la presencia de vehículos de transporte de tropa 6×6 modelo WZ-551. Se trata de un blindado sencillo muy presente en numerosas fuerzas armadas de África, como Camerún, Sudán, Sudán del Sur, Guinea Ecuatorial, etc. Y que ya hemos visto en conflictos armados del Sahel. Norinco WZ551. An MRAP is supposed to protect the crew even if the vehicle is sacrificed. Most of the damage here seems to be on the inside, in the crew compartment, which is not the outcome you want. pic.twitter.com/NDDrfmtFcC — DC, Last Legion, Infinity Redux (@DerektheCleric) April 12, 2023 Precisamente, la vulnerabilidad ante minas terrestres y artefactos explosivos señalada en el tuit anterior fue aminorada en una versión evolucionada del blindado WZ-551 llamada VN2C que también Mali ha incorporado a sus fuerzas armadas. Los nuevos vehículos fueron presentados junto con otros de diverso origen en una ceremonia celebrada en el campamento militar de Kati el 3 de diciembre de 2021. La cooperación militar china con Mali no sólo tiene lugar a través de la venta de material militar en un momento histórico de malas relaciones con Francia, principal potencia garante de la seguridad del país hasta hace poco, sino que China está presente en Mali a través de un contingente de cascos azules integrados en la fuerza multinacional MINUSMA. Ese contingente lo forma una compañía de zapadores, un hospital role 2 y una unidad de protección de la fuerza. Le 10e lot de troupes chinoises de maintien de la paix au détachement d’infanterie de défense du Mali a reçu de nouveaux véhicules anti-mines embuscade. C’est la première fois que cet équipement est installé dans une force chinoise de maintien de la paix à l’étranger. pic.twitter.com/n4RN6CDZtB — Ambassade de Chine en France (@AmbassadeChine) January 30, 2023 Ese contingente chino integrado en MINUSMA emplea varios modelos de vehículos blindados chino, lo que habrá servido para una primera toma de contacto de los militares malienses con el material militar de origen chino. De hecho, el contingente chino en MINUSMA emplea blindados 6×6 modelo WZ-551 como los que acaba de recibir el ejército de Mali. La suma de material blindado y aeronaves procedentes de China y Rusia respectivamente han convertido a las Fuerzas Armadas de Mali en las mejores dotadas ahora mismo entre el grupo de cinco países sahelianos (G-5). No obstante, queda pendiente comprobar si ante este enorme crecimiento de materiales de nueva incorporación es acompañado de los niveles de formación y personal adecuados, además de los presupuestos que requiere el mantenimiento y la operación de equipos complejos como son los aviones de combate, helicópteros y drones. La solución más fácil a corto plazo podría ser que Mali aumentara su dependencia de sus nuevos socios estratégicos y contara con personal procedente
¿Usa Rusia a Mali como puerta trasera para compras de material militar?

Medios de comunicación occidentales han revelado los intentos de operaciones rusas de compra de material de uso militar a través de países de África Central y Occidental. Esas compras podrían simplemente estar relacionadas con las operaciones militares de empresas rusas en el continente africano pero podrían ser un intento de emplear África como puerta trasera para adquirir material en el contexto de la guerra de Ucrania y las sanciones occidentales. De momento, sólo hay indicios. Pero será un tema a seguir de cerca. El 22 de mayo, Matthew Miller, portavoz del Departamento de Estado estadounidense, declaró que “hay indicios de que Wagner ha estado tratando de adquirir sistemas militares de proveedores extranjeros y transferirlos a través de Mali”. Esos intentos no habrían fructificado, ya que no habría indicios de que los contratos “han sido finalizado o ejecutados”. Uno de esos posibles intentos fue expuesto por el diario Financial Times días antes, el 19 de mayo. Supuestamente el Grupo Wagner habría intentado adquirir 20.000 cascos militares de polímero en China entre noviembre y diciembre de 2022 a través de una empresa intermediaria llamada Broker Expert («БРОКЕР ЭКСПЕРТ»), empresa de la que podemos encontrar rastros de sus operaciones comerciales entre Rusia y África. También podemos encontrar, en el perfil de una de las empresas del dueño del Grupo Wagner en la red social rusa VKontakte, copia de un mensaje de un periodista del Financial Times dirigido a su dueño, Yevgueni Prigozhin, donde se le pregunta por operaciones de exportación de Broker Expert a República Centroafricana. El mensaje fue hecho público por la empresa para burlarse del periodista Max Seddon y su investigación. El mensaje del periodista Max Seddon al empresario Yevgueni Prigozhin pidiéndole su versión de los hechos de los negocios de Broker Expert a República Centroafricana menciona la empresa Bois Rouge, relacionada con los negocios del Grupo Wagner en el país africano. Los cascos comprados por Broker Expert fueron encargados a la empresa china Hangzhou Shinerain Import And Export Co., que declaró estaban destinados a actividades lúdicas. Fueron enviados en cuatro cargamentos valorados por encima de los dos millones de dólares a través del puerto de Douala en Camerún, según también el Financial Times. El perfil de la empresa Shinerain Import And Export Co. en el portal AliBaba.com parece haber desaparecido, aunque hay rastro de los productos textiles que ofrecían y de al menos una operación de exportación a la empresa Grupo BTK de Rusia. Anteriormente, en enero de 2023, la cadena estadounidense CNN había informado de la preocupación del gobierno de Estados Unidos por la venta a Rusia de material militar, como cascos y chalecos antifragmentos, procedente de China. Se desconocía entonces si las operaciones de venta habían tenido lugar bajo conocimiento de las autoridades chinas. Hay que recordar que en el portal mayorista AliBaba.com y en el portal minorista Aliexpress.com se vende gran cantidad de material de potencial uso militar, especialmente uniformes y aparatos de comunicaciones. Considerando las varias decenas de miles de miembros que forman las fuerzas armadas y de seguridad de Mali o República Centroafricana, los 20.000 cascos comprados en China y descargados en Camerún podrían tener como destino a personal africano de países donde el Grupo Wagner opera. No hay pruebas de que ese material se hubiera trasladado a Rusia para equipar a combatientes de la empresa. Pero no se trata del único caso del que se tienen noticias. En abril de este año, el Washington Post publicó varios informaciones filtradas por un reservista de la fuerza aérea estadounidense en Internet que mencionaban los esfuerzos del Grupo Wagner de adquirir drones turcos vía Mali. Esa información fue comentada por varios expertos franceses para Radio France International, que la consideraban dudosa. Según el Washington Post, no existían indicios de que las autoridades turcas estuvieran al tanto o que los intentos rusos hubieran tenido éxito.
El ejército de Mali recibe oficialmente nuevo material

Recientemente dábamos cuenta de la llegada a Bamako de un convoy logístico cargado de material militar, que incluía vehículos de origen chino. Ese material fue presentado el pasado día 27 de abril en Kati en una ceremonia donde también se presentó oficialmente material de diverso origen. Así, pudimos ver los vehículos ligeros 4×4 de fabricación china Lynx CS/VP11. En las anteriores imágenes podemos ver que los vehículos todoterreno ligeros Lynx CS/VP11 han sido dotados de la ametralladora pesada china W85 calibre 12,7x108mm. En la segunda foto podemos ver dos tipos diferentes de lanzagranadas de origen chino. Sobre el capó de los vehículos se han colocado los lanzagranadas LG5 de 35mm, de los que existe también una versión de exportación de 40mm OTAN. Frente a los vehículos vemos los lanzagranadas LG3 sobre trípode. Ambos lanzagranadas son de origen chino. También fueron presentados los vehículos a pruebas de minas Norinco VP11, cuya llegada a Bamako pudimos ver. Pero no fueron los únicos blindados presentados aquel día. En la ceremonia de recepción de nuevos materiales se mostraron vehículos blindados de origen soviético BTR-60, BTR-70 y BRDM-2. Evidentemente no se trata de nuevos vehículos, sino de su reentrada en servición tras una puesta a punto. Recordemos que en diciembre de 2021 también se mostraron en una ceremonia vehículos blindados BRDM-2 y BTR-70 que se reincorporaban al servicio tras una puesta a punto por la empresa serbia Azimuth, con la que Mali había firmado un contrato por valor de 10 millones de dólares el 20 de octubre de 2018. La novedad de la ceremonia del pasado mes de abril en Kati fue la presentación de un nuevo blindado 4×4. Se trata del Guardian de International Armored Group. IAG Guardian Xtreme 4×4 (🇦🇪) (in my opinion but if someone has an idea). pic.twitter.com/pXhRrxu55Y — Al4sko Diallo (@Alasko73) April 27, 2023 Por último, hay que destacar la presencia de vehículos todoterreno KIA KM450 de origen surcoreano y Toyota Land Cruiser HZJ79, un clásico ya en los ejércitos africanos del Sahel. Además, se presentaron camiones y autobuses, junto con otro material auxiliar. Continua así el refuerzo material de las fuerzas armadas malienses, que gracias a la recepción de aeronaves procedentes de Rusia, aumenta sus capacidades en general frente a las fuerzas insurgentes de carácter yihadista que azotan el país y mantienen control sobre una extensión considerable de Mali. Además, se constata que, tras la ruptura de la cooperación militar entre Mali y Francia, el país africano ha encontrado proveedores alternativos en China y Rusia, pero también en otros países que han podido proporcionar productos y servicios como Corea del Sur y Serbia respectivamente.
Los drones Bayraktar TB2 en Mali.

El pasado día 16 de marzo de 2023 las autoridades malienses presentaron diversas aeronaves en el aeropuerto Modibo Keita de Bamako. En OSINT Sahel repasamos las aeronaves recibidas por Mali procedentes de Rusia y presentadas en aquella jornada. Pero quedaba pendiente unas aeronaves muy particulares: los drones de origen turco Bayraktar TB2. Según el portal Janes, Mali había recibido anteriormente tres drones Bayratar TB2. Los aparatos fueron mostrados en la base de Mopti-Sevaré en diciembre de 2022. Más tarde, en febrero de 2023, dos aparatos fueron trasladados a la base de Gao. Según la misma información del portal Janes, las bases áreas de la fuerza aérea de Mali en Mopti-Sevaré y Gao han cambiado de código numérico, un sistema de identificación de instalaciones aéreas copiado de la fuerza aérea francesa. Si anteriormente eran las bases 102 y 103, han pasado a denominarse bases aéreas 200 y 300 respectivamente. Uno de los TB2 avistado en Gao en febrero de 2023 llevaba como matrícula el código TZ-03D, lo que permitió especular que se trataba del tercero de un lote y por tanto deducir la cantidad total recibida. En la presentación en Gao estuvo presente el ministro de Defensa, coronel Sadio Camara. El coronel Sadio Camara durante la presentación de los drones TB2. Foto vía Teria News. Los aparatos mostrados en la ceremonia del día 16 de marzo en Bamako lucían los códigos TZ-04D, TZ-05 y TZ-06D. Recordemos que, en la fuerza aérea de Mali, todas las matrículas comienzan por el código TZ, al que le sigue una cifra y por último una letra con un código del tipo de aparato. Los drones TB2 recibidos por Mali lucen como sensor principal el conjunto de cámaras Aselsan CATS instalada en una bola motorizada, al bloquear Canadá la exportación a Turquía del sistema L3 Wescam MX15. Los drones TB2 dejaron rastro de sus vuelos por el interior del país gracias a las emisiones de los transponder captados por fuentes abiertas, que también nos ha permitido conocer el largo viaje de uno de ellos a Marruecos. Finalmente, el pasado mes de abril, las autoridades de Mali mostraron las imágenes captads por un TB2 en el ataque a un vehículo de las insurgencias yihadistas. Se confirmó así su entrada en servicio.
Accidente de helicóptero de combate de la fuerza aérea de Mali

El pasado sábado 22 de abril a las 13:10 (hora local de Mali) sucedió el accidente de un Mil Mi-24D de la Fuerza Aérea de Mali. El aparato se estrelló en una zona residencial del distrito de Missabougou en la capital del país. Los tres tripulantes perecieron en el accidente. Uno de los dos tripulantes fallecidos en el accidente del 22 de abril de 2023 fue identificado como el capitán Mamadou Fofana por la prensa local, que al parecer había concluido su formación en Rusia en 2022 y recientemente se había casado. Mientras que según «Wamaps» en Twitter, entre los tres fallecidos en el accidente se encontraba un tripulante ruso. La rápida expansión de la fuerza aérea de Mali hace pensar que sea inevitable la presencia de personal extranjero para operar los aparatos recibidos en los últimos años. De hecho, los Mil Mi-24D malienses operaron durante un tiempo con tripulantes ucranianos. El aparato accidentado fue identificado como el Mil Mil-24D matrícula TZ-01H. Se trata de un aparato procedente de un origen distinto a los recibidos de Rusia en los últimos años (véase “Un nuevo socio estratégico: la fuerza aérea de Mali y el material recibido de Rusia” publicado el 18/04/2023). El Mil Mi-24D perdido en este accidente procedía de un lote de seis aparatos comprados por Mali de segunda mano a Bulgaria. Este aparato fue construido en 1981 en la Unión Soviética y en la fuerza aérea búlgara lució el numeral 117. Junto con el resto de los helicópteros vendidos a Mali fue revisado en la planta de aviación Georgi Benkovski ubicada en Plovdiv. Según la revista búlgara Aero, a los aparatos se le retiraron equipos relacionados con el guiado de misiles. El contrato fue gestionado por empresas intermediarias búlgaras y contó con el apoyo financiero de Francia. Tras su puesta a punto, en julio de 2007 los aparatos con numeral búlgaro 117 y 119 fueron trasladados a Mali en un avión Antonov An-124 de la empresa Volga-Dniepr. Allí recibieron el numeral TZ-404 y TZ-405. El resto de los aparatos del contrato recibieron las matrículas TZ-406, TZ-407, TZ-414 y TZ-415. Al menos dos Mil Mi-24D malienses sufrieron accidentes. El primero tuvo lugar el 13 de marzo de 2013 durante un ejercicio multinacional. Un Mi-24D golpeó con sus palas un vehículo militar de Burkina Faso, matando a un soldado de ese país. El accidente supuso la pérdida total del aparato. El segundo accidente tuvo lugar cerca de la localidad de Ouro Modi el 12 de abril de 2013. Murieron los cinco ocupantes, incluyendo un coronel maliense. La revuelta tuareg en el norte del país durante 2012 sorpendió al aparato con matrícula TZ-407 desplegado en Gao. El aparato fue encontrado con desperfectos durante la Operación SERVAL. Tiempo después, los tres aparatos supervivientes del contrato búlgaro (TZ-404, TZ-405 y TZ-414) recibieron las matrículas TZ-01H, TZ-02H y TZ-03H, aplicando el nuevo sistema de identificación de aparatos maliense, donde a un código numérico de dos cifras le sigue el tipo de aparato. Que tres de los seis Mil Mi-24D comprados de segunda mano a Bulgaria hayan sido perdidos en accidentes da idea de la dureza de las condiciones en las que operan las aeronaves de Mali, tanto por los exigente de los ambientes cálidos para los helicópteros como por los recursos disponibles para mantenimiento. A falta de confirmación de la identidad del tripulante ruso que supuestamente habría fallecido en el accidente, es de esperar que las fuerzas armadas de Mali cuenten con asesores extranjeros para operar una flota en rápida expansión pero que se enfrenta a condiciones de operación que son todo un desafío.
Un nuevo socio estratégico: la fuerza aérea de Mali y el material recibido de Rusia.

La junta militar de Mali ha completado su giro de alianzas con la salida del personal militar francés del país y la consolidación de la presencia militar rusa en el país. Este giro de alianza ha sido acompañado con la recepción de un número importante de aeronaves con capacidad de ataque procedentes de Rusia que son un refuerzo importante de las capacidades de las fuerzas armadas malienses. Pero esta rápida expansión significa también una enorme dependencia de personal extranjero para operar y mantener las aeronaves hasta que Mali disponga de personal y medios propios. La llegada de aeronaves a Mali proporcionadas por Moscú no es una novedad en la historia del país. Mali recibió durante la vieja Guerra Fría aviones de combate procedentes de la Unión Soviética. Así, en 1974 adquirió una docena de cazas MiG-21bis. Dos años más tarde recibió adicionalmente dos entrenadores biplaza MiG-21UM. Desaparecida la Unión Soviética y con los antiguos países comunistas de Europa del Este liquidando sus arsenales, Mali adquirió tres monoplazas MiG-21MF a la República Checa en 2005 para reforzar una flota con capacidades en profundo declive. Para el año 2012 ninguno de los MiG-21. volaba ya. La retirada de los cazas MiG-21 coincidió con una nueva era donde las principales adquisiciones de la fuerza aérea de Mali y las fuerzas de seguridad del país procedían de las más diversas fuentes, incluyendo antiguo material soviético llegado de segunda mano vía Europa del Este. Hasta la reciente recepción de los aparatos procedentes de Rusia, la fuerza aérea de Mali, que hasta entonces contaba como punta de lanza únicamente de los tres supervivientes de un pedido de cuatro aviones EMBRAER EMB-314 Super Tucano que eran la única dotación de la Escuadrilla de Caza. Cuestiones presupuestarias habían limitado el número de aparatos comprados a tan solo cuatro de los seis originalmente previstos. Los aparatos fueron presentados en junio de 2018. Aquel día pudo apreciarse que recibieron las matrículas TZ-01C, TZ-02, TZ-03 y TZ-04C. El último aparato se perdió en un accidente en Sévaré el 7 de abril de 2020, en el que fallecieron sus dos tripulantes. Además, existió polémica por la falta de equipamiento de los aparatos para desempeñar operaciones de ataque a tierra. El primer contrato reciente de Mali con Rusia se firmó en algún momento de 2017. Su existencia fue conocida porque la agencia rusa de exportación de armamento Rosoboronexport publicó una previsión de entregas de helicópteros durante aquel año. La lista incluía Mali. Así que, cuando el conglomerado Russian Helicopters anunció en octubre de 2017 la existencia de un contrato de venta de cuatro helicópteros Mil Mi-35M para Mali, dos aparatos ya estaban en el país. El Mil Mi-35M es la versión con motores más potente y cabina con pantallas digitales del célebre helicóptero de ataque Mil Mi-24. Externamente se diferencia del anterior porque cuenta con un montaje doble móvil de cañones de 23mm en la parte delante del aparato, debajo de la cabina. Los dos primeros Mil Mi-35M en llegar a Mali pudieron ser vistos en una visita oficial del presidente del país, Ibrahim Boubacar Keïta, a la Base Aérea 101 el 3 de octubre de 2017. La base ocupa el sector militar del aeropuerto Bamako-Sénou (actualmente denominado Modibo-Keïta). Aquel día pudieron ser vistos además otros aparatos de la fuerza aérea maliense, como el par de transportes ligeros Y-12E Turbo Panda de origen chino, un avión de transporte C295W de fabricación española y un helicóptero AS-532 Super Puma de origen francés. El contrato de compra de 4 Mi-35M se completó en los siguientes años. En un algún momento entre 2018 y 2020 se recibió el tercer aparato, mientras que el cuarto y último fue presentado al público en Bamako el 12 de enero de 2021. Gracias a las fotos publicadas podemos conocer las matrículas recibidas por los Mi-35M, que siguen un orden establecido: “TZ”, un código número de dos cifras y una letra que refleja el tipo de aeronave. En este caso la letra “H” hace referencia evidentemente a helicóptero. Los cuatro Mi-35M recibieron las matrículas TZ-11H, TZ-12H, TZ-13H y TZ-14H. Las tensiones con Francia, que culminaron con la salida de las tropas francesas del país, coincidieron con un progresivo acercamiento a Rusia, que se convirtió en el nuevo principal proveedor de material de la Fuerza Aérea de Mali. En este nuevo contexto, el 1 de octubre de 2021, el Ministerio de Defensa ruso anunció la entrega de cuatro helicópteros Mil Mi-17 a Mali. El traslado desde Rusia fue realizado por un avión Antonov An-124 con matrícula rusa RA-82038 que hizo escala en El Cairo. Según los datos del Stockholm International Peace Research Institute, que cita defenceWeb, se trató de un contrato de compra por valor de 61 millones de dólares y que incluía formación y armamento. El 1 de octubre de 2021, el Ministerio de Defensa ruso anunció la entrega de cuatro helicópteros Mil Mi-17 a Mali. El traslado desde Rusia fue realizado por un avión Antonov An-124 con matrícula rusa RA-82038 que hizo escala en El Cairo. Según los datos del Stockholm International Peace Research Institute, que cita defenceWeb, se trató de un contrato de compra por valor de 61 millones de dólares y que incluía formación y armamento. Aquellos cuatro aparatos recibidos por Mali proceden de la Planta de Aviación de Ulan-Ude, que los comercializa bajo la designación Mil Mi-171. Los aparatos entregados corresponden a dos subvariantes. Dos aparatos pertenecen a la subvariante Mi-171SH, con capacidad de ataque y empleo de armamento guiado. Recibieron las matrículas TZ-41H y TZ-42H. En la siguiente foto podemos ver al Mi-171SH matrícula TZ-41H con un sistema UPK-23 que contiene un cañón doble GSh-23 de 23mm y un contenedor lanzacohetes B-8V20A para 20 cohetes S-8 de 80mm. Los otros dos aparatos pertenecen a la variante de transporte Mi-171E. Estos últimos se diferencian por contar con un radar meteorológico en la barbilla y operar con depósitos de combustible suplementarios externos. Recibieron las matrículas TZ-43H y TZ-44H. Las entregas de material a la Fuerza Aérea de
El ejército de Mali refuerza su armamento con la llegada de nuevos materiales de origen chino

El ejército de Mali ha recibido recientemente material militar de origen chino, incluyendo vehículos a prueba de minas NORINCO VP11 y vehículos todoterreno ligeros Lynx CS. Además, se han identificado vehículos logísticos OTT Puma M36 de origen sudafricano.
Este refuerzo se suma a los seis transportes de tropa 6×6 modelo VN2C y a los todoterrenos 4×4 del modelo Dongfeng EQ2050 que el ejército maliense recibió anteriormente.