Puertos de Costa de Marfil, nodo logístico para el Sahel

La empresa china Ganfeng Lithium, tercer mayor productor mundial de litio, ha seleccionado el puerto de Abiyán en Costa de Marfil como ruta principal para exportar el mineral extraído de su mina Goulamina en Mali. Este proyecto, con una capacidad anual en la Fase I de 506.000 toneladas de concentrado de litio, inició su producción en 2024 y ya envió su primer cargamento a China en junio de 2025 vía carretera hasta el puerto. Ganfeng adquirió el control total del yacimiento en julio de 2025 por 342,7 millones de dólares, consolidando su expansión en África Occidental. El yacimiento de Goulamina, con reservas probadas de 211 millones de toneladas, fortalece la cadena de suministro global de litio para baterías, diversificando rutas desde África. Mientras, otras minas malienses como la mina Bougouni de Kodal Minerals optan por el puerto de San Pedro, también en Costa de Marfil, por motivos económicos. Destacan así la importancia de los puertos costamarfileños para el litio de Mali, país sin salida al mar. Inversión para consolidar a Costa de Marfil como eje de transporte. Africa Global Logistics (AGL), operador del principal puerto de Abidjan en Costa de Marfil, invertirá más de 60 millones de euros (unos 67 millones de dólares) en logística interior durante los próximos cinco años para consolidar a Costa de Marfil como eje de transporte y puerta de entrada para países sin litoral de África Occidental, como Malí y Burkina Faso. La compañía creará centros operativos en Ferkessédougou (norte), Bouaké (centro) y San Pedro (suroeste), además de almacenes secos con sistemas de refrigeración, para descentralizar operaciones y mejorar velocidad y eficiencia ante la centralización actual en Abiyán. El tráfico de contenedores en el puerto principal crecerá un 50% este año hasta 1,8 millones de TEU (unidades equivalentes a contenedores estándar de 20 pies), impulsado por la nueva terminal de contenedores finalizada en 2022, que atrae buques grandes de Asia, Europa y América, y por el aumento del consumo de la clase media y proyectos de infraestructura. La terminal ha atraído a los principales armadores mundiales MSC, MAERSK y CMA CGM, consolidando a Abiyán como puerta de entrada vital regional. Abiyán es el mayor puerto de África Occidental y el segundo de África subsahariana tras Durban, concentrando una parte significativa de la actividad económica de Costa de Marfil, que representa el 40% del PIB de la UEMOA (Unión Económica y Monetaria Occidental Africana). El gobierno marfileño está impulsando su plan nacional de desarrollo con gran inversión en infraestructura, transporte, y modernización portuaria para potenciar la integración regional y la cooperación internacional, especialmente con corredores terrestres clave como Abiyán-Lagos que conectan con corredores hacia el Sahel. La importancia geopolítica y logística de Costa de Marfil se relaciona también con la seguridad y estabilidad en el Sahel, donde se registran desafíos por violencia y terrorismo. El puerto de Abiyán es estratégico para facilitar el comercio y la llegada de bienes esenciales a países del Sahel, amortiguando la inestabilidad regional. Asimismo, la expansión de influencias no occidentales en la seguridad del Sahel no resta relevancia a este nodo logístico que canaliza recursos comerciales y humanitarios a la región. Países que explotan los puertos de Costa de Marfil y las rutas internas Países sin litoral como Burkina Faso, Mali y Níger dependen del puerto de Abiyán para la mayoría de sus importaciones y exportaciones. Usan la ruta terrestre Abiyán-Ouagadougou, la carretera Abiyán-Bamako y corredores ferroviarios para mover carga hacia y desde sus territorios. Benín, Togo y Ghana además de usar sus propios puertos, también transitan mercancías a través de Abiyán, especialmente insumos y productos industriales, aprovechando las conexiones principales son carretera mejoradas y vías ferrocarril para distribución regional. Países de la UEMOA utilizan Abiyán como nodo logístico clave para mercancías de exportación e importación, con rutas terrestres que conectan con las principales ciudades y zonas industriales dentro de la comunidad, facilitando el comercio intrarregional. Petróleo refinado y combustibles: Importados principalmente de China y Nigeria mediante el puerto de Abiyán, estos productos están destinados al consumo interno y también reexportación por vía terrestre a países sin litoral como Mali, Burkina Faso y Níger en el Sahel. Desde Abiyán, estas mercancías se transportan en camión y ferrocarril hacia el norte y noreste a través de las principales carreteras y corredores logísticos. Maquinaria y equipos industriales son importados de China, Francia y EEUU. La maquinaria pesada, equipos eléctricos y bienes de capital entran por Abiyán para el abastecimiento de infraestructuras para proyectos regionales a países vecinos. Productos alimenticios básicos arroz, trigo, pescado congelado, entradas desde Francia, España y EEUU, estos productos se distribuyen vía terrestre desde Abiyán hacia mercados nacionales y países vecinos de la UEMOA y Sahel. Seguridad de infraestructuras críticas. Un corte en las carreteras clave desde los puertos de Costa de Marfil colapsaría el comercio regional, ya que el 80% de las necesidades del Sahel dependen de infraestructuras costeras, con costes logísticos que ya alcanzan el 40% del valor de las mercancías. Estudios de seguridad confirman esta vulnerabilidad: el 65% de los 58.000 incidentes violentos en África Occidental (2000-2024) ocurrieron a menos de 1 kilómetro de carreteras, convirtiéndolas en campo de batalla para yihadistas que atacan convoyes, emboscadas e IEDs, especialmente en rutas Mali-Níger-Burkina Faso. Análisis de seguridad normalmente orientados desde empresa comerciales aludían a presiones terroristas como una amenaza a tener en cuenta en el comercio a través de corredores norteños de Costa de Marfil. Los ataques en Kafolo (2020) y Kolobougou (2023) tradicionalmente han agravado las interrupciones. PORT D’ABIDJAN :RENFORCEMENT DES CAPACITÉS DU DEUXIÈME TERMINAL À CONTENEURS Retrouvez cet article en cliquant sur le lien suivant 🔽https://t.co/kUxG3Ve9KT pic.twitter.com/GYBIvKQ2BG — PORT AUTONOME D’ABIDJAN (@PortAbidjan) August 11, 2023 Todas las rutas principales desde Abiyán hasta Bamako (Mali), Ouagadougou (Burkina Faso) y hacia Niamey (Níger) han sido asediadas. Las cifras han subido de 31 convoyes atacados entre el 2000 y el 2015 a 493 del 2016 al 2023, paralizando de una u otra forma tanto el comercio formal como el informal. Los cortes provocaron pérdidas en exportaciones sahelianas (algodón/minerales)
Ghana busca ser un puente con la Alianza de Estados del Sahel

Las amenazas a la seguridad y la búsqueda de alianzas geoestratégicas alternativas ha llevado a las juntas militares del Sahel por un camino que les aleja del resto de países de África Occidental. Sin embargo, a su llegada al poder en 2025 el nuevo presidente de Ghana ha buscado canales de abierto de comunicación con las juntas militares. Ghana elevaría así su papel diplomático como intermediario imprescindible en un contexto de enrocamiento de las juntas militares. Integración regional de las juntas militares Como hemos visto en OSINT Sahel, las juntas militares del Sahel están desarrollando similares políticas de nacionalización de recursos, abrazando las mismas alianzas geopolíticas. En términos de seguridad no es diferente. El ministro de Defensa de Níger, Salifou Mody, anunció una fuerza conjunta de 5.000 tropas para combatir el terrorismo en la región liderada por la Alianza de Estados del Sahel (AES) que forman Mali, Burkina Faso y Níger. Esta fuerza contaría con capacidades propias, incluyendo medios aéreos, equipamiento especializado y sistemas de inteligencia avanzados. Esta acción se produce en un contexto de creciente inestabilidad en el Sahel, donde los ataques terroristas han aumentado significativamente en la última década. La región ahora concentra casi la mitad de las muertes por terrorismo a nivel mundial. 🇲🇱🇳🇪🇧🇫| Image of the AES joint force. Back in january, Niger announced the creation of a joint force of 5,000 troops from military-led neighbours Niger, Burkina Faso, and Mali to carrying out counterterrorism operations in the Sahel. pic.twitter.com/ZcRe95nb0P — Iván (@FpAnalisis) March 6, 2025 La creación de esta fuerza conjunta representa un cambio hacia una mayor colaboración regional y autonomía en la lucha contra el extremismo. Los tres países miembros de la AES se han distanciado de Francia y otros socios occidentales, buscando consolidar su soberanía y capacidad de respuesta ante las amenazas de seguridad. Esta iniciativa se suma a otros esfuerzos de integración de la AES, como la introducción de un sistema de pasaportes común y la profundización de la coordinación militar para combatir las insurgencias yihadistas vinculadas a Al Qaeda y grupos afiliados al Estado Islámico. La alianza surgió como respuesta a las tensiones con la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO) y como un medio para distanciarse de Occidente en favor de Rusia. La AES planea implementar varias iniciativas para fortalecer su integración, lanzamiento de un pasaporte biométrico válido para los tres países, la creación de un banco de inversiones para mejorar la integración económica, el establecimiento de una cadena de información común y el desarrollo de programas culturales y educativos. Ghana abre canales de diálogo Este fortalecimiento de relaciones entre las juntas y su firme distanciamiento con la CEDEAO llevo al presidente de Ghana a principios de marzo, pocos meses después de su elección, a realizar un tour por toda la región con la esperanza de limar asperezas. Su intervención como interlocutor entre bloques de la región ha despertado mucho interés. John Mahama, cree que Ghana puede ser clave para resolver las tensiones entre la CEDEAO y la Alianza de Estados del Sahel (AES). Mahama se reunió con el presidente de Malí, Assimi Goita, para discutir temas de seguridad, comercio y otros asuntos subregionales. Tras la reunión, Mahama destacó la necesidad de restablecer la confianza entre la AES y la CEDEAO. Además, Mahama mencionó las históricas relaciones entre Ghana y Malí y la disposición de Ghana para actuar como puente entre ambos bloques. Los líderes discutieron la restauración del comité de cooperación Mali-Ghana y el aumento del comercio bilateral, enfatizando la necesidad de mejorar las aduanas y la infraestructura. Níger, Malí y Burkina Faso se separaron de la CEDEAO para formar la AES, alegando la falta de apoyo del bloque en sus actividades contra el terrorismo y su sumisión a antiguas potencias coloniales. 🇳🇪🇬🇭 «We want to join the AES»: Ghanaians living in Niger welcome their President Mahama in Niamey https://t.co/NL3U3fCqKt pic.twitter.com/AfCaIGjywM — Sputnik Africa (@sputnik_africa) March 10, 2025 A su paso por Niamey, capital de Níger, el presidente Mahama se reunió con el general Abdourahamane Tchiani, presidente del Consejo Nacional para la Salvaguardia de la Patria. Las conversaciones se centraron en la mejora de la cooperación en materia de seguridad en el Sahel y África Occidental para combatir el terrorismo, la mejora del comercio entre ambos países y el fortalecimiento de los lazos bilaterales. Tchiani destacó la necesidad de colaboración y reconocimiento de la Alianza de Estados del Sahel (AES) por parte de la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO). El presidente Mahama enfatizó la necesidad de una mayor colaboración para luchar contra el terrorismo, que amenaza tanto al Sahel como a los países de la costa. Mahama agradeció a Níger por enviar una delegación a su toma de posesión el 7 de enero de 2025, señalando que Ghana y Níger han cooperado durante décadas en materia de comercio, ya que Ghana importa muchos productos agrícolas de Níger. La gira diplomática por el Sahel concluyó con una visita a Burkina Faso, donde firmó con el presidente Ibrahim Traoré una serie de acuerdos para impulsar la cooperación energética, la coordinación de seguridad y la integración regional. Durante la visita, se anunciaron nuevas iniciativas de cooperación en energía, aviación, comercio y seguridad. Mahama reveló planes para extender un gasoducto propuesto desde Accra hasta Burkina Faso y anunció que una aerolínea ghanesa planea lanzar vuelos diarios directos entre Accra y Ouagadougou. En materia de seguridad, ambos presidentes acordaron intensificar los esfuerzos conjuntos para combatir el terrorismo y las amenazas transfronterizas. También se comprometieron a facilitar el comercio y simplificar el tránsito transfronterizo. A lo largo de su gira, Mahama ha buscado reconstruir la confianza entre la CEDEAO y la Alianza de Estados del Sahel (AES), posicionando a Ghana como un posible puente en la región. Felipe Passolas
Estados Unidos bajo el gobierno Trump reajusta su estrategia para África

La entrada del nuevo gobierno de Donald Trump en la Casa Blanca generó numerosas incógnitas sobre la estrategia estadounidense para África, después de que se abriera una nueva etapa aislacionista del país, donde la atención del país se centraría en el Indo-Pacífico. Recientes medidas y eventos nos permiten ir conociendo por fin la visión del nuevo gobierno para África. Las noticias sobre un repliegue de fuerzas estadounidenses de Europa, Oriente Medio y África, junto a las directrices de drásticas medidas de recorte de gasto, llevó a que se difundiera la noticia de que se estudiaba la posible disolución del mando regional estadounidense para África (AFRICOM). El plan previsto sería que las responsabilidades sobre África fueran asumidas desde el mando regional para Europa (EUCOM), volviendo así a la situación anterior a la creación de AFRICOM en 2007. De momento, el secretario del Departamento de Defensa estadounidense ha anunciado el nombramiento del futuro comandante en jefe de AFRICOM, el teniente general Dagvin Anderson. Se trata de un piloto militar que ha desarrollado su carrera profesional en unidades de operaciones especiales y ha tenido responsabilidades relacionadas con África. El nombramiento de un nuevo jefe podría ser una pista de que la organización tiene cabida en los planes estratégicos del nuevo gobierno, pero no es por ello descartable que el nombramiento se hiciera porque el actual comandante en jefe pasará al retiro. De cualquier manera, incluso una organización en disolución requiere de liderazgo. Más pistas sobre la visión del actual gobierno para África pudieron ser estudiadas recientemente en la cumbre de jefes de Estado Mayor de fuerzas armadas africanas, evento conocido por sus siglas en inglés como ACHOD, que tuvo lugar en Nairobi entre los días 28 y 29 de mayo de 2025. Se trata de un evento anual que organiza AFRICOM y que desde el año 2024 cuenta con la colaboración de un país africano como anfitrión y coorganizador. En 2024 fue Bostwana. En la edición de este año, que ha reunido a 37 países, ha sido Kenia. Los temas principales de esta edición han sido la estabilidad regional, lucha contraterrorista, seguridad marítima y cooperación cívico-militar, lo que refleja que la principal amenaza a la seguridad en África sigue proviniendo de actores no estatales violentos (VNSA en inglés). A diferencia de lo sucedido en el pasado, la existencia de juntas militares al frente de países como los tres miembros de de la Alianza de Estados del Sahel (Mali, Níger y Burkina Faso) no fue obstáculo para que fueran invitados. Tenemos el antecedente de las declaraciones de J. Peter Pham, del que se apunta que podría ser el próximo Subsecretario de Estado para África, que en el pasado criticó la negativa del gobierno de Joe Biden a colaborar en materia de lucha contra el yihadismo en el Sahel con las tres juntas militares. No obstante, a pesar de la mano tendida por AFRICOM, el nuevo gobierno de los Estados Unidos sigue manteniendo la restricción en materia de ayuda militar a esos países. A pesar de todo, la invitación fue aceptada por Mali y Níger, pero no por Burkina Faso. También es significativo que aparte del terrorismo, la convocatoria del evento planteara la “creciente influencia de actores malignos” como una de las grandes amenazas que sufre África. El general jefe de AFRICOM en su discurso de clausura hizo repetidas menciones a China, lo que refleja la continuidad con la preocupación del anterior gobierno por el papel de China en África. Sin embargo, al contrario del pasado, el general jefe de AFRICOM no hizo mención alguna en su discurso de clausura a Rusia, país que apareció en su momento en los análisis como origen de una doble amenaza en África por el papel de mercenarios como el Grupo Wagner y las operaciones de influencia en el continente. Por último, dentro de las líneas marcadas por el mando regional AFRICOM bajo el nuevo gobierno estadounidense, se busca establecer una estrategia de acción sobre el Sahel acercándose a los países afectados por la violencia yihadista en su presión hacia el Golfo de Guinea. Estados Unidos estaría buscando establecer bases en la zona, con acercamientos ya realizados a Costa de Marfil y Benin al respecto. Estas disposiciones planteadas desde AFRICOM el pasado mes de mayo de buscar nuevas vías de colaboración con países de África Occidental entraron en conflicto el jueves 5 de junio de 2025 con las nuevas restricciones de la Casa Blanca a la entrada en el país de ciudadanos de una serie de países que incluyen países africanos. Los países africanos que sufren una restricción total son Chad, República de Congo (Congo-Brazaville), Guinea Ecuatorial, Eritrea, Libia, Somalia y Sudán. Los países africanos que sufren restricciones parciales son Burundi, Sierra Leona y Togo. Las razones justificadas incluyen cuestiones de seguridad, la negativa de estos países de aceptar de vuelta los inmigrantes en situación irregular expulsados de Estados Unidos y una alta proporción de personas que entraron en el país legalmente pero se quedaron más allá de la fecha de caducidad de la visa. África parece estar llamada a jugar un papel en las políticas de «mano dura» del gobierno Trump con la inmigración. El jueves 6 de junio la publicación de un documento judicial permitió conocer que Estados Unidos mantiene en la base militar de Camp Lemonnier (Yibuti) a un grupo de ocho inmigrantes expulsados del país. Se trata de ciudadanos de Birmania, Cuba, Laos, México, Sudán del Sur y Vietnam. Según el documento, se les mantiene en una “sala de conferencias” de un complejo prefabricado de la Armada de los Estados Unidos y en donde los oficiales de ICE “no tienen la capacidad de mantener vigilancia, custodia y cuidado de los extranjeros por periodos prolongados de tiempo”. Por su parte, los 13 agentes de ICE desplazados para custodiar a los emigrantes expulsados deben compartir un alojamiento con tan solo seis camas, rotando en sucesivas guardias de doce horas. Unos y otros se han visto afectados por las malas condiciones del alojamiento. El caso se se hizo
Dossier Guinea Ecuatorial: buques militares

Como tratamos anteriormente en OSINT Sahel, el despegue de la producción de hidrocarburos en Guinea Ecuatorial a finales de los años 90 del siglo XX permitió al gobierno del país mejorar el equipamiento de sus fuerzas armadas y de seguridad. Una parte importante de ese refuerzo de capacidades implicó la compra de diversos materiales militares de segunda mano a Ucrania, tal como vimos en la parte dedicada a las aeronaves militares de Guinea Ecuatorial. Otros contratos firmados con Ucrania implicaron la compra de materiales para reforzar la rama marítima de las fuerzas armadas ecuatoguineanas, tal como recoge la base de datos de transferencia de armas del Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo. Entre el año 2006 y 2011 se firmaron contratos con Ucrania por la compra de tres buques en el que vemos estuvieron implicados astilleros chinos y búlgaros, posiblemente por la incapacidad de la industria naval ucraniana de completar los proyectos encargados y por la existencia de numerosos intermediarios. Los dos primeros buques se encargaron en 2006. Se trata de dos patrullero tipo PV-50M de algo menos de 50 metros de eslora y 320 toneladas de desplazamiento. Su armamento principal es un montaje AK-630 multitubo de 30mm en la proa y dos montajes doble 2M-3 de 25mm, uno por banda. El contrato de compra fue firmó con Ucrania, pero en la ejecución del proyecto estuvieron implicados los astilleros More en Feodosiya (en la península de Crimea) y un astillero de Varna (Bulgaria). Cuentan con plataforma para helicóptero. Los dos buques fueron terminados en 2007 y 2008, recibiendo los nombres “Cabo San Juan” y “Estuario de Muni”. Entre 2007 y 2008 fue encargado a Ucrania un buque de transporte que fue ejecutado en China por el astillero Linhai Hangchang Shipbuilding Co. El proyecto fue enmascarado haciéndolo pasar por un buque tipo ferry bajo el nombre “Salamandra”. Asociado a este contrato figuran también la compra a la empresa estadounidense Caterpillar de dos motores Diesel modelo 3516 de 2.290CV. y a Ucrania de un montaje AK-176 de segunda mano. El buque cuenta con una eslora de 91,45 metros y desplaza 4.000 toneladas a plena carga. Su armamento lo componen un montaje AK-176 con cañón de 76mm, dos montajes dobles 2M-3 de 25mm, dos montajes Katran-M y dos lanzaderas de cohete BM-14 con 14 tubos de cohetes de 140mm cada una. El Katran-M es un producto de la industria de defensa ucraniana. Cuenta con un cañón ZTM de 30mm, un lanzagranadas automático KBA-117 de 30mm, una ametralladora de 7,62mm y el misil anticarro Barrier con 5.000 metros de alcance. El buque cuenta además con plataforma de vuelo para helicópteros. Recibió el numeral 106 y fue bautizado “Capitán de fragata David Eyama Angue Osa”. Se entregó en 2009. En el año 2009 fue encargado un patrullero del tipo OPV-88. La construcción del patrullero fue ejecutada por un astillero búlgaro MTG Delfin de Varna. Se trata de un buque de 107 metros de eslora y 1.780 toneladas de desplazamiento a plena carga que en algunas fuentes aparece clasificada como corbeta. El buque fue entregado el año 2012. Recibió el numeral 047 y el nombre “Bata”. Su armamento principal es un montaje AK-176 de 76mm, dos montajes AK-630 multitubo de 30mm y dos montajes Katran-M. Por último, Guinea Ecuatorial encargó en 2011 a Ucrania un buque militar. El proyecto fue ejecutado nuevamente por el astillero búlgaro MTG Delfin de Varna, empleando armamento ucraniano presumiblemente de segunda mano. El proyecto fue enmascarado como el buque de rescate “Savior” del tipo SV-02. Asociada a la construcción del buque aparece un contrato de compra de cuatro motores Caterpillar C-280 de 6.250CV cada uno. Se trata de un buque de 107 metros de eslora y 2.400 toneladas de desplazamiento a plena carga. El buque es referido como fragata, aunque carece de misiles antibuque o antiaéreos. Su armamento principal consiste en dos montajes AK-176 con cañón de 176mm, dos montajes AK-360 multitubo de 30mm, y dos lanzaderas MS-227 Ogon con 22 cohetes de 140mm cada una. El buque cuenta con plataforma de vuelo para helicópteros. Recibió el numeral F073 y fue bautizado “Wele Nzas” y fue entregado en 2014. Aparte de los contratos con Ucrania, Guinea Ecuatorial firmó dos contratos para la construcción de dos buques y dos embarcaciones que fueron construidos por el astillero Israel Shipyards de Haifa. Entre 2004 y 2005 Guinea Ecuatorial recibió dos pequeños patrulleros Shaldag Mk.2. Se trata de patrulleros rápidos y ligeros de 25,30 metros de eslora y poco más de 50 toneladas de desplazamiento. Su armamento principal son dos montajes doble de 23mm. Recibieron los nombres «Isla de Corisco» e «Isla de Annobon». En 2008 se encargaron dos buques del tipo Saar 62. Se trata de dos buques con una eslora de casi 62 metros y un desplazamiento a plena carga de 488 toneladas. Su armamento principal es un montaje doble ZU-23 de 23mm y ametralladoras. Cuentan con plataforma de vuelo para helicópteros. Recibieron los nombres «Kie Ntem» y «Litoral». No hay que olvidar que en los buques de Guinea Ecuatorial se han visto operar al menos dos modelos de helicóptero. Uno es el Enstrom-480. El contrato de compra fue firmado por dos aparatos de la variante TH-408B el año 2007. Se trata de dos aparatos . Cuentan con los numerales 015 y 017. El otro aparato es un aparato Kamov Ka-32 que fue encargado en 2009. Los helicópteros mencionados lucen un distintivo color azul, que les diferencia del resto de helicópteros militares en servicio en el país, tal como vimos en nuestro repaso a las aeronaves militares de Guinea Ecuatorial.
La cooperación militar rusa en Guinea Ecuatorial

Guinea Ecuatorial no es un país del Sahel. Ni siquiera forma parte de África Occidental. Pero se trata de un país donde la presencia activa de Rusia en el continente se está haciendo sentir. Anteriormente en OSINT Sahel habíamos hecho un recorrido por las aeronaves militares de Guinea Ecuatorial, en su mayoría adquiridas de segunda mano en una serie de contratos firmados con Ucrania en la primera década de este siglo (véase «Dossier Guinea Ecuatorial: aeronaves militares«). La rápida expansión de la flota de aparatos superó la capacidad de Guinea Ecuatorial de mantenerlos y operarlos, por lo que se acudió a personal extranjero, presumiblemente de países como Rusia y/o Ucrania. Aquel personal era de naturaleza mercenaria pero su presencia no se acompañó con una relación abierta y especial con el país de origen. Ahora en cambio asistimos a una serie de encuentros bilaterales que están afianzando las relaciones de Guinea Ecuatorial y Rusia, abriendo la puerta a la presencia de personal ruso en el país africano y a la formación de personal ecuatoguineano en Rusia. Los encuentros bilaterales que abrieron las puertas de Guinea Ecuatorial. El 6 de octubre de 2024 Teodoro Nguema Obiang Mangue, más conocido como “Teodorín” Obiang, recibió en audiencia oficial a Yunús-bek Yevkúrov. viceministro de defensa ruso y responsable de las relaciones militares con África. A Yevkúrov lo habíamos visto visitando Libia mientras se reorganizaba la presencia militar rusa en el país y de gira por el Sahel, anticipando la gira africana del ministro de exteriores ruso (véase anteriormente en OSINT Sahel: “Rusia desembarca material militar en Tobruk” y la primera parte de “Ofensiva diplomática rusa en África”). La Guinée équatoriale et la Russie ont signé un accord pour la formation militaire. Le vice-président du pays, Teodorin Obiang Nguema, a reçu jeudi, une délégation du ministère russe de la défense conduite par le vice-ministre, Yunus-bek Yevkurov. La Guinée équatoriale est… pic.twitter.com/kkbTk686sl — LSI AFRICA (@lsiafrica) June 7, 2024 El anfitrión “Teodorín” Obiang ejerce de vicepresidente del país con responsabilidades en la defensa y seguridad del Estado. El encuentro bilateral sirvió para firmar un encuentro de formación militar que, según informa el comunicado oficial, “recoge el desplazamiento de instructores rusos a Guinea Ecuatorial”. Además, Rusia dona 200 becas de formación para militares. Por su parte, el gobierno de Guinea Ecuatorial transmitió su voluntad de acoger una próxima Cumbre Rusia-África. Imagen: Oficina de Información y Prensa de Guinea Ecuatorial. En la galería de fotos publicada por la Oficina de Información y Prensa de Guinea Ecuatorial podemos ver una maqueta del helicóptero ruso Mil Mi-38. Hasta ahora, las fuerzas armadas de Guinea Ecuatorial operan varios helicópteros de origen ruso de la familia del Mil Mi-17 (véase anteriormente en OSINT Sahel: «Dossier Guinea Ecuatorial: aeronaves militares» ). El Mi-38 es el modelo llamado a sustituir al Mi-17. Pero, a pesar de que su prototipo voló en 2003, ha tenido un largo desarrollado y se han producido muy pocos ejemplares de serie. Imagen: Oficina de Información y Prensa de Guinea Ecuatorial. Con anterioridad a este encuentro en Guinea Ecuatorial, el presidente Teodoro Obiang Nguema Mbasogo inició el 1 de noviembre de de 2023 una visita oficial a Rusia. Según el comunicado oficial, el presidente de Guinea Ecuatorial tenía intención de “entrevistarse con altas personalidades de la nación amiga, mantener encuentros de negocios, así como conocer lugares de interés en Moscú”. Una de las decisiones tomadas en aquella cumbre bilateral fue la apertura de una embajada rusa en Guinea Ecuatorial. Hasta la fecha la representación diplomática era cubierta por el embajador ruso en Camerún. En marzo de 2024 la agencia rusa TASS informó de que ya estaban desplazados sobre el terreno cuatro diplomáticos para resolver las cuestiones “técnico-administrativas y organizacionales”. Finalmente, el nuevo embajador de la Federación de Rusia en Guinea Ecuatorial, Karen Chalyan, presentó sus cartas credenciales el 24 de octubre de 2024. El presidente de Guinea Ecuatorial realizó un segundo viaje a Rusia en menos de un año. Fue invitado de honor de la Semana de la Energía, donde el presidente Vladimir Putin tuvo una mención especial para él en su discurso del 26 de septiembre de 2024. Teodoro Obiang Nguema Mbasogo también acudió a la Duma Estatal donde dio un discurso y mostró la voluntad de acoger en Malabo la Cumbre Rusia-África, destacando que como Guinea Ecuatorial no ha firmado Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional “tenemos todas las condiciones necesarias” para que el Presidente ruso visite el país sin riesgo de ser detenido”. Imagen vía energychamber.com Personal ruso en Guinea Ecuatorial. La reunión bilateral de junio de 2024 creó el marco para el despliegue de personal militar rusa en Guinea Ecuatorial. Las primeras noticias de la presencia militar rusa en el país las proporcionó Diario Rombe el 23 de agosto de 2024. Aparte de la foto de personal militar moviéndose en dos vehículos Toyota Land Cruiser por Malabo, se informó que se estaba a la espera del despliegue de personal militar ruso en la región continental del país. Según Diario Rombe, el personal militar ruso habría llegado al país para garantizar el poder de la familia Obiang, ya que “Teodorín” Obiang y su madre muestran “desconfianza en la capacidad de las fuerzas militares guineanas” para garantizar la sucesión de padre a hijo. Mocache Massoko, editor de Diario Rombe, fue citado en El Periódico de España afirmando que ”Teodorín” Obiang “no es querido por el pueblo ni por los miembros del Ejecutivo ni por los barones del país”, por lo que ha buscado un aliado externo. Imagen: Diario Rombe. Imagen: Diario Rombe. Semanas después, nuevamente Diario Rombe anunció la llegada de un nuevo contingente de personal ruso a Guinea Ecuatorial. El personal ruso habría llegado el día 8 de septiembre a Bata, en la región continental del país. Según Diario Rombe, el personal ruso en Bata tendría su base en la Escuela Militar Interarmas de Guinea Ecuatorial (EMIGO). La base de operaciones de mercenarios rusos y bielorrusos en Bata está en EMIGO, Ekuku. Ayer, varios vehículos
Dossier Guinea Ecuatorial: aeronaves militares

Guinea Ecuatorial vivió un boom petrolero a comienzos de este siglo que le llevó a expandir sus fuerzas armadas con la compra de material militar a Ucrania, la mayoría de segunda mano. Material que fue complementado con otras compras en el mercado civil y que requirió la contratación de personal extranjero para mantener y operar una variedad de aparatos. Aeronaves históricas. Las fuerzas armadas y el gobierno de Guinea Ecuatorial contaron por largo tiempo con medios limitados. Según el repaso a las fuerzas aéreas del mundo hecho por la revista Flight International en julio de 1996, por aquel entonces Guinea Ecuatorial contaba con un avión Yaklovev Yak-40 para transporte VIP, un avión ligero Cessna F337 y dos helicópteros Alouette III. Las cifras de un único Yak-40 contradicen los registros rusos que establecen que al menos dos Yak-40 fueron empleados por el gobierno de Guinea Ecuatorial. Se trata de los aparatos con números de construcción 9821557 y 9940660. El primero empleó las matrículas 3C-3GE, 3C-CGE y 3C-MNB. Sin embargo, existe una foto donde aparece con la matrícula 5C-MNB. Habría operado entre finales de los 70 y finales de los 90. El segundo Yak-40 empleó la matrícula 3C-4GE y operó entre finales de los 70 y 2010, aproximadamente. Hay constancia también de la existencia de un avión Antonov An-24RV (nº de construcción 07306605) que empleó las matrículas 3C-1GE y 3C-FMN. Habría operado entre 1970 y 1984. Esta última matrícula haría referencia a Francisco Macías Nguema, presidente del país entre 1968 y 1979. Tal como ocurre en la actualidad, existía una combinación de medios aéreos al servicio del Estado que servían tanto a las fuerzas armadas como para el transporte de personalidades u otros servicios públicos. De tal forma que se hace difícil acotar cuáles aparatos son estrictamente militares y cuáles estaban al servicio del Estado en un sentido amplio. Por otra parte, es significativa la gran cantidad de aparatos empleados por el Estado ecuatoguineano y las diferentes líneas aéreas del país procedentes del bloque comunista durante la Guerra Fría (An-8, An-12, An-24, An-26, An-28, Il-18, Il-76, Yak-40 y Let 410). A finales de los años 90 tiene lugar el boom petrolero en Guinea Ecuatorial. El país disfruta de una abundante entrada de divisas y su gobierno se lanza a dotar a las fuerzas armadas de medios más capaces. En la primera década del siglo XXI se adquieren diversas aeronaves a Ucrania , según recoge la base de datos de transferencias de armas del Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (SIPRI). Llegan así los primeros aviones y helicópteros de ataque a Guinea Ecuatorial. El primer pedido a Ucrania se realiza en 2001, según los registros del SIPRI. Dos helicópteros Mil Mi-24 fueron entregados ese mismo año. En 2003 se firmó un nuevo contrato por una segunda pareja, entregada al año siguiente. Y una tercera pareja fue encargada en 2006 e igualmente entregada al año siguiente. Según la base de datos del sitio web holandés Scramble, la primera pareja de Mi-24 recibida por Guinea Ecuatorial correspondían a los aparatos con número de construcción 3532432521169 y 3532432521342, recibiendo respectivamente los numerales de cola 020 y 022. Se trata de aparatos de la variante Mi-24P, caracterizada por contar como armamento principal un cañón bitubo GSh-30K de 30mm instalado en un montaje fijo a la derecha del aparato. Los otros cuatro aparatos recibidos por Guinea Ecuatorial corresponden a la variante Mil Mi-24V, caracterizada porque su armamento principal lo constituye una ametralladora multitubo YakB de 12,7mm instalada en la parte delantera. Los helicópteros recibieron los numerales 012, 014, 016 y 018, correspondiendo según Scramble a los aparatos con número de construcción 3532424117620, 3532424117705, 3534624611827 y 3534624611917 respectivamente. El armamento empleado habitualmente por los Mi-24 ecuatoguineanos, aparte del armamento principal, son los cohetes de 80mm cargados en contenedores B-8B20A y los cohetes de 57mm cargados en contenedores UB-16. La firma del contrato con Ucrania por la tercera pareja de helicópteros de ataque Mi-24 coincidió con la firma de otros contratos para comprar dos lotes de aviones de segunda mano. Por un lado, Guinea Ecuatorial adquirió dos entrenadores Aero L-39C procedentes de la fuerza aérea de Ucrania. Los aparatos recibieron los numerales 024 y 025, correspondiendo a los aparatos con número de construcción 533228 y 533230 respectivamente. Por otro lado, Guinea Ecuatorial adquirió cuatro aviones de ataque Sujoi Su-25. Dos de los cuatro Su-25 corresponden a la variante biplaza SU-25UB. Recibieron los numerales 026 y 027, correspondiendo según Scramble, a los aparatos con número de construcción 38220110091 y 38220110101 respectivamente. Por su parte, los dos aparatos monoplazas recibieron los numerales 028 y 029, tratándose de los aparatos con número de construcción 25508103001 y 25508104017 respectivamente. La única foto con armamento de los Su-25 en servicio en Guinea Ecuatorial muestra a un aparato con dos contenedores lanzacohetes B-8M1 para cohetes de 80mm Con la adquisición de los aviones de ataque Su-25 y los helicópteros de ataque Mil Mi-24 las fuerzas armadas de Guinea Ecuatorial dieron un salto en capacidades, pero requirieron los servicios de personal extranjero para operar y mantener una amplia diversidad de aparatos civiles y militares. Precisamente a través de ese personal extranjero y las fotos compartidas en foros y redes sociales hemos podido tener abundante material gráfico de los Su-25 y Mi-24 en servicio en Guinea Ecuatorial. El periodista español José María Irujo contaba para el diario El País en 2018 que esos pilotos procedían de Rusia y Ucrania. Los contratos firmados para obtener Mi-24 y Su-25 de segunda mano en Ucrania fueron acompañados de la compra de aparatos de transporte. Según los datos del SIPRI, Guinea Ecuatorial encargó en 2007 a la industria aeronáutica ucraniana un avión de transporte Antonov An-32B, que fue entregado en 2009. Se trata del aparato con número de construcción 3603 y ha lucido las matrículas 3C-4GE y 3C-TM04, además de llevar el nombre «Col. Cosmo Ondo Nchama». Guinea Ecuatorial contó también con un segundo An-32 que
Dossier Guinea Ecuatorial: material de procedencia china

Guinea Ecuatorial es un país ubicado en la costa de África Central y por tanto no sólo no tiene vinculación alguna con el Sahel sino que no pertenece a la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO). Sin embargo, se ha visto sometido a las mismas dinámicas de los países del Sahel, convertido en una casilla del tablero de juego geopolítico africano del siglo XXI. Como veremos en otra ocasión, Guinea Ecuatorial ha firmado un acuerdo de cooperación militar con Rusia. Mientras tanto, lleva años en el punto de mira de China en su estrategia de creación de un “collar de perlas africano” formado por puertos que rodean el continente, mientras se especula sobre la posibilidad de una base naval china en Guinea Ecuatorial que no ha terminado de materializarse. Lo que sí se constata es el interés de China por profundizar en sus relaciones con Guinea Ecuatorial. Las fuerzas armadas y los cuerpos de seguridad del Estado de Guinea Ecuatorial han recibido en los últimos años diversos materiales procedentes de China. Los registros de la base de datos de transferencias de armas del Instituto de Investigación para la Paz Internacional de Estocolmo (SIPRI) recogen un contrato firmado en 2017 por la venta de 26 blindados WZ551 y 6 portamorteros SM-4 de 120mm. Los vehículos fueron entregados el año siguiente. Más adelante, en 2020, se produjo la venta de 25 lanzadores de misiles anticarro Red Arrow 8, que fueron entregados nuevamente el año posterior a la firma del contrato. La proliferación de fotos tomadas por los propios militares ecuatoguineanos que luego circulan en redes sociales se ha convertido en la principal vía para confirmar la llegada de material militar a Guinea Ecuatorial. Muchas de ellas han sido recopiladas en el foro acig.org durante años por el usuario chaika2018. Así, podemos confirmar la presencia en Guinea Ecuatorial de los blindados WZ551 producidos en China por el conglomerado industrial NORINCO. Se trata de un vehículo de transporte de tropas en configuración 6×6 que China ha exportado a una larga lista de países africanos (incluyendo Mali, Níger Senegal y Chad). Los vehículos WZ551 en servicio en Guinea Ecuatorial aparecen en dos configuraciones. Una con una torre tripulada individual con cañón de 20 a 30 milímetros y ametralladora coaxial. Y otra con montaje de ametralladora W85 de 12,7mm en la torreta sobre el puesto del comandante del vehículo. La base de datos del SIPRI recoge la transferencia de 26 vehículos WZ551 sin especificar variantes. Podemos constatar la presencia en Guinea Ecuatorial de la versión cazacarros PTL-02. La transferencia de 6 vehículos de la variante portamorteros SM4 sí aparece registrada en la base de datos del SIPRI y su presencia en Guinea Ecuatorial queda confirmada. Algunos de los vehículos WZ551 aparecen pintados de azul, el mismo color de otros blindados que aparecen identificados con el rótulo “Policía”. Por tanto, podemos suponer que algunos de los WZ551 no sólo sirven en las fuerzas armadas sino también en fuerzas policiales. Aparte de los vehículos WZ551 y sus variantes podemos constatar la presencia del blindado ZFB-05 en Guinea Ecuatorial, un vehículo producido en China por la empresa Shaanxi Baoji Special Vehicles, sirviendo tanto en el ejército como en la policía. Se trata de un vehículo de bajo coste exportado, entre otros países, a Níger y Chad. También podemos confirmar la presencia en Guinea Ecuatorial del vehículo Dongfeng EQ2050, copia china del conocido vehículo militar estadounidense Hummer. Además de su versión protegida CSK-131. Comprobamos la presencia en Guinea Ecuatorial de camiones Beiben, una marca comercial del grupo NORINCO. Y por último encontramos constancia de la presencia de todoterrenos Beijing BJ80, un producto de la corporación Beijing Auto Industry Corporation (BAIC). Aparte de la presencia de vehículos blindados, camiones y todoterrenos de origen chino en las fuerzas armadas de Guinea Ecuatorial, podemos constatar la presencia de armas ligeras como es el caso del fusil de asalto Tipo 56, variante china del AKM. Es fácilmente reconocible por el punto de mira y la bayoneta plegable bajo el cañón. Las compras de armamento chino por parte de Guinea Ecuatorial se han visto acompañadas por la presencia de oficiales chinos en el país, reconocibles por su fisonomía y el camuflaje Tipo 07. Las fuerzas armadas de Guinea Ecuatorial emplean fusiles de asalto y patrones de camuflaje diversos. Y al igual que algunos militares emplean fusiles de asalto Tipo 56 de origen chino entre varios modelos de diversa procedencia, vemos también a algunos militares ecuatoguineanos empleando prendas con el patrón de camuflaje Tipo 07 chino de entre una amplia variedad de patrones.
La estrategia de la UE en el Sahel

Las relaciones entre la Unión Europea y la región del Sahel han sufrido importantes cambios en los últimos años. Una de las muestras más importantes es la incapacidad de los 27 estados miembros para ponerse de acuerdo en prorrogar la Misión de Estabilización de la Unión Europea en Mali (EUTM). Por ello la misión no continuará más allá del 18 de mayo, cuando acaba su mandato actual. Uno de los votos en contra ha sido el de Francia, un país que ha visto notablemente disminuida su influencia en la región. La EUTM Mali era una de los pilares sobre los que se cimentaba la presencia de la Unión Europea en la región. El objetivo de la misma era la capacitación de las fuerzas armadas malienses en la lucha contra la inseguridad en el país. En esta misión los efectivos de la Unión Europea no entraban en combate pero contaba con una amplia participación de los países miembros que ha llegado a contar con un millar de efectivos. Su retirada muestra el cambio de paradigma regional y la nueva ventana de oportunidad para la entrada de nuevos actores. La misión ya se encontraba en retirada ya que actualmente solo cuenta con 160 efectivos. Desde la retirada de la francesa Operación Barkhane, la misión de la Unión Europea siguió un camino parecido ya que numerosos países europeos aseguraban que había numerosas dificultades para trabajar con la junta militar maliense. La Unión Europea posee numerosos intereses en el Sahel tanto a nivel político, securitario y económico. En este ámbito es importante destacar que los estados miembros poseen políticas en el Sahel al margen de la Unión Europea. A nivel político una de las cuestiones que más preocupan a la Unión Europea es la migración. La situación de inseguridad en el Sahel ha jugado un papel fundamental en el aumento de la migración. Al mismo tiempo la guerra entre Estados, grupos de seguridad privada, rebeldes independentistas y grupos yihadistas hace muy difícil el desarrollo económico y la creación de expectativas de futuro para la población joven. Los países del Sahel han sido históricamente territorio de tránsito y actualmente pasan dos principales rutas migratorias para llegar a Europa, las que tienen como objetivo el norte de África y la que tiene como objetivo África Occidental. En los últimos años se ha logrado bloquear parcialmente pero esto ha tenido como resultado que la migración se haya movido a África Occidental y salga por países como Mauritania y Senegal. La Unión Europea ha tratado de frenar esta situación creando acuerdos de cooperación con Mauritania y Senegal para que controlen los barcos. El acuerdo con Mauritania alcanzó los 200 millones de euros pero si la situación en el Sahel continúa deteriorándose la migración no hará más que aumentar. En este punto la Unión Europea se encuentra ante un dilema. Las juntas militares han demostrado ser unos socios complicados pero parece que estas juntas van a mantenerse en el tiempo y forman parte de un cambio geopolítico por lo que será necesario trabajar con ellas de algún modo para conservar sus intereses.No obstante, también hay que destacar que la animadversión de las juntas militares no se ha extendido tanto a los demás países europeos pero sí que estamos pudiendo observar como en Níger el rechazo está permeando hacia Estados Unidos. Las relaciones entre la Unión Europea y el Sahel han sido una de las cuestiones que más han atraído la atención. En este ámbito se han sufrido cambios importantes como la retirada de la Operación Barkhane, la MINUSMA, la EUTM Mali y la salida de las juntas militares del G5 Sahel y la CEDEAO. La Unión Europea tenía una presencia importante en este aspecto, lo cual era una de sus principales armas de poder duro pero actualmente está teniendo cada vez más competidores como Rusia y Turquía. En esta cuestión ha sido de vital importancia el precedente que sentó Mali ya que fue el primer país del Sahel en mostrarse contrario a la presencia europea en su territorio y favorable a la rusa. Burkina Faso y Mali siguieron el mismo proceso con mucha más rapidez. Para hacernos una idea, la junta militar de Níger rechazó los acuerdos de militares con la UE sólo cinco meses después de haber llegado al poder. Se revocó la Misión de Asociación Militar de la UE en Níger que había sido lanzada en febrero de 2022, Misión de Fomento Civil de la UE creada en 2022. La región saheliana es de vital importancia para la Unión Europea ya que allí se encuentra la latente amenaza del yihadismo y es el corredor por el que la droga procedente de Latinoamérica llega a Europa. Sin embargo, vendió las misiones de seguridad como la solución al yihadismo pero este no solo no ha desaparecido sino que ha ido en aumento. En este ámbito destaca Burkina Faso ya que en el Global Terror Index de 2024 ha pasado a ser el país del mundo más afectado por ataques yihadistas. Al mismo tiempo el nivel de implicación en estas misiones de seguridad crean divisiones dentro de la Unión. Las misiones de seguridad son una apuesta compleja a nivel estratégico y que suponen una gran inversión de recursos para que estas sean exitosas. La cuestión es que diversos estados miembros se mostraban reticentes a mandar efectivos que podían morir sobre el terreno o a destinar importantes cantidades de recursos a una región que ocupa un lugar secundario en sus intereses. Por ello y debido a la complejidad del problema la Unión Europea no ha sido capaz de garantizar la seguridad en el país. Las juntas militares llegaron al poder lastimándose en la incapacidad del gobierno del momento para dar estabilidad al país y una de sus primeras actuaciones fue expulsar a las misiones occidentales de su territorio y traer otras nuevas. No obstante, estas tampoco están funcionando y la inseguridad está aumentando en Mali, Níger y Burkina Faso. El aumento de la presencia rusa en el Sahel ha causado
Rusia desembarca material militar en Tobruk

El pasado día 14 de abril de 2024 llegó al puerto de Tobruk, ubicado en la costa oriental de Libia, una flotilla rusa formada por tres buques de guerra: la corbeta Merkury (entregada en 2023 y desplegada en el Mar Mediterráneo desde finales de ese año), el buque de asalto anfibio Ivan Gren y el buque de asalto anfibio Aleksandr Otrakovsky. Estos dos últimos buques descargaron en el puerto material militar destinado a reforzar la presencia militar rusa en Libia. Un material militar que, según el diario británico The Times, sumaba 6.000 toneladas. La flotilla rusa había partido del puerto sirio de Tartús el día 12, según Russian Forces Spotter. Un vídeo de la descarga del material en el puerto de los buques rusos fue difundida el día 14 por el medio libio Fawasel Media procedente de “una fuente anónima” que afirma que se trataba de la quinta descarga de armamento ruso en 45 días. En el vídeo puede verse brevemente la proa del “Ivan Gren” y una caravana formada por camiones militares y varias furgonetas. Un segundo vídeo fue difundido por Fawasel Media el día 16 mostrando que la descarga de los buques rusos continuaba. En el vídeo puede verse otra caravana de vehículos, incluyendo un lanzacohetes de artillería BM-21 y un blindado BTR-82A (identificable por la torreta y la posición de los escapes). Además, como carátula del vídeo aparece una imagen del «Aleksandr Otrakovsky» entrando en la bahía de Tobruk, con la central eléctrica al fondo a la derecha y los depósitos de la planta desalinizadora a la izquierda. Según recoge la agencia de noticias italiana Nova, que cita una “fuentes de seguridad libia”, Rusia estaría trasladando personal del Grupo Wagner de Libia al África subsahariana para ser sustituido por personal del Ministeria de Defensa ruso. La agencia Nova informa también de un encuentro de Haider Haganin, embajador de Rusia en Libia, con el general Jaled Jaftar, hijo del hombre fuerte de la mitad oriental de Libia, Jalifa Haftar. Rusia estaría reforzando su presencia en Rusia. Y no sólo en el ámbito militar. Reabrió la embajada en Trípoli el pasado mes de febrero. Ese mismo mes, el viceministro Yunús-bek Yevkúrov, encargado en el Ministerio de Defensa de las relaciones con África, visitó a Jalifa Haftar. Fue su cuarta visita a Libia en seis meses, según señaló entonces Defense News. La presencia militar rusa en África se ha hecho sentir estas semanas con la publicación de fotos y vídeos en diferentes redes sociales de personal ruso en distintos países. En el caso de Libia, el pasado día 30 de marzo se difundió un vídeo en el canal de Telegram «Informador Militar» (Военный Осведомитель) mostrando ejercicios militares en Libia, incluyendo los cazambombarderos MiG-29 que Rusia entregó a Haftar. En el perfil de «All Eyes on Wagner» uno de las ubicaciones fue geolocalizada como la alcazaba de la ciudad libia de Waddan, en el centro del país.
Bancroft Global Development: ¿una contraofensiva estadounidense en el corazón de África?

En los últimos meses hemos visto manifestaciones en República Centroafricana protestando contra la presencia de Bancroft Global Development, una peculiar organización no gubernamental estadounidense cuya naturaleza la acerca más a una empresa militar privada y que se financia fundamentalmente de proyectos del Departamento de Estado estadounidense. La presencia de la organización en ese país africano es llamativa, ya que se trata de uno de los países donde primero se asentó el Grupo Wagner en África y donde más intereses rusos hay vinculados a la explotación de los recursos naturales del país. La aparición de Bancroft en el corazón de África significaría que Estados Unidos está dispuesta a aprovechar la reorganización de la presencia rusa en África para recuperar espacios de influencia. En 1999, Michael Stock, heredero de una familia de banqueros, creó una organización sin ánimo de lucro llamada Landmine Clearance International. El objetivo de la organización era limpiar de minas, artefactos explosivos y municiones sin explotar zonas habitadas de países que habían sufrido un conflicto armado, un problema que afecta a numerosos países incluso décadas después del fin de los conflictos armados. Varios años después, en 2008, la organización cambió su nombre a Bancroft Global Development. Este cambio significó también que sus objetivos se ampliaron. Más allá de la limpieza de terrenos, la organización ahora buscaba impulsar el desarrollo de países en conflicto. Un objetivo tan general se buscaba a través de, entre otras estrategias, el asesoramiento y formación de actores locales del sector de la seguridad y que contribuyeran a la estabilización del país. Tras estas palabras se escondía que, en la práctica, Bancroft Global Development entró en el campo de la formación de fuerzas militares operando de una forma no muy diferente a una Empresa Militar Privada. La discreta presencia estadounidense en Somalia. El caso más famoso y documentado de las actividades de Bancroft Global Development es Somalia. Allí, la organización se encargó de formar a las fuerzas de la Misión de la Unión Africana en Somalia (AMISOM). En 2011, mientras el Gobierno Federal de Transición somalí luchaba por el control de la capital del país contra las fuerzas yihadistas de Al Shabab, Bancroft mantenía en la zona un equipo de 40 empleados. En un reportaje de The New York Times publicado en agosto de 2011 se les describe como una mezcla de exmilitares franceses, escandinavos y sudafricanos dedicados a actuar de “mentores” para los militares de Uganda y Burundi de la fuerza AMISOM. El reportaje elevaba a siete millones de dólares el dinero pagado por ambos países a Bancroft por sus servicios. Dinero que luego les fue reembolsado por el Departamento de Estado en una operación a tres bandas. Otra de las actividades de Bancroft en Somalia fue la formación de la brigada de operaciones especiales Danab (“Relámpago”). El entrenamiento de la unidad había arrancado en octubre de 2013. Para su creación se reclutó a militares somalíes de distintos clanes, lo que pretendía ser una experiencia piloto para el renacido Ejército Nacional Somalí, tratando de superar así el sectarismo que había llevado al país al caos. La creación de la brigada Danab pretendía permitir al gobierno somalí recuperar la iniciativa, lanzando acciones ofensivas contra Al Shabab. Por aquel entonces, Somalia era un foco de interés de Estados Unidos, con operaciones contra líderes yihadistas mediante el empleo de drones armados. Mientras tanto, apoyaba la “creación de capacidades” locales, formando a las fuerzas armadas, al servicio de inteligencia somalí y a las unidades especiales de ambas. La actividad de Bancroft en Somalia permitía a Estados Unidos mantener una presencia lo más discreta posible en el país. El reportaje del New York Times de agosto de 2011 citaba las palabras de Johnnie Carson, máximo responsable entonces dentro del Departamento de Estado para África: “No queremos una huella o botas sobre el terreno estadounidenses”. El cambio en la Casa Blanca, tras las elecciones presidenciales de 2016, no supuso un cambio para las actividades de Bancroft en Somalia. En 2018 la prensa local de Somalia mencionaba su presencia, junto a elementos de la brigada Danab, en la región de Galmudug, al norte del país, donde empleados de la empresa estaban formando a una fuerza de policía local. La presencia de un avión con colores civiles Dornier 328 con numeral 73091 en (realidad un avión militar C-146A Wolfhound del Mando de Operaciones Especiales de la fuerza aérea estadounidense) permitiría saber que Bancroft trabaja de cerca con las fuerzas armadas estadounidenses. Military Times daba cuenta en mayo de 2019 que Bancroft había recibido 490.000 dólares por sus servicios en Somalia en los anteriores doce meses y que aquel mismo mes había firmado un nuevo contrato por 730.000 dólares. Siendo una organización sin ánimo de lucro, no es una anomalía que la empresa firme contratos con el Departamento de Estado, ya que dicha figura lo único que impide es repartir beneficios. Aunque los contratos de Bancroft con el Departamento de Estado para formar a las fuerzas de AMISOM y a la brigada Danab por un total de 33 millones de dólares fueron sometidos en 2021 a una auditoría en la que se encontraron pagos considerados excesivos a modo de incentivos por valor de 3,78 millones de dólares, tal como recogió el New York Times, haciendo referencia a un documento PDF que ya no está disponible. La estrategia de Bancroft en Somalia era mejorar la situación en el país y aprovechar las oportunidades de negocio que la estabilidad creara. Para ello en 2011 creó la empresa Bancroft Global Investments. Una nueva etapa: República Centroafricana. Aparte de Somalia, Bancroft afirma contar con presencia en países africanos como Kenia, Libia y Uganda. Pero poco sabe de la actividad de la organización en esos países. Sin embargo, su aparición en República Centroafricana ha generado un revuelo informativo, ya que evidentemente su presencia allí responde a la voluntad estadounidense de disputar a Rusia el área de influencia lograda por el Kremlin en el corazón de África. Un portavoz de Bancroft declaró a la agencia de prensa francesa AFP