La estrategia de la UE en el Sahel

Las relaciones entre la Unión Europea y la región del Sahel han sufrido importantes cambios en los últimos años. Una de las muestras más importantes es la incapacidad de los 27 estados miembros para ponerse de acuerdo en prorrogar la Misión de Estabilización de la Unión Europea en Mali (EUTM). Por ello la misión no continuará más allá del 18 de mayo, cuando acaba su mandato actual. Uno de los votos en contra ha sido el de Francia, un país que ha visto notablemente disminuida su influencia en la región. La EUTM Mali era una de los pilares sobre los que se cimentaba la presencia de la Unión Europea en la región. El objetivo de la misma era la capacitación de las fuerzas armadas malienses en la lucha contra la inseguridad en el país. En esta misión los efectivos de la Unión Europea no entraban en combate pero contaba con una amplia participación de los países miembros que ha llegado a contar con un millar de efectivos. Su retirada muestra el cambio de paradigma regional y la nueva ventana de oportunidad para la entrada de nuevos actores. La misión ya se encontraba en retirada ya que actualmente solo cuenta con 160 efectivos. Desde la retirada de la francesa Operación Barkhane, la misión de la Unión Europea siguió un camino parecido ya que numerosos países europeos aseguraban que había numerosas dificultades para trabajar con la junta militar maliense. La Unión Europea posee numerosos intereses en el Sahel tanto a nivel político, securitario y económico. En este ámbito es importante destacar que los estados miembros poseen políticas en el Sahel al margen de la Unión Europea. A nivel político una de las cuestiones que más preocupan a la Unión Europea es la migración. La situación de inseguridad en el Sahel ha jugado un papel fundamental en el aumento de la migración. Al mismo tiempo la guerra entre Estados, grupos de seguridad privada, rebeldes independentistas y grupos yihadistas hace muy difícil el desarrollo económico y la creación de expectativas de futuro para la población joven. Los países del Sahel han sido históricamente territorio de tránsito y actualmente pasan dos principales rutas migratorias para llegar a Europa, las que tienen como objetivo el norte de África y la que tiene como objetivo África Occidental. En los últimos años se ha logrado bloquear parcialmente pero esto ha tenido como resultado que la migración se haya movido a África Occidental y salga por países como Mauritania y Senegal. La Unión Europea ha tratado de frenar esta situación creando acuerdos de cooperación con Mauritania y Senegal para que controlen los barcos. El acuerdo con Mauritania alcanzó los 200 millones de euros pero si la situación en el Sahel continúa deteriorándose la migración no hará más que aumentar. En este punto la Unión Europea se encuentra ante un dilema. Las juntas militares han demostrado ser unos socios complicados pero parece que estas juntas van a mantenerse en el tiempo y forman parte de un cambio geopolítico por lo que será necesario trabajar con ellas de algún modo para conservar sus intereses.No obstante, también hay que destacar que la animadversión de las juntas militares no se ha extendido tanto a los demás países europeos pero sí que estamos pudiendo observar como en Níger el rechazo está permeando hacia Estados Unidos. Las relaciones entre la Unión Europea y el Sahel han sido una de las cuestiones que más han atraído la atención. En este ámbito se han sufrido cambios importantes como la retirada de la Operación Barkhane, la MINUSMA, la EUTM Mali y la salida de las juntas militares del G5 Sahel y la CEDEAO. La Unión Europea tenía una presencia importante en este aspecto, lo cual era una de sus principales armas de poder duro pero actualmente está teniendo cada vez más competidores como Rusia y Turquía. En esta cuestión ha sido de vital importancia el precedente que sentó Mali ya que fue el primer país del Sahel en mostrarse contrario a la presencia europea en su territorio y favorable a la rusa. Burkina Faso y Mali siguieron el mismo proceso con mucha más rapidez. Para hacernos una idea, la junta militar de Níger rechazó los acuerdos de militares con la UE sólo cinco meses después de haber llegado al poder. Se revocó la Misión de Asociación Militar de la UE en Níger que había sido lanzada en febrero de 2022, Misión de Fomento Civil de la UE creada en 2022. La región saheliana es de vital importancia para la Unión Europea ya que allí se encuentra la latente amenaza del yihadismo y es el corredor por el que la droga procedente de Latinoamérica llega a Europa. Sin embargo, vendió las misiones de seguridad como la solución al yihadismo pero este no solo no ha desaparecido sino que ha ido en aumento. En este ámbito destaca Burkina Faso ya que en el Global Terror Index de 2024 ha pasado a ser el país del mundo más afectado por ataques yihadistas. Al mismo tiempo el nivel de implicación en estas misiones de seguridad crean divisiones dentro de la Unión. Las misiones de seguridad son una apuesta compleja a nivel estratégico y que suponen una gran inversión de recursos para que estas sean exitosas. La cuestión es que diversos estados miembros se mostraban reticentes a mandar efectivos que podían morir sobre el terreno o a destinar importantes cantidades de recursos a una región que ocupa un lugar secundario en sus intereses. Por ello y debido a la complejidad del problema la Unión Europea no ha sido capaz de garantizar la seguridad en el país. Las juntas militares llegaron al poder lastimándose en la incapacidad del gobierno del momento para dar estabilidad al país y una de sus primeras actuaciones fue expulsar a las misiones occidentales de su territorio y traer otras nuevas. No obstante, estas tampoco están funcionando y la inseguridad está aumentando en Mali, Níger y Burkina Faso. El aumento de la presencia rusa en el Sahel ha causado
Un contingente ruso desembarca en Níger

La agencia de noticias rusa RIA Novosti informó el jueves día 11 de abril de 2024 de la llegada de un contingente de “especialistas rusos” a Níger para “formar a las fuerzas locales en la lucha contra el terrorismo”. La información fue ampliada al día siguiente en una crónica de su corresponsal en Níger. El contingente ruso de cien personas fue identificado como parte del Cuerpo Africano y llegó en un avión de transporte militar Ilyushin Il-76MD de la fuerza aérea rusa (matricula RF-78795). La llegada del contingente ruso fue mostrada el día 11 por el canal público de televisión nigerino RTN, tal como recoge la agencia Reuters. La crónica de RTN recogió las declaraciones de uno de los miembros del contingente ruso, que dijo “Estamos aquí para entrenar al ejército nigerino” y para “desarrollar la cooperación militar entre Rusia y Níger”. Según RTN, Rusia había aceptado proporcionar a Níger sistemas de defensa antiaérea. El canal RTN acompañó la crónica sobre la llegada del avión y personal rusos con un recordatorio de que el líder de la junta militar, general Abdourahamane Tchiani, mantuvo el pasado día 26 de marzo una conversación telefónica con el presidente ruso Vladimir Putin. La conversación fue recogida en su momento por la agencia Reuters, junto con una llamada al líder de la junta militar maliense, como parte de una ronda de contactos del presidente ruso con otros líderes tras su reciente reelección. La agenda de la conversación con el líder maliense fue la cooperación económica y militar, lo que posiblemente coincida con el contenido de la conversación con el líder nigerino. Según AES Info, Níger habría recibido “un sistema de última generación adquirido a Rusia” y “cuyos detalles no han sido revelados”. Níger podrá ahora “proteger su espacio aéreo contra amenazas aéreas, incluidos drones y aviones de combate”. Mientras tanto, según L’Événement Niger, fuentes estadounidenses aseguran que siguen en marcha las negociaciones para asegurar la continuidad de la presencia militar estadounidense en el país. Una presencia que la junta militar considera responde a un acuerdo injusto para el país y que no aporta a la lucha contra el yihadismo.
Ruptura de acuerdos en Níger y un nueva conexión iraní

La junta castrense al mando del Gobierno nigerino anunció el pasado 16 de marzo, a través del portavoz del Consejo Nacional para la Salvaguarda de la Patria (CNSP), el coronel Amadou Abdramane, que daba por finalizados los acuerdos que permitían la presencia de tropas y empleados civiles del departamento de Defensa estadounidense en el país africano. El comunicado televisado dejó ver que una visita inesperada de representantes de Washington a territorio nigerino, fue la gota que colmó el vaso. Pero el trasfondo de la postura de la junta militar se basa en diversificar sus alianzas con potencias ‘alternativas’, entendiéndose la referencia explícita a Rusia. Níger estaría siguiendo los mismos pasos que las juntas de Mali y Burkina Faso. En la ruptura se destacó la injerencia de Washington en la independencia soberana nigerina para elegir sus aliados. En coronel criticó, la postura ‘altiva’ en la reciente vista de la subsecretaria de Estado para Asuntos Africanos, Molly Phee, la subsecretaria de Defensa para Asuntos de Seguridad Internacional, Celeste Wallander, y el comandante del mando regional para África de Estados Unidos (AFRICOM), general Michael Langley. A principios de año, en OSINT Sahel tratábamos los acercamientos que Níger tenía con Rusia y veíamos las reuniones diplomáticas donde Estados Unidos y la junta militar se habían declarado socios. Interés mutuo demostrado con el mantenimiento de las bases de drones y aceptando donaciones militares. En tan sólo unos meses vemos como la situación ha dado un giro de 180 grados y esperamos la salida de los soldados estadounidenses del país. Sin duda un buen ejemplo de la velocidad de cambio que está viviendo el Sahel desde que las juntas de Malí, Níger y Burkina Faso tomaron el poder. Unos 1.000 ciudadanos estadounidenses entre militares, personal civil y contratistas de empresas privadas relacionadas con la seguridad, tendrían que abandonar el país inmediatamente según el coronel Amadou. El general Langley en una entrevista reciente ha manifestado que el éxito de las campañas de desinformación rusa han propiciado la ruptura. El jefe del mando regional para África (AFRICOM) dijo el jueves 21 de marzo al Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes que «la Federación Rusa tenía su manual de jugadas. Tenían su juego aéreo a través de su desinformación». El Centro de Participación Global del Departamento de Estado de EE.UU, o GEC tiene un presupuesto de 61 millones de dólares en comparación con los más de 1.500 millones que Rusia gasta cada año en la guerra de la información. En referencia a esto, Langley dijo que «había que atacar de frente a la desinformación». La postura estadounidense con su socio nigerino tendría dos líneas rojas claras, una sería su acercamiento a Rusia en temas de seguridad y por otra, el posible acuerdo en el que Níger proveería de uranio a Irán. Así lo ha defendido la Casa Blanca en sus reuniones. Los temores expresados por el Pentágono en términos de la injerencia rusa no sólo a través del grupo Wagner, sino con los programas de desinformación como acabamos de mencionar. The Wall Street Journal, va un paso más, con la publicación en marzo de un reportaje donde dice haber descubierto avanzadas conversaciones entre Irán y Níger, con un acuerdo preliminar firmado para el uso de Irán de los depósitos de uranio del país. A partir de este informe, los medios internacionales van añadiendo ‘fuentes anónimas’ conforme se va concatenando el eco del reportaje, referencias imposibles de cotejar. Desde OSINT Sahel hemos seguido los viajes de representantes del CNSP a Moscú y a Irán. Lo que sí da pistas de la preparación del terreno para unas relaciones más estrechas. Deriva que agrada al líder militar de Burkina Faso, Ibraheem Tarore, pudimos ver la celebración del encuentro la semana pasada entre el encuentro entre Irán y Níger, en una de sus publicaciones. En octubre de 2023, el ministro de Exteriores de Irán, Hosein Amirabdolahian, expresó a su homólogo nigerino, Bakary Yaou Sangare, el deseo de estrechar la cooperación en un encuentro en Teherán. Amirabdolahian manifestó que Irán tiene las capacidades en materia de energía para responder a las necesidades de Níger. Las visitas se han repetido y de nuevo en enero de este año, el presidente Irání, Ebrahim Raisi, elogió en Teheran ante Ali Lamine Zeine, primer ministro nigerino, el “futuro brillante” del “camino de independencia” del país de África occidental. Respecto a la presencia rusa en Níger, conocemos toda la tendencia que la Federación está siguiendo en África Occidental. Se han repetido las visitas institucionales a Moscú, también en enero de este año. Si bien Rusia y Níger han accedido a desarrollar lazos militares, el investigador Iván López Miralles, señala que lo interesante de esta reunión fue la participación de los viceministros de Defensa rusos, Yunus-Bek Yevkurov y Alexander Fomin. Yevkurov es quien “tomó el mando de las operaciones de Rusia en África y gestiona “Africa Corps”. Ayer mismo el General Abdouramane Tiani habló por teléfono con el presidente Vladimir Putin. Según Miralles, el paso lógico sería la entrada en el país de instructores rusos, pero por el momento no hay imágenes que lo confirmen. Ante esta situación se plantean distintas salidas, una ruptura dura siguiendo el repliegue francés de la región o de la MINUSMA en Mali. Que el tira y afloja de las negociaciones continúe fuera de cámara, no sería de extrañar que mientras se acepta material o ayudas con una mano, con la otra se quisiera mostrar una postura férrea alineada con la alianza de las juntas, Irán y Rusia, no olvidemos que cada país en el Sahel aunque comparten economías de pobreza extrema tienen sus propias particularidades en términos de seguridad. Lo que plantea un escenario más improbable sería una vuelta a la ‘normalidad’, eso requeriría por parte de Washington, muestras de pasos atrás en los acuerdos con Teherán y Moscú. Sin duda el difícil juego de la geopolítica se navegará por esas aguas, cuanto poco turbulentas.
La oferta atlántica de Marruecos al Sahel

Parece que las juntas militares del Sahel tienen el cartel de “abiertos para los negocios” y no hay semana que no traiga una agenda cargada de reuniones de exteriores, vistas de altos funcionarios o acuerdos comerciales. El pasado mes de febrero el grupo marroquí Cementos de África (CIMAF) ha puesto el primer ladrillo de la construcción de una fábrica en Sikasso (Mali). La cementera creará 2.500 puestos de trabajo directos e indirectos y producirá 1 millón de toneladas con un proyecto que costará 50 millones de dólares. Aunque la multinacional cementera es de capital privado, la iniciativa pública marroquí también ha celebrado recientes acuerdos en Mali en campos tan importantes como la inmigración, donde el embajador de marruecos en el país reiteró la determinación de acompañar al Centro de Información y Gestión de las Migraciones (CIGEM) en conseguir sus objetivos en el campo migratorio entre Marruecos y Mali. Desarrollo económico de iniciativa privada y cooperación diplomática en áreas de vital importancia son una manera simbólica de representar una nueva etapa de acuerdos comerciales que ya se anunció en el mes de diciembre en Marrakech, donde los máximos diplomáticos de Marruecos, Burkina Faso, Chad, Malí y Níger acordaron impulsar la cooperación. La iniciativa persigue consolidar la propuesta que el rey marroquí Mohammed VI lanzó a principios de noviembre para dar acceso al Océano Atlántico a los países del Sahel. El rey supedito el éxito de la iniciativa a la mejora de las vías de comunicación y el desarrollo de infraestructuras a través de Mauritania. No en vano esta propuesta para Níger, Burkina Faso y Malí ofrece una alternativa tras la deseada salida de Francia de la región y más flexibilidad a la hora de negociar con la ECOWAS. Representantes de todos los países implicados expresaron las ventajas de esta propuesta. La televisión pública marroquí SNRT retransmitió las declaraciones de Naser Burita, ministro de Exteriores marroquí, en un discurso durante el encuentro donde el desarrollo económico no sólo sería la “clave” para los problemas del Sahel sino que ayudaría a crear un “epicentro de paz y seguridad”. Por su parte, Abdullah Diop, ministro de Asuntos Exteriores maliense, señaló que la iniciativa marroquí tendría un impacto no solo en sus economías mejorando su balanza de pago, sino en el comercio internacional. Bakary Yaou Sangaré, ministro de Exteriores nigerino, criticó a “varios socios, entre ellos a Francia” y calificó al país magrebí como “ de verdadero amigo”. Sin duda este tipo de acuerdos aporta reconocimiento a nivel internacional a las actuales juntas militares. Las reacciones políticas se adelantaron a los acuerdos comerciales y en menos de un mes del anuncio de Mohamed VI, los medios ya adelantaban la posibilidad de que Mali apoyase la soberanía marroquí sobre el Sahara Occidental. En esta línea, el ex ministro mauritano de Asuntos Exteriores declaró que el ex presidente maliense Ibrahim Boubacar Keïta entendía la importancia de Marruecos no solo en Mali sino en toda la región. La creación de un instituto para formar imanes que promuevan un Islam pacífico en el actual contexto de violencia yihadista sería algo que no solo Mali agradecería sino toda la región. Las declaraciones recogen que el ex presidente maliense defendía la integridad territorial marroquí pero que no se expresaba explícitamente para no tensionar las relaciones con Argelia. La relación de Marruecos podría ser especial en la región por lo que respecta a su inferencia entre las relaciones de Bamako y Argel. Si bien hay que decir que bancos y empresas de fosfatos marroquíes ya tenían presencia en el Sahel. La opción atlántica que Marruecos quiere ofrecer a los países del Sahel no solo es una opción en términos de acceso a través de puertos sino también un refuerzo al mega proyecto de un gaseoducto submarino Nigeria-Europa que bordea África Occidental. El proyecto seguiría un trazado de 7.000 kilómetros y tendría ramales que conectarían a nueve países, aprovechando el gaseoducto ya existente que beneficia a Benín, Togo y Ghana. La ministra de Transición Energética de Marruecos, Laila Ben Ali, declaró en una sesión ante el Parlamento que “los estudios han demostrado la viabilidad económica del gaseoducto transfronterizo”. El proyecto tardaría en construirse 25 años y tendría un coste estimado entre 20.000 y 25.000 millones de euros. El pasado mes de diciembre tanto fuentes oficiales marroquíes como de Nigeria informaron que el proyecto sigue adelante. El proyecto de gaseoducto que pasa por Marruecos se enfrenta a otro alternativo, el proyecto del gaseoducto subsahariano (TSGP). Se trata de una infraestructura que conectaría Nigeria con Europa por una ruta más directa de 4.128 kilómetros atravesando Níger y Argelia. Desde la parte nigeriana, Yusuf Tuggar, ministro de Asuntos Exteriores, aseguró que el proyecto ha presentado “progresos significativos y notables”. Sin embargo, este gasoducto se enfrenta a un recorrido de 841 kilómetros por Níger, altamente inestable. De momento, ambos proyectos no sólo rivalizan en conectar a Nigeria con el mercado europeo, sino que colocan a Marruecos y Argelia, rivales geopolíticos, como competidores por el papel de nodos energéticos. Marruecos siempre ha tenido una política africana que cumplía distintos objetivos. Hoy toma partido en el tablero donde las nuevas juntas están reconfigurando las alianzas en la región. Con estos nuevos acuerdos de acceso al Atlántico, Marruecos refuerza su política africana de acuerdos bilaterales, desarrollo empresarial e influencia religiosa. Y si bien todas estas iniciativas tienen valor en sí mismos, también coinciden con la visión nacionalista y expansionista del irredentismo marroquí que lleva hasta el corazón del Sahel su esfera de influencia regional.
Fractura y reorganización regional: La Alianza de Estados del Sahel

Recientemente la región del Sahel ha sido escenario de numerosos golpes de Estado fruto de luchas de poder, inseguridad y nuevos escenarios geopolíticos. Los cambios inconstitucionales de gobierno han sufrido condenas internacionales y el organismo que más presión ha ejercido ha sido la Comunidad Económica de Estados del África Occidental (CEDEAO) que impuso duras sanciones que llegaron hasta el embargo económico. Tras el golpe de Estado en Níger, la organización amenazó con una intervención en el país para restaurar al derrocado presidente Mohammed Bazoum, sin embargo, esta no llegó a producirse. No obstante, despertó unas dinámicas de gran interés entre las juntas militares sahelianas. Las juntas militares de Mali y Burkina Faso dieron su apoyo a la recientemente creada junta de Níger. Este apoyo se tradujo en acciones como el desbloqueo del comercio de grano de Burkina Faso hacia Níger. La Comunidad Económica de Estados del África Occidental había impuesto duras sanciones a Níger, un país que se encuentra al final de la lista de Índice de Desarrollo Humano, y donde la ayuda exterior supone un 40% de las arcas del país y 4,3 millones de personas dependen de la ayuda internacional. Al mismo tiempo, Estados Unidos y la Unión Europea cancelaron diversas ayudas financieras al país. La posibilidad de la intervención en Níger resonó con mucha fuerza en los primeros momentos. Sin embargo, se enfrentaba a grandes problemas tanto a nivel político como logístico. Con el paso de las semanas no se daban concreciones y a pesar de que la organización ha advertido de que la posibilidad sigue encima de la mesa, se podría aventurar que las posibilidades de que se llegue a dar son mínimas. El 16 de septiembre de 2023, las tres juntas militares firman la carta de Liptako-Gourma por la que se crea la Organización de Estados del Sahel. En esta carta se pueden observar cuestiones de gran importancia, como la asistencia mutua en caso de que alguno de los países firmantes sea atacado. Al mismo tiempo la carta está abierta a la integración de nuevos miembros. Este punto no sólo es útil en el caso de Níger, sino que también es de gran utilidad para Mali que en estos momentos se encuentra en conflicto con grupos yihadistas y separatistas tuareg en el norte del país. Actualmente el gobierno maliense ha conseguido recuperar Kidal, ciudad de una gran importancia histórica, pero el conflicto está lejos de terminar. En este ámbito se ha hecho notar la ausencia de Guinea en la firma de esta carta, ya que se encuentra gobernada también por una junta militar pero que no ha tenido una política tan agresiva con respecto a la presencia occidental. La incorporación de Guinea podría ser interesante ya que la organización adolece de un problema estratégico que es la carencia de una salida al mar. La seguridad es una de las cuestiones de mayor importancia en las agendas de las organizaciones sahelianas. No obstante, los cambios políticos en diversos países de la región las están poniendo en jaque. En diciembre del 2023, Burkina Faso y Níger anunciaban su retirada del G5 Sahel, Mali se retiró de la organización un año antes. Mali ha jugado un papel fundamental en la conformación de esta organización. No sólo por ser el país en el que se guardan los documentos oficiales, sino en el ámbito político. Burkina Faso y Níger han seguido los precedentes marcados por Mali en materia de desvinculación con Francia, la aproximación a Rusia y el desafío a organizaciones regionales como la CEDEAO. La presencia rusa se está haciendo notar cada vez más en estos países. Algunas de las acciones más llamativas han sido la llegada de la compañía de seguridad privada Wagner a Mali o las sucesivas entregas de armamento. La creación de la Alianza de Estados del Sahel tuvo lugar un día después de que los ministros de defensa de Mali y Níger se reunieran con el viceministro de defensa ruso, Yunus-bek Yevkurov. En diciembre de 2023, este enviado del Kremlin ha realizado una gira por los países de la AES además del este de Libia y República Centroafricana. Desde la creación de la organización, el nivel de cooperación entre los Estados firmantes ha ido en aumento. Al mismo tiempo la inestabilidad en la región y en la propia CEDEAO ha ido en aumento con intentos de golpes de Estado en Sierra Leona y Guinea Bissau protagonizados por militares. En noviembre de 2023 se celebró una cumbre de los ministros de Economía, Industria y Comercio con el objetivo de promocionar la economía de los países firmantes. En esta reunión se acordó la creación de un banco de inversiones y establecer comités para llegar a la unión económica y monetaria. Un mes después se celebraba la cumbre de ministros de Exteriores de la Organización. En el comunicado final se contempla la confederación entre los tres países como un objetivo a largo plazo. Actualmente nos encontramos en una situación en la que organizaciones establecidas desde hace años como el G5 Sahel o la CEDEAO se encuentran en un estado de fragilidad. Por otro lado, aparecen nuevas organizaciones en las que se está dando un importante nivel de integración entre los estados firmantes. Estas dinámicas de cambio se enmarcan en un contexto más amplio de cambio geopolítico en el que los aliados tradicionales del Sahel han perdido terreno frente a actores como Rusia, China, Turquía, Emiratos Árabes Unidos etc. Estados Unidos y la Unión Europea se han apresurado a acomodarse a esta nueva situación. Estados Unidos busca afianzar sus alianzas en el continente africano con el fin de impedir la expansión china que tanto terreno ha ganado en los últimos años. Por su parte, la Unión Europea se ha desplazado desde el Sahel a los países del golfo de Guinea que en anteriormente están comenzando a ver afectados por el yihadismo. El 11 de diciembre la Unión Europea anunciaba una nueva iniciativa de seguridad en Costa de Marfil, Ghana, Togo y Benín. Estos países son de menor extensión
Níger, evolución política, económica y militar de la nueva junta militar

Durante la cobertura que hicimos en agosto en Osint Sahel del golpe de estado en Níger, descubrimos la influencia de china en el sector energético del país, particularmente en los pilares económicos del petróleo, uranio y electricidad. Desde la toma de poder de la nueva junta militar, la presencia militar rusa no ha hecho más que afianzarse. Presencia que ha sido fue oficializada por la visita del viceministro de Defensa el general Yunus-bek Yevkurov a un encuentro con los ministros de defensa de Mali y de Níger. Recientemente se ha detectado su presencia en el país. En la arena diplomática y estratégica, Níger junto a Burkina Faso han solicitado la salida de la fuerza conjunta de G5 Sahel. Una consecuencia lógica al corte de fondos de la Comisión Europea en materia de seguridad tras el golpe de estado. Las juntas militares de Mali, Burkina Faso y Níger están estableciendo una aparente frente común político y militar ante la CEDEAO/ECOWAS y ante el terrorismo. Y se percibe que las reuniones bilaterales a nivel ministerial son fluidas. Algunos actores hacen presencia como Kathleen FitzGibbon, la embajadora de Estados Unidos en Níger, que presento el sábado 2 de diciembre en Niamey sus credenciales ante el Ministerio de de Asuntos Exteriores. Mientras tanto, la NBC presenta un reportaje sobre las operaciones antiterroristas que se llevan a cabo con drones en la Base Aérea 201 de las tropas norteamericanas en Agadez. En la arena militar se retira el general de División Mahamadou Abou Tarka, mientras que el depuesto presidente Mohamed Bazoum continúa detenido. Níger ha respondido al cese del apoyo europeo en términos de seguridad a la derogación de una ley de elaboración conjunta con la Unión Europea para desincentivar la inmigración ilegal. Esta ley ha sido revocada por la junta militar, lo que supondrá una mayor presión migratoria desde las costas libias. No hemos visto una disminución significativa de los ataques terroristas ni una mejora de la seguridad. Por el contrario, el propio Ministerio de Defensa denuncia la situación de inestabilidad en la Triple Frontera: Níger, Mali, Burkina Faso. La insurgencia islamista continua sus series de ataques kamikazes. En términos económicos, Francia ha cortado sus relaciones y Estados Unidos ha cancelado muchas de sus ayudas, mientras que la CEDEAO/ECOWAS y la Unión Europea han impuesto sanciones. Tres meses después del golpe los flujos esperados que supondrían un 3,6% del PIB solo ha alcanzado el 0,55% en 2023. Esta falta de capital dificultara no solo la capacidad para desarrollar proyectos sino para promover operaciones de seguridad. El primer ministro declaro en rueda de presan en septiembre que el gobierno aseguraría los salarios y el funcionamiento de la administración. En términos financieros aportó los datos del empeoramiento de la deuda de los 3.200 a los 5.200 millones de FCFA (Franco de la Comunidad Financiera de África). Ante esta situación económica la alianza de los tres países liderados por juntas militares se reunió en Bamako, proponiendo la creación de un fondo de estabilización para luchar contras las restricciones y facilitar el libre comercio de mercancías. Los ministros de finanzas han declarado que cuando el plan se lleve a cabo, la alianza será un impulso para el Sahel. Alianza que también se haría extensible al ámbito energético y siempre dando prioridad a una soberanía económica.
Una nueva alianza en el Sahel

El día 15 de septiembre quedó registrada la llegada a Bamako, procedente de Moscú vía Siria, de un avión Il-62M perteneciente a la 223ª Escuadrilla de la fuerza aérea rusa, especializada en el transporte de personalidades. El aparato transportaba al viceministro ruso de Defensa, Yunús-bek Yevkúrov, que anteriormente había visitado Burkina Faso a finales de agosto de este mismo año y había empleado el mismo medio para trasladarse a Mali. El viceministro de Defensa ruso se reunió en Bamako con los ministros de Defensa de los gobiernos de facto de Mali y Níger. En el caso de Níger, se trataba del general Mody a quien se considera el número 2 de la junta militar nigerina [véase anteriormente en OSINT Sahel “Los hombres fuertes de la junta golpista de Níger (1): Salifou Mody”]. Al día siguiente, los jefes de Estado Mayor de las fuerzas armadas de Níger y Burkina Faso firmaron en Bamako con el presidente de la junta militar de Mali, el coronel Assimi Goita, la creación de la Alianza de los Estados del Sahel (AES). La nueva alianza se plantea como objetivos la lucha contra el terrorismo y el crimen organizado, pero menciona específicamente la defensa colectiva de sus miembros frente a amenazas externas. Esto supone la consolidación de un bloque de países en el corazón del Sahel occidental enfrentado a la CEDEAO [véase anteriormente en OSINT Sahel “La crisis de Níger fractura África Occidental”] y que una intervención militar podría convertirse en un conflicto regional. La aparición de este bloque de tres países del Sahel, en los que llegaron al poder una junta militar que tomó en los tres casos el poder tras un golpe de estado, obliga a la Unión Europea a replantearse su estrategia para la región. De momento, ya se ha visto la puesta en marcha de una estrategia para el arco de países formado por Costa de Marfil, Ghana, Togo y Benín, todos ellos países ribereños del Golfo de Guinea, que están sintiendo la presión del empuje de las fuerzas yihadistas desde la triple frontera Mali-Níger-Burkina Faso hacia el sur. El realineamiento de alianzas y prioridades en la política exterior quedó también reflejado en la identidad de los embajadores recibidos por el primer ministro del gobierno de facto de Níger, Ali Mahamane Lamine Zeine, que recibió a los representantes de India, Pakistán, Turquía y Mali. Hasta ahora hemos visto que el líder de la junta militar de Níger, el general Chiani, ha sido muy selectivo con los mandatarios y diplomáticos que ha recibido. Así que podemos suponer que el primer ministro también ha mandado un mensaje con la nacionalidad de los diplomáticos que ha recibido en audiencia. Por último, el pasado día 24 el presidente francés Emmanuel Macron anunció la retirada de las tropas francesas de Níger y la salida del embajador francés del país. Este último finalmente abandonó Níger durante el día 27 de septiembre.
E.A.U. aumenta su influencia en el Chad

Chad desde el comienzo de la crisis de Níger se ha mostrado contrario a cualquier intervención militar en la región. Su actual crisis humanitaria y la presencia de Emiratos Árabes Unidos (E.A.U.) pueden ser las claves para entender la situación actual del país. El conflicto en Sudán y el terrorismo en la región tienen como consecuencia el aumento de los refugiados y desplazados internos que aumentan la presión en las fronteras del Chad. Los Emiratos Árabes Unidos llevan tiempo realizando campañas de distribución de alimentos y apoyo humanitario, a parte de financiar campamentos de refugiados en el país. A la ayuda emiratí a los campos le ha seguido la creación de hospitales de campaña. Que tanta financiación extranjera para contener la hambruna y crisis humanitaria nos dice que el Chad no tendría capacidad por si solo para afrontar de nuevo mayores presiones por las consecuencias de un conflicto armado en Níger. Pero la presencia de EAU no solo se ha basado en ayuda humanitaria. El número de vuelos en la región con origen y destino entra Chad y EAU se ha incremente dado considerablemente. Recientemente E.A.U. envió a Chad vehículos militares y material de seguridad para la lucha contra el terrorismo y control de fronteras. Los vehículos se tratan del modelo MCAV-005 fabricado por la empresa Calidus. Los Emiratos Árabes Unidos también ha mostrado interés por los recursos con reuniones con el ministro de Petróleo y Energía de la República de Chad. Acuerdos que también se extienden a otros en materia energética incluyendo proyectos de energía solar. La presencia de los E.A.U. ejerciendo una renovada influencia en la región saca a la luz críticas sobre el reclutamiento en Chad para sus intervenciones militares, así como el envío de armas al país camuflados en aviones con cargamentos de ayuda humanitaria. Chad soporta en el norte una frontera con combates en Libia y vive con preocupación el impacto en su frontera del este la llegada de refugiados huyendo del conflicto de Sudán. Conflictos en los que se ve inmerso por tanto por los flujos transfronterizos. Precisamente el pasado mes de agosto fue intenso en las «Toyota Wars» en la frontera entre Libia y Chad, con una operación lanzada por el general Haftar y el ejército chadiano contra los rebeldes del Frente por la Alternancia y la Concordia de Chad (FACT), que tiene base en el sur de la vecina Libia.
Los hombres fuertes de la junta golpista de Níger (2): Mohamed Toumba

La junta golpista de Níger anunció el pasado día 9 de agosto la formación mediante decreto de un nuevo gobierno del país. La lista de miembros, que repasamos en este hilo de Twitter, combina a militares y personalidades civiles. Sin embargo, destacan dos puestos claves, denominados “Ministro de Estado”, que recaen en militares. El primero es el nuevo ministro de Defensa, el general Salifou Mody. Su nombre circuló el día del golpe de Estado como nuevo líder del país. Es un militar que ha participado en tres golpes de Estado, contando este último. El segundo personaje clave del gobierno, número tres del nuevo régimen, es el general Mohamed Toumba. Se trata de un personaje políticamente más discreto que el general Mody, cuyo pasado recorrimos anteriormente aquí en OSINT Sahel. En el nuevo gobierno ocupa también la posición de Ministro de Estado y está al frente de la cartera de Interior, Seguridad Pública y de la Administración del Territorio. Existe poca información del general Toumba. Curiosamente disponemos de su perfil de LinkedIn, donde figura su paso por la Universidad de Niamey (entre 1990 y 1991) para cursar estudios de física-química. La única posición ocupada como militar que aparece en biografía es la de Jefe de Planificación en el estado mayor mixto multinacional CBLT en Yamena. CBLT se trata de la Comisión de la Cuenca del Lago Chad. La cuenca del lago Chad abarca territorio de Chad, Nigeria, Camerún, Nigeria y Níger. Y se ha convertido en uno de los dos focos principales de violencia de violencia yihadista en la mitad occidental del Sahel. En 1994. Nigeria estableció la Multinational Joint Task Force (MNJTF) para luchar contra los grupos armados en la región del Lago Chad. Su carácter multinacional se lo daba el que las fuerzas nigerianas operaban manteniendo enlace con las fuerzas militares y de seguridad de los países de la Comisión de la Cuenca del Lago Chad. Luego en 1998 Chad y Níger aportaron tropas a la fuerza que se volvió realmente multinacional. Las fuentes abiertas nos permiten registrar algunos hitos de la carrera militar de Mohamed Toumba. Existe constancia de su ascenso a teniente coronel en 2012. Un artículo de la publicación francesa Jeaune Afrique lo sitúa en 2015 participando en la Operación MAI DOUNAMA, “llamada así por un emperador del siglo XIII de Borno (Nigeria)”. Se trató de una operación de Nigeria, Chad y Níger contra el grupo yihadista Boko Haram en la que participó el ya coronel Mohamed Toumba. La celebración de ejercicios multinacionales y la presencia de militares extranjeros en Níger nos ofrecen registros de su carrera militar. También como coronel aparece como jefe militar de la Zona Nº4, coincidente con la región de Tahoua, durante la celebración de los ejercicios militares FLINTLOCK 2018. En 2020 el ejército de Níger lanza la Operación ALMAHAOU, que recibe apoyo francés dentro de la operación BARKHANE. Al frente de la operación nigerina aparecía entonces el general de brigada Mohamed Toumba. La operación ALMAHAOU se convertiría en un despliegue permanente con un estado mayor táctico a cuyo frente seguiría al menos hasta abril de 2023 el general de brigada Toumba. En abril de 2021 el presidente Mohamed Bazoum nombró al general Toumba jefe adjunto del Estado Mayor del Ejército. Aquel nombramiento se produjo dentro de una ola de rumores y bulos de que el presidente del país pretendía quitar de su puesto al frente de la Guardia Presidencial al general Chiani. El temor de Chiani a perder su puesto está entre las razones barajadas para el golpe de Estado del 26 de julio de 2023.
Los pilares chinos en Níger: petróleo, uranio y electricidad

Durante la crisis del golpe de estado en Níger, China ha mantenido un discretísimo papel, solo pronunciándose en un comunicado oficial solicitando a ambas partes una resolución pacífica de las negociaciones pero sin hacer ningún tipo de hincapié en cualquier tipo de repercusión que pudiera tener la posible deriva geopolítica de la nueva junta militar. China presenta en Níger una estrategia que replica no solo en el Sahel sino en todo el continente. Su presencia destaca como importante socio comercial, a través de acuerdos comerciales, construcción de grandes infraestructuras, telecomunicaciones, financiación y seguridad. Recordemos que China entiende el desarrollo económico como una solución para alcanzar la paz. El conglomerado estatal, China Gezhouaba Group Company (CGGC) se encarga de la construcción de una central hidroeléctrica en la presa de Kandadji a unos 150 kilómetros de la capital Niamey. Central que proveería de energía al país y a sus vecinos con una potencia de 130MW. El grupo chino comenzó el proyecto con el anterior presidente Issoufou Mohamadou en 2019, estaba dotado con 167 millones de dólares. El conglomerado chino ha emitido un comunicado donde informa del despido de trabajadores y cese de actividad a falta de previsión de la futura financiación del proyecto por parte de la nueva junta militar. China National Petroleum Corporation (CNPC) se encarga de la construcción del Oleoducto Níger-Benin, 1950 kilómetros proyectado para dar salida a 90.000 barriles al día. Los contratos de producción están bajo una empresa registrada en Londres, Savannah. La CNPC también opera el oleoducto. En la ciudad de Zinder a 460 kilómetros, cerca de la frontera de Nigeria. PetroChina posee el 60% de la refinería SORAZ que se nutre de los campos de Agadez, con capacidad de 200.000 barriles al día. El tercer pilar de las inversiones Chinas en Níger, junto al petróleo y la energía hidroeléctrica pasa por renovar posibles contratos en las minas de uranio de Azelik en el centro del país y un parque industrial. En 2009 se concedieron préstamos por 90 millones de dólares, 37,2% del préstamos de Eximbank (Export Import Bank of China) también de la misma nacionalidad. Recientemente el presidente Bazoum negoció a finales de junio del 2023 junto a una delegación de National Uranium Company of China (CNUC) con la intención de retomar los trabajos en la mina de uranio que podrían ser económicamente viables. Como parte de las acciones de influencia china en Níger, pudimos ver poco el pasado mes de julio, poco antes del golpe de Estado, la ceremonia de entrega de un lote de armas chinas al ejército de Níger, que incluía fundamentalmente armas ligeras.