Un nuevo socio estratégico: la fuerza aérea de Mali y el material recibido de Rusia.

La junta militar de Mali ha completado su giro de alianzas con la salida del personal militar francés del país y la consolidación de la presencia militar rusa en el país. Este giro de alianza ha sido acompañado con la recepción de un número importante de aeronaves con capacidad de ataque procedentes de Rusia que son un refuerzo importante de las capacidades de las fuerzas armadas malienses. Pero esta rápida expansión significa también una enorme dependencia de personal extranjero para operar y mantener las aeronaves hasta que Mali disponga de personal y medios propios. La llegada de aeronaves a Mali proporcionadas por Moscú no es una novedad en la historia del país. Mali recibió durante la vieja Guerra Fría aviones de combate procedentes de la Unión Soviética. Así, en 1974 adquirió una docena de cazas MiG-21bis. Dos años más tarde recibió adicionalmente dos entrenadores biplaza MiG-21UM. Desaparecida la Unión Soviética y con los antiguos países comunistas de Europa del Este liquidando sus arsenales, Mali adquirió tres monoplazas MiG-21MF a la República Checa en 2005 para reforzar una flota con capacidades en profundo declive. Para el año 2012 ninguno de los MiG-21. volaba ya. La retirada de los cazas MiG-21 coincidió con una nueva era donde las principales adquisiciones de la fuerza aérea de Mali y las fuerzas de seguridad del país procedían de las más diversas fuentes, incluyendo antiguo material soviético llegado de segunda mano vía Europa del Este. Hasta la reciente recepción de los aparatos procedentes de Rusia, la fuerza aérea de Mali, que hasta entonces contaba como punta de lanza únicamente de los tres supervivientes de un pedido de cuatro aviones EMBRAER EMB-314 Super Tucano que eran la única dotación de la Escuadrilla de Caza. Cuestiones presupuestarias habían limitado el número de aparatos comprados a tan solo cuatro de los seis originalmente previstos. Los aparatos fueron presentados en junio de 2018. Aquel día pudo apreciarse que recibieron las matrículas TZ-01C, TZ-02, TZ-03 y TZ-04C. El último aparato se perdió en un accidente en Sévaré el 7 de abril de 2020, en el que fallecieron sus dos tripulantes. Además, existió polémica por la falta de equipamiento de los aparatos para desempeñar operaciones de ataque a tierra. El primer contrato reciente de Mali con Rusia se firmó en algún momento de 2017. Su existencia fue conocida porque la agencia rusa de exportación de armamento Rosoboronexport publicó una previsión de entregas de helicópteros durante aquel año. La lista incluía Mali. Así que, cuando el conglomerado Russian Helicopters anunció en octubre de 2017 la existencia de un contrato de venta de cuatro helicópteros Mil Mi-35M para Mali, dos aparatos ya estaban en el país. El Mil Mi-35M es la versión con motores más potente y cabina con pantallas digitales del célebre helicóptero de ataque Mil Mi-24. Externamente se diferencia del anterior porque cuenta con un montaje doble móvil de cañones de 23mm en la parte delante del aparato, debajo de la cabina. Los dos primeros Mil Mi-35M en llegar a Mali pudieron ser vistos en una visita oficial del presidente del país, Ibrahim Boubacar Keïta, a la Base Aérea 101 el 3 de octubre de 2017. La base ocupa el sector militar del aeropuerto Bamako-Sénou (actualmente denominado Modibo-Keïta). Aquel día pudieron ser vistos además otros aparatos de la fuerza aérea maliense, como el par de transportes ligeros Y-12E Turbo Panda de origen chino, un avión de transporte C295W de fabricación española y un helicóptero AS-532 Super Puma de origen francés. El contrato de compra de 4 Mi-35M se completó en los siguientes años. En un algún momento entre 2018 y 2020 se recibió el tercer aparato, mientras que el cuarto y último fue presentado al público en Bamako el 12 de enero de 2021. Gracias a las fotos publicadas podemos conocer las matrículas recibidas por los Mi-35M, que siguen un orden establecido: “TZ”, un código número de dos cifras y una letra que refleja el tipo de aeronave. En este caso la letra “H” hace referencia evidentemente a helicóptero. Los cuatro Mi-35M recibieron las matrículas TZ-11H, TZ-12H, TZ-13H y TZ-14H. Las tensiones con Francia, que culminaron con la salida de las tropas francesas del país, coincidieron con un progresivo acercamiento a Rusia, que se convirtió en el nuevo principal proveedor de material de la Fuerza Aérea de Mali. En este nuevo contexto, el 1 de octubre de 2021, el Ministerio de Defensa ruso anunció la entrega de cuatro helicópteros Mil Mi-17 a Mali. El traslado desde Rusia fue realizado por un avión Antonov An-124 con matrícula rusa RA-82038 que hizo escala en El Cairo. Según los datos del Stockholm International Peace Research Institute, que cita defenceWeb, se trató de un contrato de compra por valor de 61 millones de dólares y que incluía formación y armamento. El 1 de octubre de 2021, el Ministerio de Defensa ruso anunció la entrega de cuatro helicópteros Mil Mi-17 a Mali. El traslado desde Rusia fue realizado por un avión Antonov An-124 con matrícula rusa RA-82038 que hizo escala en El Cairo. Según los datos del Stockholm International Peace Research Institute, que cita defenceWeb, se trató de un contrato de compra por valor de 61 millones de dólares y que incluía formación y armamento. Aquellos cuatro aparatos recibidos por Mali proceden de la Planta de Aviación de Ulan-Ude, que los comercializa bajo la designación Mil Mi-171. Los aparatos entregados corresponden a dos subvariantes. Dos aparatos pertenecen a la subvariante Mi-171SH, con capacidad de ataque y empleo de armamento guiado. Recibieron las matrículas TZ-41H y TZ-42H. En la siguiente foto podemos ver al Mi-171SH matrícula TZ-41H con un sistema UPK-23 que contiene un cañón doble GSh-23 de 23mm y un contenedor lanzacohetes B-8V20A para 20 cohetes S-8 de 80mm. Los otros dos aparatos pertenecen a la variante de transporte Mi-171E. Estos últimos se diferencian por contar con un radar meteorológico en la barbilla y operar con depósitos de combustible suplementarios externos. Recibieron las matrículas TZ-43H y TZ-44H. Las entregas de material a la Fuerza Aérea de

Níger, base de operaciones áreas de contratistas estadounidenses en el Sahel.

Níger se ha convertido en el aliado imprescindible de la lucha occidental contra el yihadismo en el Sahel. Hasta ahora, el país ha logrado verse menos afectado que sus vecinos. La cooperación internacional ha sido imprescindible. El país sirve de base para el despliegue militar de Estados Unidos en la región. Pero además, la presencia estadounidense incluye la discreta actividad de aeronaves de empresas privadas que operan en toda la región. En 2019 alcanzó la plena capacidad operativa la base de drones construida por Estados Unidos en Agadez. La instalación, conocida como Base 201, costó 110 millones de dólares. A pesar de la presencia estadounidense, que sólo cubre un 20% de la superficie de la base, se trata de una base de propiedad nigerina. Hasta la entrada en servicio de la Base 201, la fuerza aérea de Estados Unidos había volado drones desde Niamey, la capital del país. Pero la posición central de Agadez dentro de Níger, un país de 1,26 millones de kilómetros cuadrados, permitió prolongar las operaciones de los drones hasta la cuenca del Lago Chad y más allá hasta Camerún. La salida de las tropas francesas de Mali y la presencia de militares y mercenarios rusos en la región ha revalorizado el papel de Níger en la lucha contra el yihadismo a ojos de Occidente. El secretario Blinken, el jefe de la diplomacia estadounidense, visitó Niamey en marzo de 2023. Allí anunció un paquete de asistencia de 150 millones de dólares para los países del Sahel y calificó a Níger como “un modelo de resiliencia, un modelo de democracia, un modelo de cooperación”. Mientras la violencia de los grupos yihadistas consume Mali y Burkina Faso, las cifras de ataques y víctimas mortales en Níger reflejan que allí el problema ha sido contenido mejor. Según John Campbell, antiguo embajador estadounidense en Nigeria y ahora analista del Council for Foreign Relations, hay varias razones para el éxito de Níger. Allí la cooperación estadounidense no se ha centrado únicamente en reforzar las capacidades militares, sino también las institucionales. Pero lo que es más importante, según Campbell, las autoridades nigerinas, aún a pesar de todos los problemas estructurales del país, han mostrado voluntad por llevar a cabo mejoras y reformas. Gracias a las fuentes abiertas podemos saber que aparte de la presencia militar y diplomática estadounidense, Níger se ha convertido en la base de operaciones para la región de una flota de aeronaves propiedad de empresas privadas. Esas aeronaves realizan tanto operaciones de captación de inteligencia en lo que se denomina misiones ISR (Intelligence, Surveillance, Reconnaissance) como al movimiento de personal. Para esto último cuentan incluso con helicópteros y aviones preparados para aterrizar en pistas cortas y no preparadas. Sin lugar a duda, la aeronave privada estadounidense más interesante que opera desde Níger es el avión Gulfstream IV N338M y propiedad de la empresa Tenax Aerospace. Se trata de una empresa privada con sede en Ridgeland (Mississippi) que se presenta a mí misma como especializada en “soluciones de aviación para misiones especiales”. “Misiones especiales” es cómo se denomina en la industria privada los vuelos de reconocimiento y vigilancia para clientes estatales. Los patrones de vuelo nos permiten saber que se dedica a vuelos de reconocimiento. El Gulfstream IV matrícula N338M fue fotografiado a su paso por el aeropuerto de Gando (Gran Canaria) en agosto de 2019. Pero una foto tomada en Ghana en agosto de 2021 nos permite apreciar con claridad la existencia de una trampilla ventral para las cámaras. El Beechcaft Super King Air 300 matrícula N549AR de la empresa Academy Resources parece dedicado a vuelos de personal por toda África Occidental, con distintos desplazamientos registrados a Chad, Burkina Faso, Nigeria, Camerún y Guinea Ecuatorial desde Níger. La empresa Berry Corporation es propietaria de al menos tres De Havilland Canada DHC-6 Twin Otter con base en Niamey. Se trata de los aparatos con N92FE (número de construcción 242), N418AV (nº de construcción 521) y matrícula N675BA (nº de construcción 675). El DH-6 Twin Otter es un aparato bimotor diseñado para operar en condiciones austeras y emplear pistas cortas y no preparadas. Es el aparato ideal para aterrizar y despegar en las pistas de tierra africanas en condiciones visuales y sin ayudas a la navegación. De hecho, es un aparato empleado por las fuerzas de operaciones especiales de varios países de todo el mundo. Berry Aviation también es propietaria de un avión bimotor De Havilland Canada Dash 8 serie 201 matrícula N428MS. Se trata de un aparato con capacidad para llevar un máximo de entre 37 y 39 pasajeros que vuela normalmente rutas comerciales para aerolíneas regionales. Por último, es de destacar la presencia en Níger de dos helicópteros Eurocopter EC 225 LP Super Puma (actualmente Airbus Helicopter H225) propiedad de la empresa Vertical Aviation No 1. Se trata de los aparatos con matrícula N551AC y N576AC. El EC225 LP es un modelo de helicóptero de gran capacidad (hasta 24 pasajeros) y gran autonomía que emplean normalmente servicios de guardacostas y salvamento marítimo, además de la industria de apoyo a plataformas petrolíferas. Las características del H225 le permiten cubrir las grandes distancias de un país tan grande como Níger con un número importante de pasajeros. La presencia de aeronaves de empresas privadas en Níger no necesariamente significa que todas participan en misiones secretas de espías y contratistas armados. El movimiento de diplomáticos, cooperantes y asesores militares en la región, así como las evacuaciones médicas, dependen en muchos casos en el Sahel de empresas privadas. Las grandes distancias y la existencia de insurgencias armadas suponen que el modo más seguro y cómodo de viajar es por aire. Tal es el caso, como ya vimos, de las misiones de reparto de ayuda del Programa Mundial de Alimentos y sus grandes helicópteros Chinook. Pero la falta de información sobre algunas de las empresas y la ofuscación de los códigos de matrículas en la información proporcionada por los transpondedores en vuelo dan idea de que algunos aparatos en algunas ocasiones participan en misiones delicadas

El ejército de Mali refuerza su armamento con la llegada de nuevos materiales de origen chino

El ejército de Mali ha recibido recientemente material militar de origen chino, incluyendo vehículos a prueba de minas NORINCO VP11 y vehículos todoterreno ligeros Lynx CS. Además, se han identificado vehículos logísticos OTT Puma M36 de origen sudafricano.

Este refuerzo se suma a los seis transportes de tropa 6×6 modelo VN2C y a los todoterrenos 4×4 del modelo Dongfeng EQ2050 que el ejército maliense recibió anteriormente.

El dron Bayraktar TB2 en Níger: un avance en la lucha contra el terrorismo yihadista.

En el verano de 2022, Níger adquirió media docena de drones Bayraktar TB2, como parte de un paquete de tecnología militar turca que incluía además el avión turbohélice TAI Hürkuş-C y vehículos blindados. La venta del dron TB2 a Níger no se trata de un hecho aislado, ya que este modelo ha sido comprado por otros países de África Occidental como Mali, Nigeria y Togo. La llegada de los drones TB2 a Níger fue confirmada en agosto del mismo año, cuando un Antonov An-124 con matrícula ucraniana UR-ZYD de la empresa emiratí Maximus Air Cargo aterrizó en el aeropuerto de Niamey, tras partir del aeropuerto turco de Tekirdağ Çorlu, donde se encuentran las instalaciones de la empresa Bayraktar. Aunque en un principio se recogió constancia de lo que posiblemente fueran vuelos de prueba, en marzo de 2023 se tuvo pruebas del empleo de los TB2 en operaciones reales contra las insurgencias yihadistas del Sahel. En particular, se difundió un vídeo que seguía los movimientos de miembros del Estado Islámico de la Provincia de África Occidental (ISWAP) en el bosque de Sambisa, zona en la que este grupo logró desalojar a Boko Haram en 2021. También se ha constatado la presencia de los drones en la frontera con Mali, gracias al transpondedor activado que llevaban. Más recientemente hubo constancia de la presencia de los TB2 en Níger a través de una foto de satélite que mostraba un aparato en la base aérea de Tahoua, donde han tenido lugar varias obras desde agosto de 2022 para construir hangares, un edificio administrativo y otras instalaciones auxiliares que apoyen el despliegue de los drones. Desde allí podrán cubrir la frontera de Níger con Mali. La adquisición de los drones TB2 por parte de Níger forma parte de una estrategia más amplia de Turquía en la región, que incluye el fortalecimiento de sus relaciones con Níger como parte de su estrategia para Libia, al ser Níger un país con buenas relaciones con el gobierno establecido en Tobruk. Además, Turquía ha impulsado sus intereses comerciales en Níger con la firma en 2020 de un acuerdo para la explotación de recursos mineros en el suroeste del país. En conclusión, la adquisición de los drones Bayraktar TB2 por parte de Níger representa un importante avance en la lucha contra el terrorismo yihadista en la región del Sahel, así como un ejemplo del creciente interés de Turquía en la región, tanto desde el punto de vista político como económico.

Los helicópteros Chinook contratados por la ONU en Burkina Faso para combatir la crisis alimentaria.

La situación de crisis alimentaria en los países del Sahel, agravada por la violencia yihadista y el cambio climático, está poniendo en riesgo la vida de millones de niños menores de 5 años. En Burkina Faso, varias regiones viven una situación de emergencia alimentaria que se ve agravada por la inseguridad. En respuesta, el Programa de Alimentos de Naciones Unidas ha contratado los servicios de tres helicópteros Chinook para entregar ayuda humanitaria en zonas de difícil acceso. La situación en Burkina Faso es preocupante. Según un reciente informe de UNICEF, cerca de un millón de niños menores de 5 años en Burkina Faso, Níger y Chad podrían verse afectados por la desnutrición en el año 2023. En el caso de Burkina Faso, varias regiones están en una situación aún peor que la crisis alimentaria y viven una situación de emergencia alimentaria. La entrega de ayuda humanitaria en estas zonas es fundamental para salvar vidas, pero la situación de seguridad del país lo dificulta. Los grupos yihadistas realizan emboscadas y ataques, lo que complica la entrega de ayuda humanitaria por tierra. Ante esta situación, el Programa de Alimentos de Naciones Unidas ha decidido contratar los servicios de tres helicópteros Chinook operados por la empresa estadounidense Columbia Helicopters. Columbia Helicopters es una empresa privada con experiencia en operar en zonas de conflicto. Uno de los helicópteros desplegados actualmente en Burkina Faso operaba en 2018 desde Kabul, lo que demuestra su capacidad para operar en zonas de alta complejidad. Los helicópteros Boeing 234, conocidos en las fuerzas armadas como Chinook, son una herramienta clave para entregar ayuda humanitaria en zonas de difícil acceso. Son capaces de transportar grandes cantidades de carga y personal, lo que los hace ideales para llegar a zonas remotas. Además, son capaces de volar a baja altura y aterrizar en terrenos accidentados, lo que los hace muy útiles en zonas de conflicto. Hasta el momento, se han identificado tres helicópteros Boeing Vertol 234 contratados por la ONU en Burkina Faso. Los helicópteros ostentan matrículas estadounidenses: N235CH, N242CH y N246CH. Se espera que estos helicópteros operen en las zonas más afectadas por la crisis alimentaria y la inseguridad en Burkina Faso. La contratación de los servicios de los helicópteros Chinook por parte del Programa de Alimentos de Naciones Unidas es una respuesta necesaria para combatir la crisis alimentaria y la inseguridad en Burkina Faso. Estos helicópteros son una herramienta clave para entregar ayuda humanitaria en zonas de difícil acceso y salvar vidas. Esperamos que esta iniciativa sea un éxito y pueda ayudar a aliviar la situación de millones de personas afectadas por la crisis en Burkina Faso.

La importancia y los desafíos del Sahel

El Sahel es una región semidesértica ubicada al sur del desierto del Sáhara que atraviesa todo el continente africano desde la costa atlántica de África Occidental hasta el Cuerno de África. El Sahel ha sido una zona de paso para caravanas comerciales y ha sido testigo de la penetración del islam más radical en África. Sin embargo, en la actualidad, la región está lidiando con múltiples problemas, incluyendo la violencia armada y el creciente arraigo de redes de tráfico ilegal y grupos yihadistas. El cambio en los modos de vida tradicionales de los pueblos nómadas ha creado las condiciones para la creación y expansión de redes de tráfico ilícito y grupos yihadistas en la región. La violencia armada ha puesto en peligro la estabilidad de los gobiernos y ha llevado a la toma del poder por parte de juntas militares. Esto ha creado un dilema para los países occidentales democráticos: ¿deben cooperar sobre el terreno o mantenerse al margen y dejar la puerta abierta a la intervención de otros actores internacionales con menos escrúpulos?. La amenaza yihadista en la región del Sahel ha llevado al despliegue de una misión de cascos azules de Naciones Unidas en Mali y a diferentes despliegues de asesores militares y policiales de la Unión Europea. También ha provocado la presencia de empresas militares privadas y un proceso de modernización de las fuerzas armadas locales que se están dotando de blindados y aeronaves, incluyendo drones. Ante esta situación, se ha hecho necesario hacer un seguimiento de la actualidad del Sahel para ofrecer información y análisis especializado que aproveche la riqueza de las fuentes abiertas. OSINT Sahel es una iniciativa que surge del legado de la página web FlancoSur.com, y su propósito es construir lazos con las redes de expertos en el Sahel e inteligencia de fuentes abiertas (OSINT) para mejorar el conocimiento sobre la región y aumentar la conciencia de la importancia de lo que allí sucede. OSINT Sahel pretende ofrecer informaciones y análisis de forma regular. La importancia del Sahel El Sahel es una región clave para la estabilidad y el desarrollo de África y el mundo en general. La región se enfrenta a desafíos que pueden tener consecuencias a largo plazo para la seguridad y la economía global. Los grupos yihadistas activos en la región están cada vez más conectados a organizaciones terroristas internacionales, lo que puede aumentar el riesgo de atentados en otros lugares del mundo. Además, la región es una importante ruta de tráfico de drogas, armas y personas hacia Europa y otras partes del mundo. La situación en la región también tiene implicaciones económicas. El Sahel es una zona de producción de oro y otros recursos minerales, pero la inestabilidad ha afectado negativamente la inversión extranjera y la explotación de estos recursos. Además, la región se encuentra en una posición geográfica estratégica para la conectividad entre Europa y África, lo que la convierte en un lugar importante para el comercio y las inversiones. Los desafíos del Sahel El Sahel es una región rica en recursos naturales, como minerales y petróleo, y su posición geográfica la convierte en un punto clave para el comercio y las comunicaciones entre África y Europa. Sin embargo, la falta de inversión y desarrollo ha llevado a que gran parte de su población viva en la pobreza y la exclusión social. La inseguridad y la violencia en la región han agravado esta situación, desplazando a miles de personas de sus hogares y dificultando el acceso a servicios básicos como la educación y la atención médica. Los grupos armados yihadistas, que han aumentado su presencia en la región en los últimos años, han perpetrado numerosos ataques contra civiles y fuerzas de seguridad, generando un clima de miedo y tensión en la población. La respuesta de la comunidad internacional ha sido variada, y ha incluido desde intervenciones militares hasta programas de desarrollo y ayuda humanitaria. Sin embargo, el Sahel sigue siendo una de las regiones más inestables y conflictivas de África, y la situación parece estar empeorando en lugar de mejorar. En OSINT Sahel creemos que la información y el conocimiento son herramientas esenciales para abordar estos desafíos. Por eso, nos comprometemos a proporcionar información actualizada y análisis rigurosos sobre la región, con el objetivo de contribuir a un mejor entendimiento de los factores que influyen en su situación actual y promover soluciones efectivas y sostenibles. A través de nuestra plataforma, queremos fomentar el diálogo y la colaboración entre expertos y actores relevantes en la región, para avanzar hacia una mayor estabilidad, seguridad y prosperidad para el Sahel y su gente. En resumen, el Sahel es una región compleja y diversa, con una rica historia y cultura, pero también con importantes desafíos políticos, económicos y de seguridad. En OSINT Sahel, nos comprometemos a proporcionar información y análisis especializados para contribuir a una mejor comprensión de la situación actual en la región y promover soluciones efectivas y sostenibles para sus desafíos.

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