El azaroso destino de los aviones de combate rusos en Mali

Según datos recopilados por el Instituto Internacional de Investigaciones para la Paz de Estocolmo (SIPRI), Mali recibió varias aeronaves de ataque procedente de Rusia entre 2022 y 2024. Dos aparatos adicionales fueron visto en el desfile de la Fiesta de la Independencia en 2025. Esa flota de aparatos de ataque ha sufrido un número apreciable de accidentes y derribos que ponen en cuestión la capacidad de las Fuerzas Armadas de Mali y sus aliados rusos de proporcionar apoyo aéreo cercano a las fuerzas desplegadas en el centro y norte del país. Sujoi Su-25. El primer Su-25 recibido por Mali fue presentado con matricula TZ-20C en la Base aérea 101 de Bamako, que corresponde al sector militar de su aeropuerto internacional, el día 9 de agosto de 2022. Véase anteriormente en OSINT Sahel: «Un nuevo socio estratégico: la fuerza aérea de Mali y el material recibido de Rusia» (18 de abril de 2023). Se trata de un avión de ataque a tierra especializado en misiones de apoyo aéreo cercano y conocido por su resistencia a los daños. Este aparato sufrió un accidente mientras aterrizaba en Gao el día 4 de octubre de 2022. Falleció el piloto y un militar en tierra a consecuencia del impacto, además de resultar heridas varias personas tanto civiles como militares. El segundo avión Su-25 recibido por Mali fue presentado con matrícula TZ-25C el 19 de enero de 2023. Este segundo aparato Su-25 se estrelló al norte de Gao el 9 de septiembre regresando de una misión de combate. Según los rebeldes de la Coordinadora de Movimientos de Azawad fue derribado, mientras que la versión del gobierno es que sufrió un accidente en condiciones de mal tiempo. Un vídeo del Su-25 en vuelo, con el sonido de disparos desde tierra como fondo, y fotos posteriores de los restos del aparato, aparecieron en redes sociales. La abundancia de material gráfico permitió identificar claramente al aparato. La pérdida de los Su-25 supuso que la fuerza aérea de Mali dejó de contar con sus dos aparatos más capaces tras muy poco tiempo de servicio. El primer avión se perdió a los dos meses de su presentación mientras que el segundo duró en servicio menos de 8 meses. Los Su-25 procedían probablemente de excedentes rusos de la Guerra Fría. La única factoría del modelo monoplaza quedó en territorio de Georgia y desde la disolución de la Unión Soviética la industria rusa sólo produce una versión adaptada del modelo biplaza con la cabina trasera anulada. Aero L-39C. Adicionalmente, Rusia proporcionó a Mali aviones de entrenamiento Aero L-39C con capacidad secundaria de ataque a tierra. Según los registros del SIPRI, entre 2022 y 2023 un total de 11 aparatos fueron transferidos por Rusia a Mali. Otras fuentes elevan la cifra a 13 aparatos. Es casi seguro que se tratara de aviones procedentes de la fuerza aérea rusa por el perfil de color, con la ubicación de las marcas identificativas rusas tapadas. Días después de la pérdida del segundo Su-25, la Coordinadora de Movimientos de Azawad anunció el día 17 de septiembre de 2023 el derribo de una aeronave gubernamental. El lugar del impacto mostraba un cráter, lo que implicaría una aeronave de ala fija impactando a gran velocidad en un picado vertical. Los escasos restos mostrado impidieron identificar el aparato pero es muy probable que se tratara de un Aero L-39C. El aparato, según los rebeldes tuareg1, había realizado ataques en apoyo a las fuerzas gubernamentales bajo ataque en una base en Léré (región de Tombuctú). El mismo día circularon las imágenes de un Aero L-39C de la fuerza aérea de Mali con matrícula TZ-14C que habría realizado un aterrizaje de emergencia tras participar en las misiones de apoyo aéreo cercano de las fuerzas de Léré. El piloto habría sobrevivido pero el aparato sufrió daños considerables en el ala izquierda. La base de Léré fue finalmente capturada, apoderándose de los rebeldes gran cantidad de material. Véase en OSINT Sahel: «Pérdidas significativas de las fuerzas armadas de Mali en un contexto de guerra abierta en el norte del país» (20 de septiembre de 2023). En esas mismas fechas la fuerza aérea de Mali sufrió también la pérdida del helicóptero de transporte Mil Mi-8T matrícula TZ-99H pero en operaciones contra los yihadista de JNIM. El aparato había sido presentado el 9 de agosto de 2022 en Bamako. Por último, hay que recordar dos accidentes más. Un helicóptero Mil Mi-24 con matrícula TZ-01H sufrió un accidente en Bamako el día 22 de abril de 2023, en el que fallecieron sus tres tripulantes. Véase en OSINT Sahel «Accidente de helicóptero de combate de la fuerza aérea de Mali» (25 de abril de 2023). Mientras que el avión de transporte Ilyushin Il-76TD matrícula TZ-98T se salió de la pista en el aeropuerto de Gao el día 22 de septiembre de 2023. Véase en OSINT Sahel: «La presencia rusa en Mali se salda con bajas» (15 de octubre de 2023). Este aparato aparece en los registros del SIPRI como transferido a Mali en 2023. En noviembre de 2023 circularon imágenes de un Aero L-39 destruido en tierra que se habría estrellado el día 11 en el valle de Alkit (a 20 kilómetros de Kidal) y del que sólo habrían circulado imágenes días después. En mayo de 2024 un canal de Telegram ruso informó de la pérdida de dos pilotos trabajando como contratistas en África abordo de un aparato L-39. Se trataría de un aparato perdido el día 29 de abril y derribado por un grupo local del Estado Islámico cerca de Ménaka. Sujoi Su-24. La confirmación de la llegada de un Sujoi Su-24 a Mali la proporcionó una foto satélite obtenida por la empresa privada Maxar el 14 de abril de 2025 y distribuida por la agencia AP el 10 de junio de 2025 que mostraba un aparato en el sector militar del aeropuerto internacional de Bamako. Previamente el canal de Telegram del “Cuerpo Africano de las Fuerzas Armadas de la Federación Rusa” (Африканский корпус ВС РФ) había

Mil Mi-26: Los helicópteros más grandes del mundo en Mali

Las imágenes de Maxar Technologies proporcionadas por Google Maps nos permite apreciar una enorme diversidad de aparatos en la plataforma del sector militar del aeropuerto internacional de Bamako. Destacan en esta imagen dos grandes helicópteros con un tamaño que no queda empequeñecido por el avión de transporte Ilyushin Il-76 (arriba a la izquierda). Se trata de los helicópteros Mil Mi-26, cuya presencia en Mali parece haber pasado desapercibida. El helicóptero ruso Mil Mi-26 es el helicóptero fabricado en serie más grande del mundo. Puede levantar 20 toneladas o transportar 82 soldados. Y su presencia en Mali es una novedad.   La foto de Maxar Technologies compartida por Google Maps no es la única evidencia de la presencia de helicópteros Mil Mi-26 en Mali. El pasado mes de febrero el usuario @djefized compartió en la red social TikTok el siguiente vídeo donde se aprecian dos helicópteros Mil Mi-26 en vuelo. El vídeo fue compartido en reddit, donde ubicaron su grabación en Bamako. @djefized @Arme Mali🇲🇱 ♬ Kidal – Milino Aquel vídeo no es el único que ha aparecido en redes sociales. El usuario «@MaliTransition» de la red social X (antiguamente Twitter) compartió la siguiente foto el pasado día 9 de septiembre de 2025. La foto mostraría a miembros de la unidad «Escorpión» de la Guardia Nacional de Mali, uno de los tres grupos tácticos de intervención con los que cuenta el cuerpo. La foto puede identificarse como tomada en Mali porque el empleo del camuflaje italiano «Vegetato» es característico del ejército y las fuerzas de seguridad de ese país dentro del Sahel. Ese mismo usuario de X subió un vídeo que muestra personal del grupo táctico de intervención «Tama» también de la Guardia Nacional de Mali. El empleo de grandes helicópteros de trasporte en el Sahel se justifica por los problemas de seguridad en las vías de comunicación. Precisamente grupos yihadistas anunciaron recientemente un bloqueo en varias rutas del país y al menos seis camioneros senegaleses fueron secuestrados. Existe el antecedente del Programa Mundial de Alimentos que para distribuir ayuda humanitaria en Burkina Faso recurrió a helicópteros de transporte de una empresa privada. Véase al respecto «Los helicópteros Chinook contratados por la ONU en Burkina Faso para combatir la crisis alimentaria» en OSINT Sahel (17/04/2023).  

La presencia rusa en Mali se salda con bajas

El 23 de septiembre de 2023 un avión modelo Ilyushin Il-76TD con matrícula militar maliense TZ-98T se accidentó al aterrizar en la pista 06L del aeropuerto de Gao (Mali). El avión tomó tierra demasiado lejos de la cabecera, no teniendo tiempo para frenar. El resultado es que el aparato se salió de la pista, y recorrió varios cientos de metros antes de estallar en llamas. Se desconocen las razones por las que el piloto tomó tal decisión equivocada, cuando lo lógico es que hubiera renunciado a tocar tierra, o se hubiera limitado a un “touch and go”, para intentar una segunda aproximación. Los pilotos antes del vuelo deben saber la longitud de pista necesaria para aterrizar considerando las características del aparato y el peso añadido de combustible, pasajeros y carga. El avión accidentado fue fabricado en la factoría de aviación de Tashkent (Uzbekistán). Voló por primera vez el 24 de diciembre de 1992 y el último operador conocido del aparato fue Sapsan Airlines de Kirguistán bajo la matrícula EX 76007. Se trata de un diseño soviético usado por distintas aerolíneas de países soviéticos usados frecuentemente en vuelos de carga al servicio de las misiones en África de organismos internacionales, agencias de ayuda y gobiernos occidentales. Al parecer, en el avión viajaban 140 personas, la mayoría personal ruso y militares malienses, además de los siete tripulantes. El fuego consumió completamente el aparato. Se sabe que el accidente provocó víctimas mortales, incluyendo ciudadanos rusos. Se sabe que el accidente provocó víctimas mortales, incluyendo ciudadanos rusos. Entre los restos del aparto pudo apreciarse al menos un vehículo blindado 4×4, posiblemente un NORINCO VP11, como los que recibió el ejército de Mali procedente de China. Véase anteriormente en OSINT Sahel: «Nuevos blindados chinos llegan a Mali» (junio de 2023). Distintas fuentes, incluyendo la agencia AFP, vinculan este aparato a las operaciones del Grupo Wagner en Mali. No sería el primer caso de un avión Il-76 usado por Rusia para trasladar personal y material entre Rusia, Oriente Medio y África al servicio de la empresa. Véase el caso del aparato Il-76 con matrícula TL-KPA de República Centroafricana. Aunque este aparato habría estado operado por personal ruso y servido para las operaciones del Grupo Wagner, en el momento del accidente operaba para la fuerza aérea maliense con marcas e insignias militares de Mali. La pérdida del Il-76TD de transporte no es la única pérdida sufrida por las fuerzas armadas de Mali y sus aliados rusos en las últimas semanas. Como dimos cuenta el pasado día 20 de septiembre aquí en OSINT Sahel en “Pérdidas significativas de las fuerzas armadas de Mali en un contexto de guerra abierta en el norte del país”, la fuerza aérea de Mali ha perdido un avión de ataque Su-25, dos entrenadores armados L-39C y un helicóptero de transporte Mi-8T. Además, las fuerzas separatistas de la Coordinadora de Movimientos de Azawad mostraron haber capturado un dron de origen ruso Orlan-10. Sobre el terreno, personal ruso también ha estado operando junto al ejército maliense contra los separatistas del norte de Mali y grupos yihadistas, sufriendo bajas en combate. El pasado mes de septiembre, la franquicia local de Al Qaeda, el Frente de Apoyo del Islam y los Musulmanes, mostró el cadáver de un combatiente ruso mientras los combates se generalizan en todo el norte del país. Los incidentes relacionados con los medios aéreos de las fuerzas armadas de Mali han continuado. El día 1 de octubre el helicóptero de transporte Mil-171E con matrícula TZ-43H realizó un aterrizaje de emergencia en el estadio de Segou. Atendiendo al aparato se pudo ver personal de origen europeo, presumiblemente tripulantes y técnicos rusos. La incógnita ahora es si las fuerzas armadas de Mali pueden sostener este ritmo de pérdidas En pocos meses de operaciones un país con recursos limitados ha perdido aparatos valiosos que difícilmente puede reponer con rapidez. Además, su gran aliado ruso seguramente tendrá dificultades para desprenderse de aviones de ataque y helicópteros a precio módico, ya que son necesarios ahora mismo en la guerra de Ucrania.

Pérdidas significativas de las fuerzas armadas de Mali en un contexto de guerra abierta en el norte del país

Anteriormente, en «¿Los primeros pasos del próximo conflicto en el norte de Mali?«, vimos que la retirada de los cascos azules de la fuerza multinacional MINUSMA, garante de la paz entre el gobierno y los separatistas tuareg, creaba un vacío de poder. Tanto los militares del ejército maliense como los grupos armados tuareg intentaban tomar las bases abandonadas por la MINUSMA y se produjeron los primeros enfrentamientos armados. Desde entonces hemos visto en Mali el asalto a campamentos militares por parte de fuerzas tuareg y grupos yihadistas, con la captura de material del ejército, además de la pérdida de varios aparatos de la fuerza aérea: un Sujoi Su-25, dos Aero L-39C y un Mil Mi-8T. El primer aparato perdido este mes por la fuerza aérea de Mali fue un helicóptero de transporte Mil Mi-8T. La confirmación llegó a través de un comunicado del Frente de Apoyo al Islam y los Musulmanes, la franquicia saheliana de Al Qaeda más conocida por las siglas de su nombre en árabe (JNIM). El comunicado mencionaba combates el 8 de septiembre entre Tountouroubala y Gawantou, en la región de Segú. A pesar de su estado, el color característico del aparato permitió identificarlo como el helicóptero Mi-8T matrícula TZ-99H que fue presentado al público en agosto de 2022 en Bamako. El 9 de septiembre se produjo la pérdida del avión de combate Sujoi Su-25. Se trata del segundo aparato de este tipo recibido por Mali procedente de Rusia. El primero, con matrícula TZ-20C, se perdió en un accidente el 20 de octubre de 2022 en la aproximación al aeropuerto de Gao, provocando el cierre del aeropuerto y el desvío del tráfico aéreo.   El impacto del avión contra el suelo mató a un militar e hirió a otros ocho militares y un civil, según informó entonces el portal de noticias defenceWeb. El avión había sido presentado en una ceremonia el 9 de agosto de 2022 junto con cuatro entrenadores Aero L-39C, un helicóptero Mil Mi-24P y un helicóptero de transporte Mil Mi-8T. Posteriormente, la fuerza aérea de Mali recibió un segundo Sujoi Su-25, que recibió la matrícula TZ-25C y fue presentado al público el 19 de enero de 2023. Hicimos un repaso de las aeronaves militares recibidas por Mali desde Rusia en «Un nuevo socio estratégico: la fuerza aérea de Mali y el material recibido de Rusia«. El segundo Su-25 perdido se estrelló cerca camino de Gao, a la vuelta de una misión de ataque a tierra contra fuerzas tuareg de la Coordinadora de Movimientos de Azawad en Almoustrate el día 10 de septiembre. Según los rebeldes, el avión fue derribado. Mientras que la versión de las autoridades malienses es que el avión se perdió por causas técnicas y mal tiempo. Aparentemente, el piloto del Su-25 estrellado fue capaz de emplear el asiento eyectable y salvar la vida. Entre los restos del aparato se encontró el asiento, sin que hubiera noticias de que el piloto hubiera caído prisionero o fuera encontrado muerto. Se da la circunstancia de que ninguno de los dos Sujoi Su-25 recibidos por Mali ha cumplido un año de servicio en la fuerza aérea del país. Lo que podría validar los rumores de que existía quejas en Mali por el estado y operatividad del material recibido de Rusia. En un vídeo grabado por un civil maliense de los restos del aparato se oye el comentario “este neumático es demasiado viejo”, en referencia a una de las ruedas del tren de aterrizaje. La confirmación de la pérdida de un segundo avión militar llegó el día 17 de septiembre mientras el ejército y los rebeldes tuareg combatían en la localidad de Léré. El cráter en el suelo hace pensar en una pérdida de control y caída en picado a gran velocidad. Sin embargo, el estado de los restos no permite identificar el aparato. Posiblemente se trate de un Aero L-39C, el único modelo de avión de combate a reacción que queda en servicio en Mali. Finalmente, las noticias de una nueva aeronave perdida por la fuerza aérea de Mali llegaron el día 17. Las imágenes mostraban un Aero L-39C con matrícula TZ-14C tras realizar un aterrizaje de emergencia que había provocado considerables daños al ala izquierda. Sin embargo, parece que el piloto pudo sobrevivió al aterrizaje y habría caído prisionero. El TZ-14C fue uno de los aparatos presentados al público en agosto de 2022 y parece que participaba en las operaciones militares en Léré. El balance provisional es de tres aviones y un helicóptero en el transcurso de diez días de operaciones militares de las fuerzas armadas de Mali en el centro y el norte del país. Es difícil discernir en cada caso si se trató de un mero accidente por problemas del estado del material o la falta de formación adecuada del personal, o se trató de derribos logrados por las fuerzas separatistas y yihadistas. En cualquier caso esta tasa de pérdidas de aeronaves no es sostenible y genera serias dudas sobre el estado del material y la formación de las tripulaciones. Recordemos que estos cuatro aparatos no son los primeros que Mali pierde este año. El 22 de abril se perdió en accidente, en el que fallecieron sus tres tripulantes, un helicóptero de ataque Mil Mi-24D. Véase «Accidente de helicóptero de combate de la fuerza aérea de Mali». Asistimos ya a escenas de guerra abierta en el norte de Mali que se suman a los ataques yihadistas en el centro del país, de los que habrá que hablar en otra ocasión. Y en esos enfrentamientos llama la atención la pérdida de material militar, como los vehículos a prueba de minas NORINCO VP11, que llegaron este año a Mali. La pérdida del material más avanzado y más moderno tiene que sentirse en un país con recursos limitados y enfrentado a desafíos tan importantes.

Accidente de helicóptero de combate de la fuerza aérea de Mali

El pasado sábado 22 de abril a las 13:10 (hora local de Mali) sucedió el accidente de un Mil Mi-24D de la Fuerza Aérea de Mali. El aparato se estrelló en una zona residencial del distrito de Missabougou en la capital del país. Los tres tripulantes perecieron en el accidente. Uno de los dos tripulantes fallecidos en el accidente del 22 de abril de 2023 fue identificado como el capitán Mamadou Fofana por la prensa local, que al parecer había concluido su formación en Rusia en 2022 y recientemente se había casado. Mientras que según «Wamaps» en Twitter, entre los tres fallecidos en el accidente se encontraba un tripulante ruso. La rápida expansión de la fuerza aérea de Mali hace pensar que sea inevitable la presencia de personal extranjero para operar los aparatos recibidos en los últimos años. De hecho, los Mil Mi-24D malienses operaron durante un tiempo con tripulantes ucranianos. El aparato accidentado fue identificado como el Mil Mil-24D matrícula TZ-01H. Se trata de un aparato procedente de un origen distinto a los recibidos de Rusia en los últimos años (véase “Un nuevo socio estratégico: la fuerza aérea de Mali y el material recibido de Rusia” publicado el 18/04/2023). El Mil Mi-24D perdido en este accidente procedía de un lote de seis aparatos comprados por Mali de segunda mano a Bulgaria. Este aparato fue construido en 1981 en la Unión Soviética y en la fuerza aérea búlgara lució el numeral 117. Junto con el resto de los helicópteros vendidos a Mali fue revisado en la planta de aviación Georgi Benkovski ubicada en Plovdiv. Según la revista búlgara Aero, a los aparatos se le retiraron equipos relacionados con el guiado de misiles. El contrato fue gestionado por empresas intermediarias búlgaras y contó con el apoyo financiero de Francia. Tras su puesta a punto, en julio de 2007 los aparatos con numeral búlgaro 117 y 119 fueron trasladados a Mali en un avión Antonov An-124 de la empresa Volga-Dniepr. Allí recibieron el numeral TZ-404 y TZ-405. El resto de los aparatos del contrato recibieron las matrículas TZ-406, TZ-407, TZ-414 y TZ-415. Al menos dos Mil Mi-24D malienses sufrieron accidentes. El primero tuvo lugar el 13 de marzo de 2013 durante un ejercicio multinacional. Un Mi-24D golpeó con sus palas un vehículo militar de Burkina Faso, matando a un soldado de ese país. El accidente supuso la pérdida total del aparato. El segundo accidente tuvo lugar cerca de la localidad de Ouro Modi el 12 de abril de 2013. Murieron los cinco ocupantes, incluyendo un coronel maliense. La revuelta tuareg en el norte del país durante 2012 sorpendió al aparato con matrícula TZ-407 desplegado en Gao. El aparato fue encontrado con desperfectos durante la Operación SERVAL. Tiempo después, los tres aparatos supervivientes del contrato búlgaro (TZ-404, TZ-405 y TZ-414) recibieron las matrículas TZ-01H, TZ-02H y TZ-03H, aplicando el nuevo sistema de identificación de aparatos maliense, donde a un código numérico de dos cifras le sigue el tipo de aparato. Que tres de los seis Mil Mi-24D comprados de segunda mano a Bulgaria hayan sido perdidos en accidentes da idea de la dureza de las condiciones en las que operan las aeronaves de Mali, tanto por los exigente de los ambientes cálidos para los helicópteros como por los recursos disponibles para mantenimiento. A falta de confirmación de la identidad del tripulante ruso que supuestamente habría fallecido en el accidente, es de esperar que las fuerzas armadas de Mali cuenten con asesores extranjeros para operar una flota en rápida expansión pero que se enfrenta a condiciones de operación que son todo un desafío.

Un nuevo socio estratégico: la fuerza aérea de Mali y el material recibido de Rusia.

La junta militar de Mali ha completado su giro de alianzas con la salida del personal militar francés del país y la consolidación de la presencia militar rusa en el país. Este giro de alianza ha sido acompañado con la recepción de un número importante de aeronaves con capacidad de ataque procedentes de Rusia que son un refuerzo importante de las capacidades de las fuerzas armadas malienses. Pero esta rápida expansión significa también una enorme dependencia de personal extranjero para operar y mantener las aeronaves hasta que Mali disponga de personal y medios propios. La llegada de aeronaves a Mali proporcionadas por Moscú no es una novedad en la historia del país. Mali recibió durante la vieja Guerra Fría aviones de combate procedentes de la Unión Soviética. Así, en 1974 adquirió una docena de cazas MiG-21bis. Dos años más tarde recibió adicionalmente dos entrenadores biplaza MiG-21UM. Desaparecida la Unión Soviética y con los antiguos países comunistas de Europa del Este liquidando sus arsenales, Mali adquirió tres monoplazas MiG-21MF a la República Checa en 2005 para reforzar una flota con capacidades en profundo declive. Para el año 2012 ninguno de los MiG-21. volaba ya. La retirada de los cazas MiG-21 coincidió con una nueva era donde las principales adquisiciones de la fuerza aérea de Mali y las fuerzas de seguridad del país procedían de las más diversas fuentes, incluyendo antiguo material soviético llegado de segunda mano vía Europa del Este. Hasta la reciente recepción de los aparatos procedentes de Rusia, la fuerza aérea de Mali, que hasta entonces contaba como punta de lanza únicamente de los tres supervivientes de un pedido de cuatro aviones EMBRAER EMB-314 Super Tucano que eran la única dotación de la Escuadrilla de Caza. Cuestiones presupuestarias habían limitado el número de aparatos comprados a tan solo cuatro de los seis originalmente previstos. Los aparatos fueron presentados en junio de 2018. Aquel día pudo apreciarse que recibieron las matrículas TZ-01C, TZ-02, TZ-03 y TZ-04C. El último aparato se perdió en un accidente en Sévaré el 7 de abril de 2020, en el que fallecieron sus dos tripulantes. Además, existió polémica por la falta de equipamiento de los aparatos para desempeñar operaciones de ataque a tierra. El primer contrato reciente de Mali con Rusia se firmó en algún momento de 2017. Su existencia fue conocida porque la agencia rusa de exportación de armamento Rosoboronexport publicó una previsión de entregas de helicópteros durante aquel año. La lista incluía Mali. Así que, cuando el conglomerado Russian Helicopters anunció en octubre de 2017 la existencia de un contrato de venta de cuatro helicópteros Mil Mi-35M para Mali, dos aparatos ya estaban en el país. El Mil Mi-35M es la versión con motores más potente y cabina con pantallas digitales del célebre helicóptero de ataque Mil Mi-24. Externamente se diferencia del anterior porque cuenta con un montaje doble móvil de cañones de 23mm en la parte delante del aparato, debajo de la cabina. Los dos primeros Mil Mi-35M en llegar a Mali pudieron ser vistos en una visita oficial del presidente del país, Ibrahim Boubacar Keïta, a la Base Aérea 101 el 3 de octubre de 2017. La base ocupa el sector militar del aeropuerto Bamako-Sénou (actualmente denominado Modibo-Keïta). Aquel día pudieron ser vistos además otros aparatos de la fuerza aérea maliense, como el par de transportes ligeros Y-12E Turbo Panda de origen chino, un avión de transporte C295W de fabricación española y un helicóptero AS-532 Super Puma de origen francés. El contrato de compra de 4 Mi-35M se completó en los siguientes años. En un algún momento entre 2018 y 2020 se recibió el tercer aparato, mientras que el cuarto y último fue presentado al público en Bamako el 12 de enero de 2021. Gracias a las fotos publicadas podemos conocer las matrículas recibidas por los Mi-35M, que siguen un orden establecido: “TZ”, un código número de dos cifras y una letra que refleja el tipo de aeronave. En este caso la letra “H” hace referencia evidentemente a helicóptero. Los cuatro Mi-35M recibieron las matrículas TZ-11H, TZ-12H, TZ-13H y TZ-14H. Las tensiones con Francia, que culminaron con la salida de las tropas francesas del país, coincidieron con un progresivo acercamiento a Rusia, que se convirtió en el nuevo principal proveedor de material de la Fuerza Aérea de Mali. En este nuevo contexto, el 1 de octubre de 2021, el Ministerio de Defensa ruso anunció la entrega de cuatro helicópteros Mil Mi-17 a Mali. El traslado desde Rusia fue realizado por un avión Antonov An-124 con matrícula rusa RA-82038 que hizo escala en El Cairo. Según los datos del Stockholm International Peace Research Institute, que cita defenceWeb, se trató de un contrato de compra por valor de 61 millones de dólares y que incluía formación y armamento. El 1 de octubre de 2021, el Ministerio de Defensa ruso anunció la entrega de cuatro helicópteros Mil Mi-17 a Mali. El traslado desde Rusia fue realizado por un avión Antonov An-124 con matrícula rusa RA-82038 que hizo escala en El Cairo. Según los datos del Stockholm International Peace Research Institute, que cita defenceWeb, se trató de un contrato de compra por valor de 61 millones de dólares y que incluía formación y armamento. Aquellos cuatro aparatos recibidos por Mali proceden de la Planta de Aviación de Ulan-Ude, que los comercializa bajo la designación Mil Mi-171. Los aparatos entregados corresponden a dos subvariantes. Dos aparatos pertenecen a la subvariante Mi-171SH, con capacidad de ataque y empleo de armamento guiado. Recibieron las matrículas TZ-41H y TZ-42H. En la siguiente foto podemos ver al Mi-171SH matrícula TZ-41H con un sistema UPK-23 que contiene un cañón doble GSh-23 de 23mm y un contenedor lanzacohetes B-8V20A para 20 cohetes S-8 de 80mm. Los otros dos aparatos pertenecen a la variante de transporte Mi-171E. Estos últimos se diferencian por contar con un radar meteorológico en la barbilla y operar con depósitos de combustible suplementarios externos. Recibieron las matrículas TZ-43H y TZ-44H. Las entregas de material a la Fuerza Aérea de

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