La Alianza de Estados del Sahel avanza como confederación en su primer aniversario

Hace un año se creó la Alianza de Estados del Sahel. Hoy, la organización ha avanzado hasta convertirse en una confederación. Los rápidos progresos alcanzados y los cambios en las dinámicas que ha generado reflejan el profundo proceso de transformación que ha experimentado la región. Las juntas militares del Sahel han logrado un proceso de integración considerablemente rápido y esperan que éste se intensifique en los próximos meses. Uno de los factores determinantes es que comparten características similares, ya que enfrentan desafíos como la inseguridad, la falta de desarrollo económico y la inestabilidad política, y tienen una visión común de cómo abordar estos problemas. Las juntas militares de Mali, Níger y Burkina Faso han creado un frente común, lo que ha dificultado la aplicación de tácticas de presión por parte de actores externos. Un caso especialmente visible ha sido el de la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO), que, en su política de tolerancia cero hacia los golpes de Estado, impuso sanciones y llegó a amenazar con una intervención. Las juntas militares de Mali y Burkina Faso respondieron auxiliando a Níger tanto económica como militarmente, e incluyeron en la carta fundacional de la organización la posibilidad de auxiliar a cualquiera de los miembros si es atacado. Actualmente, existe una situación de tensión entre ambos bloques, ya que la alianza acusa directamente a la CEDEAO de haber roto los valores de solidaridad y hermandad entre los estados de la región. Sin embargo, ambos saben que esta situación no es sostenible debido a las amenazas comunes que enfrentan diversos países. Por ello, se ha designado al presidente senegalés Diomaye Faye como mediador, una tarea compleja debido a las posiciones diametralmente opuestas. Al mismo tiempo, los países de la AES se han retirado de organizaciones internacionales como la propia CEDEAO, de la cual estaban suspendidos, y también de la alianza militar G5 Sahel, lo que provocó su disolución, ya que solo quedaron Mauritania y Chad. Uno de los temas que más ha llamado la atención de las juntas militares y de la Alianza de Estados del Sahel son los cambios en las alianzas que han tenido lugar. Uno de los puntos clave de la narrativa seguida por estos estados ha sido su rechazo a la presencia occidental en sus territorios, lo que ha afectado a países y organizaciones como Francia, Estados Unidos, la Unión Europea y Naciones Unidas. Este rechazo se ha manifestado de diversas maneras, como la finalización de cooperación en materia de seguridad, la expulsión de embajadores y la suspensión de medios de comunicación. La región del Sahel se ha convertido en un territorio estratégico en la competición entre potencias a escala mundial. El vacío dejado por los antiguos aliados fue rápidamente ocupado por Rusia, principalmente, pero también por potencias medianas como Turquía, Hungría y Emiratos Árabes Unidos, entre otros. La creación de la Alianza de Estados del Sahel ha sido enormemente ventajosa para Rusia, que, aunque no ha dado un apoyo formal en la creación y gestión de la misma, se puede percibir su ayuda en los viajes de altos mandos de Moscú. El hecho de que ahora los intereses de las juntas militares estén considerablemente alineados y haya una organización regional facilita la consecución de acuerdos entre el Kremlin y los gobiernos del Sahel. El aumento de la presencia rusa en el Sahel comenzó en Mali, pero se ha expandido rápidamente a Burkina Faso y Níger, con la llegada de efectivos militares, cooperación económica y la construcción de centrales nucleares. La lucha contra la inseguridad es uno de los principales objetivos de las juntas militares y la base sobre la que cimentan su legitimidad en el poder. En marzo de 2024, la organización anunció la creación de una fuerza militar conjunta para combatir el yihadismo en la región, y en mayo realizaron ejercicios militares conjuntos con la participación adicional de Togo y Chad. Cabe destacar que, en el contexto de la batalla de Tinzaouaten, en la que tanto el gobierno maliense como la compañía de seguridad privada rusa Wagner sufrieron importantes bajas, los gobiernos de Mali y Burkina Faso respondieron posteriormente enviando drones al terreno. Sin embargo, a pesar de los esfuerzos militares, la adquisición de armamento y el despliegue de efectivos, no se han logrado avances significativos en la lucha contra el yihadismo en la región. La salida de Naciones Unidas del territorio maliense desencadenó una guerra en el norte del país entre grupos yihadistas, rebeldes tuareg y el ejército maliense. En Níger, que se consideraba un alumno aventajado en la lucha contra la inseguridad, la situación ha empeorado, y en Burkina Faso han aumentado los ataques yihadistas, en un país que ya figuraba entre los tres más afectados por esta problemática. Los países del Golfo de Guinea observan esta situación con preocupación, ya que el descontrol de la situación de seguridad en el Sahel repercute directamente en su propia estabilidad. En el ámbito económico, se han logrado importantes avances en la integración, con reuniones de los ministros de economía, industria y comercio. El objetivo de la Alianza es el desarrollo y la independencia económica de los países que la integran. En diciembre de 2023, se anunció la creación de un banco de inversiones conjunto y el establecimiento de un comité para la unión económica y monetaria. La idea de abandonar el franco CFA, visto como una herramienta de dominación colonial, ha sido planteada en numerosas ocasiones. Sin embargo, esta sería una cuestión de gran complejidad debido a la delicada situación económica que atraviesan los países del Sahel, lo que genera incertidumbre sobre las posibles consecuencias de esta decisión. Actualmente, la Confederación de la Alianza de Estados del Sahel busca seguir profundizando en su cooperación. El 15 de septiembre se anunció la creación de un pasaporte biométrico, con el objetivo de aumentar la seguridad y facilitar la movilidad. La organización ha dado pasos muy rápidos hacia la integración, y se ha mencionado que su objetivo final es la federación, esta situación podría materializarse si
Crisis en el corredor Níger-Benín

Hace ya casi un año del golpe de estado en Níger. En «Los pilares chinos en Níger: petróleo, uranio y electricidad» (11 de agosto de 2023) les contamos la importancia de los pilares energéticos naturales del país, el uranio, el petróleo y la electricidad. En esos días ya estaba en marcha la construcción de un oleoducto de 1.950 kilómetros vía Benín posibilitando la salida al mar de los 90.000 barriles de crudo al día que estaban proyectados. Cantidad que actualmente se estima en 110.000 y que por las recientes tensiones con su vecino del sur y la falta de una ruta de exportaciones se ha limitado 20.000 barriles para consumo interno. Las tensiones entre vecinos Cuando la junta militar tomó el poder en Níger en el verano de 2023 comenzaron las tensiones con los países miembros de la CEDEAO (Comunidad Económica de Estados de África Occidental), que impuso una serie de sanciones a Níger como una primera iniciativa económica para reconducir la situación incluyendo el cierre de las fronteras. Las sanciones se dispararon en febrero de 2024 y todas las soflamas contra las juntas militares se desvanecieron. La consecuencia de las tensiones fue el cierre de la frontera con Benín. Desde entonces por la parte nigerina se mantenía esta situación y el presidente de Benín Patrice Talón acusó a sus vecinos nigerinos de tratarlos como enemigos, con el correspondiente perjuicio a la economía y la población. La escalada de represalias continuó y Benín en mayo de 2024 prohibió el uso del puerto para las exportaciones de petróleo, sujeto a la condición de que se reanudará el comercio por tierra. Grupo insurgente sabotea el oleoducto. 🔴 #Niger 🇳🇪 Sabotage du pipeline par le FPL. Dans un communiqué audio de revendication, Mahmoud Sallah indique que le pipeline a été «coupé en deux» à l’ouest de #Tasker, il explique également les raisons de cette attaque. Une 🎥 circule du lieu du sabotage (images extraites). pic.twitter.com/fZr2EsDtZp — Westaf Actus (@Westafactu) June 18, 2024 El petróleo es vital, ya que representa una fuente importante de ingresos y desarrollo industrial. Sin embargo, la infraestructura se enfrenta tanto a dificultades políticas como de seguridad. El Frente Patriótico de Liberación, grupo armado que se opone a la junta militar de Níger, ha atacado y dañado una sección del oleoducto. El 14 de junio, Níger cortó las exportaciones a través del oleoducto pero las reparaciones comenzaron hace unos días. 🌍🔴⚪️🟢ALERTE -URGENT!!!🇧🇫🇲🇱🇳🇪AES – 🇧🇯Bénin💥💥💥🇳🇪Niger – 🇧🇯Bénin💥💥💥Les travaux de réparation du pipeline endommagé, par les terroristes, ont commencé. Dans tous les cas, nous pensons qu’il temps pour les autorités nigériennes d’envisager des voies de contournement… pic.twitter.com/avrbss8sAP — Christ 24 International (@Christ24Intern1) June 21, 2024 Mediación china El oleoducto es construido por Corporación Nacional de Petróleo China (CNPC), lo que deben ser correspondido con el pago en especie, barriles de crudo. La televisión estatal de Níger hizo pública la firma de un memorando de entendimiento por valor de 400 millones de dólares vinculado a la venta de crudo del yacimiento de Agafem. Este proyecto, ampliamente respaldado por inversiones chinas, es visto como una vía para transformar la economía local y mejorar las condiciones de vida. 🇳🇪Son Excellence le Général Abdourahamane Tiani, Président du CNSP et Chef de l’Etat du #Niger, a reçu ce jour une délégation de la Compagnie Nationale des Pétroles de Chine CNPC, conduite par Son Excellence Monsieur Jiang Feng, Ambassadeur de Chine au Niger. 🤝❣️ pic.twitter.com/tkmJI3HOOq — Sahel Afrique (@SahelAfrique) April 8, 2024 El conglomerado estatal, tiene tal peso en el proyecto y la geopolítica de la región, que el presidente el presidente de Benin afirma que solo han sido informados por los chinos de la presencia de funcionarios nigerinos en las instalaciones del oleoducto dentro de sus fronteras. Al mismo tiempo, la influencia china, aunque provechosa en términos de inversión, plantea preguntas sobre la soberanía y el control sobre estos recursos estratégicos, incertidumbre que se extiende a la sombra de las infraestructuras amparadas bajo el proyecto global de la ‘Iniciativa de la Franja y la Ruta’. Perjanjian sebesar 400 Juta dolar ditandatangani antara Niger dan CNPC (China National Petroleum Corporation) untuk penjualan Minyak Mentah. pic.twitter.com/rFvyYnGf0p — Berita Lokal dan Dunia (@UsodoWiro) April 13, 2024 China envió en abril funcionarios del Ministerio de Exteriores y Energía junto al personal de la CNPC a presidir las reuniones entre ambos países. Tras una exitosa mediación china, Níger acordó abrir la frontera y Benín permitir el uso del puerto para reiniciar las exportaciones. Antes de las nuevas casuísticas provocadas por el nuevo oleoducto, el corredor terrestre Níger-Bekin ya se hacía con el 80% del tráfico de bienes con destino al puerto de Conotú. El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha proyectado un crecimiento del 11% crecimiento o más para la economía nigerina si se cumplen las expectativas de exportaciones de crudo. Niger- #Petrol: le Ministre de l’Intérieur, Mohamed Toumba, a rencontré dimanche une délégation chinoise de la #CNPC pour discuter de l’exploitation pétrolière au Niger. Il a souligné la nécessité pour la CNPC de favoriser le développement économique local grâce à cette activité. pic.twitter.com/gtb1C7njAc — Ahmadou Atafa (@AhmadouAtafa) March 18, 2024 Lo que se ha puesto de manifiesto en estos meses es la absoluta necesidad del oleoducto para la junta militar. El proyecto, si bien transformará al sistema económico nigerino, es dependiente de las fluctuaciones del precio de crudo en los mercados de una manera muy significativa. Pero la junta militar se enfrenta a las complicaciones de liderar una de los países más pobres del mundo. Proteger los casi 2.000 kilómetros de oleoducto es una misión militar para las que Níger no tiene capacidades y añade riesgo de inestabilidad en el futuro. Ya hemos visto que los actores no estatales presentes entienden que es una forma de hacerle daño al actual gobierno militar. 📅El 17 de mayo, con motivo del 33º Día Nacional de la Mujer de Níger, PetroChina (Niger) Company y la sucursal de África Noroccidental organizaron conjuntamente una actividad para mujeres. 🎊Unas 30 empleadas chinas y nigerianas
La estrategia de la UE en el Sahel

Las relaciones entre la Unión Europea y la región del Sahel han sufrido importantes cambios en los últimos años. Una de las muestras más importantes es la incapacidad de los 27 estados miembros para ponerse de acuerdo en prorrogar la Misión de Estabilización de la Unión Europea en Mali (EUTM). Por ello la misión no continuará más allá del 18 de mayo, cuando acaba su mandato actual. Uno de los votos en contra ha sido el de Francia, un país que ha visto notablemente disminuida su influencia en la región. La EUTM Mali era una de los pilares sobre los que se cimentaba la presencia de la Unión Europea en la región. El objetivo de la misma era la capacitación de las fuerzas armadas malienses en la lucha contra la inseguridad en el país. En esta misión los efectivos de la Unión Europea no entraban en combate pero contaba con una amplia participación de los países miembros que ha llegado a contar con un millar de efectivos. Su retirada muestra el cambio de paradigma regional y la nueva ventana de oportunidad para la entrada de nuevos actores. La misión ya se encontraba en retirada ya que actualmente solo cuenta con 160 efectivos. Desde la retirada de la francesa Operación Barkhane, la misión de la Unión Europea siguió un camino parecido ya que numerosos países europeos aseguraban que había numerosas dificultades para trabajar con la junta militar maliense. La Unión Europea posee numerosos intereses en el Sahel tanto a nivel político, securitario y económico. En este ámbito es importante destacar que los estados miembros poseen políticas en el Sahel al margen de la Unión Europea. A nivel político una de las cuestiones que más preocupan a la Unión Europea es la migración. La situación de inseguridad en el Sahel ha jugado un papel fundamental en el aumento de la migración. Al mismo tiempo la guerra entre Estados, grupos de seguridad privada, rebeldes independentistas y grupos yihadistas hace muy difícil el desarrollo económico y la creación de expectativas de futuro para la población joven. Los países del Sahel han sido históricamente territorio de tránsito y actualmente pasan dos principales rutas migratorias para llegar a Europa, las que tienen como objetivo el norte de África y la que tiene como objetivo África Occidental. En los últimos años se ha logrado bloquear parcialmente pero esto ha tenido como resultado que la migración se haya movido a África Occidental y salga por países como Mauritania y Senegal. La Unión Europea ha tratado de frenar esta situación creando acuerdos de cooperación con Mauritania y Senegal para que controlen los barcos. El acuerdo con Mauritania alcanzó los 200 millones de euros pero si la situación en el Sahel continúa deteriorándose la migración no hará más que aumentar. En este punto la Unión Europea se encuentra ante un dilema. Las juntas militares han demostrado ser unos socios complicados pero parece que estas juntas van a mantenerse en el tiempo y forman parte de un cambio geopolítico por lo que será necesario trabajar con ellas de algún modo para conservar sus intereses.No obstante, también hay que destacar que la animadversión de las juntas militares no se ha extendido tanto a los demás países europeos pero sí que estamos pudiendo observar como en Níger el rechazo está permeando hacia Estados Unidos. Las relaciones entre la Unión Europea y el Sahel han sido una de las cuestiones que más han atraído la atención. En este ámbito se han sufrido cambios importantes como la retirada de la Operación Barkhane, la MINUSMA, la EUTM Mali y la salida de las juntas militares del G5 Sahel y la CEDEAO. La Unión Europea tenía una presencia importante en este aspecto, lo cual era una de sus principales armas de poder duro pero actualmente está teniendo cada vez más competidores como Rusia y Turquía. En esta cuestión ha sido de vital importancia el precedente que sentó Mali ya que fue el primer país del Sahel en mostrarse contrario a la presencia europea en su territorio y favorable a la rusa. Burkina Faso y Mali siguieron el mismo proceso con mucha más rapidez. Para hacernos una idea, la junta militar de Níger rechazó los acuerdos de militares con la UE sólo cinco meses después de haber llegado al poder. Se revocó la Misión de Asociación Militar de la UE en Níger que había sido lanzada en febrero de 2022, Misión de Fomento Civil de la UE creada en 2022. La región saheliana es de vital importancia para la Unión Europea ya que allí se encuentra la latente amenaza del yihadismo y es el corredor por el que la droga procedente de Latinoamérica llega a Europa. Sin embargo, vendió las misiones de seguridad como la solución al yihadismo pero este no solo no ha desaparecido sino que ha ido en aumento. En este ámbito destaca Burkina Faso ya que en el Global Terror Index de 2024 ha pasado a ser el país del mundo más afectado por ataques yihadistas. Al mismo tiempo el nivel de implicación en estas misiones de seguridad crean divisiones dentro de la Unión. Las misiones de seguridad son una apuesta compleja a nivel estratégico y que suponen una gran inversión de recursos para que estas sean exitosas. La cuestión es que diversos estados miembros se mostraban reticentes a mandar efectivos que podían morir sobre el terreno o a destinar importantes cantidades de recursos a una región que ocupa un lugar secundario en sus intereses. Por ello y debido a la complejidad del problema la Unión Europea no ha sido capaz de garantizar la seguridad en el país. Las juntas militares llegaron al poder lastimándose en la incapacidad del gobierno del momento para dar estabilidad al país y una de sus primeras actuaciones fue expulsar a las misiones occidentales de su territorio y traer otras nuevas. No obstante, estas tampoco están funcionando y la inseguridad está aumentando en Mali, Níger y Burkina Faso. El aumento de la presencia rusa en el Sahel ha causado
Inseguridad y sin signos de deriva democrática en Mali

El pasado 12 de diciembre los últimos 142 soldados alemanes pertenecientes a la MINUSMA (Misión Multidimensional Integrada de las Naciones Unidas en Mali) dejaban Gao en dos aviones de transporte A400M para regresar a casa vía Dakar. Esta retirada fue otro paso definitivo en el cierre total de la misión este 31 de diciembre, fecha clave desde la cual la Junta Militar tiene un motivo de presión más para presentar éxitos en su lucha contra el terrorismo. El leitmotiv de los golpes de estado y la consecuente toma de poder de las juntas militares en Mali, Burkina Faso y Níger era la incapacidad de los gobiernos que derrocaron para terminar con la inseguridad. Siguiendo esta línea dentro de la arena política el ministro de Exteriores, Abdoulaye Diop, continúa acusando a Francia de promover el espionaje y terrorismo, al mismo tiempo que abraza una cooperación más profunda con China. El gobierno de Mail si ha podido celebrar la toma de posesión del nuevo Gobernador de Kidal, Gal Alhaj Gamou el 13 de diciembre, un mes después de que fuera tomada por las Fuerzas Armadas Malienses (FAMa). Sin duda con enrome poder simbólico por ser este el importante bastión tuareg. A pesar de ello, de considerar la celebración efímeramente, porque mientras la presencia de la nueva administración fomenta la idea del restablecimiento del control de la soberanía, los atentados continúan. Siendo este el caso del reciente atentado yihadista en el centro del país, que deja en evidencia que el convoy militar que durante semanas recorrió Mali, aunque controló posiciones, nunca llego a consolidar el terreno. El 12 de diciembre, día anterior a las celebraciones en Kidal, el Grupo de Apoyo para el Islam y los Musulmanes (JNIM) rama de Al-Qaeda en Mali atacó la localidad de Farabougou en el centro del país. Murieron cerca de 40 militares y miembros de la comunidad dogon, aliados de las fuerzas de seguridad. Los yihadistas atacaron a los cazadores dozo, miembros de esta comunidad que pueden actuar como una milicia progubernamental. Las fuerzas de seguridad lanzaron un comunicado explicando el logro de las acciones que repelieron el ataque. Este ataque fue otro ejemplo más de la situación de inseguridad. Médicos sin Fronteras España lanzó dos días después una alerta sobre el recrudecimiento de la violencia en el centro y el norte del país. Sus cooperantes explican que el aislamiento que produce la violencia en zonas como Tombuctú ha provocado que haya personas que lleven siete años sin ver a un médico. La junta golpista ya anunció en septiembre un retraso en las elecciones fijadas para el 4 y 18 de febrero de 2024 alegando dificultades por razones técnicas. En concreto, que los censos de 2023 no están actualizados. Las bases de datos del censo de 2018 están en poder de una empresa francesa, IDEMIA, que firmó un contrato con el gobierno maliense antes de los golpes de estado de 2020, 2021 y le niegan el acceso a la junta militar actual. Esto implica que no se pueden ni modificar, ni añadir nuevos censados. Hasta la fecha no hay anunciada una nueva actualización. Los únicos acercamientos de Mali en sus relaciones exteriores aparte de con la tríada golpista, se han producido con Rusia, China e Irán, mientras se han producido contactos con la CEDEAO (Comunidad Económica de Estados de África Occidental). Esta última fue quien solicito a Mali unas elecciones en febrero. Ahora la CEDEAO se ha mostrado abierta a conversar con los militares y se ha propuesto un comité con los presidentes de Togo, Sierra Leona y Benín como interlocutor con las tres juntas de Mali, Níger y Burkina Faso. La reunión sitúa a ambas partes en una aparente normalidad, pero desde pasos anteriores, donde la CEDEAO ya expresó su consternación frente al unilateralismo de la junta en los acuerdos de transición. A este respecto a mediados de diciembre el delegado maliense para la CEDEAO se expresa positivo respecto a la reanudación de las relaciones. El pasado 25 de enero el Gobierno de transición de Malí ha roto el Acuerdo de Argel que supone el fin de los acuerdos de paz con los grupos separatistas firmado en 2015. Los ataques yijadista han tenido una presencia activa el 18 y 20 de enero en el centro y sur del país, beneficiándose de que los esfuerzos de las FAMA (Fuerzas Armadas Malienses) se han centrado estos meses en un convoy militar para liberal Kidal. Cerramos 2023 con la salida de la MINUSMA, la ruptura del tratado de Argel, sin el control total de la soberanía, con peores condiciones de seguridad, sin fechas para unas elecciones e inquietudes de la CEDEAO por la transición acordada. Rusia aportando apoyo militar y China como aliado comercial. Todo indica que tardaremos mucho en ver unas elecciones democráticas en Mali.
Fractura y reorganización regional: La Alianza de Estados del Sahel

Recientemente la región del Sahel ha sido escenario de numerosos golpes de Estado fruto de luchas de poder, inseguridad y nuevos escenarios geopolíticos. Los cambios inconstitucionales de gobierno han sufrido condenas internacionales y el organismo que más presión ha ejercido ha sido la Comunidad Económica de Estados del África Occidental (CEDEAO) que impuso duras sanciones que llegaron hasta el embargo económico. Tras el golpe de Estado en Níger, la organización amenazó con una intervención en el país para restaurar al derrocado presidente Mohammed Bazoum, sin embargo, esta no llegó a producirse. No obstante, despertó unas dinámicas de gran interés entre las juntas militares sahelianas. Las juntas militares de Mali y Burkina Faso dieron su apoyo a la recientemente creada junta de Níger. Este apoyo se tradujo en acciones como el desbloqueo del comercio de grano de Burkina Faso hacia Níger. La Comunidad Económica de Estados del África Occidental había impuesto duras sanciones a Níger, un país que se encuentra al final de la lista de Índice de Desarrollo Humano, y donde la ayuda exterior supone un 40% de las arcas del país y 4,3 millones de personas dependen de la ayuda internacional. Al mismo tiempo, Estados Unidos y la Unión Europea cancelaron diversas ayudas financieras al país. La posibilidad de la intervención en Níger resonó con mucha fuerza en los primeros momentos. Sin embargo, se enfrentaba a grandes problemas tanto a nivel político como logístico. Con el paso de las semanas no se daban concreciones y a pesar de que la organización ha advertido de que la posibilidad sigue encima de la mesa, se podría aventurar que las posibilidades de que se llegue a dar son mínimas. El 16 de septiembre de 2023, las tres juntas militares firman la carta de Liptako-Gourma por la que se crea la Organización de Estados del Sahel. En esta carta se pueden observar cuestiones de gran importancia, como la asistencia mutua en caso de que alguno de los países firmantes sea atacado. Al mismo tiempo la carta está abierta a la integración de nuevos miembros. Este punto no sólo es útil en el caso de Níger, sino que también es de gran utilidad para Mali que en estos momentos se encuentra en conflicto con grupos yihadistas y separatistas tuareg en el norte del país. Actualmente el gobierno maliense ha conseguido recuperar Kidal, ciudad de una gran importancia histórica, pero el conflicto está lejos de terminar. En este ámbito se ha hecho notar la ausencia de Guinea en la firma de esta carta, ya que se encuentra gobernada también por una junta militar pero que no ha tenido una política tan agresiva con respecto a la presencia occidental. La incorporación de Guinea podría ser interesante ya que la organización adolece de un problema estratégico que es la carencia de una salida al mar. La seguridad es una de las cuestiones de mayor importancia en las agendas de las organizaciones sahelianas. No obstante, los cambios políticos en diversos países de la región las están poniendo en jaque. En diciembre del 2023, Burkina Faso y Níger anunciaban su retirada del G5 Sahel, Mali se retiró de la organización un año antes. Mali ha jugado un papel fundamental en la conformación de esta organización. No sólo por ser el país en el que se guardan los documentos oficiales, sino en el ámbito político. Burkina Faso y Níger han seguido los precedentes marcados por Mali en materia de desvinculación con Francia, la aproximación a Rusia y el desafío a organizaciones regionales como la CEDEAO. La presencia rusa se está haciendo notar cada vez más en estos países. Algunas de las acciones más llamativas han sido la llegada de la compañía de seguridad privada Wagner a Mali o las sucesivas entregas de armamento. La creación de la Alianza de Estados del Sahel tuvo lugar un día después de que los ministros de defensa de Mali y Níger se reunieran con el viceministro de defensa ruso, Yunus-bek Yevkurov. En diciembre de 2023, este enviado del Kremlin ha realizado una gira por los países de la AES además del este de Libia y República Centroafricana. Desde la creación de la organización, el nivel de cooperación entre los Estados firmantes ha ido en aumento. Al mismo tiempo la inestabilidad en la región y en la propia CEDEAO ha ido en aumento con intentos de golpes de Estado en Sierra Leona y Guinea Bissau protagonizados por militares. En noviembre de 2023 se celebró una cumbre de los ministros de Economía, Industria y Comercio con el objetivo de promocionar la economía de los países firmantes. En esta reunión se acordó la creación de un banco de inversiones y establecer comités para llegar a la unión económica y monetaria. Un mes después se celebraba la cumbre de ministros de Exteriores de la Organización. En el comunicado final se contempla la confederación entre los tres países como un objetivo a largo plazo. Actualmente nos encontramos en una situación en la que organizaciones establecidas desde hace años como el G5 Sahel o la CEDEAO se encuentran en un estado de fragilidad. Por otro lado, aparecen nuevas organizaciones en las que se está dando un importante nivel de integración entre los estados firmantes. Estas dinámicas de cambio se enmarcan en un contexto más amplio de cambio geopolítico en el que los aliados tradicionales del Sahel han perdido terreno frente a actores como Rusia, China, Turquía, Emiratos Árabes Unidos etc. Estados Unidos y la Unión Europea se han apresurado a acomodarse a esta nueva situación. Estados Unidos busca afianzar sus alianzas en el continente africano con el fin de impedir la expansión china que tanto terreno ha ganado en los últimos años. Por su parte, la Unión Europea se ha desplazado desde el Sahel a los países del golfo de Guinea que en anteriormente están comenzando a ver afectados por el yihadismo. El 11 de diciembre la Unión Europea anunciaba una nueva iniciativa de seguridad en Costa de Marfil, Ghana, Togo y Benín. Estos países son de menor extensión
Níger, evolución política, económica y militar de la nueva junta militar

Durante la cobertura que hicimos en agosto en Osint Sahel del golpe de estado en Níger, descubrimos la influencia de china en el sector energético del país, particularmente en los pilares económicos del petróleo, uranio y electricidad. Desde la toma de poder de la nueva junta militar, la presencia militar rusa no ha hecho más que afianzarse. Presencia que ha sido fue oficializada por la visita del viceministro de Defensa el general Yunus-bek Yevkurov a un encuentro con los ministros de defensa de Mali y de Níger. Recientemente se ha detectado su presencia en el país. En la arena diplomática y estratégica, Níger junto a Burkina Faso han solicitado la salida de la fuerza conjunta de G5 Sahel. Una consecuencia lógica al corte de fondos de la Comisión Europea en materia de seguridad tras el golpe de estado. Las juntas militares de Mali, Burkina Faso y Níger están estableciendo una aparente frente común político y militar ante la CEDEAO/ECOWAS y ante el terrorismo. Y se percibe que las reuniones bilaterales a nivel ministerial son fluidas. Algunos actores hacen presencia como Kathleen FitzGibbon, la embajadora de Estados Unidos en Níger, que presento el sábado 2 de diciembre en Niamey sus credenciales ante el Ministerio de de Asuntos Exteriores. Mientras tanto, la NBC presenta un reportaje sobre las operaciones antiterroristas que se llevan a cabo con drones en la Base Aérea 201 de las tropas norteamericanas en Agadez. En la arena militar se retira el general de División Mahamadou Abou Tarka, mientras que el depuesto presidente Mohamed Bazoum continúa detenido. Níger ha respondido al cese del apoyo europeo en términos de seguridad a la derogación de una ley de elaboración conjunta con la Unión Europea para desincentivar la inmigración ilegal. Esta ley ha sido revocada por la junta militar, lo que supondrá una mayor presión migratoria desde las costas libias. No hemos visto una disminución significativa de los ataques terroristas ni una mejora de la seguridad. Por el contrario, el propio Ministerio de Defensa denuncia la situación de inestabilidad en la Triple Frontera: Níger, Mali, Burkina Faso. La insurgencia islamista continua sus series de ataques kamikazes. En términos económicos, Francia ha cortado sus relaciones y Estados Unidos ha cancelado muchas de sus ayudas, mientras que la CEDEAO/ECOWAS y la Unión Europea han impuesto sanciones. Tres meses después del golpe los flujos esperados que supondrían un 3,6% del PIB solo ha alcanzado el 0,55% en 2023. Esta falta de capital dificultara no solo la capacidad para desarrollar proyectos sino para promover operaciones de seguridad. El primer ministro declaro en rueda de presan en septiembre que el gobierno aseguraría los salarios y el funcionamiento de la administración. En términos financieros aportó los datos del empeoramiento de la deuda de los 3.200 a los 5.200 millones de FCFA (Franco de la Comunidad Financiera de África). Ante esta situación económica la alianza de los tres países liderados por juntas militares se reunió en Bamako, proponiendo la creación de un fondo de estabilización para luchar contras las restricciones y facilitar el libre comercio de mercancías. Los ministros de finanzas han declarado que cuando el plan se lleve a cabo, la alianza será un impulso para el Sahel. Alianza que también se haría extensible al ámbito energético y siempre dando prioridad a una soberanía económica.
Grupos armados y antecedentes de la guerra civil en Mali

A la insurgencia tuareg, conocida como el Movimiento Nacional para la Liberación de Azawad (MNLA) comenzó una rebelión en 2012. A este levantamiento en armas se unieron desertores de las fuerzas armadas malienses, grupos islámicos como Al-Qaeda en el Magreb (AQIM) y el Movimiento para la Unidad y la Yihad en África Occidental (MUJAO). Los ataques se extendieron por todo el norte del país. A raíz de los acontecimientos Francia impulso la “Operación Serval” y la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO) la Misión Internacional Africana de Apoyo a Mali (AFISMA). Ambas misiones acudieron a la llamada del gobierno de Bamako, en julio de 2013 lo haría la ONU a través de la misión de cascos azules MINUSMA, misiones expulsadas del país a día hoy al igual que las fuerzas francesas a petición de la actual junta militar. Mali ha sufrido tres golpes de estado en los últimos 9 años. En 2012, 2020 y 2021. En 2015, se firmó un acuerdo de paz entre el MNLA y el gobierno de Mali. El tratado comprometía al gobierno a una descentralización del mismo y un mayor desarrollo del norte del país. Recordemos que el MNLA quiere la independencia de la zona que llama Azawad en el norte del país. El acuerdo de paz se ha roto. Los medios, simplifican erróneamente al movimiento tuareg como los únicos “rebeldes”. La complejidad étnica e ideológica que agrupa a las fuerzas opositoras a Bamako es algo más compleja. Las tensiones que existen entre los distintos grupos han convivido puntual o más prolongadamente según los objetivos durante los años de conflicto. El Consejo Europeo de Relaciones Exteriores mapeo la extensión de los grupos armados en Mali, teniendo en cuenta criterios de extensión en el territorio y afiliación. El resumen sería que en la inmensa parte del territorio cubriendo todo el mapa étnico del país existen actores armados que agrupan en yihadistas y no yihadistas como hemos visto. Entre los primero estarían El Grupo de Apoyo al Islam y a los Musulmanes (JNIM) coalición formada por Alsar al-Din, Al-Qaeda en el Magreb Islámico (AQIM en sus siglas en inglés), Movimiento para la Unidad y la Yihad en África Occidental (MUJAO) y el Frente de Liberación de Macina. Grupos autónomos pero asociados a JNIM: Kabtibat Sèrma y Katibat AAA. Ansarul Islam es una insurgencia del Norte de Burkina Faso vinculada a Ansar al-Din. La rama local del Estado Islámico, el Estado Islámico en el Gran Sáhara (ISGS). Entre los grupos no yihadistas tenemos a la Coalición de Movimientos de Azawad (CMA) que agrupa al Movimiento Nacional para la Liberación de Azawad (MNLA), al Alto Consejo para la Unidad de Azawad (HCUA) y al Movimiento Árabe de Azawad (MAA-CMA). Plataforma, agrupa a varios grupos que favorecen la autoridad estatal de Mali: Grupo de Autodefensa Tuareg Imghad Et Alliés (GARIA), Movimientos Árabe de Azawad – Plataforma (MAA-PF) y la Coordinación de Movimientos y Frente Patriótico de Resistencia (CMFPR-1). Movimiento para la Salud de Azawad (MSA), Coordinación de los Movimientos de la Entete (CME) y el grupo Dogon, Dan Na Ambassagou, etnia no musulmana que opera en la parte central del país. En las filas tuareg hay combatientes que alimentaron las fuerzas de Gadafi, regresaron a Mali tras la caída de Libia. El movimiento tuareg busca la independencia, los grupos islamistas como Ansar al-Din persiguen establecer la Sharía. Mali es mayoritariamente musulmán. La Guerra civil en Mali ha escalado a la misma velocidad que la salida de la MINUSMA, retirada que tendrá como fecha final el primero de enero de 2015. En los últimos meses, se han disputado el control de campamento militares del ejército maliense, los yihadistas han cortado el tráfico comercial y fluvial en distintas ocasiones entre las ciudades más pobladas. Se han sucedido ataques aéreos y bombardeos a barcos mercantes. Tombuctú es una ciudad clave en los enfrenamientos. Mali tiene el apoyo del grupo Wagner junto a su historial de crímenes como civiles. Todo nos dice que la situación seguirá empeorando y el desplazamiento de refugiados continuará.
La crisis de Níger fractura África Occidental

Como vimos anteriormente, el ultimátum lanzado por la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO, también conocida como ECOWAS por sus siglas en inglés) a la junta golpista de Níger dejaba la puerta al uso de la fuerza. No sólo porque en el comunicado final de la cumbre de emergencia celebrada en Abuja (Nigeria) el domingo 30 de julio mencionaba que la CEDEAO se reservaba tomar “todas las medidas necesarias”, sino porque convocaba una cumbre de jefes de estado mayor de las fuerzas armadas de los países miembros. La cumbre duró de los días 2 a 4 de agosto y se celebró en la ciudad nigeriana de Abuja. Según informaba el viernes 4 de agosto la cadena Radio France Internacional, el plan militar de intervención en Níger quedó completado aquel mismo día. El concepto de operación quedó puesto por escrito, con las necesidades de hombres y materiales precisadas. Hay constancia de que los gobiernos de Benin, Senegal y Costa de Marfil están dispuestos a participar en una operación militar que tiene todo el sentido que tome como base el territorio de Nigeria, país limítrofe con Níger y con el mayor ejército en la región que preside temporalmente la organización regional CEDEAO. El ejército de Nigeria se ha modernizado en los últimos años incorporando cazabombarderos JF-17 construidos en Pakistán, además de carros de combate, piezas de artillería autopropulsada y drones de origen chino. Pero durante años, tuvo serios problemas de mantenimiento y operatividad. Además, las fuerzas de la CEDEAO primero se tienen que concentrar e integrar en suelo nigeriano y desplazarse hasta la frontera para luego llegar a Niamey. La distancia desde Kamba, una localidad nigeriana pequeña pero la más cercana por carretera a Niamey, es de 298km. A esta distancia hay que añadir el recorrido desde la ciudad de Nigeria que sirva de punto de partida. Esto supone un desafío logístico para las fuerzas de la ECOWAS, si finalmente se produce la intervención militar para deponer a la junta militar de Níger. Los movimientos de la CEDEAO han tenido respuesta desde Mali y Burkina Faso, dos países cuya pertenencia de la organización regional quedó suspendida tras el derrocamiento de las democracias por juntas militares. Las juntas militares gobernantes en ambos países han mostrado su disposición a ayudar a la nueva junta militar golpista de Níger en caso de intervención militar de los países de la CEDEAO. Ese apoyo ha venido acompañado de una ronda de consultas que ha sido posible seguir mediante fuentes abiertas. El Dornier Do-228 matrícula 5U-MBI de la fuerza aérea del Níger partió el día 2 de agosto de Niamey con destino Bamako, capital de Mali. Ese mismo día voló de Bamako a Uagadugú, capital de Burkina Faso. Finalmente, volvió a Níger el día 3 de agosto. A bordo del vuelo que partió el día 2 de agosto rumbo a Mali iba el general Salifou Mody, número dos de la junta nigerina. La configuración de un bloque de juntas militares formada por Mali, Burkina Faso y Níger supone una fractura relevante en la comunidad de países de África Occidental, ya que habría que añadir la junta militar de Guinea-Conakry que se ha desmarcado de las sanciones contra la junta golpista de Níger. Mientras tanto, la CEDEAO ha continuado sus contactos para resolver la crisis de Níger por vías pacíficas. El viernes llegó a Niamey una delegación diplomática que sin embargo no pudo abandonar el aeropuerto. La delegación incluía al expresidente de Nigeria Abdulsalami Abubakar y al sultán de Sokoto. Este último es una figura cuyo poder es simbólico, pero tiene una elevada importancia en la región, tal como explica África Mundi en un hilo de Twitter. En Nigeria, durante sesión ejecutiva el sábado día 5 de agosto el senado se opuso a la intervención militar Níger por considerar que dañaría profundamente las relaciones con el país vecino y por la falta de preparación del ejército de Nigeria para una operación así. Aunque, al parecer el presidente Tinubu no esperaba aprobación parlamentaria alguna para tomar una decisión sobre la intervención militar en Níger. El ultimátum, recordemos, vence el domingo día 6. En OSINT Sahel estaremos pendiente de los acontecimientos en la región.
El ultimátum lanzado a la junta militar de Níger, un desafío para Nigeria.

El domingo 30 de julio tuvo lugar en la villa presidencia de Abuja (Nigeria) una cumbre de emergencia de la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO, también conocida como ECOWAS por sus siglas en ingles) que contó con la presencia de jefes de Estado y de gobierno de la región. La agenda principal de la reunión fue el golpe de Estado sucedido en Níger el día 26 de julio y del que le hemos estado informando en OSINT Sahel con un seguimiento diario en Twitter y resúmenes en nuestra página web. La cumbre tuvo lugar en Nigeria porque en este país recae la presidencia temporal y rotativa de la organización regional. El presidente nigeriano Bola Ahmed Tinubu ejerció de anfitrión en una cumbre que contó con la presencia de los presidentes de Benín, Costa de Marfil, Gambia, Ghana, Guinea Bissau, Senegal y Togo, además de los ministros de Asuntos Exteriores de Cabo Verde y Liberia. Asistieron también un representante del presidente democráticamente elegido de Níger y el Alto Comisionado de Sierra Leona ante la República de Nigeria y la CEDEAO. La cumbre finalizó con la publicación de un comunicado final que condena el golpe de Estado “en sus más fuertes términos” y recordando “el principio de tolerancia cero para cambios de gobierno inconstitucionales”. La parte más relevante del comunicado es el apartado F del punto noveno en el que se advierte que si no se libera al presidente Bazoum y se restaura completamente el orden constitucional de la República de Níger en el plazo de una semana la CEDEAO se reserva tomar “todas las medidas necesarias”. Esto significa que la CEDEAO estaría dispuesta a intervenir militarmente en Níger para derrocar a la junta militar y restaurar la democracia. El llamamiento a una reunión de los jefes de estado mayor de las fuerzas armadas de los países de la CEDEAO despeja las dudas sobre los términos del comunicado final. Esa reunión se convocó en Abuja entre los días 2 a 4 de agosto. El ultimátum de una semana dado por la CEDEAO a la junta militar golpista en Níger fue acompañado por diversas iniciativas diplomáticas. Así, el lunes 31 de julio, Mahamat Idriss Déby Itno, líder de Chad, actuando como emisario de la CEDEAO visitó Niamey donde se entrevistó con el líder de la junta militar golpista, el actual presidente democráticamente elegido y el anterior presidente democráticamente elegido. La foto compartida en redes sociales del presidente Mohamed Bazoum se convirtió en la primera prueba de vida después del golpe de Estado. La respuesta de la junta militar golpista de Níger, el Comité Nacional de Salvaguarda de la Patria, se dio a conocer a través de su comunicado nº10 donde se hablaba de un “plan de agresión contra Níger” en el que participarían “ciertos países occidentales” y ante el que mostraba “la firma determinación a defender nuestra patria”. La posibilidad de una intervención militar de la CEDEAO en Níger no sería un fenómeno completamente novedoso. En los años 90, el Grupo de Monitorización de la CEDEAO (ECOMOG por sus siglas en inglés) realizó operaciones militares de estabilización en los conflictos armados Sierra Leona (1997) y Guinea-Bissau (1999). Además, la CEDEAO realizó una misión de paz en Liberia (ECOMIL en inglés) en 2003 para expulsar a los rebeldes de la capital del país. Níger y Nigeria son países fronterizos, así que la posibilidad de una operación militar liderada por Nigeria es posible ya que hay una continuidad territorial y una importante asimetría en medios militares a favor de Nigeria. El ultimátum lanzado por la CEDEAO fue respondido desde las juntas militares de Mali, Burkina Faso y Guinea-Conakry con mensajes de apoyo a la junta militar de Níger. En el caso de las juntas militares de Mali y Burkina Faso, expresan además la voluntad de acudir a defender a la nueva junta militar de Níger en caso de intervención multinacional de la CEDEAO afirmando que “toda intervención militar contra Níger se asimilaría a una declaración de guerra contra Burkina y Mali”. Esto supone en la práctica una fractura de la organización regional en dos bloques, con la aparición de un bloque disidente formado exclusivamente por cuatro juntas militares. Así, los últimos días ha habido diversos viajes de representantes de la junta militar de Níger a Mali y Burkina Faso que explicaremos en una próxima ocasión en OSINT Sahel, ya que ha sido posible seguirlos por fuentes abiertas. Acompañando al ultimátum que termina el próximo domingo, los países de la CEDEAO han tomado medidas económicas contra la junta militar golpista de Níger, que recordemos es uno de los países más pobres de África. La dependencia de Níger de la ayuda internacional y los préstamos internacionales de instituciones como el Banco Mundial es alta y podía suponer un mecanismo de presión sobre la junta militar. Los primeros efectos de las sanciones aplicadas parece que han empezado a notarse en la disponibilidad de liquidez en los cajeros automáticos y en la falta de suministro eléctrico. Aunque desde Níger se informa que la presión internacional sólo ha servido de momento para galvanizar a la población en apoyo de la junta militar. Mientras tanto, transcurren los días hasta el término del ultimátum que coloca a Nigeria en una delicada situación, ya que su credibilidad y prestigio como potencia regional está en juego. Una intervención militar fallida con numerosas víctimas civiles o el agotamiento del ultimátum sin consecuencias podría dañar seriamente la posición de Nigeria no sólo en África Occidental, sino en todo el continente.