Bamako y sus aliados rusos logran levantar el asedio de Anéfif

El viernes día 10 de julio de 2026 las autoridades de Mali anunciaron que un convoy militar que había partido de Gao con personal militar y suministros logró entrar en Anéfif, uno de los dos últimos bastiones gubernamentales en la región nororiental de Kidal. El campamento militar de Anéfif llevaba sometido a asedio desde el día 4 de julio. El convoy llegó a su destino tras varios días en que los bombardeos de los aviones y drones logaron aflojar la presión sobre Anéfif y después de una batalla a campo abierto. Los separatistas del norte de Mali han reconocido su derrota en esta batalla de la nueva fase de la guerra. Una guerra que no ha acabado.   Carrera por Anéfif El 25 de abril de 2026 el grupo separatista Frente de Liberación de Azawad (FLA) y el grupo yihadista Frente de Apoyo al Islam y los Musulmanes (JNIM) lanzaron una ofensiva combinada en Mali:  «Ofensiva insurgente sacude Mali» (26 de abril de 2026). Los separatistas del FLA tomaron las ciudades de Kidal y Tessalit en el noreste del país y lograron una rendición negociada de las bases militares donde se habían atrincherado los militares malienses y el personal ruso:  «Retirada rusa del norte de Mali» (27 de abril de 2026), mientras que los yihadistas del JNIM lanzaron ataques en ciudades del centro y sur del país sin lograr conquistar ninguna ciudad. Todos los bandos se dedicaron entonces a reorganizar sus fuerzas: «La junta militar se recompone tras el ataque del 25 de abril» (5 de mayo de 2026) y la guerra en el norte del país entró en un impasse: «Pausa estratégica en el norte de Mali». El 4 de julio los combates se reiniciaron en el noreste de Mali. El FLA lanzó una ataque contra la ciudad de Anéfif, el último bastión de las fuerzas gubernamentales en la Ruta Nacional 18 entre Gao y Kidal. Los militares rusos permanecieron atrincherados en un campamento militar ubicado al oeste de la ciudad, tal como hicieron en Kidal y Tessalit cuando las fuerzas del FLA tomaron el casco urbano de ambas localidades. Today’s satellite imagery shows multiple burn marks as well as an fire in the Malian Army / Africa Corps base at Anéfis, Mali, following strikes by the FLA/JNIM. Geolocation: 18.04342, 0.59150@GeoConfirmed @Wamaps_news @FaytuksNetwork pic.twitter.com/jINmr6uQLL — Zaryon OSINT (@zarGEOINT) July 4, 2026 The FLA has released footage of new drone strikes against the Malian Army / Africa Corps camp in Anéfis (Kidal Region), northeastern Mali: Strike 1: 18.04580, 0.59337 Strike 2: 18.04234, 0.59121 Strike 4: 18.04208, 0.59225@GeoConfirmed @Wamaps_news @FaytuksNetwork https://t.co/pek7AzZtaG pic.twitter.com/ovqRtfZ2JQ — Zaryon OSINT (@zarGEOINT) July 7, 2026   El día 5 de julio un convoy de fuerzas gubernamentales con escolta de helicópteros partió de Gao rumbo a Anéfif. El convoy fue emboscado por las fuerzas insurgentes y sufrió suficientes pérdidas como para hacer desistir a los militares malienses de llegar a Anéfif. En aquellos combates fue derribado un helicóptero, cuyos restos permitieron identificarlo como un Mil Mi-24P. Mientras tanto, ambos bandos entraron en una guerra informativa en la que el Cuerpo Africano ruso estuvo muy activo difundiendo numerosos fotos de bajas y vídeos de los ataques con dron contra fuerzas insurgentes. Los perfiles de redes sociales del Cuerpo African ruso han estado muy activos desde el 4 de julio, dándole a la presente fase de la guerra en Mali una potente dimensión informativa. Desde el bando tuareg, por su parte, se denunció que esa campaña de bombardeos causó bajas civiles.   #MALI JNIM accuses the Malian government and its Russian allies of carrying out attacks against civilian populations. It specifically denounces a drone strike that occurred on the night of July 7th 2026, against businesses in #Talhandak, a border town in the Kidal region. pic.twitter.com/NQhEm3hD0e — CEENASA (@CEENASA396971) July 8, 2026   El papel de los drones ha sido fundamental para mantener bajo presión a las fuerzas del FLA que asediaban el campamento de Anéfis. Así, las Fuerzas Armadas de Mali (FAMa) realizaba en un comunicado del día 8 de julio un recuento de «8 ataques aéreos efectuados» con un resultado de 6 vehículos destruidos, 4 motos destruidos y una treintena de combatientes «neutralizados». En esos primeros día tuvo lugar la destrucción de un blindado de origen chino VN2C capturado por el FLA en Kidal. La presión de los ataques aéreos llevó a los rebeldes tuaregs a abandonar el centro de Anéfif. El miércoles 8 de julio se difundió una foto de personal ruso en el centro de Anéfis a modo de prueba de que los insurgentes del FLA se habían retirado. 08.07.2026. Le centre de la ville d’Anéfis, « prise » par les terroristes de l’Azawad.Ruines, cadavres de terroristes de l’Azawad et leurs véhicules détruits… Alghabass, comment ça va, Alghabass ? pic.twitter.com/YuHxfpuBN4 — The African Corps (@TheAfricaCorps) July 8, 2026 Africa Corps and Malian Army soldiers were filmed today in the center of Anéfis, northeastern Mali. The FLA/JNIM coalition seems to have withdrawn from the town for now. Geolocation: 18.04303, 0.60208@GeoConfirmed @Wamaps_news @FaytuksNetwork https://t.co/cumKa4Cp0e pic.twitter.com/r9NP8MmWlD — Zaryon OSINT (@zarGEOINT) July 8, 2026   Mientras tanto, según el relato posterior del propio Africa Corps pero también desde fuentes tuareg se produjo un desplazamiento de refuerzos hacia el área. Ambos coinciden en que el FLA movió combatientes para la batalla que se avecinaba aunque dan cifras diferentes. En un grupo por-FLA en Facebook se hablaba de cien vehículos y mil combatientes. Mientras «Ag Azoug» detalla también en Facebook el desplazamiento de refuerzos en forma de 43 vehículos procedentes de Tin Zaouatine, 12 de Talhandak y 8 de Inafarak. Mali: Selon des sources affiliées au FLA, d’importants renforts en hommes et en matériel sont arrivés à Anefis. Les affrontements entre la coalition FLA-JNIM et l’armée malienne appuyée par Africa Corps se poursuivent depuis cinq jours, chaque camp continuant de se renforcer. pic.twitter.com/Th4OqxaM8o — STRATAF (@thinkstrataf) July 9, 2026   Batalla en Tabankort En la noche del 7 al 8 de julio de 2026 se produjo la salida la desde Gao de un segundo

Vuelve la guerra al norte de Mali: la batalla por Anéfif

Los combates han vuelto al norte de Mali desde el inicio de una nueva ofensiva combinada el pasado día 4 de julio de 2026. OSINT Sahel ofrece aquí la primera puesta al día de esta nueva fase del conflicto armado que arrancó el pasado mes de abril. Segunda ofensiva combinada. El 25 de abril de 2026 Mali se vio sacudida por una ofensiva combinada de los separatistas del norte del país y los yihadistas de la franquicia local de Al Qaeda. Véase OSINT Sahel: «Ofensiva insurgente sacude Mali» (26 de abril de 2026). En el norte del país, las fuerzas rusas negociaron la rendición de sus bastiones en las ciudades de Kidal y Tessalit. Véase en OSINT Sahel: «Retirada rusa del norte de Mali» (27 de abril de 2026). Las fuerzas gubernamentales y sus aliados rusos se atrincheraron en las ciudades de Agelhok y Anéfif, últimos bastiones en el noreste del país. Por su parte, los separatistas del Frente Liberación de Azawad (FLA), grupo de mayoría tuareg, se dedicaron tras su victoria en Kidal a mostrar sus esfuerzos en lograr que la ciudad volviera la normalidad mientras llamaban a la población del norte del país a unirse a sus filas. Ambos bandos entraron en una pausa operacional para prepararse para la siguiente ronda de combates. Véase en OSINT Sahel: «Pausa estratégica en el norte de Mali» (8 de mayo de 2026). El 4 de julio arrancó una nueva ofensiva combinada del FLA y los yihadistas. Estos últimos lanzaron ataques en el sur y centro del país, aunque al igual que sucedió el día 25 de abril y posteriores no lograron tomar ninguna ciudad maliense. El día 7 de julio anunciaron la caída de una base militar en Sandaré, ubicada en la ruta que conecta Bamako con Kayes. Las acciones protagonizadas por los yihadistas en Mali merecen tratamiento propio y serán abordadas en OSINT Sahel más adelante. Mali 🇲🇱Le JNIM annonce d’avoir pris le contrôle total d’un caserne de l’armée malienne à Sandaré dans la région de Kayes cet après-midi du 7 juillet 2026. https://t.co/HGG6Af8kQF pic.twitter.com/WkEdFq0ZaV — Sahel Alerte (@SahelAlerte) July 7, 2026 El asedio de Anéfif Los ataques del día 4 de julio por parte del FLA se saldaron con la toma de la ciudad de Anéfif, mientras que las fuerzas gubernamentales y rusas han permanecido desde entonces atrincheradas en una base militar a las afueras de la ciudad. Se repetía así la situación vivida en Kidal el 25 de abril, cuando el FLA capturó la ciudad y las fuerzas rusas se refugiaron en la antigua base de los cascos azules hasta negociar su retirada. Esta vez, sin embargo, las fuerzas rusas no han abanado sus posiciones y ha comenzado una batalla en el que las fuerzas gubernamentales atacan desde el aire a los sitiadores de la base de Anéfif mientras que las fuerzas separatistas del FLA atacan los convoyes enviados desde Gao para aliviar el cerco. Desde el 25 de abril de 2026 las fuerzas rusas en Mali han contado con el transporte de tropas y materiales en helicóptero para reforzar posiciones aisladas y evacuar heridos evitando emboscadas y artefactos explosivos que hacen peligroso moverse por carretera. Además han empleado helicópteros en tareas de escolta de convoyes por las principales rutas del país. Rebels in Mali shot down a Russian Mil Mi-24 in service of the junta regime. The chopper along its crew have been destroyed. pic.twitter.com/PqFN9VFAZK — (((Tendar))) (@Tendar) July 5, 2026   El derribo fue confirmado por los varios vídeos y fotos tomados de los restos del aparato. Un análisis de las imágenes nos permite identificar el modelo (Mil Mi-24) por sus características semialas laterales para cargar armamento y nos permite identificar la variante Mi-24P por el detalle del montaje lateral fijo de cañón con un carenado con rejilla de ventilación. El helicóptero derribado ha sido identificado como el poseedor del numeral TZ-07H. Y puede que sea uno de los aparatos del modelo Mi-24P recibidos por Mali en marzo de 2022. El lugar del derribo fue identificado por Héni Nsaibia, experto de ACLED, como Tabrichat, una aldea de la región de Mali ubicada a 55 kilómetros al suroeste de Anéfif. Es altamente probable que el helicóptero derribado realizara tareas de escolta de convoy. Según el FLA, un convoy de fuerzas gubernamentales que partió de Gao rumbo a Anéfif fue emboscado. Una imagen cenital de ese convoy tomada por un dron ha sido difundida. أفادت تقارير ميدانية بوقوع مواجهات مسلحة في مالي أظهرت لقطات منها اضطرار عناصر من الجيش المالي ومجموعات الدعم الروسية الحليفة له إلى اتخاذ مواقع دفاعية خلف مركباتهم العسكرية للاحتماء من نيران قذائف FLA ووفقا للمصادر، فقد جرى رصد وتحديد تلك المواقع عبر طائرات استطلاع مسيرة. pic.twitter.com/KyKUT8l9XJ — khaoula ⚖️ (@boujtou_khaoula) July 8, 2026 Fotogramas del vídeo anterior han sido difundidos con el comentario de que se aprecian varios muertos al lado de cada vehículo, lo que reflejaría el gran número de bajas provocadas. En realidad, con las imágenes en movimiento, se aprecia que se trata de combatientes protegidos cuerpo a tierra en lo que podría ser un intercambio de disparos. Un segundo convoy habría partido en la noche del 7 al 8 de julio desde Gao. Ese convoy estaría formado por fuerzas del ejército maliense, personal ruso y milicias aliadas del gobierno del grupo GATIA. La situación de ese convoy en la tarde del día 8 de julio de 2026 es incierta. La batalla de los drones Desde el comienzo del asedio al campamento militar de Anéfis se ha podido comprobar que el FLA emplea drones en misiones de reconocimiento y ataque, una realidad presente en otras fases de la guerra. Véase: «Tácticas y tecnologías de la guerra en Mali y el Sahel» (22 de mayo de 2026). Mali 🇲🇱: remaining Russian mercenaries in Anefis appear to be in big trouble. Their garrison is surrounded and under constant fire. FLA drones monitor their every movement, a convoy of reinforcement was forced to turn around. They are in for an intense night of fighting.

Níger sacudida por ataques complejos del yihadismo

El pasado día 18 de junio de 2026 tuvo lugar un ataque yihadista en el aeropuerto de Niamey, capital de Níger. Se trata el segundo ataque terrorista contra esa infraestructura aeroportuaria en lo que va de año 2026. El ataque pudo ser repelido por las fuerzas de seguridad. Más allá de los daños logrados, un ataque a un aeropuerto internacional siempre genera efectos disruptivos por el cierro del espacio aéreo, los vuelos que se cancelan y los titulares que genera. Así, el ataque refleja el deterioro de la seguridad en el oeste del país y la región de la capital, donde también tuvieron lugar sendos ataques el día 17 de junio contra bases militares que fueron tomadas al asalto.  Segundo ataque contra el aeropuerto de Niamey en 2026. El ataque habría comenzado alrededor de las seis de la mañana del día 18 de junio en el aeropuerto internacional “Diori Hamani” de Niamey con una gran explosión y sucediéndose los tiroteos entre dos y cuatro horas, según diferentes fuentes. El aeropuerto alberga un sector militar conocido como Base Aérea 101, un cuartel conjunto de la Alianza de Estados del Sahel y un destacamento militar italiano. Al menos una parte de los atacantes emplearon uniformes militares y trataron de entrar en las instalaciones a bordo de dos taxis y una furgoneta, según datos del Ministerio de Defensa nigerinos recogidos por el medio ruso African Initiative. Las imágenes difundidas del ataque no muestran daños o combates en la pista del aeropuerto, sino en sus inmediaciones. Según el periodista Aboubacar Y. Barma, los terroristas “intentaron forzar el dispositivo de seguridad en la entrada principal e infiltrarse en la zona aeroportuaria” pero debieron enfrentarse a la “vigorosa respuesta de las fuerzas presentes”. Aparte de la actuación de las fuerzas de seguridad de Níger, ciudadanos presentes en el lugar ayudaron a la captura de presuntos terroristas armados de palos y machetes. Una situación que ya vimos el 25 de abril de 2026 en algunos lugares de Mali allí donde los ataques yihadistas fracasaron y hubo presuntos terroristas que quedaron aislados y fueron capturados por las multitudes presentes. 🚨🇳🇪Urgent | Attaque Contre l’aéroport de Niamey la #France a encore échoué à l’aéroport de Niamey, #Niger . Bravo aux forces Nigeriennes 🇳🇪 pic.twitter.com/1NwzodRf9Y — Mali Transition Fo Saya 🇲🇱🇧🇫🇳🇪🇷🇺❤️ (@MaliTransition) June 18, 2026 En ningún caso puede confirmarse que se trataran de verdaderos miembros de organizaciones yihadistas. Recordemos que en el caso de Mali, vimos el 25 de abril de 2026 que se produjeron linchamientos de individuos de grupos étnicos sobre los que las turbas descargaron su rabia.   Reivindicación del ataque y balance. El grupo yihadista Frente de Apoyo al Islam y los Musulmanes, más conocido por sus siglas en árabe como JNIM, reivindicó el ataque a través de su órgano de comunicación “Az Zallaqa” y lo calificó como “ataque suicida”. El JNIM es un grupo afiliado a Al Qaeda y protagonizó junto a los separatistas tuareg del norte de Mali la gran ofensiva insurgente del 25 de abril de 2026 en Mali. Además el grupo JNIM emitió un comunicado en vídeo donde afirmó que el ataque ejemplificaba la impotencia de la junta militar de Níger de proteger la capital y sus infraestructuras estratégicas, incluso con la ayuda rusa. #NigerIn its newly released video, JNIM, speaking through its spokesperson Abdulmajıd al-Ansari, stated the following regarding the Diori Hamani Airport attack: He said that the militants infiltrated the very heart of the capital, Niamey, to target the airport, which serves as… https://t.co/qqFzFR0vtG pic.twitter.com/GOodsioqNf — Hasret Kargın (@KargnHasret) June 26, 2026 Según recoge el periódico estadounidense New York Times, el Ministerio de Defensa de Níger reconoció 11 militares y 2 civiles fallecidos, además de 22 atacantes muertos y 20 sospechosos detenidos. La cadena británica BBC, por su parte, ofreció una lista de materiales capturados a los atacantes: fusiles AK, lanzagranadas RPG-7, explosivos, granadas de mano, equipos de comunicaciones y miles de municiones. Al ataque en Niamey le siguió una operación de las fuerzas de seguridad de Níger que identificaron una casa a un kilómetro del aeropuerto que habría servido de escondite para preparar el ataque. En la casa se habrían encontrado armas y un vehículo.   El contexto de Níger. Según Héni Nsaibia, analista sénior para África en ACLED, el ataque del 18 de junio en el aeropuerto de Niamey forma parte de un patrón en el que vemos a los grupos yihadistas del Sahel “ampliando su alcance operacional hacia grandes núcleos de población e infraestructura crítica” y muestra el “frágil entorno de seguridad en Níger y el Sahel central en general”. Por su parte, el proyecto Critical Threats del American Enterprise Institute afirmó el día 26 de junio: “La situación de seguridad en el oeste de Níger y alrededor de la capital se ha deteriorado rápidamente en los últimos años desde que las fuerzas aliadas occidentales se retiraron”. Y es que previamente al ataque del JNIM contra el aeropuerto de Niamey tuvieron lugar el día 17 de junio de 2026 sendos ataques «complejos y simultáneos» del Estado Islámico del Gran Sáhara en las localidades de Inatès y Banibangou, localidades ubicadas en el siguiente mapa de West Africa Maps.     Ambas bases gubernamentales en Inatès y Banibangou fueron tomadas al asalto, con graves pérdidas humanas y materiales entre las filas gubernamentales. El Estado Islámico en el Gran Sáhara ha difundido vídeos de los combates y el botín capturado en Inatès. The footage captures the Islamic State’s assault on the Nigerien military base in Inatès on June 17, 2026. Niger’s once served as a crucial buffer against Sahelian militants, preventing insurgencies in Mali and Burkina Faso from directly spilling into northern Nigeria. That is no… https://t.co/th4XLpHMHw pic.twitter.com/6s6R9mNa6A — Defense News Nigeria (@DefenseNigeria) June 28, 2026 El ataque del 29 de enero de 2026 contra el aeropuerto de Niamey supuso la destrucción de varias aeronaves de la fuerza aérea valiosas en la lucha contra el yihadismo. Mientras que un ataque del 8 de marzo de 2026 de fuerzas del

Tácticas y tecnologías de las insurgencias en Mali y el Sahel

Los ataques en Mali después del 25 de abril de 2026 han vuelto a poner los conflictos armados en el Sahel de actualidad. La coordinación de los ataques del Frente de Liberación de Azawad (FLA) y el Frente de Apoyo al Islam y los Musulmanes (JNIM) refleja que los grupos armados en la región cuentan con medios cada vez más capaces. Aquí haremos un repaso a las tácticas y tecnologías empleadas por estos grupos en Mali y en la región. La moderna guerra nómada. Los grupos armados en el Sáhara y Sahel practican formas de guerra que son una adaptación de las tácticas de guerra nómada tradicionales actualizadas con el empleo de vehículos a motor. Los precedentes de la motorización de la guerra en el desierto del Sáhara se remontan a la Primera y Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, la motorización de los grupos insurgentes en el Sáhara y el Sahel es un fenómeno surgido en los últimos cincuenta años. En 1963 comenzó la primera revuelta tuareg en Mali como país independiente. Las acciones armadas de aquel entonces fueron descritas como “incursiones a lomos de camello contra puestos militares fijos” (Gamawa, 2022:63). Fue en la segunda mitad de la siguiente década cuando los combatientes del Frente Polisario emplearon vehículos terreno Land Rover en la guerra del Sáhara Occidental, alcanzando el sur de Marruecos y Mauritania. Sin embargo, más tarde, fue la guerra en Chad en los años 80 la que cautivó la imaginación global dando lugar al término “Guerras Toyota”. Las fuerzas gubernamentales chadianas se enfrentaron con blindados ligeros y vehículos todoterreno Toyota Land Cruiser FJ45 contra las bases y fuerzas blindadas libias en el norte del país. La táctica más conocida entre los pueblos nómada es la incursión en profundidad en territorio enemigo para atacar un campamento, normalmente para robar ganado. Este tipo de ataque se conocía en tiempos coloniales franceses como “razzia” (Sené, 2011: 139-142). Los militares españoles Vicente Guarner y José Guarner relatan en su obra de El Sáhara y el sur marroquí españoles, publicada originalmente en 1931, varios episodios de esta índole sucedidos en el norte del actual Mali en octubre de 1928 (Guarner y Guarner, 2009: 111-113). El uso de vehículos todoterreno 4×4 por parte de grupos insurgentes en África permitió emplear las mismas tácticas pero en ataques audaces a muchísima más distancia. Podemos encontrar ejemplos en el ataque del Frente Polisario contra Nuakchott, la capital de Mauritania en (Cooper, Grandolini y Fontanellaz, 2019:32) o los ataques chadianos al otro lado de la frontera contra la base de Maaten Al-Saara el 7 de junio de 1977 (Cooper, Grandolini y Delalande, 2016: 52) . Ya en el siglo XXI, destacan el ataque de la coalición rebelde contra Yamena durante la guerra civil chadiana en abril de 2008 y el ataque de los rebeldes de Darfur contra Jartum y Ombduram un mes después. El ataque contra Yamena fracasó por la participación de fuerzas francesas en los combates y por los problemas de los rebeldes para orientarse dentro de la ciudad, un problema que al parecer también sufrieron las fuerzas yihadistas del JNIM en el ataque del 25 de abril de 2026 contra la localidad de Kati, al norte de la capital de Mali. En todos los ejemplos destaca que la fuerza atacante cruzó con sigilo cientos de kilómetros de desierto para golpear por sorpresa su objetivo. Hay otro concepto asociado a este tipo de tácticas, aparte del concepto “Guerras Toyota”. Supuestamente en la guerra civil de Somalia durante los años 90 las ONGs camuflaron en su contabilidad los pagos a milicias por servicios de escolta como “apoyo técnico” (technical support en inglés), dando lugar al término “Technical” para referirse a un vehículo todoterreno tipo pick-up con una ametralladora pesada, un cañón sin retroceso o un montaje antiaéreo de cañones automáticos (Neville, 2018).   Tras la toma de Kidal el 25 de abril de 2026, la fuerzas separatistas del Frente de Liberación de Azawad realizaron una demostración de fuerza en la que pudo verse gran cantidad de vehículos todoterreno Toyota Land Cruiser HZJ79, un modelo diseñado en los años 90 y que es empleado tanto por fuerzas gubernamentales como rebeldes en diferentes países del Sáhara y el Sahel. Dans le programme de libération totale du territoire de l’#Azawad , #Gao et #Tinbouctou seront les prochaines villes libérées de l’impérialisme #russe .Nous chasserons l’armée malienne de tout le territoire de l’#Azawad. Qu’Allah nous donne la victoire totale face à ces… pic.twitter.com/wQW8KDQhYu — outamashaq (@oumaragg) May 20, 2026   Novedades en el siglo XXI. Mientras las “Guerra Toyota” han mantenido su esencia en los últimos 50 años, durante el siglo XXI han aparecido varias innovaciones al modelo. La llegada al mercado africano de motos asequibles de origen chino añadió un nuevo elemento a la guerra motorizada en el Sahel. Las concentraciones de motoristas forman una nueva “caballería ligera” (Passolas, 2023) que fue introducida primero por los grupos yihadistas pero luego imitada por diferentes fuerzas gubernamentales en el Sahel, incluyendo las fuerzas armadas de Mali. Durante los ataques del 25 de abril de 2026 en diversos lugares de Mali pudimos ver la combinación de columna de todoterrenos y motos del JNIM. Mali🆘🔥🔥🥲 pic.twitter.com/b3uDtw2dfO — Doumbia premier (@Doumbiapremier) May 4, 2026   La reducción de costes y aumento de prestaciones de los sistemas de comunicación por satélite permitió que en las guerras civiles en Chad y Sudán grupos rebeldes emplearan terminales del operador emiratí Thuraya, uno de los primeros en ofrecer cobertura en África con terminales realmente portátiles, no muy diferentes a un teléfono móvil de generaciones anteriores. El servicio de telefonía satélite permitió la coordinación de grupos combatientes y las negociaciones no presenciales entre facciones de los grupos armados (De Waal, 2009). La siguiente generación de comunicaciones por satélite proporcionada por la empresa estadounidense Starlink, con transmisión de datos de Internet de banda ancha, apareció en los campos de batalla de Mali en 2024. Según Fiacre Vidjingninou, investigador asociado del Instituto Egmont de Bruselas, el empleo de sistemas Starlink permitió

Pausa estratégica en el norte de Mali

  La actual fase del conflicto armado en el norte de Mali parece haber entrado en una pausa estratégica en la que cada bando se está reorganizando.   «Reorganización», «rearticulación» y «reposicionamiento» en el lejano norte. El domingo 3 de mayo de 2026 el coronel Attaher Maïga, comandante de zona de la Región Militar Nº7, visitó una base militar en Anefif, la localidad a la que se habrían replegado los militares malienses desde Kidal. El coronel Maïga afirmó que el alto mando ha decidido «reorganizar» las fuerzas militares en la región en torno a dos puntos principales: Anefif y Aguelhok.  El 6 de mayo de 2026 tuvo lugar una rueda de prensa de Bamako en la que el jefe de escuadrón Djibrilla Maiga, subdirector de Relaciones Públicas de las Fuerzas Armadas de Mali (FAMa), abordó la situación de seguridad del país. Contó detalles sobre los ataques del día 25 de abril, que describió como una «tentativa de desestabilización del Estado» que fue «orquestada por potencias exteriores». Sobre la situación en la región de Kidal mencionó que se estaba llevando a cabo una «rearticulación del dispositivo militar«, que se llevaría a cabo un «reposicionamiento de ciertas unidades» y que se concentrarían las fuerzas en Anefif y Aguelhok. Por primera vez desde su huida de Kidal el 25 de abril de 2026, el gobernador Gal El Hadj Ag Gamou habría reaparecido en público. Desde cuentas progubernamentales se le atribuye la afirmación «Ni un metro cuadrado de nuestro territorio será cedido a los terroristas. Nunca». Mientras que desde cuentas simpatizantes del Frente de Liberación de Azawad se le acusa de haber llegado a un acuerdo de no agresión con el grupo local del Estado Islámico. Esta acusación es mencionada para explicar que las fuerzas gubernamentales mantengan el control de la ciudad de Menaka y hayan recuperado la localidad de Labbezanga. Labbezanga fue al parecer abandonada por el ejército ruso, las fuerzas rusas y las milicias del Movimiento para la Salvación de Azawad el día 27 de abril, sufriendo ataques de las fuerzas del Estado Islámico en su retirada. Ese mismo día se confirmó la presencia en Labbezanga de de fuerzas del Estado Islámico. El día 6 de mayo malijet.com anunció que Labbezanga había sido recuperada por las Fuerzas Armadas de Mali. Según apanews.net la ciudad fue retomada «tras varios días de operaciones coordinadas» en las que tuvieron lugar «bombardeos aéreos selectivos y operaciones terrestres de rastreo» contra las fuerzas yihadistas de los grupos locales del Estado Islámico y Al Qaeda. La recuperación de Labbezanga es importante para la junta militar de Mali por ser un nodo de comunicaciones con Burkina Faso y Níger. Se encuentra a orillas del río Níger y por ella pasa la Ruta Nacional 17. Su recuperación es el único movimiento conocido sobre el terreno desde la retirada rusa del norte de Mali. Mientras tanto se han difundido vídeos de ataques aéreos sobre Kidal después de su toma por los separatistas tuaregs del Frente de Liberación de Azawad (FLA).   🚨🇲🇱 URGENT | L’aviation malienne a mené des frappes à Kidal contre des positions de groupes armés. Selon les rapports, une frappe a touché l’ancienne résidence du gouverneur, utilisée comme point de rassemblement par des combattants de la FLA et du JNIM depuis le 27 avril. pic.twitter.com/cybhUQ7CJb — STRATAF (@thinkstrataf) April 29, 2026   Drone strikes in kidal, one of the military base was hit… Any major equipment movement from Algeria border will be hit by drones… pic.twitter.com/mKNaOxaMYC — m. u (@secmxx) April 27, 2026 Uno de esos vídeos ha podido ser geolocalizado. Vehicle smouldering (claimed FAMa airstrike on FLA – Azawad Liberation Front) in KIDAL, Mali 18.446627, 1.411565@GeoConfirmed @FaytuksNetwork @Intelynx geolocated by @acceladealer pic.twitter.com/xOoakBbni5 — acceladealer (@acceladealer) April 27, 2026 La nueva normalidad en Kidal Mientras las Fuerzas Armada de Mali hablaban de «reorganización», «rearticulación» y «reposicionamiento» el periodista opositor Ali Ag Mohamed informaba el 3 de mayo que entre las filas de los separatistas tuareg predomina un «estado de reposicionamiento como pausa para lo que vendrá después«. Así, el Frente de Liberación de Azawad se ha mostrado estos días más preocupado de recuperar la normalidad en Kidal y permitir el acceso a los medios internacionales a los territorios conquistados que de lanzar ataques para extender sus dominios en el norte de Mali.   #Kidal ce soir, il y a peu, Bilal Ag Acherif @BilalAgAcherif & al-Ghabass Ag Intalla @Agintalla1 à Kidal avec les combattants du FLA pic.twitter.com/92rd52JAD8 — Wassim Nasr (@SimNasr) April 28, 2026   Dos días después de la toma de Kidal visitaron la ciudad varios líderes separatistas del norte del país, empezando por el secretario general del Frente de Liberación de Azawad, Bilal Ag Acherif. Acudió también Ibrahim Ould Handa, líder del Movimiento Árabe de Azawad. Y acudió también lghabass Ag Intalla, hermano del actual líder tradicional de los tuareg Iforas. #كيدال، يعد أحد أهم قادة حركة تحرير أزواد، وهو شقيق ( أمنوكل ) محمد أغ إنتالا، عودة القائد العباس أغ انتالا، لمدينته، كيدال، pic.twitter.com/DneD8nHh8i — محمدن أيب أيب (@ayoubaaayoubaa2) April 26, 2026   lghabass Ag Intalla tiene una larga trayectoria como líder nacionalista tuareg pero también fue durante un cierto tiempo militante salafista-yihadista en las filas de Ansar Dine, grupo que terminó integrándose en la rama saheliana de Al Qaeda. Según el periodista Wassim Nasr, lghabass Ag Intalla perdió hace unos meses a un hijo que manejaba un dron con carga explosiva durante una emboscada a un convoy militar ruso. Destaca también Wassim Nasr que lghabass Ag Intalla ha sido el enlace entre el FLA y el grupo local de Al Qaeda, el Frente de Apoyo al Islam y los Musulmanes (conocido por su siglas en árabe como JNIM). #كيدال الجيش الأزوادي يوم 28 ابريل 2026 pic.twitter.com/pRyEQUhp8t — الـمـلـثـم إبن الصحراء (@Ag_Asahra) April 30, 2026   El día 28 de abril se produjo en Kidal una concentración de combatientes separatistas y sus vehículos Toyota Land Cruiser HZJ79 que sirvió de demostración de fuerza y celebración de la victoria. Bilal Ag Acharif pronunció un discurso

Retirada rusa del norte de Mali

La ofensiva general insurgente del sábado día 25 de abril se saldó con la toma de la ciudad de Kidal, capital de la región maliense del mismo nombre. La ciudad había permanecido durante años en manos rebeldes hasta que una ofensiva apoyada por contratistas rusos aseguró su control por parte del gobierno de Bamako. Newly released footage of Malian rebel FPV drone strikes on Russian Africa Corps forces in Kidal over the weekend. pic.twitter.com/AzBDZk5SHJ — OSINTtechnical (@Osinttechnical) April 27, 2026   A pesar de los avistamientos de yihadistas del JNIM en torno a la ciudad de Sévaré y de insurgentes dentro de la ciudad de Gao el día 25 parece que estas dos ciudades permanecieron bajo control gubernamental. El JNIM habría entrado en la ciudad de Mopti sólo temporalmente y en la vecina Sévaré habría sido incapaz de de doblegar a los defensores. Des images plus complètes du moment de la réflexion de l’attaque contre l’un des postes du @TheAfricaCorps des forces armées de la Fédération de Russie à Bamako (Mali). pic.twitter.com/xPzT5DCArs — The African Corps (@TheAfricaCorps) April 27, 2026   El domingo día 26 un diario maliense informó de tiroteos en la localidad de Kati, ciudad al norte de Bamako que alberga varias instalaciones militares. Ese mismo día un comunicado del Estado Mayor de las fuerzas armadas de Mali (FAMa) anunció que “la búsqueda de grupos terroristas armados continúa en Kidal, Kati y otras localidades del país», además de una operación de bombardeo contra una columna de motos en la región de Koulikoro. A pesar de los rumores sobre su muerte, el general Oumar Diarra, jefe del Estado Mayor de las FAMa, acudió a los estudios de la televisión maliense para una entrevista donde habló de la estabilización de la situación a excepción de Kidal, desde donde las tropas malienses estarían replegándose en dirección a Anéfif. Tras 24 horas de rumores, la junta militar informó el domingo 26 en un comunicado de la muerte del general Sadio Camara, ministro de defensa, sucedida el día 25. Mientras tanto, no hay confirmación del estado del general Modibo Koné, director de la Agencia Nacional de Seguridad del Estado al que se da por herido grave, mientras que se le da por muerto aquí y aquí. Esto significa que dos de los cinco coroneles que lideraron el golpe de agosto de 2020 habrían sido víctimas de los ataques de descabezamiento del día 25. El lunes día 27 el primer ministro Abdoulaye Maïga y el jefe del legislativo Malick Diaw visitaron un hospital en Kati para interesarse por los heridos en los enfrentamientos con las fuerzas yihadistas. El primer ministro Maïga además dio una rueda de prensa. Con estos actos públicos de figuras destacadas de la junta militar surge la pregunta de dónde está su jefe, Assimi Goïta, que no ha sido visto desde los ataques del día 25. Los rumores lo ubican bien en la embajada de Turquía en Bamako, protegido en un campamento de fuerzas de operaciones especiales o evacuado a Níger tras ser herido. En cualquier caso se habla de descontento en la junta militar por su liderazgo y se menciona a Malick Diaw como posible reemplazo en una reorganización de la junta militar.   La retirada de Kidal El domingo día 26 un portavoz del Frente de Liberación de Azawad anunció que se había alcanzado un acuerdo con las fuerzas rusas atrincheradas en el cuartel ubicado en recinto de la antigua base de MINUSMA en Kidal. Desde Argelia se apunta al papel relevante de un tercer país para facilitar el acuerdo, dando a entender que la diplomacia argelina tuvo algo que ver. Se organizó un convoy de camiones, todoterrenos Toyota y vehículos ligeros Lynx CS/VP11 que incluyó material pesado como lanzacohetes BM-21, piezas de artillería remolcada D30 de 122mm y al menos un camión puesto de mando.   pic.twitter.com/e6G2nS0gMI — 🪖MilitaryNewsUA🇺🇦 (@front_ukrainian) April 26, 2026   Según el perfil «Africa Corps» en redes sociales, que no está confirmado que sea oficial, se trató de una decisión «conjunta» con «los dirigentes de la República de Malí», que permitió abandonar Kidal a las fuerzas rusas y malienses. El movimiento del convoy ruso prosiguió por la noche. Y en un principio se informó de que se movía rumbo norte en dirección a Tessalit, cerca de la frontera argelina. Pero los siguiente movimientos apuntan una retirada en dirección suroeste. #Mali1st footage shows #FLA separatists inside what is said to be the #Russia|n mercenaries (Africa Corps) base in #Kidal.2nd and 3rd videos are a couple of days old and show FLA members inside #FAMA food storehouses. https://t.co/oUfPsWIREu pic.twitter.com/bZoiWi1W8H — Brenno Fedi Fineschi (@Sahel_Tales) April 27, 2026   🇲🇱🇷🇺 Abandoned position of the AK with a 14.5-mm anti-aircraft gun ZPU-2 after their withdrawal from Kidal as a result of agreements with FLA and JNIM. pic.twitter.com/u3UPu1Y2yD — RusWar (@ruswar) April 26, 2026   En el campamento militar de Kidal quedó material abandonado. El más significativo es una estación de control del dron turco Bayraktar TB2. #MaliThe #FLA fighters at the TB2 station in #Kidal. pic.twitter.com/IG3LX9AL5i — Hasret Kargın (@KargnHasret) April 27, 2026   Vive l’Azawad toujours ✌️. pic.twitter.com/1HwNUc3aZC — Yacoub Ag Acheïck **** (@AkalAg81189) April 27, 2026 Además de la estación de control de drones Bayraktar TB2, en la base de Kidal habrían quedados abandonados blindados NORINCO VP11 de origen chino y al menos un blindado BTR-82A de origen ruso. 🇲🇱 #Mali | Video: FLA/JNIM forces inspecting an abandoned VP11 MRAP and BTR-82A, reportedly in Kidal. pic.twitter.com/gMAzkl1ADS — intelynx (@Intelynx) April 27, 2026 Además, en Kidal ha aparecido el helicóptero de ataque Mi-24P matrícula TZ-07H que la fuerza aérea de Mali recibió el 30 de marzo de 2022. Toujours #Kidal !Toujours #Azawad ! pic.twitter.com/lUkwyU20Kt — Corbeau Sahélien (@Corbeau_Sahel2) April 27, 2026   Efecto cascada A la retirada rusa de Kidal siguió el anuncio de la retirada de la localidad de Tessit, en la región de Gao y muy cerca de la triple frontera Mali-Níger-Burkina Faso. Al parecer, las fuerzas rusas consideraron que su base allí quedaba

Bamako resiste (de momento)

La llegada de convoyes de camiones cisternas a Bamako ha aliviado, por el momento, la situación en la capital de Mali. El país sufre una ofensiva yihadista dentro de una nueva estrategia de estrangulamiento económico que trata de aislar Mali de sus salidas al mar por Senegal y Mauritania. La ayuda militar rusa sigue siendo fundamental en una país donde la situación de seguridad se ha agravado en los últimos años. Una sensación de alivio en Bamako. La semana pasada la entrada de convoyes de camiones cisternas con combustible procedente de Costa de Marfil llevó un alivio, al menos temporal, a Bamako. La capital de Mali llevaba semanas viviendo una situación de crisis por la estrategia de estrangulamiento económico aplicada por la franquicia saheliana de Al Qaeda, el Frente de Apoyo al Islam y los Musulmanes (JNIM en árabe). Largas colas en las gasolineras, reducción de los servicios de transporte público y un encarecimiento de los productos básicos han afectado a la vida diaria de los malienses en la capital.   Las advertencias de numerosos gobiernos occidentales para que sus ciudadanos abandonaran el país contribuyó al sentimiento de urgencia que se vio acompañado de titulares que describían un país “al borde del abismo” (Washington Post, 21 octubre 2025). Las últimas acciones militares del ejército de Mali parecen haber logrado mantener abiertas las rutas hacia el sur con Costa de Marfil, tras meses de ataques yihadistas contra las comunicaciones del país contra sus vecinos occidentales de Mauritania y Senegal. Mientras tanto, desde los medios oficiales se muestran operaciones contra el acaparamiento de combustible y prácticas de corrupción. Mali 🇲🇱 : Local sources report that a fuel tanker convoy has arrived in #Bamako, marking the second delivery within a week. pic.twitter.com/Z226qRkQBR — African News feed. (@africansinnews) November 8, 2025   El anuncio el 4 de noviembre por parte de la compañía logística francesa CGM CMA de suspender sus operaciones en Mali fue seguido por otro anuncio igual de MSC, el mayor operador logístico global con sede en Suiza. Negociaciones iniciadas por la junta militar de Mali llevaron a la empresa CGM CMA a cambiar su decisión y comunicar el 6 de noviembre que continuaría ofreciendo transporte de mercancías por carretera a Mali a pesar de las dificultades. Los tres países gobernados por juntas militares que forman la Alianza de Estados del Sahel (Mali, Burkina Faso y Níger) carecen de salida al mar y dependen de las comunicaciones por tierra con los puertos de los países vecinos que forman el arco atlántico de África Occidental. Nueva estrategia yihadista La actual crisis de Mali, que vive un conflicto armado desde 2012, se inició el pasado mes de julio con una ofensiva del Frente de Liberación de Macina, una de las facciones que forman el grupo JNIM en la región de Kayes. Se trata de la región más occidental de Mali y es el lugar de paso inevitable para el tráfico rodado directo entre Mali y Senegal. Es además, la segunda región que más aporta a la economía del país, después de la región de Bamako, albergando los principales yacimientos de oro de Mali. JNIM redobló la apuesta cuando el 3 de septiembre anunció un bloqueo a la importación de combustible de los países vecinos al oeste y sur de Mali en una estrategia de estrangulamiento económico que hizo que el conflicto armado del país se sintiera por primera vez en la región de la capital. La insurgencia yihadista sólo había logrado hacerse notar en Bamako de forma puntual, como en el ataque contra el aeropuerto internacional de Bamako de septiembre de 2024. Pero desde la intervención militar francesa en enero de 2013, que frenó el avance yihadista hacia el sur del país, la mayor intensidad del conflicto con las fuerzas yihadistas se ha vivido en la región central, en torno a la curva que traza el río Níger en Mali, junto con el norte del país. Allí operan también las fuerzas separatistas de los grupos tuareg y sus aliados. La guerra informativa dentro de la guerra. La ofensiva yihadista en Mali ha tenido su reflejo en el espacio informativo, pero los actores en disputa no son exclusivamente la junta militar que gobierna el país y las fiuerzas insurgentes as las que enfrenta. Sino que tienen como protagonista al gobierno y los medios de comunicación de Francia, la antigua potencia colonial que perdió su posición privilegadia en el Sahel. Titulares como “La ofensiva yihadista a las puertas de Bamako” y “Mali: ¿el país pronto estará en manos de los yihadistas?” de medios franceses insisten en una inminente caída de la capital y del país en manos yihadistas que no es compartida por los observadores sobre el terreno. Y que en realidad forma parte de la tormentosa relación del gobierno francés y la junta militar maliense, que el pasado mes de septiembre cortó la cooperación antiterrorista con Francia y expulsó a varios miembros del personal diplomático francés en Bamako. Uno de los blancos del esfuerzo informativo del gobierno francés en el Sahel es la alianza de las juntas militares con Rusia, país que ha ocupado el papel que hasta 2022 desempeñó Francia como aliado militar principal. El ministro de Asuntos Exteriores francés, Jean-Noël Barrot, declaró el 6 de noviembre que la estrategia de buscar asistencia en materia de seguridad en Rusia y grupos armados rusos, una referencia al Grupo Wagner, había resultado un fracaso. Mientras que en redes sociales, “Respuesta Francesa”, una perfil oficial del ministerio de Asuntos Exteriores compartía una vídeo contrastando los mensajes triunfalistas lanzados desde Moscú hace tres años con actual realidad sobre el terreno, insistiendo en que desde Francia se anticipó el fracaso de la ayuda rusa. The US commends the armed forces of Mali 🇲🇱 in their fight against Islamic extremist militants (JNIM). Today I had an excellent conversation with Mali’s Foreign Minister @AbdoulayeDiop8 to discuss our shared security interests in the region. Look forward to greater cooperation! pic.twitter.com/E3tge3sLnJ — Christopher Landau (@DeputySecState) November 4, 2025   En contraste con

Crisis fronteriza entre Mauritania y Mali

El pasado 8 abril, Radio Francia Internacional informó de una incursión de fuerzas militares malienses y rusas en territorio de Mauritania sucedida el día anterior. Al parecer se trató de una operación contra la qatiba Macina del Grupo de Apoyo al Islam y los Musulmanes (conocido por sus siglas en árabe como JNIM). La incursión tuvo lugar en el sureste de Mauritania, en el pueblo de Médala, cerca de Fassala (en la región de Hodh El Charqui). Tres civiles mauritanos resultaron heridos y cuatro personas fueron retenidas temporalmente e interrogadas por los incursores, para luego ser liberadas. La presencia de personal ruso en la zona fue confirmada por la difusión de un vídeo con fecha 28 de abril de 2024 en el que se ve una patrulla con vehículos Toyota Land Cruiser HZJ79 y de la que forma parte personal de origen europeo. El lugar de la incursión está al otro lado de la frontera de un área conocida en Mali como el bosque de Wagadou, conocida por ser lugar de refugio de las fuerzas yihadistas.  Se da la circunstancia que fue el ejército de Mauritania el que atravesó la frontera para atacar una base de un grupo local de Al Qaeda en junio de 2011. Inmediatamente tras la incursión maliense y rusa del día domingo 7 de abril de 2024, el gobierno de Mauritania anunció el martes 8 que no haría la “vista gorda” y que su ejército “nuestro ejército responderá a todas las incursiones extranjeras que intenten penetrar deliberadamente en nuestras fronteras». En un intento de rebajar la tensión, Hanana Ould Sidi, ministro de Defensa de Mauritania, visitó Bamako el 20 de abril. Según recogió el corresponsal Serge Daniel para Radio Francia Internacional, en los “círculos oficiales de Bamako” se vieron sorprendidas por el tono empleado por las autoridades malienses. Y a pesar de que la visita del ministro mauritano a Bamako se vio acompañada de una visita de una delegación maliense a Mauritania “esto no es suficiente para bajar la tensión”. Como recuerda nuestro colaborador Alfonso Masoliver en el diario La Razón, entre marzo y abril de 2022 tuvieron lugar dos incidentes en la frontera entre Mauritania y Mali que se saldaron con 8 muertos y 15 desaparecidos. El primer fin de semana del mes de mayo el ejército mauritano llevó a cabo una serie de ejercicios militares en la frontera con Mali en la que se movilizaron, entre otros elementos, lanzacohetes de 107mm y piezas de artillería de 122mm. Los ejercicios fueron visitados por el general El Mojtar Bolle Chaabane, jefe del Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas (CEMGA) el sábado 4 de mayo, que fue acompañado por una delegación de altos cargos de las fuerzas armadas mauritanas. El último movimiento diplomático tuvo lugar el pasado viernes 9 de mayo con la visita de una delegación militar maliense de “alto nivel” encabezada por el general de división Oumar Diarra, jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas (CEMGA) a Nuakchott. La visita tuvo el propósito, según informan las fuerzas armadas malienses, de “examinar las preocupaciones seguridad de ambos países y prever soluciones sostenibles para la seguridad de la frontera común” y el “establecimiento de un mecanismo para evitar incidentes repetitivos a lo largo de la frontera”.  

El masivo ataque yihadista en Burkina Faso y una junta sobrepasada.

La localidad de Djibo, en el norte de Burkina Faso y cerca de la frontera con Mali, fue atacada por una gran concentración de fuerzas yihadistas el domingo 26 de noviembre de este año. La Agencia de Información Burkinés cifraba en “cerca de 3.000 terroristas” el número de atacantes. Pero como señalaba la crónica de Radio France Internacional “no puede verificarse de forma independiente”. Uno de los puntos focales del ataque fue el destacamento militar, que corrió la misma suerte que el resto de la ciudad de ser ocupado y saqueado. Entre los lugares atacados se encuentra también un hospital de campaña y un campamento de desplazados. Djibo ha estado sometido a asedio de las fuerzas yihadista desde hace un año, dificultando la llegada de ayuda humanitaria. Así, el Programa Mundial de Alimentos de Naciones Unidas ha tenido que recurrir al empleo de helicópteros para la entrega de alimentos en las localidades aisladas de Burkina Faso. Véase al respecto, anteriormente en OSINT Sahel, “Los helicópteros Chinook contratados por la ONU en Burkina Faso para combatir la crisis alimentaria”. La cuenta de Wamaps en la red social X (anteriormente Twitter) proporcionó diversos datos del ataque. Habría sido llevado a cabo por los grupos Ansarul Islam y el Frente de Apoyo al Islam y los Musulmanes (más conocido por las siglas JNIM). El segundo habría participado a través de las unidades (katiba) Macina y Serma. Según Wamaps, el ataque habría tenido lugar entre las 15 y 18 horas del día 26 de noviembre y habría sido lanzado desde tres ejes sobre Djibo. Los yihadistas usaron como punta de lanza un vehículo blindado tipo MRAP de origen sudafricano OTT Puma M26 capturado, además de todoterrenos y motocicletas. El balance de víctimas sumaba 24 militares y milicianos de la fuerza Voluntarios para la Defensa de la Patria, además de unos cuarenta civiles. Dos días después del ataque, la Oficina de Derechos Humanos de Naciones Unidas confirmó la existencia de víctimas civiles, dando la cifra de, al menos, 40 fallecidos y 42 heridos. La respuesta de las fuerzas armadas burkinesas incluyó el empleo de medios aéreos, circulando en redes sociales imágenes de los ataques y sus resultados. En el contraataque gubernamental habrían tenido un papel destacado los drones de origen turco Bayraktar TB2 y las municiones guiadas MAM-L, producidas también en Turquía por la empresa ROKETSAN. La junta militar que preside Burkina Faso compartió un vídeo en Facebook con las imágenes captadas por los drones y el resultado de sus ataques “a la reconquista del territorio”, destacando el uso por parte de las yihadistas de grandes concentraciones de combatientes en motocicleta. La difusión de motocicletas económicas en el Sahel y su empleo a modo de “caballería ligera” fue tratado anteriormente en OSINT Sahel en “La caballería ligera yihadista: el creciente empleo de motos en los conflictos del Sahel”. Las imágenes fueron difundidas también por la Radio Televisión Burkinesa. Según recogía la Agencia de Información Burkinabé, el balance provisional de bajas entre las fuerzas yihadistas fue de “400 terroristas neutralizados”. Estas cifras contabilizaban sólo los cuerpos que quedaron sobre el campo y no incluirían aquellos que murieron en la retirada a través de la sabana, ya que el ejército burkinés se lanzó en persecución de los yihadistas que sobrevivieron al contraataque del lunes día 27 de noviembre. Este ataque refleja un aumento de la violencia yihadista en Burkina Faso, que sufrió dos golpes de Estado en 2022. La justificación de las juntas militares que ahora gobiernan en Mali, Burkina Faso y Níger es que las democracias han sido incapaces de hacer frente a la amenaza yihadista, que las iniciativas de diálogo han sido inútiles y se requiere de un gobierno fuerte en manos militares. Sin embargo, la falta de resultados es notoria. Y en Burkina Faso se acumulan rumores de mal estar entre las fuerzas armadas, con detenciones de presuntos golpistas mientras la junta militar vive una deriva autoritaria. Según recoge The New Humanitarian, desde 2019 dos millones de personas se han convertido en desplazados por la violencia en Burkina Faso, mientras que 4,7 del total de 22 millones de habitantes del país requieren asistencia. Esta última cifra refleja un aumento de un millón respecto a 2022. Y recoge el testimonio del sociólogo burkinés Jacob Yarabatioula que afirma “el ejército está sobrepasado por esta guerra”. Una vez cortados los vínculos militares con Occidente mientras aumenta la violencia de los grupos armados,, podemos esperar que las juntas militares que gobiernan en Mali, Níger y Burkina Faso, refuercen sus vínculos. Un paso concretado recientemente con la formación de la Alianza de Estados del Sahel. Sin perder de vista tampoco la posibilidad de que la junta militar de Burkina Faso siga los pasos de la junta maliense y busque un aliado militar en Rusia. 

La violencia rompe el tratado de paz en Mali, inicio de una guerra civil.

No cesan los enfrentamientos en el Norte de Mali, sin declaraciones oficiales de guerra, se rompe la Paz de Argel, tratado que fue firmado en 2015 por el gobierno maliense y los grupos secesionistas no yihadistas representados por la Coordinadora de Movimientos de Azawad (CMA), coalición que incluye al Alto Consejo para la Unidad de Azawad (ACUA), al Movimiento Árabe de Azawad (MAA) y al Movimiento Nacional para la Liberación de Azawad (MNLA). Este acuerdo de paz se vio debilitado tras el golpe de estado de la nueva junta militar en 2020. A pesar de estar llevándose a cabo la decisión formal de la salida del país de la MINUSMA aún se siguen enfrentando los convoyes con artefactos explosivos para atentar en durante sus rutas a las fuerzas de mantenimiento de la paz. Desde mediados de 2022 la crisis de seguridad no ha hecho más que incrementarse. En el mes de agosto se han sucedió una serie de hostigamientos centrados en tomar bases, ciudades y campamentos militares. Los grupos yihadistas y los rebeldes tuareg han aprovechado la salida de las tropas francesas y el relevo de las bases de las MINUSMA al ejército maliense para emboscar e intentar tomar el mayor número de campamentos posibles. Al igual que ocurrió en Mali, Francia continua con su salida de la región y las salidas de Níger ya se están sucediendo. El 7 de septiembre un barco de pasajero en el Río Níger fue atacado con cohetes, una base maliense en la ciudad de Bamba en la región de Gao también fue asaltada dejando sendos ataques 49 civiles muertos y 15 soldados. El asalto fue reivindicado por el grupo afiliado a Al-Qaeda (JNIM). Enel mes de agosto la alianza yihadista bloqueó Tombuctú y desde entonces se han intensificado los atentados. La salida de la MINUSMA supuso la entrega de dos bases cercanas a Tombuctú a las fuerzas armadas, muy disputadas ahora por los yihadistas. La insurgencia ha llevado los combates al centro del país e incluso a Burkina Faso desde el Norte. El 15 de septiembre fuerzas de Wagner y FAMA fueron emboscadas por los yihadistas del Grupo de Apoyo al Islam y a los Musulmanes (JNIM) entre Gossi y Gao. El 2 de octubre un convoy de las Fuerzas Armadas de Mali (MALI), partió desde Gao para tomar la ciudad de Kidal, enclave simbólico de la insurgencia tuareg. Cercana a la frontera con Argelia tiene un significado especial para Bamako en términos de soberanía nacional. Con la independencia de Francia, desde esta ciudad se han lanzado cuatro rebeliones tuareg contra el Estado. El grupo Wagner y las FAMA se encontraron con resistencia, su avance se vio dificultado por un artefacto explosivo improvisado (IED, en sus siglas en inglés). El convoy fue atacado por rebeldes tuareg y árabes entre Anefis y Tabankort.

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