Ofensiva insurgente sacude Mali

El sábado 25 de abril de 2026 desde primera hora en Mali arrancó una ofensiva coordinada entre las fuerzas separatistas del Frente de Liberación de Azawad (FLA)y el grupo yihadista Frente de Apoyo al Islam y los Musulmanes (JNIM en árabe). Y, aunque en los últimos diez meses Bamako se ha visto sometido a un intento de cerco por parte de las fuerzas del JNIM, esta nueva ofensiva conjunta se trata de la crisis de seguridad más grave que ha vivido el país desde 2012. El balance de las fuerzas insurgentes. Desde cada bando se han realizando afirmaciones triunfalistas pero la situación en algunas ciudades del país es incierta. Y si bien han circulado vídeos y fotos de las primeras fases de la ofensiva es difícil saber cómo han evolucionado los acontecimientos durante el resto del día. A última hora de la tarde del día 25 de abril el JNIM emitió un comunicado donde reconocía haber operado en coordinación con el FLA. Y revindicaba los ataques contra la residencia del presidente del país, la residencia del ministro de defensa, el aeropuerto de Bamako y objetivos militares en la ciudad de Kati. Además el comunicado afirmaba que la ofensiva había permitido tomar el control de las ciudades de Mopti y Kidal. además de la “la mayoría de los bastiones del ejército y los mercenarios en Sévaré y Gao”. El comunicado llamaba a Rusia a mantener sus fuerzas al margen de los combates, ofreciendo a cambio no atacar las bases con personal ruso no fueran atacadas. Por su parte fuentes del FLA afirmaban haber tomado la ciudad de Kidal y posiciones de las fuerzas gubernamentales en Gao, donde seguían los combates. Un medio afín al FLA describía la situación en Gao como “inestable”. Los ataques en torno a Bamako. Una alerta de seguridad de la Embajada de Estados Unidos en Mali mencionó la existencia de noticias sobre tiroteos en el aeropuerto de Bamako y en la localidad de Kati. A lo largo del día 25 no hubo más información sobre el aeropuerto, que ya había sido objeto de un ataque yihadista el día 17 de septiembre de 2024. En aquella ocasión los atacantes llegaron a dañar aparatos y grabaron imágenes en el interior de las instalaciones. Security Alert: Bamako, Mali – April 25, 2026On the morning of Saturday, April 25, there have been reports of explosions and gunfire near Kati and the Modibo Keita International Airport in Bamako. — U.S. Embassy Mali (@USEmbassyMali) April 25, 2026 Tampoco hubo noticias sobre al ataque a la residencia del líder de la junta militar. Sí circuló en cambio un vídeo que mostraría los restos de la vivienda del ministro de Defensa, Sadio Camara tras un ataque supuestamente realizado con un vehículo cargado de explosivos y manejado por un terrorista suicida. . Las imágenes fueron grabadas antes del amanecer, lo que indicaría que el ataque fue llevado a cabo en la madrugada del día 25. [MALI] Le domicile du ministre de la défense malienne, Sadio Camara, à Gao a été saccagé et il semblerait également que le chef d’état major du mali, Oumar Diarra, ait été assassiné. pic.twitter.com/5cTczpBzsf — Eye Think (@EyeThink_) April 25, 2026 La presencia de las fuerzas yihadistas se hizo sentir en Kati, localidad al norte de Bamako y sede de varias instalaciones militares. En torno a esa ciudad se vieron columnas yihadistas formadas por vehículos todoterreno. Civiles de forma espontánea se sumaron a los militares y se produjeron linchamientos de presuntos yihadistas, sin que sea posible confirmar que efectivamente las víctimas fueron yihadistas que quedaron rezagados o simplemente fueron personas sobre las que la muchedumbre descargó injustamente su rabia. Al parecer, el ejército habría rechazado los avances yihadistas sobre Kati. Un comunicado del Ejército Mayor de las fuerzas armadas de Mali a última hora de la tarde anunció una operación de “rastrillado” en Bamako, Kati y “otras localidades del interior del país”. Lo que indicaría indirectamente a presencia de fuerzas yihadistas cerca de la capital. Durante la noche se impuso un toque de queda en Bamako. La caída de Kidal La ciudad de Kidal, al noreste de Mali y capital de la región del mismo nombre, fue por su parte el primer objetivo de la ofensiva de los separatistas del FLA. Un portavoz del FLA, Mohamed Elmaouloud Ramadane, anunció en la red social X.com a primera hora del día que las fuerzas del FLA ya había tomado algunos objetivos dentro de la ciudad y continuaban su avance. En las siguientes horas se confirmaría que los separatistas se habían operado de puntos significativos de la ciudad. La residencia del gobernador de la región de Kidal, El Hadj Ag Gamou, fue uno de los lugares tomado por los militantes del FLA. El gobernador habría huido de la ciudad, dejando atrás un uniforme y el pasaporte. Otro de los ubicaciones de la ciudad tomada por los insurgentes fue el Campamento Nacional de Jóvenes de Kidal. Pero sin duda el lugar más significativo fue un monumento alzado en el centro de la ciudad, frente a la mezquita Al-Erchad. Tras la caída de Kidal, las fuerzas del FLA habrían llevado a cabo un «rastrillado de la ciudad» en busca de fuerzas gubernamentales aisladas. Se difundió un vídeo de un supuesto «francotirador ruso» abatido en un edificio elevado de Kidal. Sahel TV mencionó la existencia de negociaciones para permitir la salida de las fuerzas rusas. El perfil ruso Rybar Africa informó que «combatientes del Cuerpo Africano y unidades de FAMa se han atrincherado en un antiguo campamento de la ONU en las afueras del sur». Una información corroborada por el FLA que en la noche del día 25 emitió un comunicado en el que anunciaba haber tomado Kidal pero que «queda un pequeño reducto de resistencia residual, compuesto por mercenarios rusos del Cuerpo Africano y algunos soldados malienses atrincherados en el antiguo campamento de la MINUSMA». La incertidumbre sobre Gao y Sevaré. Como vimos, desde primera hora el portavoz del FLA anunció el avance de
Debacle rusa en el norte de Mali

Entre los días 25 y 27 de julio de 2024 tuvo lugar una operación militar conjunta del ejército de Mali y combatientes rusos al norte de la provincia de Kidal, muy cerca de la frontera con Argelia, contra los rebeldes del Marco Estratégico Permanente para la Defensa del Pueblo Azawadiano (CSP-DPA), fuerza de mayoría tuareg. Esta operación se saldó con una debacle para las fuerzas gubernamentales, con decenas de bajas, prisioneros y abundante material perdido. El resultado de los combates ha quedado registrado en numerosos vídeos y fotos compartidos en redes sociales, lo que nos permite estudiar lo sucedido. Las primeras noticias de una operación militar en marcha en el norte de Mali llegaron el jueves 25 de julio de 2024, cuando se difundieron varios vídeos de combates. Las informaciones en aquel momento eran poco específicas. Por ejemplo, la cuenta @Inkinane1 en la red X informó «Combates en curso entre las fuerzas del Azawad y los tiradores malienses acompañados por los mercenarios rusos de Wagner». Azawad es la denominación que los separatistas del norte de Mali le dan a la mitad septentrional del país. Mientras que es significativo el uso del término «tiradores» (tirailleurs), un término empleado para designar a las unidades indígenas de infantería ligera en los tiempos coloniales que sirvieron a Francia (y también a España). Esto es, para los separatistas del norte de Mali las fuerzas gubernamentales actúan como meros auxiliares de un poder extranjero. [ Tinzawaten ] Combat de ce jour entre les forces de l’Azawad et les mercenaires de Wagner accompagné des militaires malien. pic.twitter.com/nRQ9KFfNza — Inkinane (@Inkinane1) July 25, 2024 #Azawad :Plusieurs véhicules brûler du côté wagner et beaucoup des pertes humaines. https://t.co/iDu6A9KxV4 pic.twitter.com/Xzff609iNV — Baye Ag Mahmoud (@BayeAg1) July 25, 2024 Varios vídeos circularon aquel día mostrando a los combatientes rebeldes empleando vehículos todoterreno Toyota Land Cruiser HZJ79 con ametralladoras pesadas y a combatientes con armas ligeras (ametralladoras PK y lanzagranadas anticarro RPG-7) en paisajes áridos con las características rocas negras de la región de Kidal, prueba de que los acontecimientos se sucedían mucho más al norte del arco del río Níger y la triple frontera Mali-Níger-Burkina Faso, donde se concentra la violencia en Mali. En uno de los vídeos se ve un vehículo a prueba de minas tipo MRAP de las fuerzas gubernamentales alcanzado. En el transcurso de aquellas operaciones un helicóptero de ataque Mil Mi-24 de la fuerza aérea de Mali debió realizar un aterrizaje de emergencia. La única imagen que ha circulado lo muestra con el puro de cola seccionado. La versión de las Fuerzas Armadas de Mali es que el helicóptero debió realizar un aterrizaje de emergencia por «dificultades técnicas» en la ciudad de Kidal. En los canales de Telegram rusos la foto se compartió acompañada del comentario de que la tripulación sobrevivió (ejemplo 1, ejemplo 2). Otros vídeos compartidos en redes sociales este mismo año mostraban a un helicóptero de ataque Mil Mi-24 escoltando convoyes de Wagner en el norte del país, así que su presencia en la zona de los combates tenía sentido. https://t.co/OvUJrU5IXF pic.twitter.com/RwN1S9mzjU — Baye Ag Mahmoud (@BayeAg1) July 26, 2024 Las operaciones de las fuerzas gubernamentales malienses y sus aliados rusos al norte de Kidal tuvieron lugar tras semanas de operaciones en otros lugares de la región como Takalot y Eferer (9 de julio) e Inafaak (22 de julio). Según la Agencia de Prensa y Medios de Azawad (APMA) los combates entre los días 25 y 27 de julio tuvieron lugar cuando un convoy del ejército maliense, acompañado de mercenarios rusos, trató de alcanzar la ciudad de Tinzaouten, ubicada en el límite norte de Mali y pegado a la frontera de Argelia. En esa localidad se habrían desplazado civiles huyendo de los combates y cuyo paso al otro lado de la frontera habría sido bloqueado por el despliegue del ejército argelino. Esa versión ofrecida por APMA coincide con la versión ofrecida por el medio ruso Rybar, que también señala la localidad de Tinzaouten como objetivo de las fuerzas gubernamentales. La zona del norte de Kidal donde tuvo lugar la operación que concluyó con decenas de combatientes muertos se caracteriza por el débil o nulo control gubernamental. Y en ella están presentes las fuerzas yihadistas del Grupo de Apoyo al Islam y los Musulmanes, un grupo aliado de Al Qaeda conocido por la transcripción de sus siglas en árabe como JNIM. Según APMA, los combates principales tuvieron lugar a 60 kilómetros al sur de Tinzaouten, cuando un convoy militar fue emboscado por las fuerzas separatistas. [ Azawad ] L’unité de Wagner et des militaires maliens décimer par les forces de l’Azawad. pic.twitter.com/Qvv2Na7L3p — Inkinane (@Inkinane1) July 28, 2024 La columna con militares malienses y mercenarios del Grupo Wagner fue atacada tanto por los rebeldes tuareg como los yihadistas, atribuyéndose unos y otros el mérito de llevar el mayor peso en los combates. El personal militar que iba en el convoy se dispersó y huyó, sucediéndose una serie de combates donde grupos dispersos fueron abatidos o capturados. Las imágenes de la captura de algunos prisioneros son coherentes con esa descripción. Tres vídeos con imágenes bastante explícitas (vídeo 1, vídeo 2 y vídeo 3) muestran decenas de cadáveres de fuerzas gubernamentales al lado de un vehículo blindado MRAP de origen chino NORINCO VP11 y varios todoterrenos surcoreanos KM450, tal como se aprecia en los siguiente fotogramas. Los vehículos y los combatientes muertos fueron registrados para aprovechar todo el material de guerra posible. [ Azawad ] Tinzawaten, les militaires maliens et les mercenaires russes de Wagner ont été vaincus par les forces de l’Azawad. pic.twitter.com/It1HEybyIt — Inkinane (@Inkinane1) July 27, 2024 Al menos uno de los vehículos a prueba de minas NORINCO VP11 fue recuperado en condiciones de marcha, circulando también un vídeo grabado en su interior (préstese atención a la forma de la ventana del acompañante del conductor). [ Azawad ] Prise de guerre: blindé chinois utilisé par les mercenaires russes de Wagner qui appuient l’épuration ethnique conduit par le mali sur les populations autochtones.
Grupos armados y antecedentes de la guerra civil en Mali

A la insurgencia tuareg, conocida como el Movimiento Nacional para la Liberación de Azawad (MNLA) comenzó una rebelión en 2012. A este levantamiento en armas se unieron desertores de las fuerzas armadas malienses, grupos islámicos como Al-Qaeda en el Magreb (AQIM) y el Movimiento para la Unidad y la Yihad en África Occidental (MUJAO). Los ataques se extendieron por todo el norte del país. A raíz de los acontecimientos Francia impulso la “Operación Serval” y la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO) la Misión Internacional Africana de Apoyo a Mali (AFISMA). Ambas misiones acudieron a la llamada del gobierno de Bamako, en julio de 2013 lo haría la ONU a través de la misión de cascos azules MINUSMA, misiones expulsadas del país a día hoy al igual que las fuerzas francesas a petición de la actual junta militar. Mali ha sufrido tres golpes de estado en los últimos 9 años. En 2012, 2020 y 2021. En 2015, se firmó un acuerdo de paz entre el MNLA y el gobierno de Mali. El tratado comprometía al gobierno a una descentralización del mismo y un mayor desarrollo del norte del país. Recordemos que el MNLA quiere la independencia de la zona que llama Azawad en el norte del país. El acuerdo de paz se ha roto. Los medios, simplifican erróneamente al movimiento tuareg como los únicos “rebeldes”. La complejidad étnica e ideológica que agrupa a las fuerzas opositoras a Bamako es algo más compleja. Las tensiones que existen entre los distintos grupos han convivido puntual o más prolongadamente según los objetivos durante los años de conflicto. El Consejo Europeo de Relaciones Exteriores mapeo la extensión de los grupos armados en Mali, teniendo en cuenta criterios de extensión en el territorio y afiliación. El resumen sería que en la inmensa parte del territorio cubriendo todo el mapa étnico del país existen actores armados que agrupan en yihadistas y no yihadistas como hemos visto. Entre los primero estarían El Grupo de Apoyo al Islam y a los Musulmanes (JNIM) coalición formada por Alsar al-Din, Al-Qaeda en el Magreb Islámico (AQIM en sus siglas en inglés), Movimiento para la Unidad y la Yihad en África Occidental (MUJAO) y el Frente de Liberación de Macina. Grupos autónomos pero asociados a JNIM: Kabtibat Sèrma y Katibat AAA. Ansarul Islam es una insurgencia del Norte de Burkina Faso vinculada a Ansar al-Din. La rama local del Estado Islámico, el Estado Islámico en el Gran Sáhara (ISGS). Entre los grupos no yihadistas tenemos a la Coalición de Movimientos de Azawad (CMA) que agrupa al Movimiento Nacional para la Liberación de Azawad (MNLA), al Alto Consejo para la Unidad de Azawad (HCUA) y al Movimiento Árabe de Azawad (MAA-CMA). Plataforma, agrupa a varios grupos que favorecen la autoridad estatal de Mali: Grupo de Autodefensa Tuareg Imghad Et Alliés (GARIA), Movimientos Árabe de Azawad – Plataforma (MAA-PF) y la Coordinación de Movimientos y Frente Patriótico de Resistencia (CMFPR-1). Movimiento para la Salud de Azawad (MSA), Coordinación de los Movimientos de la Entete (CME) y el grupo Dogon, Dan Na Ambassagou, etnia no musulmana que opera en la parte central del país. En las filas tuareg hay combatientes que alimentaron las fuerzas de Gadafi, regresaron a Mali tras la caída de Libia. El movimiento tuareg busca la independencia, los grupos islamistas como Ansar al-Din persiguen establecer la Sharía. Mali es mayoritariamente musulmán. La Guerra civil en Mali ha escalado a la misma velocidad que la salida de la MINUSMA, retirada que tendrá como fecha final el primero de enero de 2015. En los últimos meses, se han disputado el control de campamento militares del ejército maliense, los yihadistas han cortado el tráfico comercial y fluvial en distintas ocasiones entre las ciudades más pobladas. Se han sucedido ataques aéreos y bombardeos a barcos mercantes. Tombuctú es una ciudad clave en los enfrenamientos. Mali tiene el apoyo del grupo Wagner junto a su historial de crímenes como civiles. Todo nos dice que la situación seguirá empeorando y el desplazamiento de refugiados continuará.
La violencia rompe el tratado de paz en Mali, inicio de una guerra civil.

No cesan los enfrentamientos en el Norte de Mali, sin declaraciones oficiales de guerra, se rompe la Paz de Argel, tratado que fue firmado en 2015 por el gobierno maliense y los grupos secesionistas no yihadistas representados por la Coordinadora de Movimientos de Azawad (CMA), coalición que incluye al Alto Consejo para la Unidad de Azawad (ACUA), al Movimiento Árabe de Azawad (MAA) y al Movimiento Nacional para la Liberación de Azawad (MNLA). Este acuerdo de paz se vio debilitado tras el golpe de estado de la nueva junta militar en 2020. A pesar de estar llevándose a cabo la decisión formal de la salida del país de la MINUSMA aún se siguen enfrentando los convoyes con artefactos explosivos para atentar en durante sus rutas a las fuerzas de mantenimiento de la paz. Desde mediados de 2022 la crisis de seguridad no ha hecho más que incrementarse. En el mes de agosto se han sucedió una serie de hostigamientos centrados en tomar bases, ciudades y campamentos militares. Los grupos yihadistas y los rebeldes tuareg han aprovechado la salida de las tropas francesas y el relevo de las bases de las MINUSMA al ejército maliense para emboscar e intentar tomar el mayor número de campamentos posibles. Al igual que ocurrió en Mali, Francia continua con su salida de la región y las salidas de Níger ya se están sucediendo. El 7 de septiembre un barco de pasajero en el Río Níger fue atacado con cohetes, una base maliense en la ciudad de Bamba en la región de Gao también fue asaltada dejando sendos ataques 49 civiles muertos y 15 soldados. El asalto fue reivindicado por el grupo afiliado a Al-Qaeda (JNIM). Enel mes de agosto la alianza yihadista bloqueó Tombuctú y desde entonces se han intensificado los atentados. La salida de la MINUSMA supuso la entrega de dos bases cercanas a Tombuctú a las fuerzas armadas, muy disputadas ahora por los yihadistas. La insurgencia ha llevado los combates al centro del país e incluso a Burkina Faso desde el Norte. El 15 de septiembre fuerzas de Wagner y FAMA fueron emboscadas por los yihadistas del Grupo de Apoyo al Islam y a los Musulmanes (JNIM) entre Gossi y Gao. El 2 de octubre un convoy de las Fuerzas Armadas de Mali (MALI), partió desde Gao para tomar la ciudad de Kidal, enclave simbólico de la insurgencia tuareg. Cercana a la frontera con Argelia tiene un significado especial para Bamako en términos de soberanía nacional. Con la independencia de Francia, desde esta ciudad se han lanzado cuatro rebeliones tuareg contra el Estado. El grupo Wagner y las FAMA se encontraron con resistencia, su avance se vio dificultado por un artefacto explosivo improvisado (IED, en sus siglas en inglés). El convoy fue atacado por rebeldes tuareg y árabes entre Anefis y Tabankort.
¿Los primeros pasos del próximo conflicto en el norte de Mali?

Mientras la atención de la comunidad internacional está en la crisis de Níger, que en OSINT Sahel hemos seguido casi día a día en Twitter y con varios artículos en nuestra página web, otra crisis se avecina en la vecina Mali. Antecedentes. La paz en el norte del país y las fuerzas rebeldes del norte del país fue firmada en Argel en 2015. Una de las garantías de aquel acuerdo de paz fue el despliegue en el norte del país de los cascos azules de Naciones Unidas de la MINUSMA (Misión Multidimensional Integrada de Estabilización de las Naciones Unidas en Mali). Para los grupos rebeldes la presencia de una fuerza de paz multinacional era garantía de que se respetara el acuerdo y se respetaran los derechos humanos de la población maliense. Sin embargo, desde la ruptura de los acuerdos militares de Mali y Francia, que colocó a Rusia como principal aliado de la junta militar, se han sucedido acciones armadas de las fuerzas gubernamentales y sus aliados rusos que se han saldado con un considerable número de víctimas civiles. El caso más grave es la llamada Masacre de Moura, que mereció una investigación de Naciones Unidas. El pasado 16 de junio de 2023 el representante especial del secretario general de Naciones Unidas y jefe de la MINUSMA presentó ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas un informe donde en su página 6 se señalaba como responsable de la masacre de Moura a “tropas de las fuerzas armadas malienses y de personal de seguridad extranjero”. El contenido del informe ya era conocido y el ministro de Asuntos Exteriores de la junta militar de Mali respondió solicitando la retirada de MINUSMA “sin retraso”, en lo que era el choque definitivo tras un deterioro de relaciones entre la junta militar y MINUSMA prolongado en el tiempo. Finalmente, Naciones Unidas decidió no prolongar la presencia de MINUSMA en Mali, poniendo fin así a la misión de los cascos azules en el país. [Véase anteriormente en OSINT Sahel: “Mali pide la salida de la fuerza internacional MINUSMA del país «sin retraso»”]. Para los grupos rebeldes del norte de Mali encuadrados en el Marco Estratégico Permanente por la Paz, la Seguridad y el Desarrollo (CSP-PSD por sus siglas en francés) la salida de MINUSMA era un hecho preocupante por la salida de observadores neutrales del país, además de que los cascos azules servían sobre el terreno de garantes del acuerdo de paz de 2015. También los grupos que formaban el CSP-PSD habían mostrado su rechazo a la reforma constitucional aprobada en el referéndum del 18 de junio de 2023 que dio paso en Mali a la IVª República con un marcado carácter presidencialista. [Véase anteriormente en OSINT Sahel “Grupos del norte de Mali contrarios a la salida de MINUSMA”]. Tras estos desencuentros, lo que asistimos es a episodios de violencia en el norte de Mali que enfrentan a la junta con los grupos rebeldes tuareg. La salida de MINUSMA abre una nueva ola de violencia. El pasado día 11 de agosto, dentro del repliegue escalonado de las fuerzas de MINUSMA, los cascos azules desalojaron su base de Ber (en la región de Tombuctú), que fue ocupada por el ejército de Mali. La base había albergado un contingente de cascos azules de Burkina Faso de 200 militares. El plan de Naciones Unidas era replegar en una primera fase antes del fin de agosto de 2023 las fuerzas de los campamentos de Ogossagou, Ber, Goundam y Ménaka. Para las autoridades de Mali tomar control de la base de Ber suponía recuperar la presencia en aquel territorio después de diez años. Ya sin la presencia de cascos azules, se procedió a hacer efectiva la presencia del Estado maliense y desalojar a los grupos rebeldes. Según las fuerzas armadas de Mali, los días 11, 12 y 13 de agosto tuvieron lugar incidentes armados con grupos rebeldes en los que hubo tiroteos y se emplearon artefactos explosivos improvisados. Durante los siguientes días se difundieron vídeos de militares malienses izando la bandera tricolor en edificios, retirando banderas rebeldes y paseando entre la población local. Uno de los vídeos difundidos mostraba a un ciudadano europeo, posiblemente de origen ruso, en una escena donde se quemaba la bandera del Movimiento Árabe de Azawad. Precisamente ese grupo había abandonado el 1 de agosto el CSP-PSD en un contexto de reproches y acusaciones entre los grupos rebeldes del norte de Mali. Los últimos incidentes en el norte de Mali han implicado a la fuerza aérea de Mali, tal como confirman los vídeos que muestran el sobrevuelo de un Aero L-39. Se trata de un aparato que formó parte de las transferencias de material militar procedente de la fuerza aérea de Rusia que ha recibido Mali. [Véase anteriormente en OSINT Sahel “Un nuevo socio estratégico: la fuerza aérea de Mali y el material recibido de Rusia.”]. Según las fuerzas armadas malienses los ataques aéreos tuvieron como objetivo a “grupos armados terroristas”. Según las fuentes locales del norte de Mali, los ataques habrían tenido como víctimas a civiles y sus rebaños, repitiéndose una dinámica habitual de versiones encontradas y contradictorias. La ruptura de la unidad entre los grupos rebeldes hasta ahora encuadrados en el Marco Estratégico Permanente por la Paz, la Seguridad y el Desarrollo y la retirada de los cascos azules del norte de Mali pueden verse como una oportunidad por parte de las autoridades de Mali de recuperar la presencia del Estado en el norte del país con métodos expeditivos ante la falta de testigos internacionales. La sucesión de incidentes violentos, con víctimas locales, pueden estar creando las bases para una nueva ola de violencia. La experiencia en Mali de los métodos de la junta militar en su lucha contra el yihadismo nos puede servir de referente de la sucesión de incidentes con numerosas víctimas civiles y del atropello de los derechos humanos que nos espera.