Las relaciones de Burkina Faso y Rusia entran en una nueva etapa

El pasado día 24 de enero un avión de transporte Ilyushin Il-76 ruso aterrizó en Burkina Faso con material militar. Se abre ahora una nueva etapa de las relaciones entre Burkina Faso y Rusia en el que personal ruso “asegurará la seguridad del líder del país Ibrahim Traoré y del pueblo burkinés”. La información de la llegada del avión fue anunciada en Telegram por el nuevo “Afrikanisky Korpus”, dependiente del Ministerio de Defensa ruso y que cuenta con canales en ruso e inglés. En las cuatro fotos difundidas se puede ver un avión Il-76 con la matrícula emborronada y en cuyo lateral destacan los enormes lanzadores de señuelos, lo que denota su carácter de avión de transporte militar.  Las fotos de la descarga del Il-76 ruso muestran en la plataforma de vuelo a otro avión, el carguero Boeing 737 con matrícula P4-EBO y perteneciente a la empresa burkinés Liza Transport International. Esa foto de un segundo avión con ciertos edificios y marcas en el suelo fueron una pista para que Ayme Ouedraogo geolocalizara las fotos y confirmara que fueron tomadas en Burkina Faso. Según informa el “Afrikanisky Korpus” ruso, al primer contingente de personal militar formado por cien personas que ya está en Burkina Faso se unirá otro de 200 en un futuro. Y tras ese primer viaje del Il-76 con material y personal militar, un avión Ilyushin Il-62M con una delegación de “alto nivel” con representantes de varios ministerios y agencias rusas llegó a Uagadugú el día 26 de enero. El aparato ha sido identificado como el Il-62M matrícula RA-86559. Mediante FlightRadar24.com podemos trazar su viaje desde Moscú. El día 24 de enero despegó rumbo Siria, volando de forma indirecta sobre Irán, Arabia Saudita y Egipto. Y en la madrugada del día 26 despegó de Siria para despegar a las 10:20am hora local, tras atravesar el espacio aéreo de Egipto, Libia, Chad y Níger. Según informa “African Initiative”, un nuevo proyecto informativo ruso orientado a África, se va a negociar una amplia agenda bilateral que incluye cooperación militar, ayuda humanitaria, educación, economía y medicina. La delegación rusa incluiría representantes del sector financiero ruso y hay planes de crear una moneda conjunta para Mali, Níger y Burkina Faso, países miembros de la Alianza de Estados del Sahel. [Véase anteriormente en OSINT Sahel: «Fractura y reorganización regional: La Alianza de Estados del Sahel» por Andrea Chamorro, 29 de diciembre de 2023]. Esa nueva moneda serviría de alternativa al franco CFA. Esta visita rusa es la segunda tras una anterior acontecida en diciembre y surge a partir de las bases creadas para la nueva etapa de relaciones tras la visita del viceministro defensa ruso a países del Sahel en septiembre [Véase anteriormente en OSINT Sahel:»Evolución de la influencia rusa en Burkina Faso» por Felipe Passolas (26 de enero de 2024).

Evolución de la influencia rusa en Burkina Faso

BURKINA FASO ¿Qué hacemos? Osint Sahel es una comunidad que combina OSINT (Open Source Intelligence) y geopolítica para fomentar el conocimiento sobre la región del Sahel y su importancia estratégica. Posts más recientes All Post Argelia Burkina Faso Chad Gambia Mali Marruecos Mauritania Níger Nigeria Otros Rusia Sahel Senegal Sudán Rusia refuerza su posición en Libia tras la salida de Siria Masiva llegada de material militar ruso a Bamako Francia abandona sus bases africanas en un repliegue sin precedentes Categorías Argelia Burkina Faso Chad Gambia Mali Marruecos Mauritania Níger Nigeria Otros Rusia Sahel Senegal Sudán

Acercamiento Níger-Rusia y el papel de Estados Unidos

Tras el golpe de Estado, la junta militar o Consejo Nacional para la Salvación de la Patria de Níger, nuevo órgano de gobierno del país, declaró que no cedería ante las amenazas o injerencias extranjeras en la política interna del país. Desde entonces hemos asistido a la expulsión de Francia del país, acuerdos bilaterales con Rusia y peticiones para reanudar las relaciones de Estados Unidos, pero con condiciones. País que mantiene una base de drones en el país. También hemos asistido iniciativas de la CEDAO para aliviar las sanciones económicas. Tras consolidarse en Malí, Rusia ha estrechado su colaboración con Níger a través de una estructura armada dependiente de Defensa, el Africa Corps, destinada a reemplazar al grupo Wagner y que también se extiende a Burkina Faso. No solo es Rusia la que quiere asentare en el Sahel sino que la Nueva Junta militar ha pedido ayuda al grupo de mercenarios rusos de Wagner. Aun no hay una lista asentada de acuerdos comerciales y energéticos entre ambos países. Pero como bien se estableció en San Petersburgo en el Africa Summit, en Níger parece seguirse la misma hoja de ruta que prosigue a la colaboración militar. Y como en Burkina Faso. también hay interés por ambas partes en la colaboración energética, en particular en la energía nuclear. Níger es un productor importante de uranio. Si este sector cae en la esfera rusa dificultara el acceso de Occidente a este mercado, tal y como esta pasando con las dificultades con los gaseoductos rusos que han afectado al consumo europeo. Las minas alrededor de la ciudad de Arlit, representan un 25% de todas las exportaciones de la Unión Europea. Níger es el séptimo productor del mundo. Estados Unidos tiene 1.100 soldados en Níger y una base de drones en la ciudad de Agadez. Véase anteriormente en OSINT Sahel: «Níger, base de operaciones áreas de contratistas estadounidenses en el Sahel» (abril 2023) .Construida en 2016 y gestionada por el Pentágono, se edificó para 650 soldados. Es el símbolo del compromiso estadounidense en la lucha contra el terrorismo yihadista desde donde parten todas las misiones en el Sahel.  La Agencia Central de Inteligencia (CIA) tiene también una base en Dirkou, al nordeste. Es uno de los mayores proyectos de la Fuerza Aérea de Estados Unidos y parte del mando regional estadounidense para África (AFRICOM). Recordemos que antes del golpe Níger mantenía unas relaciones fluidas de seguridad y ejemplo de ello son las donaciones de material que se realizaban. Estados Unidos se involucró desde el primer momento tras el golpe de estado porque reconocía el peligro de una guerra regional y el aumento de la influencia rusa. Antony Blinken, secretario de Estado, advirtió de las intenciones de Wagner de rentabilizar el golpe de Estado a su favor. La vicesecretaria de Estado en funciones Victoria Nuland no logró una solución negociada para revertir el golpe tras reunirse con la junta militar. Estas intenciones de reconducir la situación eran naturales, teniendo en cuenta la presencia de su base, la salvaguarda de sus operaciones y una posición clara para contener a Rusia, no solo en Ucrania sino también en África. Estados Unidos planea reanudar las relaciones con Níger si se restaura la democracia. La diplomacia estadounidense demuestra la dirección de sus intenciones en la región con la reciente presentación de credenciales de su embajadora en Niamey y otra visita a Burkina Faso.  Negociaciones que se han centrado en la condición de una transición democrática. Si por el momento no sabemos el resultado de este acercamiento, claramente indica una inclinación a limar posibles animosidades. La población ha realizado alguna protesta pidiendo la salida de la base y estas negociaciones bien podrían estar comprando tiempo para una base que ya bien podría ya estar buscando otro país desde el que operar.

Fractura y reorganización regional: La Alianza de Estados del Sahel

Recientemente la región del Sahel ha sido escenario de numerosos golpes de Estado fruto de luchas de poder, inseguridad y nuevos escenarios geopolíticos. Los cambios inconstitucionales de gobierno han sufrido condenas internacionales y el organismo que más presión ha ejercido ha sido la Comunidad Económica de Estados del África Occidental (CEDEAO) que impuso duras sanciones que llegaron hasta el embargo económico. Tras el golpe de Estado en Níger, la organización amenazó con una intervención en el país para restaurar al derrocado presidente Mohammed Bazoum, sin embargo, esta no llegó a producirse. No obstante, despertó unas dinámicas de gran interés entre las juntas militares sahelianas. Las juntas militares de Mali y Burkina Faso dieron su apoyo a la recientemente creada junta de Níger. Este apoyo se tradujo en acciones como el desbloqueo del comercio de grano de Burkina Faso hacia Níger. La Comunidad Económica de Estados del África Occidental había impuesto duras sanciones a Níger, un país que se encuentra al final de la lista de Índice de Desarrollo Humano, y donde la ayuda exterior supone un 40% de las arcas del país y 4,3 millones de personas dependen de la ayuda internacional. Al mismo tiempo, Estados Unidos y la Unión Europea cancelaron diversas ayudas financieras al país. La posibilidad de la intervención en Níger resonó con mucha fuerza en los primeros momentos. Sin embargo, se enfrentaba a grandes problemas tanto a nivel político como logístico. Con el paso de las semanas no se daban concreciones y a pesar de que la organización ha advertido de que la posibilidad sigue encima de la mesa, se podría aventurar que las posibilidades de que se llegue a dar son mínimas. El 16 de septiembre de 2023, las tres juntas militares firman la carta de Liptako-Gourma por la que se crea la Organización de Estados del Sahel. En esta carta se pueden observar cuestiones de gran importancia, como la asistencia mutua en caso de que alguno de los países firmantes sea atacado. Al mismo tiempo la carta está abierta a la integración de nuevos miembros. Este punto no sólo es útil en el caso de Níger, sino que también es de gran utilidad para Mali que en estos momentos se encuentra en conflicto con grupos yihadistas y separatistas tuareg en el norte del país. Actualmente el gobierno maliense ha conseguido recuperar Kidal, ciudad de una gran importancia histórica, pero el conflicto está lejos de terminar. En este ámbito se ha hecho notar la ausencia de Guinea en la firma de esta carta, ya que se encuentra gobernada también por una junta militar pero que no ha tenido una política tan agresiva con respecto a la presencia occidental. La incorporación de Guinea podría ser interesante ya que la organización adolece de un problema estratégico que es la carencia de una salida al mar. La seguridad es una de las cuestiones de mayor importancia en las agendas de las organizaciones sahelianas. No obstante, los cambios políticos en diversos países de la región las están poniendo en jaque. En diciembre del 2023, Burkina Faso y Níger anunciaban su retirada del G5 Sahel, Mali se retiró de la organización un año antes. Mali ha jugado un papel fundamental en la conformación de esta organización. No sólo por ser el país en el que se guardan los documentos oficiales, sino en el ámbito político. Burkina Faso y Níger han seguido los precedentes marcados por Mali en materia de desvinculación con Francia, la aproximación a Rusia y el desafío a organizaciones regionales como la CEDEAO. La presencia rusa se está haciendo notar cada vez más en estos países. Algunas de las acciones más llamativas han sido la llegada de la compañía de seguridad privada Wagner a Mali o las sucesivas entregas de armamento. La creación de la Alianza de Estados del Sahel tuvo lugar un día después de que los ministros de defensa de Mali y Níger se reunieran con el viceministro de defensa ruso, Yunus-bek Yevkurov. En diciembre de 2023, este enviado del Kremlin ha realizado una gira por los países de la AES además del este de Libia y República Centroafricana. Desde la creación de la organización, el nivel de cooperación entre los Estados firmantes ha ido en aumento. Al mismo tiempo la inestabilidad en la región y en la propia CEDEAO ha ido en aumento con intentos de golpes de Estado en Sierra Leona y Guinea Bissau protagonizados por militares. En noviembre de 2023 se celebró una cumbre de los ministros de Economía, Industria y Comercio con el objetivo de promocionar la economía de los países firmantes. En esta reunión se acordó la creación de un banco de inversiones y establecer comités para llegar a la unión económica y monetaria. Un mes después se celebraba la cumbre de ministros de Exteriores de la Organización. En el comunicado final se contempla la confederación entre los tres países como un objetivo a largo plazo. Actualmente nos encontramos en una situación en la que organizaciones establecidas desde hace años como el G5 Sahel o la CEDEAO se encuentran en un estado de fragilidad. Por otro lado, aparecen nuevas organizaciones en las que se está dando un importante nivel de integración entre los estados firmantes. Estas dinámicas de cambio se enmarcan en un contexto más amplio de cambio geopolítico en el que los aliados tradicionales del Sahel han perdido terreno frente a actores como Rusia, China, Turquía, Emiratos Árabes Unidos etc. Estados Unidos y la Unión Europea se han apresurado a acomodarse a esta nueva situación. Estados Unidos busca afianzar sus alianzas en el continente africano con el fin de impedir la expansión china que tanto terreno ha ganado en los últimos años. Por su parte, la Unión Europea se ha desplazado desde el Sahel a los países del golfo de Guinea que en anteriormente están comenzando a ver afectados por el yihadismo. El 11 de diciembre la Unión Europea anunciaba una nueva iniciativa de seguridad en Costa de Marfil, Ghana, Togo y Benín. Estos países son de menor extensión

Níger, evolución política, económica y militar de la nueva junta militar

Durante la cobertura que hicimos en agosto en Osint Sahel del golpe de estado en Níger, descubrimos la influencia de china en el sector energético del país, particularmente en los pilares económicos del petróleo, uranio y electricidad. Desde la toma de poder de la nueva junta militar, la presencia militar rusa no ha hecho más que afianzarse. Presencia que ha sido fue oficializada por la visita del viceministro de Defensa el general Yunus-bek Yevkurov a un encuentro con los ministros de defensa de Mali y de Níger. Recientemente se ha detectado su presencia en el país. En la arena diplomática y estratégica, Níger junto a Burkina Faso han solicitado la salida de la fuerza conjunta de G5 Sahel. Una consecuencia lógica al corte de fondos de la Comisión Europea en materia de seguridad tras el golpe de estado. Las juntas militares de Mali, Burkina Faso y Níger están estableciendo una aparente frente común político y militar ante la CEDEAO/ECOWAS y ante el terrorismo. Y se percibe que las reuniones bilaterales a nivel ministerial son fluidas. Algunos actores hacen presencia como Kathleen FitzGibbon, la embajadora de Estados Unidos en Níger, que presento el sábado 2 de diciembre en Niamey sus credenciales ante el Ministerio de de Asuntos Exteriores. Mientras tanto, la NBC presenta un reportaje sobre las operaciones antiterroristas que se llevan a cabo con drones en la Base Aérea 201 de las tropas norteamericanas en Agadez. En la arena militar se retira el general de División Mahamadou Abou Tarka, mientras que el depuesto presidente Mohamed Bazoum continúa detenido. Níger ha respondido al cese del apoyo europeo en términos de seguridad a la derogación de una ley de elaboración conjunta con la Unión Europea para desincentivar la inmigración ilegal. Esta ley ha sido revocada por la junta militar, lo que supondrá una mayor presión migratoria desde las costas libias. No hemos visto una disminución significativa de los ataques terroristas ni una mejora de la seguridad. Por el contrario, el propio Ministerio de Defensa denuncia la situación de inestabilidad en la Triple Frontera: Níger, Mali, Burkina Faso. La insurgencia islamista continua sus series de ataques kamikazes. En términos económicos, Francia ha cortado sus relaciones y Estados Unidos ha cancelado muchas de sus ayudas, mientras que la CEDEAO/ECOWAS y la Unión Europea han impuesto sanciones. Tres meses después del golpe los flujos esperados que supondrían un 3,6% del PIB solo ha alcanzado el 0,55% en 2023. Esta falta de capital dificultara no solo la capacidad para desarrollar proyectos sino para promover operaciones de seguridad. El primer ministro declaro en rueda de presan en septiembre que el gobierno aseguraría los salarios y el funcionamiento de la administración. En términos financieros aportó los datos del empeoramiento de la deuda de los 3.200 a los 5.200 millones de FCFA (Franco de la Comunidad Financiera de África). Ante esta situación económica la alianza de los tres países liderados por juntas militares se reunió en Bamako, proponiendo la creación de un fondo de estabilización para luchar contras las restricciones y facilitar el libre comercio de mercancías. Los ministros de finanzas han declarado que cuando el plan se lleve a cabo, la alianza será un impulso para el Sahel. Alianza que también se haría extensible al ámbito energético y siempre dando prioridad a una soberanía económica.

La presencia rusa en Mali se salda con bajas

El 23 de septiembre de 2023 un avión modelo Ilyushin Il-76TD con matrícula militar maliense TZ-98T se accidentó al aterrizar en la pista 06L del aeropuerto de Gao (Mali). El avión tomó tierra demasiado lejos de la cabecera, no teniendo tiempo para frenar. El resultado es que el aparato se salió de la pista, y recorrió varios cientos de metros antes de estallar en llamas. Se desconocen las razones por las que el piloto tomó tal decisión equivocada, cuando lo lógico es que hubiera renunciado a tocar tierra, o se hubiera limitado a un “touch and go”, para intentar una segunda aproximación. Los pilotos antes del vuelo deben saber la longitud de pista necesaria para aterrizar considerando las características del aparato y el peso añadido de combustible, pasajeros y carga. El avión accidentado fue fabricado en la factoría de aviación de Tashkent (Uzbekistán). Voló por primera vez el 24 de diciembre de 1992 y el último operador conocido del aparato fue Sapsan Airlines de Kirguistán bajo la matrícula EX 76007. Se trata de un diseño soviético usado por distintas aerolíneas de países soviéticos usados frecuentemente en vuelos de carga al servicio de las misiones en África de organismos internacionales, agencias de ayuda y gobiernos occidentales. Al parecer, en el avión viajaban 140 personas, la mayoría personal ruso y militares malienses, además de los siete tripulantes. El fuego consumió completamente el aparato. Se sabe que el accidente provocó víctimas mortales, incluyendo ciudadanos rusos. Se sabe que el accidente provocó víctimas mortales, incluyendo ciudadanos rusos. Entre los restos del aparto pudo apreciarse al menos un vehículo blindado 4×4, posiblemente un NORINCO VP11, como los que recibió el ejército de Mali procedente de China. Véase anteriormente en OSINT Sahel: «Nuevos blindados chinos llegan a Mali» (junio de 2023). Distintas fuentes, incluyendo la agencia AFP, vinculan este aparato a las operaciones del Grupo Wagner en Mali. No sería el primer caso de un avión Il-76 usado por Rusia para trasladar personal y material entre Rusia, Oriente Medio y África al servicio de la empresa. Véase el caso del aparato Il-76 con matrícula TL-KPA de República Centroafricana. Aunque este aparato habría estado operado por personal ruso y servido para las operaciones del Grupo Wagner, en el momento del accidente operaba para la fuerza aérea maliense con marcas e insignias militares de Mali. La pérdida del Il-76TD de transporte no es la única pérdida sufrida por las fuerzas armadas de Mali y sus aliados rusos en las últimas semanas. Como dimos cuenta el pasado día 20 de septiembre aquí en OSINT Sahel en “Pérdidas significativas de las fuerzas armadas de Mali en un contexto de guerra abierta en el norte del país”, la fuerza aérea de Mali ha perdido un avión de ataque Su-25, dos entrenadores armados L-39C y un helicóptero de transporte Mi-8T. Además, las fuerzas separatistas de la Coordinadora de Movimientos de Azawad mostraron haber capturado un dron de origen ruso Orlan-10. Sobre el terreno, personal ruso también ha estado operando junto al ejército maliense contra los separatistas del norte de Mali y grupos yihadistas, sufriendo bajas en combate. El pasado mes de septiembre, la franquicia local de Al Qaeda, el Frente de Apoyo del Islam y los Musulmanes, mostró el cadáver de un combatiente ruso mientras los combates se generalizan en todo el norte del país. Los incidentes relacionados con los medios aéreos de las fuerzas armadas de Mali han continuado. El día 1 de octubre el helicóptero de transporte Mil-171E con matrícula TZ-43H realizó un aterrizaje de emergencia en el estadio de Segou. Atendiendo al aparato se pudo ver personal de origen europeo, presumiblemente tripulantes y técnicos rusos. La incógnita ahora es si las fuerzas armadas de Mali pueden sostener este ritmo de pérdidas En pocos meses de operaciones un país con recursos limitados ha perdido aparatos valiosos que difícilmente puede reponer con rapidez. Además, su gran aliado ruso seguramente tendrá dificultades para desprenderse de aviones de ataque y helicópteros a precio módico, ya que son necesarios ahora mismo en la guerra de Ucrania.

El fantasma del Grupo Wagner sobrevuela Níger

El golpe de Estado del 26 de julio en Níger nos deja a estas alturas bastante incógnitas. Analistas y periodistas occidentales han puesto el énfasis en los factores internacionales, como la preocupación francesa por el uranio explotado por Orano en Níger o el apoyo de Rusia a juntas militares hostiles a Occidente en la región. Este énfasis en los factores internacionales pasa por alto los intereses, motivaciones y circunstancias de los actores locales, que moviéndose por los corredores del poder de Níger, urdieron el golpe. Alex Thurston, uno de los mayores expertos académicos sobre el Sahel, planteaba en su blog personal el pasado día 3 de agosto varias de las dudas que todavía mantenemos:  “Thoughts on Niger’s Coup at the Domestic Level: Proximate Triggers, Structural Causes, and Some Ramifications”. El profesor Thurston dejaba abierta la posibilidad de que la rapidez con la que la nueva junta golpista de Níger encontró el apoyo de las juntas militares de Mali y Burkina sea el resultado de contactos previos. Esto supondría también un “factor contagio”, en el que los militares de Níger encontraron en el ejemplo de las juntas militares de los países vecinos un aliciente y un ejemplo. Ahí cabría la posibilidad de que esos contactos previos se extendieran a miembros del Grupo Wagner en Mali. Al fin y al cabo, la justificación de los golpes de estado en Mali, Burkina Faso y Níger ha sido la incapacidad de las democracias apoyadas por Occidente para enfrentar la amenaza yihadista y la necesidad de un gobierno fuerte con mano dura. Los datos y los hechos no parecen avalar la idea de que las juntas militares son más eficaces en la lucha contra el yihadismo. La cifra de ataques y muertos ha aumentado en Mali y Burkina Faso, donde además han sucedido matanzas de civiles de las que se responsabiliza a las fuerzas gubernamentales. Y en el caso de Mali, según un informe de Naciones Unidas, a personal extranjero aliado de las fuerzas de seguridad. Esto es, militares rusos o personal de Wagner. La embajadora estadounidense Victoria Nuland, vicesecretaria de Estado en funciones y subsecretaria para Asuntos Políticos, visitó Niamey el pasado lunes día 7 de agosto para tener una reunión con miembros de la junta golpista que duró más de dos horas. En una videoconferencia para dar cuenta de su reunión comentó que le planteó a sus interlocutores nigerinos precisamente que la entrada del Grupo Wagner ha supuesto que la seguridad y los derechos humanos van a peor. Y que la junta golpista de Níger parece “entender muy bien los riesgos para la soberanía cuando Wagner es invitada a entrar”. El punto de vista oficial estadounidense es que el golpe de Estado en Níger no fue incentivado o influenciado por el Grupo Wagner, pero la empresa rusa trata de sacar provecho de la situación una vez sucedió. La visita de la embajadora Nuland fue comentada por Yevgueni Prigozhin, jefe del Grupo Wagner, que afirmó que Estados Unidos parece dispuesto a reconocer a la junta militar de Níger sólo para evitar la entrada de su empresa en el país africano. La entrada de fuerzas del Grupo Wagner desde Mali según el primer ministro de Níger del gobierno democráticamente elegido, Ouhoumoudou Mahamadou, sería “imposible” por la presencia de grupos yihadistas armados en la frontera. Evidentemente, ese comentario no tiene en cuenta la posibilidad de traslado de fuerzas por vía aérea. De hecho, desde el golpe de Estado del día 26 de julio hemos visto vuelos de los C-130 y Do-228 de la fuerza aérea de Níger y C295 de la fuerza aérea en vuelos que conectan Niamey con las capitales de los otros dos países gobernados por juntas militares aliadas. Aunque es cierto que la inseguridad de la frontera dificultaría el movimiento de blindados, camiones y convoyes logísticos desde Mali a Níger. Hasta ahora, sólo un puñado de fuentes han informado de contactos entre la junta golpista de Níger y el Grupo Wagner. Una de ellas es periodista Wassim Nasr del canal público de televisión francés France 24 y analista del Soufan Group, que aludió a contactos de la delegación nigerina presidida por el general Salifou Mody que visitó Mali el miércoles 2 de agosto. Según amplió Nasr en declaraciones para la agencia de noticias Associated Press y recogida por numerosos medios internacionales, la fuente de esa información sobre contactos de la junta nigerina y el Grupo Wagner provienen de tres fuentes malienses y un diplomático francés. La siguiente fuente de información es el «periodista» ruso conocido como WarGonzo, que en su canal de Telegram anunció la apertura de una oficina de Wagner en Niamey y la existencia de negociaciones en marcha para el despliegue de un «contingente limitado» para proteger la capital de Níger. Por último, la presencia de elementos del Grupo Wagner fue considerada como una información «confirmada» por la cuenta «Casus Belli» en Twitter, que ha hecho un seguimiento exhaustivo a la presente crisis. Según esa cuenta, los miembros de Wagner llegaron a lo largo del sábado día 5 de agosto. De momento, no hay ninguna prueba en forma de vídeo o foto que demuestra la llegada de personal ruso a Níger. El papel de Rusia y del Grupo Wagner en el golpe de Estado de Níger parece hasta ahora inexistente. No hay pruebas ni indicios de que hayan sido participado apoyando o colaborando su ejecución. Sin embargo, la presión por parte de los países de la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (también conocida como ECOWAS por sus siglas en inglés) en forma de sanciones y la retirada de la ayuda occidental podría hacer que la junta golpista de Níger se sintiera acorralada y busque apoyos en Rusia y el Grupo Wagner, ya presentes en la región por su estrecha relación con la junta militar de Mali.

Concluyen cursos de formación militar en Mali con participación de alumnos de Burkina Faso e instructores de Rusia

El pasado día 26 de junio en el Centro de Formación de Sénou tuvo lugar la ceremonia final de varios cursos de formación militar que nos han permitido conocer unidades destacadas de las fuerzas armadas de Mali, la cooperación con Burkina Faso y el papel de Rusia en Mali. En primer lugar 98 militares malienses, incluyendo 15 mujeres, concluyeron el curso de Fusilero Comando (FUSCO). Esa denominación, existente en el Ejército del Aire francés, denomina al personal encargado de la “protección y defensa de las instalaciones aeronáuticas”. De hecho, la formación de la primera compañía de Fusileros Comandos de la Fuerza Aérea de Mali concluyó el 21 de mayo de 2021. En aquel entonces, 170 militares malienses concluyeron el curso que contó con la participación de instructores europeos pertenecientes a la fuerza europea EUTM Mali. Además, 30 militares se instruyeron en el curso de Guía Aérea Táctica Avanzada (Guidage Aérien Tactique Avancé), de los que 15 serían de la vecina Burkina Faso. Este curso habilitaría a los militares en los procedimientos para “planificar y coordinar los ataques de aviones contra objetivos enemigos”. Igualmente, este curso también fue impartido en su día por la fuerza EUTM Mali. En aquel entonces, se trataba de un curso de 17 semanas dividido en dos fases. En la primera, los militares estudiaban la lectura de mapas, los procedimientos de radio y el empleo de GPS y prismáticos. En la segunda fase de carácter práctico, los militares ocupaban puestos de observación para localizar objetivos que debían identificar para así guiar al piloto hacia ellas. Estas funciones se conocen también en el contexto OTAN como Controlador Aéreo Avanzado (Forward Air Controller), tal como aparece en el siguiente vídeo de EUTM Mali de 2017. Por último, 50 reclutas del Servicio Nacional de Jóvenes concluyeron el curso de la Sección de Zapadores de Combate (Section Génie Combat). El Servicio Nacional de Jóvenes es el servicio militar relanzado en Mali en 2016 y que la actual junta militar ha querido potenciar. En marcado contraste con aquellos cursos, estas nuevas ediciones del curso de formación de los Fusileros Comando contaron, según la Fuerza Aérea de Mali, con la participación de instructores rusos. Esto es un evidente reflejo del cambio de las alianzas de la junta de Mali. Tal, como vimos anteriormente en OSINT Sahel, la Fuerza Aérea de Mali ha recibido varios modelos de aeronaves de Rusia, tanto aviones como helicópteros. Esa rápida expansión de la flota de aeronaves explica que Mali requiera asistencia de Rusia para operar los aparatos. La muerte de un ciudadano ruso que formaba parte de la tripulación de un Mil Mi-24D accidentado lo prueba. También es destacable la participación de militares de Burkina Faso, un país gobernado por una junta militar aliada de Mali y azotado también por la violencia yihadista que también emplea aeronaves de origen ruso. Recientemente las fuerzas armadas de ambos países realizaban operaciones terrestres y aéreas en la frontera común. Por tanto, la formación recibida por los militares de ambos países para planificar y coordinar operaciones de apoyo áerea cercano por parte de aeronaves de combate será de aplicación práctica inmediata.

Un nuevo socio estratégico: la fuerza aérea de Mali y el material recibido de Rusia.

La junta militar de Mali ha completado su giro de alianzas con la salida del personal militar francés del país y la consolidación de la presencia militar rusa en el país. Este giro de alianza ha sido acompañado con la recepción de un número importante de aeronaves con capacidad de ataque procedentes de Rusia que son un refuerzo importante de las capacidades de las fuerzas armadas malienses. Pero esta rápida expansión significa también una enorme dependencia de personal extranjero para operar y mantener las aeronaves hasta que Mali disponga de personal y medios propios. La llegada de aeronaves a Mali proporcionadas por Moscú no es una novedad en la historia del país. Mali recibió durante la vieja Guerra Fría aviones de combate procedentes de la Unión Soviética. Así, en 1974 adquirió una docena de cazas MiG-21bis. Dos años más tarde recibió adicionalmente dos entrenadores biplaza MiG-21UM. Desaparecida la Unión Soviética y con los antiguos países comunistas de Europa del Este liquidando sus arsenales, Mali adquirió tres monoplazas MiG-21MF a la República Checa en 2005 para reforzar una flota con capacidades en profundo declive. Para el año 2012 ninguno de los MiG-21. volaba ya. La retirada de los cazas MiG-21 coincidió con una nueva era donde las principales adquisiciones de la fuerza aérea de Mali y las fuerzas de seguridad del país procedían de las más diversas fuentes, incluyendo antiguo material soviético llegado de segunda mano vía Europa del Este. Hasta la reciente recepción de los aparatos procedentes de Rusia, la fuerza aérea de Mali, que hasta entonces contaba como punta de lanza únicamente de los tres supervivientes de un pedido de cuatro aviones EMBRAER EMB-314 Super Tucano que eran la única dotación de la Escuadrilla de Caza. Cuestiones presupuestarias habían limitado el número de aparatos comprados a tan solo cuatro de los seis originalmente previstos. Los aparatos fueron presentados en junio de 2018. Aquel día pudo apreciarse que recibieron las matrículas TZ-01C, TZ-02, TZ-03 y TZ-04C. El último aparato se perdió en un accidente en Sévaré el 7 de abril de 2020, en el que fallecieron sus dos tripulantes. Además, existió polémica por la falta de equipamiento de los aparatos para desempeñar operaciones de ataque a tierra. El primer contrato reciente de Mali con Rusia se firmó en algún momento de 2017. Su existencia fue conocida porque la agencia rusa de exportación de armamento Rosoboronexport publicó una previsión de entregas de helicópteros durante aquel año. La lista incluía Mali. Así que, cuando el conglomerado Russian Helicopters anunció en octubre de 2017 la existencia de un contrato de venta de cuatro helicópteros Mil Mi-35M para Mali, dos aparatos ya estaban en el país. El Mil Mi-35M es la versión con motores más potente y cabina con pantallas digitales del célebre helicóptero de ataque Mil Mi-24. Externamente se diferencia del anterior porque cuenta con un montaje doble móvil de cañones de 23mm en la parte delante del aparato, debajo de la cabina. Los dos primeros Mil Mi-35M en llegar a Mali pudieron ser vistos en una visita oficial del presidente del país, Ibrahim Boubacar Keïta, a la Base Aérea 101 el 3 de octubre de 2017. La base ocupa el sector militar del aeropuerto Bamako-Sénou (actualmente denominado Modibo-Keïta). Aquel día pudieron ser vistos además otros aparatos de la fuerza aérea maliense, como el par de transportes ligeros Y-12E Turbo Panda de origen chino, un avión de transporte C295W de fabricación española y un helicóptero AS-532 Super Puma de origen francés. El contrato de compra de 4 Mi-35M se completó en los siguientes años. En un algún momento entre 2018 y 2020 se recibió el tercer aparato, mientras que el cuarto y último fue presentado al público en Bamako el 12 de enero de 2021. Gracias a las fotos publicadas podemos conocer las matrículas recibidas por los Mi-35M, que siguen un orden establecido: “TZ”, un código número de dos cifras y una letra que refleja el tipo de aeronave. En este caso la letra “H” hace referencia evidentemente a helicóptero. Los cuatro Mi-35M recibieron las matrículas TZ-11H, TZ-12H, TZ-13H y TZ-14H. Las tensiones con Francia, que culminaron con la salida de las tropas francesas del país, coincidieron con un progresivo acercamiento a Rusia, que se convirtió en el nuevo principal proveedor de material de la Fuerza Aérea de Mali. En este nuevo contexto, el 1 de octubre de 2021, el Ministerio de Defensa ruso anunció la entrega de cuatro helicópteros Mil Mi-17 a Mali. El traslado desde Rusia fue realizado por un avión Antonov An-124 con matrícula rusa RA-82038 que hizo escala en El Cairo. Según los datos del Stockholm International Peace Research Institute, que cita defenceWeb, se trató de un contrato de compra por valor de 61 millones de dólares y que incluía formación y armamento. El 1 de octubre de 2021, el Ministerio de Defensa ruso anunció la entrega de cuatro helicópteros Mil Mi-17 a Mali. El traslado desde Rusia fue realizado por un avión Antonov An-124 con matrícula rusa RA-82038 que hizo escala en El Cairo. Según los datos del Stockholm International Peace Research Institute, que cita defenceWeb, se trató de un contrato de compra por valor de 61 millones de dólares y que incluía formación y armamento. Aquellos cuatro aparatos recibidos por Mali proceden de la Planta de Aviación de Ulan-Ude, que los comercializa bajo la designación Mil Mi-171. Los aparatos entregados corresponden a dos subvariantes. Dos aparatos pertenecen a la subvariante Mi-171SH, con capacidad de ataque y empleo de armamento guiado. Recibieron las matrículas TZ-41H y TZ-42H. En la siguiente foto podemos ver al Mi-171SH matrícula TZ-41H con un sistema UPK-23 que contiene un cañón doble GSh-23 de 23mm y un contenedor lanzacohetes B-8V20A para 20 cohetes S-8 de 80mm. Los otros dos aparatos pertenecen a la variante de transporte Mi-171E. Estos últimos se diferencian por contar con un radar meteorológico en la barbilla y operar con depósitos de combustible suplementarios externos. Recibieron las matrículas TZ-43H y TZ-44H. Las entregas de material a la Fuerza Aérea de

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