Estados Unidos profundiza su presencia en África Occidental con la vista puesta en el Sahel

La política estadounidense para África entró en una fase de transición con la llegada de Donald Trump el 20 de enero de 2025 a la Casa Blanca. El continente africano parecía haber quedado fuera de la agenda hasta que finalmente quedaron trazadas las líneas maestras tras una cumbre de jefes de Estado Mayor africanos (ACHOD) organizada por el mando regional AFRICOM: prioridad a la lucha contra la violencia yihadista y acercamiento pragmático a las juntas militares. Véase sobre ese tema anteriormente en OSINT Sahel: “Estados Unidos bajo el gobierno Trump reajusta su estrategia para África” (7 de junio de 2025). La reconfiguración de alianzas de los tres países (Mali, Níger y Burkina Faso) que forman la Alianza de Estados del Sahel supuso no sólo la entrada de Rusia y la salida de Francia de la región, sino también el fin de la presencia de Estados Unidos en Níger. Allí Estados Unidos había establecido su centro de operaciones para el Sahel, con la presencia de aparatos operados por empresas privadas y drones. Un asunto que tratamos en OSINT Sahel: “Níger, base de operaciones áreas de contratistas estadounidenses en el Sahel” (18 de abril de 2023) La nueva estrategia del gobierno de Donald Trump para África ha llevado a ataques contra objetivos de grupos yihadistas en Nigeria y Somalia. En el caso de Nigeria se trató de un ataque con misiles de crucero Tomahawk llevado a cabo el día 25 de diciembre de 2025. Además, se ha detectado la operación en el interior de Nigeria de un avión de captación de inteligencia de la empresa contratista estadounidense Tenax Aerospace con base en Ghana. Las operaciones militares de Estados Unidos en la región de África Occidental fueron acompañados por vuelos de aparatos militares de transporte de pasajeros y carga. De todo ello hicimos un repaso en “Estados Unidos pone la mira en países del Golfo de Guinea” (29 de enero de 2026).   La estrategia de Estados Unidos para África, aparte de darle prioridad a la lucha antiterrorista, se ha visto influida por el énfasis del gobierno Trump en favorecer los intereses económicos del país en sus relaciones exteriores. El día 24 de febrero de 2026 el gobierno de Estados Unidos celebró una cumbre ministerial en el Departamento de Estado sobre “Minerales Críticos” a la que asistieron representantes de 54 países y la Comisión Europea. Aquel día se firmaron memorandos de entendimiento entre Estados Unidos y once países, incluyendo uno con Guinea-Conakry. Además se firmó también un acuerdo de compra de activos en la República Democrática del Congo entre las empresa multinacional Glencore (con sede en Suiza) y el consorcio estadounidense Orion Critical Mineral Consortium, creado específicamente para invertir en “minerales críticos estratégicos”. Los esfuerzos de Estados Unidos de garantizarse el suministro de materias primas estratégicas forma parte de las iniciativas proteccionistas y aislacionistas del actual gobierno, que emplea el lema “America First”. Precisamente ese lema aparece en la nueva estrategia del gobierno Trump para África, que fue presentada el día 19 de marzo de 2026 en Washington D.C. por Nick Checker, funcionario senior de la Oficina de Asuntos Africanos. Bajo el lema “America First in Africa”, el gobierno de Estados Unidos bajo Donald Trump pretende establecer “relaciones mutuamente beneficiosas” que no se basen en la “ayuda, dependencia y la difusión de ideologías divisivas”, aceptando las diferencias en “cultura, historia y gobernanza”. Esto significa en la práctica un enfoque pragmático al a hora de abordar el trato con las juntas militares que han proliferado por el continente. Las prioridades que estable la estrategia “America First in Africa” incluye darle prioridad a la diplomacia comercial, liderar más misiones diplomáticas comerciales y llevar más empresas estadounidenses a África entre otras medidas. Y señala como ejemplo el Acuerdo de Asociación Estratégica en materia de minerales críticos con la República Democrática del Congo. La prioridad dada a los minerales críticos significa que en el futuro veremos esfuerzos especiales de Estados Unidos para estrechar aún más los lazos con el gobierno de Guinea-Conakry dentro de su estrategia de ser un actor relevante en África Occidental. Una de las conclusiones del análisis de las operaciones de Estados Unidos en África que vimos en “Estados Unidos pone la mira en países del Golfo de Guinea” (29 de enero de 2026) era que había quedado una zona ciega en África Occidental tras la retirada de la base de Agadez (Níger) y que sin duda Estados Unidos vería conveniente contar una base de drones en la región. Las especulaciones sobre la existencia de una base secreta en Ghana ha dado paso a la noticia publicada por la agencia Reuters el día 21 de marzo sobre la existencia de drones MQ-9 Reaper estadounidenses en la localidad nigeriana de Bauchi, donde estarían estacionados 200 militares estadounidenses y en donde funcionaría una célula de fusión de inteligencia binacional. La noticia de Reuters cita al general de división Samaila Uba, director de Información de Defensa de Nigeria, que informó de que los drones estadounidenses están ayudando a “identificar, seguir y responder a las amenazas terroristas” pero manteniéndose en un “estricto rol de no combatiente”. Estados Unidos habría desplegado fuerzas en Nigeria por iniciativa del país anfitrión. El medio francés Africa Intelligence enumeraba entre los problemas de Nigeria en materia de seguridad la falta de cooperación militar con países vecinos como Níger y Chad contra las amenazas comunes. De ahí que Nigeria haya buscado apoyos en países occidentales como Estados Unidos y Francia. Con este último firmó recientemente un acuerdo de cooperación militar. En el siguiente mapa elaborado por Chirs Dayton podemos ver sobre un mapa de África el radio de operación de los drones MQ-9 Reaper comparando la anterior ubicación de Agadez (Níger) con Bauchi (Nigeria). La comunidad OSINT ha identificado Bauchi como destino de un avión civil modelo De Havilland Canada Dash 8-200 y matrícula estadounidense N492BA. Se trata de un aparato operado por la empresa Berry Aviation que llegó a África procedente de Texas en octubre de 2024 y operó desde entonces en

Estados Unidos pone la mira en países del Golfo de Guinea

El pasado día 20 de enero se cumplió el primer aniversario de la toma de posesión del presidente Donald Trump. Tras un comienzo de mandato en el que África no parecía tener hueco en la agenda del gobierno estadounidense, hemos visto cómo se ha reorganizado la estrategia de la Casa Blanca en torno a dos pilares: la lucha contra los grupos armados salafista-yihadistas y los acuerdos comerciales con los recursos naturales de fondo. Véase al respecto previamente en OSINT Sahel: “Estados Unidos bajo el gobierno Trump reajusta su estrategia para África” (7 de junio de 2025). El Golfo de Guinea ha sido una de las áreas de interés para el gobierno estadounidense, tal como demuestran los últimos acontecimientos en la región. Ataque con misiles de crucero en Nigeria. El día 25 de diciembre de 2025 las fuerzas armadas de Estados Unidos lanzaron un ataque con 16 misiles de crucero Tomahawk contra objetivos del Estado Islámico en el noreste del país. El presidente Donald Trump se refirió a los objetivos alcanzados como “basura terrorista” y mencionó como una de las razones para el ataque estadounidense la persecución de la comunidad cristiana en Nigeria. El ministro de Información de Nigeria, Mohammed Idris, informó de que el ataque tuvo lugar en coordinación con las autoridades del país. Y que los dos objetivos alcanzados eran enclaves del Estado Islámico en el bosque de Bauni (Estado de Sokoto). En esa región opera un grupo conocido como Lakurawa (los “reclutas”). Los objetivos fueron identificados mediante drones RQ-9 Reaper y alcanzados con misiles Tomahawk disparados desde un buque de guerra estadounidense en el Golfo de Guinea. Es altamente probable de que se tratara del destructor USS «Paul Ignatius» (numeral DDG-117), que navegaba en el Océano Atlántico frente a la costa de Marruecos el día 5 de diciembre de 2025. .@POTUS “Tonight, at my direction as Commander in Chief, the United States launched a powerful and deadly strike against ISIS Terrorist Scum in Northwest Nigeria, who have been targeting and viciously killing, primarily, innocent Christians, at levels not seen for many years, and… pic.twitter.com/ct7rUW128t — Department of War 🇺🇸 (@DeptofWar) December 26, 2025 Según recoge el diario The Washington Post, cuatro de los misiles Tomahawk no alcanzaron sus objetivos e impactaron mucho más al sur del área, sin que se conozcan las causas. El diario estadounidense cuestiona la efectividad del ataque. Por su parte, el medio francés Jeune Afrique, también en la misma línea, cuestiona la efectividad de un ataque dirigido a un grupo menor y alejado del área que más concentra la violencia yihadista en el país: la región del lago Chad al noreste del país. It looks like locals in ganaru area of magama lga area Niger state have discovered another unexploded America’s 🇺🇸 tomahawk missile warhead… Those thinking of making scrap metal out of it, this is a 600P high explosives warhead, pic.twitter.com/SHzwj4dk6n — m. u (@secmxx) January 5, 2026   Aeronaves de EE.UU. en África Occidental. La intervención de un dron MQ-9 Reaper en el ataque estadounidense en el noroeste de Nigeria sería prueba de que Estados Unidos cuenta con una nueva base en África Occidental tras el fin de su presencia militar en Níger, país que servía de nodo principal para la región. Véase al respecto anteriormente en OSINT Sahel: “Níger, base de operaciones aéreas de contratistas estadounidenses en el Sahel” (18 de abril de 2023). El medio francés Mondafrique señaló en julio de 2024 la localidad costamarfileña de Odienné, al noroeste del país, como futuro emplazamiento de una base estadounidense desde la que poder vigilar el Sahel con drones. La información fue desmentida por un portavoz del mando regional estadounidense para África (AFRICOM), que negó que las fuerzas armadas del país estuvieran construyendo una base en Costa del Marfil. Pero la visita del general jefe de AFRICOM a Costa de Marfil y las noticias sobre contactos bilaterales abrían la posibilidad de algún acuerdo para despliegues puntuales. Existen diversas pruebas de la presencia de aviones de captación de inteligencia estadounidenses en África Occidental. La actividad del aparato civil Gulfstream con matrícula N529RL y operado por la empresa Tenax Aerospace fue registrado por @afriMEOSINT el día 29 de noviembre de 2025, que previamente había detectado el comienzo de su intensa actividad en la región el día 26. Una foto del aparato permite apreciar que está dotado de algún tipo de sensor instalado detrás del tren de aterrizaje delantero. Este aparato voló desde Manassas (Estados Unidos) a Accra (Ghana) el día 15 de noviembre de 2025 en vuelo directo. Desde Accra (Ghana) ha realizado diversas misiones siguiendo patrones de vuelo circulares en el noreste de Nigeria. Su misiones en Nigeria han sido registradas por la comunidad OSINT, que han identificado sus vuelos sobre la reserva de caza de Kwiambana, las cercanías del Lago Chad, el Parque Nacional Kainji, el bosque de Bagega y el bosque de Sambisa. Además se ha constatado misiones en el suroeste del país. Estas misiones de una aeronave estadounidense sobre territorio de Nigeria han sido acompañadas de varias actividades diplomáticas y militares de Estados Unidos. Un avión militar de transporte VIP modelo C-37B (numeral 09-0525) voló desde la base aérea de Andrews, cerca de Washington D.C., a Abuja (Nigeria) el día 4 de enero de 2025 para hacer una parada en Accra (Ghana) en el camino de vuelta. Gulfstream C-37BCamp Springs (ADW) – #Nigeria Call: SAM547 | 09-0525 | AE4A81 Tightening some nuts 🔧🛠️#AvGeek #ADSB #planespotting #5Dec pic.twitter.com/GjiSfKpJNn — Falcon (@FlconEYES) December 6, 2025 El 5 de enero de 2026 aterrizó en Abuja (Nigeria) un avión de transporte militar estadounidense C-130J. El aparato, con matrícula 08-3176, hizo escala en Abiyán (Costa de Marfil) y Dakar (Senegal) en el camino de vuelta a Europa según consta en los registros de FlightRadar24.com Very interesting, a US Air Force C30J (reg. 08-3176) cargo aircraft seemingly landed this morning in Abuja, Nigeria from Dakar, Senegal, US cargo aircraft have usually been stationed in Ivory Coast or Ghana. https://t.co/eA9GhInwNw pic.twitter.com/ojyOCUxcm1 — Brant (@BrantPhilip_) January 5,

Los nuevos helicópteros de Nigeria y los delicados equilibrios geopolíticos

Las fuerzas armadas de Nigeria han firmado diferentes contratos de compra de helicópteros de ataque en los últimos años a nuevos proveedores. El resultado final será que Nigeria contará con varios modelos de helicópteros de ataque procedentes de Estados Unidos, Rusia y Turquía. Y aunque podemos deducir de los últimos contratos un alejamiento de Rusia, la reciente visita del ministro de asuntos exteriores de Nigeria a Moscú muestra que el país africano busca un equilibrio en sus relaciones exteriores. En octubre de 2021 el presidente turco Recep Tayyip Erdoğan visitó Nigeria. En aquella ocasión se firmó un acuerdo de cooperación en materia de industria de armamento. El acuerdo incluyó la venta a Nigeria de seis helicópteros de ataque T129 ATAK, un desarrollo turco del helicóptero italiano Agusta A129 Mangusta. El contrato fue anunciado durante la celebración de la feria aeronáutica británica de Farnborough en julio de 2022. Hasta la fecha Turquía había logrado exportar ese modelo de helicóptero únicamente a Filipinas y el bloqueo estadounidense a la exportación de los motores del consorcio LHTEC había frustrado un contrato con Pakistán. Distintas fuentes hablan de que el contrato inicial de seis aparatos podría ser acompañado de más opciones en el futuro. Las compras de aeronaves militares están siempre en Nigeria envueltas en confusión porque de su anuncio a la entrada en servicio de los aparatos suceden toda clase de contratiempos presupuestarios. En otras ocasiones, los anuncios quedan en una declaración de intenciones que no se termina por concretar. Así, el comandante en jefe de la fuerza aérea nigeriana, el mariscal del aire Hasan Abubakar, declaró en enero de 2023 que estaba prevista la llegada de los seis helicópteros de ataque T129 ATAK para el primer trimestre del año. Aquellos planes estaban acompañados de la llegada de tres drones armados Wing Loong de origen chino, cuatro aviones ligeros para misiones de vigilancia Diamond DA-62 y dos bimotores Beechcraft 360 King Air. Según informó Jon Lake en el portal especializado key.aero en noviembre de 2023 en realidad no fue hasta mayo de 2023 que el primer grupo de militares nigerianos se desplazó hasta Ankara para comenzar su formación para operar el aparato. El ministro de defensa nigeriano Mohammed Badaru Abubakar y el mariscal del aire Hasan Abubakar visitaron Turquía en octubre de 2023 y pudieron visitar entonces al primer aparato que lucía el numeral NAF 500. lucía el numeral NAF 500. La visita sirvió al ministro nigeriano para un encuentro con el ministro de defensa turco Yaşar Güler y para visitar diferentes empresas de defensa como ASELSAN, ROKETSAN y MKE. La prensa especializada turca destacó que la visita tenía como misión garantizar la pronta entrega de los helicópteros T129 ATAK. Inmediatamente tras la visita oficial nigeriana a Turquía, el 1 de noviembre de 2023, fueron trasladados los dos primeros helicópteros T129 ATAK desde Turquía a Nigeria mediante los aviones de transporte estratégico A400M, habituales en las entregas de material militar turco. Finalmente, el 6 de febrero de 2024 fueron presentados oficialmente en la base aérea de Makurdi los dos primeros helicópteros T129 ATAK de la fuerza aérea de Nigeria. En la ceremonia estuvo presente el vicepresidente de Nigeria y se presentó oficialmente también un avión bimotor Beechcraft Air King 360ER. Hasta la fecha, la fuerza aérea de Nigeria ha operado helicópteros de ataque Mil Mi-24 y Mil Mi-35, un diseño de origen soviético y evolucionado por la industria rusa tras el fin de la Guerra Fría. El último contrato por un total de 12 helicópteros Mil Mi- 35 se firmó en 2015 y se hizo público en 2019 durante una cumbre afro-rusa en Sochi.  Para aquel entonces se habían entregado seis aparatos. La prioridad dada por el Kremlin al esfuerzo de guerra en Ucrania y la imposibilidad de acceder a proveedores occidentales por la aplicación de sanciones se ha convertido en un enorme obstáculo para la industria rusa a la hora de atender a sus clientes de exportación.  Así que es comprensible que Nigeria haya buscado nuevos proveedores de helicópteros militares. Pero aparte de Turquía, Nigeria ha buscado nuevos aparatos en Estados Unidos. El ejército de Nigeria firmó el 28 de septiembre la compra a la empresa MD Helicopters de 12 helicópteros ligeros MD530F Cayuse Warrior Plus. El comunicado de prensa informó que la entrega de los aparatos comenzaría el último trimestre de 2023. El anuncio del contrato por una docena de helicópteros fabricados en Estados Unidos se une a las noticias de que Nigeria también estaba interesada en el helicóptero de ataque Bell AH-1Z Viper producido en ese mismo país. En abril de 2022 fue publicada la autorización del Departamento de Estado a la exportación de 12 aparatos junto con equipos asociados, como 28 motores y 2.000 cohetes APKWS.  Que exista la autorización a la exportación no quiere decir que la venta se lleve a cabo. Pero la confirmación de que el acuerdo seguía en marcha llegó en diciembre de 2023 con la publicación de la modificación de un contrato por 32 ordenadores de misión para operar helicópteros AH-1Z de Nigeria. La compra de tres modelos de helicópteros de ataque a Estados Unidos y Turquía podría reflejar la rivalidad de la rama de aviación del ejército y la fuerza aérea de Nigeria, cada una comprando aparatos que solapan sus funciones. Se trata de un fenómeno habitual en muchos países. Pero vemos también que los nuevos contratos alejan a Nigeria de Rusia. La llegada de nuevos aparatos supone el abandono de los planes de modernización de los Mi-24. La aparición de un aparato retirado del servicio y colocado como monumento es el primer indicio de que los modelos más veteranos Mi-24V y Mi-24P están siendo retirados del servicio, mientras que se mantendrían los más avanzados Mi-35. En este contexto, el ministro de asuntos exteriores de Nigeria, Yusuf Tuggar, visitó Moscú esta semana y fue recibido el miércoles 6 de marzo por Serguéi Lavrov. Este último expresó la voluntad rusa de apoyar a los países del Sáhara y Sahel para que aumenten sus

La oferta atlántica de Marruecos al Sahel

Parece que las juntas militares del Sahel tienen el cartel de “abiertos para los negocios” y no hay semana que no traiga una agenda cargada de reuniones de exteriores, vistas de altos funcionarios o acuerdos comerciales. El pasado mes de febrero el grupo marroquí Cementos de África (CIMAF) ha puesto el primer ladrillo de la construcción de una fábrica en Sikasso (Mali). La cementera creará 2.500 puestos de trabajo directos e indirectos y producirá 1 millón de toneladas con un proyecto que costará 50 millones de dólares. Aunque la multinacional cementera es de capital privado, la iniciativa pública marroquí también ha celebrado recientes acuerdos en Mali en campos tan importantes como la inmigración, donde el embajador de marruecos en el país reiteró la determinación de acompañar al Centro de Información y Gestión de las Migraciones (CIGEM) en conseguir sus objetivos en el campo migratorio entre Marruecos y Mali. Desarrollo económico de iniciativa privada y cooperación diplomática en áreas de vital importancia son una manera simbólica de representar una nueva etapa de acuerdos comerciales que ya se anunció en el mes de diciembre en Marrakech, donde los máximos diplomáticos de Marruecos, Burkina Faso, Chad, Malí y Níger acordaron impulsar la cooperación. La iniciativa persigue consolidar la propuesta que el rey marroquí Mohammed VI lanzó a principios de noviembre para dar acceso al Océano Atlántico a los países del Sahel. El rey supedito el éxito de la iniciativa a la mejora de las vías de comunicación y el desarrollo de infraestructuras a través de Mauritania. No en vano esta propuesta para Níger, Burkina Faso y Malí ofrece una alternativa tras la deseada salida de Francia de la región y más flexibilidad a la hora de negociar con la ECOWAS. Representantes de todos los países implicados expresaron las ventajas de esta propuesta. La televisión pública marroquí SNRT retransmitió las declaraciones de Naser Burita, ministro de Exteriores marroquí, en un discurso durante el encuentro donde el desarrollo económico no sólo sería la “clave” para los problemas del Sahel sino que ayudaría a crear un “epicentro de paz y seguridad”. Por su parte, Abdullah Diop, ministro de Asuntos Exteriores maliense, señaló que la iniciativa marroquí tendría un impacto no solo en sus economías mejorando su balanza de pago, sino en el comercio internacional. Bakary Yaou Sangaré, ministro de Exteriores nigerino, criticó a “varios socios, entre ellos a Francia” y calificó al país magrebí como “ de verdadero amigo”. Sin duda este tipo de acuerdos aporta reconocimiento a nivel internacional a las actuales juntas militares. Las reacciones políticas se adelantaron a los acuerdos comerciales y en menos de un mes del anuncio de Mohamed VI, los medios ya adelantaban la posibilidad de que Mali apoyase la soberanía marroquí sobre el Sahara Occidental. En esta línea, el ex ministro mauritano de Asuntos Exteriores declaró que el ex presidente maliense Ibrahim Boubacar Keïta entendía la importancia de Marruecos no solo en Mali sino en toda la región. La creación de un instituto para formar imanes que promuevan un Islam pacífico en el actual contexto de violencia yihadista sería algo que no solo Mali agradecería sino toda la región. Las declaraciones recogen que el ex presidente maliense defendía la integridad territorial marroquí pero que no se expresaba explícitamente para no tensionar las relaciones con Argelia. La relación de Marruecos podría ser especial en la región por lo que respecta a su inferencia entre las relaciones de Bamako y Argel. Si bien hay que decir que bancos y empresas de fosfatos marroquíes ya tenían presencia en el Sahel. La opción atlántica que Marruecos quiere ofrecer a los países del Sahel no solo es una opción en términos de acceso a través de puertos sino también un refuerzo al mega proyecto de un gaseoducto submarino Nigeria-Europa que bordea África Occidental. El proyecto seguiría un trazado de 7.000 kilómetros y tendría ramales que conectarían a nueve países, aprovechando el gaseoducto ya existente que beneficia a Benín, Togo y Ghana. La ministra de Transición Energética de Marruecos, Laila Ben Ali, declaró en una sesión ante el Parlamento que “los estudios han demostrado la viabilidad económica del gaseoducto transfronterizo”. El proyecto tardaría en construirse 25 años y tendría un coste estimado entre 20.000 y 25.000 millones de euros. El pasado mes de diciembre tanto fuentes oficiales marroquíes como de Nigeria informaron que el proyecto sigue adelante. El proyecto de gaseoducto que pasa por Marruecos se enfrenta a otro alternativo, el proyecto del gaseoducto subsahariano (TSGP). Se trata de una infraestructura que conectaría Nigeria con Europa por una ruta más directa de 4.128 kilómetros atravesando Níger y Argelia. Desde la parte nigeriana, Yusuf Tuggar, ministro de Asuntos Exteriores, aseguró que el proyecto ha presentado “progresos significativos y notables”. Sin embargo, este gasoducto se enfrenta a un recorrido de 841 kilómetros por Níger, altamente inestable. De momento, ambos proyectos no sólo rivalizan en conectar a Nigeria con el mercado europeo, sino que colocan a Marruecos y Argelia, rivales geopolíticos, como competidores por el papel de nodos energéticos. Marruecos siempre ha tenido una política africana que cumplía distintos objetivos. Hoy toma partido en el tablero donde las nuevas juntas están reconfigurando las alianzas en la región. Con estos nuevos acuerdos de acceso al Atlántico, Marruecos refuerza su política africana de acuerdos bilaterales, desarrollo empresarial e influencia religiosa. Y si bien todas estas iniciativas tienen valor en sí mismos, también coinciden con la visión nacionalista y expansionista del irredentismo marroquí que lleva hasta el corazón del Sahel su esfera de influencia regional.  

La industria de defensa turca en África Occidental: el caso de Nigeria

La industria de defensa turca en el Sahel se encuentra en pleno auge. Sus productos probados en combate y precio asequible han conseguido suplir un nicho de mercado abandonado por los tradicionales proveedores franceses y rusos, compitiendo así casi exclusivamente con China. [Véase al respecto anteriormente en OSINT Sahel: «Los conglomerados chinos de industria civil y militar desembarcan en África«]. El país donde más ventas se están cosechando es Nigeria, donde han conseguido cerrar una serie de contratos para armar especialmente a sus fuerzas aéreas y su armada. La política exterior turca en los últimos años ha seguido unas tendencias singulares. En su cercanía se ha caracterizado por el uso de herramientas del poder duras, tales como el empleo de sus fuerzas armadas en Siria, el apoyo militar a Azerbaiyán y Libia, o el uso de estrategias híbridas contra Grecia, como lo es abrir el flujo de migrantes o la prospección de gas en aguas territoriales. En su lejanía, ha empleado herramientas más suaves, en concreto en el Sahel y Somalia, escenario donde su papel, aunque leve comparado con otras potencias presentes en la región, se está incrementando. Esta acción exterior se caracteriza por el empleo de múltiples elementos de poder blando, como programas de educación, inversión en infraestructuras, influencia religiosa, expansión de empresas turcas y, sobre todo, se ha visto un incremento de las ventas de la industria de defensa y la cooperación con las fuerzas armadas de la región. Sin embargo, si hay un país en el que esta industria de defensa está cosechando grandes éxitos es Nigeria. Estas dos naciones mantienen una relación muy estrecha desde su propia fundación en 1960 y tiene a Turquía como su mayor exportador de armamento. Nigeria afronta una serie de amenazas a su seguridad, tanto en su territorio continental, donde lleva a cabo una guerra contrainsurgente ante los grupos yihadistas como Boko Haram, como en su entorno fluvial y litoral, donde lleva a cabo operaciones contra los rebeldes del delta del Níger y los piratas del Golfo de Guinea. Además, debe mantener el control y presencia en las aguas territoriales y salvaguardar sus instalaciones energéticas y tráfico marino. Secundariamente, se encuentra la disuasión clásica contra agresiones por parte de otros Estados, siendo especialmente necesaria en un entorno como el Sahel.  Estas amenazas son las que han dado forma al plan estratégico 2021-2030, en donde se estipula la sustitución de la vetusta flota compuesta por pequeñas lanchas y patrulleras por buques de mayor tonelaje, con la visión puesta a convertirse en una flota de “aguas azules” a largo plazo. En cuanto al aire, Nigeria es el país más poderoso de la región. Pero su fuerza aérea se está viendo gratamente potenciada en los últimos años debido, entre otras cosas, a que se está usando como una fuerza de reacción rápida para repeler los ataques que se suceden en áreas donde el gobierno no mantiene un control efectivo sobre el territorio. Estas amenazas se ven acompañadas a un incremento en el gasto en defensa en los últimos años. Esta oportunidad no ha sido desaprovechada por las mayores empresas de defensa turcas. Se pueden ordenar por lo tanto las siguientes adquisiciones hechas por parte de las fuerzas armadas de Nigeria a distintas empresas de Turquía: El ejército adquirió en 2013 204 vehículos blindados  4×4 Otokar Cobra. No obstante, no se ha vuelto a pedir ningún vehículo blindado de origen turco más, debido a que han tratado de impulsar la industria nacional, especialmente en el sector de los MRAPs. La fuerza aérea sí que ha sido un cliente preferente de Turquía. La mayor adquisición han sido 6 helicópteros de ataque TAI T-129 por un valor de 45 millones de dólares, de los que ha llegado ya el primer lote. Este modelo se cree que puede ser utilizado para sustituir a los antiguos Mi-24 y Mi-35, de los que algunos se han ido perdiendo en canibalizaciones para mantener a otros, y al menos dos que se han estrellado en operaciones de combate. Uno en 2019 mientras hacía frente a Boko Haram y otro cuando luchaba contra “rebeldes económicos” en el delta del Níger el día 1 de diciembre de este mismo año. Según Military News Nigeria, a lo largo de este año se han adquirido 6 drones armados Bayraktar TB2 junto con 2 estaciones de control terrestres, reportándose que ya se han usado en combate. Mientras que, según Shepard Media, el contrato es en realidad de 24 unidades. También Nigeria ha adquirido procedentes de Turquía drones con capacidad de aterrizaje y despegue vertical (VTOL) del modelo BAHA a la empresa AVELSAN y cuadracópteros del modelo TOGAN a la empresa STM. Otra adquisición ha sido un número no determinado de pods de designación de blancos Aselpod, de la empresa Aselsan, que se han visto ya empleados en los 3 JF-17B de los que dispone Nigeria. Estos pods añaden una gran capacidad de observación y adquisición de blancos a los aviones portadores. Visita del CEO de ASELSAN a Nigeria. Foto vía Jake21 (X). La marina nigeriana por su parte ha hecho una serie de contratos con el astillero turco Dearsan. El primero de estos fue la adquisición de dos patrulleros oceánicos tipo OPV 76, que originalmente se ofertaban con un cañón de 76mm Super Rapid de Leonardo y 2 sistemas de misiles antiaéreos SIMBAD RC de MBDA. Sin embargo, finalmente la armada nigeriana pidió unos sistemas de menor porte debido a la incapacidad de financiación. Han acabado siendo armados con torretas de 40, 30 y 12,7mm de Aselsan. El primero de ellos fue botado el día 26 de octubre en los astilleros de Tuzla. También se procuró la puesta a punto y actualización del buque insignia nigeriano NNS Aradu (F89), fragata de la clase MEKO 360 de 3.500 toneladas de desplazamiento. Este contrato de puesta a punto ha venido tras un intento fallido en 2020 de reacondicionarla para poder navegar. Se desconoce el grado de la actualización, aunque es de esperar que se barajen dos opciones: · Una opción básica en

La crisis de Níger fractura África Occidental

Como vimos anteriormente, el ultimátum lanzado por la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO, también conocida como ECOWAS por sus siglas en inglés) a la junta golpista de Níger dejaba la puerta al uso de la fuerza. No sólo porque en el comunicado final de la cumbre de emergencia celebrada en Abuja (Nigeria) el domingo 30 de julio mencionaba que la CEDEAO se reservaba tomar “todas las medidas necesarias”, sino porque convocaba una cumbre de jefes de estado mayor de las fuerzas armadas de los países miembros. La cumbre duró de los días 2 a 4 de agosto y se celebró en la ciudad nigeriana de Abuja. Según informaba el viernes 4 de agosto la cadena Radio France Internacional, el plan militar de intervención en Níger quedó completado aquel mismo día. El concepto de operación quedó puesto por escrito, con las necesidades de hombres y materiales precisadas.   Hay constancia de que los gobiernos de Benin, Senegal y Costa de Marfil están dispuestos a participar en una operación militar que tiene todo el sentido que tome como base el territorio de Nigeria, país limítrofe con Níger y con el mayor ejército en la región que preside temporalmente la organización regional CEDEAO. El ejército de Nigeria se ha modernizado en los últimos años incorporando cazabombarderos JF-17 construidos en Pakistán, además de carros de combate, piezas de artillería autopropulsada y drones de origen chino. Pero durante años, tuvo serios problemas de mantenimiento y operatividad. Además, las fuerzas de la CEDEAO primero se tienen que concentrar e integrar en suelo nigeriano y desplazarse hasta la frontera para luego llegar a Niamey. La distancia desde Kamba, una localidad nigeriana pequeña pero la más cercana por carretera a Niamey, es de 298km. A esta distancia hay que añadir el recorrido desde la ciudad de Nigeria que sirva de punto de partida. Esto supone un desafío logístico para las fuerzas de la ECOWAS, si finalmente se produce la intervención militar para deponer a la junta militar de Níger. Los movimientos de la CEDEAO han tenido respuesta desde Mali y Burkina Faso, dos países cuya pertenencia de la organización regional quedó suspendida tras el derrocamiento de las democracias por juntas militares. Las juntas militares gobernantes en ambos países han mostrado su disposición a ayudar a la nueva junta militar golpista de Níger en caso de intervención militar de los países de la CEDEAO. Ese apoyo ha venido acompañado de una ronda de consultas que ha sido posible seguir mediante fuentes abiertas. El Dornier Do-228 matrícula 5U-MBI de la fuerza aérea del Níger partió el día 2 de agosto de Niamey con destino Bamako, capital de Mali. Ese mismo día voló de Bamako a Uagadugú, capital de Burkina Faso. Finalmente, volvió a Níger el día 3 de agosto. A bordo del vuelo que partió el día 2 de agosto rumbo a Mali iba el general Salifou Mody, número dos de la junta nigerina. La configuración de un bloque de juntas militares formada por Mali, Burkina Faso y Níger  supone una fractura relevante en la comunidad de países de África Occidental, ya que habría que añadir la junta militar de Guinea-Conakry que se ha desmarcado de las sanciones contra la junta golpista de Níger. Mientras tanto, la CEDEAO ha continuado sus contactos para resolver la crisis de Níger por vías pacíficas. El viernes llegó a Niamey una delegación diplomática que sin embargo no pudo abandonar el aeropuerto. La delegación incluía al expresidente de Nigeria Abdulsalami Abubakar y al sultán de Sokoto. Este último es una figura cuyo poder es simbólico, pero tiene una elevada importancia en la región, tal como explica África Mundi en un hilo de Twitter. En Nigeria, durante sesión ejecutiva el sábado día 5 de agosto el senado se opuso a la intervención militar Níger por considerar que dañaría profundamente las relaciones con el país vecino y por la falta de preparación del ejército de Nigeria para una operación así. Aunque, al parecer el presidente Tinubu no esperaba aprobación parlamentaria alguna para tomar una decisión sobre la intervención militar en Níger. El ultimátum, recordemos, vence el domingo día 6. En OSINT Sahel estaremos pendiente de los acontecimientos en la región.

El ultimátum lanzado a la junta militar de Níger, un desafío para Nigeria.

El domingo 30 de julio tuvo lugar en la villa presidencia de Abuja (Nigeria) una cumbre de emergencia de la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO, también conocida como ECOWAS por sus siglas en ingles) que contó con la presencia de jefes de Estado y de gobierno de la región. La agenda principal de la reunión fue el golpe de Estado sucedido en Níger el día 26 de julio y del que le hemos estado informando en OSINT Sahel con un seguimiento diario en Twitter y resúmenes en nuestra página web. La cumbre tuvo lugar en Nigeria porque en este país recae la presidencia temporal y rotativa de la organización regional. El presidente nigeriano Bola Ahmed Tinubu ejerció de anfitrión en una cumbre que contó con la presencia de los presidentes de Benín, Costa de Marfil, Gambia, Ghana, Guinea Bissau, Senegal y Togo, además de los ministros de Asuntos Exteriores de Cabo Verde y Liberia. Asistieron también un representante del presidente democráticamente elegido de Níger y el Alto Comisionado de Sierra Leona ante la República de Nigeria y la CEDEAO. La cumbre finalizó con la publicación de un comunicado final que condena el golpe de Estado “en sus más fuertes términos” y recordando “el principio de tolerancia cero para cambios de gobierno inconstitucionales”. La parte más relevante del comunicado es el apartado F del punto noveno en el que se advierte que si no se libera al presidente Bazoum y se restaura completamente el orden constitucional de la República de Níger en el plazo de una semana la CEDEAO se reserva tomar “todas las medidas necesarias”. Esto significa que la CEDEAO estaría dispuesta a intervenir militarmente en Níger para derrocar a la junta militar y restaurar la democracia. El llamamiento a una reunión de los jefes de estado mayor de las fuerzas armadas de los países de la CEDEAO despeja las dudas sobre los términos del comunicado final. Esa reunión se convocó en Abuja entre los días 2 a 4 de agosto. El ultimátum de una semana dado por la CEDEAO a la junta militar golpista en Níger fue acompañado por diversas iniciativas diplomáticas. Así, el lunes 31 de julio, Mahamat Idriss Déby Itno, líder de Chad, actuando como emisario de la CEDEAO visitó Niamey donde se entrevistó con el líder de la junta militar golpista, el actual presidente democráticamente elegido y el anterior presidente democráticamente elegido. La foto compartida en redes sociales del presidente Mohamed Bazoum se convirtió en la primera prueba de vida después del golpe de Estado. La respuesta de la junta militar golpista de Níger, el Comité Nacional de Salvaguarda de la Patria, se dio a conocer a través de su comunicado nº10 donde se hablaba de un “plan de agresión contra Níger” en el que participarían “ciertos países occidentales” y ante el que mostraba “la firma determinación a defender nuestra patria”. La posibilidad de una intervención militar de la CEDEAO en Níger no sería un fenómeno completamente novedoso. En los años 90, el Grupo de Monitorización de la CEDEAO (ECOMOG por sus siglas en inglés) realizó operaciones militares de estabilización en los conflictos armados Sierra Leona (1997) y Guinea-Bissau (1999). Además, la CEDEAO realizó una misión de paz en Liberia (ECOMIL en inglés) en 2003 para expulsar a los rebeldes de la capital del país. Níger y Nigeria son países fronterizos, así que la posibilidad de una operación militar liderada por Nigeria es posible ya que hay una continuidad territorial y una importante asimetría en medios militares a favor de Nigeria. El ultimátum lanzado por la CEDEAO fue respondido desde las juntas militares de Mali, Burkina Faso y Guinea-Conakry con mensajes de apoyo a la junta militar de Níger. En el caso de las juntas militares de Mali y Burkina Faso, expresan además la voluntad de acudir a defender a la nueva junta militar de Níger en caso de intervención multinacional de la CEDEAO afirmando que “toda intervención militar contra Níger se asimilaría a una declaración de guerra contra Burkina y Mali”.   Esto supone en la práctica una fractura de la organización regional en dos bloques, con la aparición de un bloque disidente formado exclusivamente por cuatro juntas militares. Así, los últimos días ha habido diversos viajes de representantes de la junta militar de Níger a Mali y Burkina Faso que explicaremos en una próxima ocasión en OSINT Sahel, ya que ha sido posible seguirlos por fuentes abiertas. Acompañando al ultimátum que termina el próximo domingo, los países de la CEDEAO han tomado medidas económicas contra la junta militar golpista de Níger, que recordemos es uno de los países más pobres de África. La dependencia de Níger de la ayuda internacional y los préstamos internacionales de instituciones como el Banco Mundial es alta y podía suponer un mecanismo de presión sobre la junta militar. Los primeros efectos de las sanciones aplicadas parece que han empezado a notarse en la disponibilidad de liquidez en los cajeros automáticos y en la falta de suministro eléctrico. Aunque desde Níger se informa que la presión internacional sólo ha servido de momento para galvanizar a la población en apoyo de la junta militar. Mientras tanto, transcurren los días hasta el término del ultimátum que coloca a Nigeria en una delicada situación, ya que su credibilidad y prestigio como potencia regional está en juego. Una intervención militar fallida con numerosas víctimas civiles o el agotamiento del ultimátum sin consecuencias podría dañar seriamente la posición de Nigeria no sólo en África Occidental, sino en todo el continente.

Senegal contará por primera vez con patrulleras lanzamisiles.

Senegal se encuentra en medio de un proceso de potenciación de sus medios navales y de patrulla marítima. La cuestión de fondo es la explotación de recursos naturales en la Zona Econónica Exclusiva (ZEE). La mayoría de países de la fachada atlántica de África, de Marruecos a Angola, se han convertido en las últimas décadas en productores de hidrocarburos o presentan una importante actividad de exploración y concesión de licencias de explotación. Senegal firmó un contrato por la compra de tres patrulleras lanzamisiles OPV 58S con el astillero francés PIRIOU en noviembre de 2019. Se trata de un patrullero oceánico de 62 metros de eslora dotado de un puente con vistas panorámicas 360º, además dos rampas para botar y recuperar sendas embarcaciones tipo RHIB. El detalle que hacen estos patrulleros únicos en el panorama de África Occidental es que la armada senegalesa contará por primera vez con buques armados con misiles. Una novedad también para PIRIOU, que no los había instalado en ningún de los buques que había construido. Los OPV 58S de la armada senegalesa llevarán cuatro misiles antibuque Marte Mk.2N en dos cunas delante del puente y un montaje SIMBAD-RC con misiles antiaéreos MBDA Mistral 3. Además, contará con un cañón de 76mm y dos montajes de 20mm controlados remotamente de Nexter. Las infografías publicadas lo muestran transportando dos contenedores estándar, lo que le permitirá abastecer guarniciones costeras y conectar las dos costas del país, que recordemos queda partido en dos por la existencia de Gambia. El primer corte de chapa para el cabeza de serie, bautizado “Walo”, tuvo lugar en octubre de 2020. Fue botado el 11 de abril de 2022 en Concarneau, en la Bretaña francesa. A la ceremonia asistió el almirante Oumar Wade, jefe de Estado Mayor de la armada senegalesa. La botadura de la segunda unidad tuvo lugar el 13 de septiembre de 2022. Según los planes previstos, los dos primeros patrulleros serán entregados en 2023 y el tercero y último en 2024. El contrato de Senegal con los astilleros PIRIOU incluye asistencia por varios años que será proporcionada por la filial PIRIOU Ngom Senegal. El salto en capacidades que supondrá contar con patrulleras lanzamisiles no ha sido pasado por el alto en África Occidental. El portal military.africa daba la noticia del contrato de Senegal con PIRIOU con una ilustración donde el buque de desembarco tipo Damen LST-100 constuido por Damen en Emiratos Árabes Unidos para Nigeria aparecía en un punto de mira. Cuesta imaginar un escenario en el que la armada senegalesa empleara sus OPV58S para repelar un desembarco nigeriano. Pero estamos ante un case evidente de «dilema de seguridad». Las medidas tomadas por un país para su defensa son percibidas como una amenaza por un tercero, ya que los esfuerzos de la armada nigeriana en los últimos años se han centrado en la adquisción de capacidades para enfrentar a la amenaza de grupos irregulares, tanto de insurgentes en el Delta del Níger como de piratas en el Golfo de Guinea. Los esfuerzos de Senegal por expandir su capacidad de controlar su ZEE, dotándose de patrulleros oceánicos y aeronaves de patrulla, ha de entenderse por la preocupación de proteger los recursos naturales del país. Las primeras exportaciones de gas natural senegalés estaban previstas para 2023. Lo que le puso en la senda de aspirar a ser un nodo energético en la región compitiendo con otros países de África Occidental como Costa de Marfil y Nigeria. Además, Senegal tenía un marcha un programa de 150 millones de euros para combatir en sus aguas la piratería y la pesca ilegal por el que competían empresas de Francia, España y Emiratos Árabes Unidos.

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