El azaroso destino de los aviones de combate rusos en Mali

Según datos recopilados por el Instituto Internacional de Investigaciones para la Paz de Estocolmo (SIPRI), Mali recibió varias aeronaves de ataque procedente de Rusia entre 2022 y 2024. Dos aparatos adicionales fueron visto en el desfile de la Fiesta de la Independencia en 2025. Esa flota de aparatos de ataque ha sufrido un número apreciable de accidentes y derribos que ponen en cuestión la capacidad de las Fuerzas Armadas de Mali y sus aliados rusos de proporcionar apoyo aéreo cercano a las fuerzas desplegadas en el centro y norte del país.

Sujoi Su-25.

El primer Su-25 recibido por Mali fue presentado con matricula TZ-20C en la Base aérea 101 de Bamako, que corresponde al sector militar de su aeropuerto internacional, el día 9 de agosto de 2022. Véase anteriormente en OSINT Sahel: «Un nuevo socio estratégico: la fuerza aérea de Mali y el material recibido de Rusia» (18 de abril de 2023). Se trata de un avión de ataque a tierra especializado en misiones de apoyo aéreo cercano y conocido por su resistencia a los daños.

Sujoi Su-25 matrícula TZ-20C en Bamako.

Este aparato sufrió un accidente mientras aterrizaba en Gao el día 4 de octubre de 2022. Falleció el piloto y un militar en tierra a consecuencia del impacto, además de resultar heridas varias personas tanto civiles como militares.

El segundo avión Su-25 recibido por Mali fue presentado con matrícula TZ-25C el 19 de enero de 2023.

Sujoi Su-25 matrícula TZ-25C en Bamako.

Este segundo aparato Su-25 se estrelló al norte de Gao el 9 de septiembre regresando de una misión de combate. Según los rebeldes de la Coordinadora de Movimientos de Azawad fue derribado, mientras que la versión del gobierno es que sufrió un accidente en condiciones de mal tiempo.

Un vídeo del Su-25 en vuelo, con el sonido de disparos desde tierra como fondo, y fotos posteriores de los restos del aparato, aparecieron en redes sociales. La abundancia de material gráfico permitió identificar claramente al aparato.

Restos del Su-25 matrícula TZ-25C.

La pérdida de los Su-25 supuso que la fuerza aérea de Mali dejó de contar con sus dos aparatos más capaces tras muy poco tiempo de servicio. El primer avión se perdió a los dos meses de su presentación mientras que el segundo duró en servicio menos de 8 meses. Los Su-25 procedían probablemente de excedentes rusos de la Guerra Fría. La única factoría del modelo monoplaza quedó en territorio de Georgia y desde la disolución de la Unión Soviética la industria rusa sólo produce una versión adaptada del modelo biplaza con la cabina trasera anulada.

Aero L-39C.

Adicionalmente, Rusia proporcionó a Mali aviones de entrenamiento Aero L-39C con capacidad secundaria de ataque a tierra. Según los registros del SIPRI, entre 2022 y 2023 un total de 11 aparatos fueron transferidos por Rusia a Mali. Otras fuentes elevan la cifra a 13 aparatos. Es casi seguro que se tratara de aviones procedentes de la fuerza aérea rusa por el perfil de color, con la ubicación de las marcas identificativas rusas tapadas.

Días después de la pérdida del segundo Su-25, la Coordinadora de Movimientos de Azawad anunció el día 17 de septiembre de 2023 el derribo de una aeronave gubernamental. El lugar del impacto mostraba un cráter, lo que implicaría una aeronave de ala fija impactando a gran velocidad en un picado vertical.

Cráter provocado por el L-39C estrellado.

Los escasos restos mostrado impidieron identificar el aparato pero es muy probable que se tratara de un Aero L-39C. El aparato, según los rebeldes tuareg1, había realizado ataques en apoyo a las fuerzas gubernamentales bajo ataque en una base en Léré (región de Tombuctú).

El mismo día circularon las imágenes de un Aero L-39C de la fuerza aérea de Mali con matrícula TZ-14C que habría realizado un aterrizaje de emergencia tras participar en las misiones de apoyo aéreo cercano de las fuerzas de Léré. El piloto habría sobrevivido pero el aparato sufrió daños considerables en el ala izquierda.

Aero L-39C matrícula TZ-14C tras el aterrizaje de emergencia.

La base de Léré fue finalmente capturada, apoderándose de los rebeldes gran cantidad de material. Véase en OSINT Sahel: «Pérdidas significativas de las fuerzas armadas de Mali en un contexto de guerra abierta en el norte del país» (20 de septiembre de 2023). En esas mismas fechas la fuerza aérea de Mali sufrió también la pérdida del helicóptero de transporte Mil Mi-8T matrícula TZ-99H pero en operaciones contra los yihadista de JNIM. El aparato había sido presentado el 9 de agosto de 2022 en Bamako.

Mili Mi-8T matrícula TZ-99H.

Por último, hay que recordar dos accidentes más. Un helicóptero Mil Mi-24 con matrícula TZ-01H sufrió un accidente en Bamako el día 22 de abril de 2023, en el que fallecieron sus tres tripulantes. Véase en OSINT Sahel «Accidente de helicóptero de combate de la fuerza aérea de Mali» (25 de abril de 2023). Mientras que el avión de transporte Ilyushin Il-76TD matrícula TZ-98T se salió de la pista en el aeropuerto de Gao el día 22 de septiembre de 2023. Véase en OSINT Sahel: «La presencia rusa en Mali se salda con bajas» (15 de octubre de 2023). Este aparato aparece en los registros del SIPRI como transferido a Mali en 2023.

Restos del Il-76 matrícula TZ-98T estrellado en Gao.

En noviembre de 2023 circularon imágenes de un Aero L-39 destruido en tierra que se habría estrellado el día 11 en el valle de Alkit (a 20 kilómetros de Kidal) y del que sólo habrían circulado imágenes días después.

Aero L-39C estrellado el 11 de septiembre de 2023.

En mayo de 2024 un canal de Telegram ruso informó de la pérdida de dos pilotos trabajando como contratistas en África abordo de un aparato L-39. Se trataría de un aparato perdido el día 29 de abril y derribado por un grupo local del Estado Islámico cerca de Ménaka.

Sujoi Su-24.

La confirmación de la llegada de un Sujoi Su-24 a Mali la proporcionó una foto satélite obtenida por la empresa privada Maxar el 14 de abril de 2025 y distribuida por la agencia AP el 10 de junio de 2025 que mostraba un aparato en el sector militar del aeropuerto internacional de Bamako.

Imagen de Maxar Technologies vía AP.
Mismo lugar en la foto de satélite de Google Maps.

Previamente el canal de Telegram del “Cuerpo Africano de las Fuerzas Armadas de la Federación Rusa” (Африканский корпус ВС РФ) había compartido el 20 de mayo varias fotos y un vídeo acompañados de un texto donde se afirmaba que los Su-24 “lanzan bombardeos sobre los campamentos de combatientes de organizaciones terroristas en uno de los países africanos”, sin especificar el país donde operaban. Se trata del aparato más capaz empleado en misiones de ataque en el Sahel. La disposición lado a lado del piloto y copiloto permitía identificar el aparato como un Su-24. La foto de satélite compartida por AP confirmó su presencia en Mali.

Cabina de un Su-24 ruso en África.

Sin embargo, pocos días después de la confirmación de la presencia de un Su-24 en Mali el aparato se perdió en un accidente el 13 de junio de 2025. El comunicado oficial de las Fuerzas Armadas de Mali mencionó un aterrizaje forzoso en el río, muy cerca del aeropuerto de Gao. Un vídeo posterior mostraba una embarcación que habría recogido piezas del aparato estrellado. Nuevamente, una aeronave de ataque rusa se estrellaba al poco de entrar en servicio en Mali.

En el verano de 2025 varios vídeos mostraron el sobrevuelo de al menos un Sujoi Su-24 sobre los cielos de Bamako. La presencia de dos aparatos adicionales en Mali quedó confirmado por un vuelo de ensayo previo a la fiesta de la independencia y su participación en el desfile del 22 de septiembre de 2025.

 

«Arnaud» en el blog Galaxia Militar afirmaba el 4 de junio de 2025 que las autoridades rusas se habían negado a las peticiones malienses de más aparatos militares. La llegada de los dos Su-24 adicionales vistos en septiembre vendría a contradecir la noticia. Pero el balance provisional de la fuerza aérea de Mali desde la presentación de material en Bamako a principios de agosto de 2022 a las operaciones militares de septiembre de 2023 refleja un ritmo de pérdidas elevado. Los dos aviones de ataque Su-25 no alcanzaron un año de servicio. Tras la pérdida del segundo aparato no llegó ningún aparato más de este modelo.

La pérdida confirmada de un L-39C y la otra probable durante las operaciones en torno a Lére en septiembre de 2023 tuvieron lugar en un intervalo de tiempo muy corto, lo que refleja probablemente una correlación entre intensificación de las operaciones aéreas y pérdidas. Sin olvidar las limitaciones del aparato y/o las tripulaciones, además del entorno exigente del Sahel.

La pérdida de un Su-24 en junio de 2025 al poco tiempo de confirmarse su presencia en el país siguió el mismo patrón de los dos Su-25, que sirvieron en Mali unos pocos meses antes de estrellarse. Está por verse ahora cuánto durarán en servicio los dos nuevos aparatos recibidos en el verano de 2025 y si realmente la ayuda rusa en este campo ha sido cortada. En cualquier caso vemos que tenemos una combinación de duras condiciones de servicio, aparatos viejos y recursos limitados para operar con normalidad.

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