Los nuevos helicópteros de Nigeria y los delicados equilibrios geopolíticos

Las fuerzas armadas de Nigeria han firmado diferentes contratos de compra de helicópteros de ataque en los últimos años a nuevos proveedores. El resultado final será que Nigeria contará con varios modelos de helicópteros de ataque procedentes de Estados Unidos, Rusia y Turquía. Y aunque podemos deducir de los últimos contratos un alejamiento de Rusia, la reciente visita del ministro de asuntos exteriores de Nigeria a Moscú muestra que el país africano busca un equilibrio en sus relaciones exteriores. En octubre de 2021 el presidente turco Recep Tayyip Erdoğan visitó Nigeria. En aquella ocasión se firmó un acuerdo de cooperación en materia de industria de armamento. El acuerdo incluyó la venta a Nigeria de seis helicópteros de ataque T129 ATAK, un desarrollo turco del helicóptero italiano Agusta A129 Mangusta. El contrato fue anunciado durante la celebración de la feria aeronáutica británica de Farnborough en julio de 2022. Hasta la fecha Turquía había logrado exportar ese modelo de helicóptero únicamente a Filipinas y el bloqueo estadounidense a la exportación de los motores del consorcio LHTEC había frustrado un contrato con Pakistán. Distintas fuentes hablan de que el contrato inicial de seis aparatos podría ser acompañado de más opciones en el futuro. Las compras de aeronaves militares están siempre en Nigeria envueltas en confusión porque de su anuncio a la entrada en servicio de los aparatos suceden toda clase de contratiempos presupuestarios. En otras ocasiones, los anuncios quedan en una declaración de intenciones que no se termina por concretar. Así, el comandante en jefe de la fuerza aérea nigeriana, el mariscal del aire Hasan Abubakar, declaró en enero de 2023 que estaba prevista la llegada de los seis helicópteros de ataque T129 ATAK para el primer trimestre del año. Aquellos planes estaban acompañados de la llegada de tres drones armados Wing Loong de origen chino, cuatro aviones ligeros para misiones de vigilancia Diamond DA-62 y dos bimotores Beechcraft 360 King Air. Según informó Jon Lake en el portal especializado key.aero en noviembre de 2023 en realidad no fue hasta mayo de 2023 que el primer grupo de militares nigerianos se desplazó hasta Ankara para comenzar su formación para operar el aparato. El ministro de defensa nigeriano Mohammed Badaru Abubakar y el mariscal del aire Hasan Abubakar visitaron Turquía en octubre de 2023 y pudieron visitar entonces al primer aparato que lucía el numeral NAF 500. lucía el numeral NAF 500. La visita sirvió al ministro nigeriano para un encuentro con el ministro de defensa turco Yaşar Güler y para visitar diferentes empresas de defensa como ASELSAN, ROKETSAN y MKE. La prensa especializada turca destacó que la visita tenía como misión garantizar la pronta entrega de los helicópteros T129 ATAK. Inmediatamente tras la visita oficial nigeriana a Turquía, el 1 de noviembre de 2023, fueron trasladados los dos primeros helicópteros T129 ATAK desde Turquía a Nigeria mediante los aviones de transporte estratégico A400M, habituales en las entregas de material militar turco. Finalmente, el 6 de febrero de 2024 fueron presentados oficialmente en la base aérea de Makurdi los dos primeros helicópteros T129 ATAK de la fuerza aérea de Nigeria. En la ceremonia estuvo presente el vicepresidente de Nigeria y se presentó oficialmente también un avión bimotor Beechcraft Air King 360ER. Hasta la fecha, la fuerza aérea de Nigeria ha operado helicópteros de ataque Mil Mi-24 y Mil Mi-35, un diseño de origen soviético y evolucionado por la industria rusa tras el fin de la Guerra Fría. El último contrato por un total de 12 helicópteros Mil Mi- 35 se firmó en 2015 y se hizo público en 2019 durante una cumbre afro-rusa en Sochi.  Para aquel entonces se habían entregado seis aparatos. La prioridad dada por el Kremlin al esfuerzo de guerra en Ucrania y la imposibilidad de acceder a proveedores occidentales por la aplicación de sanciones se ha convertido en un enorme obstáculo para la industria rusa a la hora de atender a sus clientes de exportación.  Así que es comprensible que Nigeria haya buscado nuevos proveedores de helicópteros militares. Pero aparte de Turquía, Nigeria ha buscado nuevos aparatos en Estados Unidos. El ejército de Nigeria firmó el 28 de septiembre la compra a la empresa MD Helicopters de 12 helicópteros ligeros MD530F Cayuse Warrior Plus. El comunicado de prensa informó que la entrega de los aparatos comenzaría el último trimestre de 2023. El anuncio del contrato por una docena de helicópteros fabricados en Estados Unidos se une a las noticias de que Nigeria también estaba interesada en el helicóptero de ataque Bell AH-1Z Viper producido en ese mismo país. En abril de 2022 fue publicada la autorización del Departamento de Estado a la exportación de 12 aparatos junto con equipos asociados, como 28 motores y 2.000 cohetes APKWS.  Que exista la autorización a la exportación no quiere decir que la venta se lleve a cabo. Pero la confirmación de que el acuerdo seguía en marcha llegó en diciembre de 2023 con la publicación de la modificación de un contrato por 32 ordenadores de misión para operar helicópteros AH-1Z de Nigeria. La compra de tres modelos de helicópteros de ataque a Estados Unidos y Turquía podría reflejar la rivalidad de la rama de aviación del ejército y la fuerza aérea de Nigeria, cada una comprando aparatos que solapan sus funciones. Se trata de un fenómeno habitual en muchos países. Pero vemos también que los nuevos contratos alejan a Nigeria de Rusia. La llegada de nuevos aparatos supone el abandono de los planes de modernización de los Mi-24. La aparición de un aparato retirado del servicio y colocado como monumento es el primer indicio de que los modelos más veteranos Mi-24V y Mi-24P están siendo retirados del servicio, mientras que se mantendrían los más avanzados Mi-35. En este contexto, el ministro de asuntos exteriores de Nigeria, Yusuf Tuggar, visitó Moscú esta semana y fue recibido el miércoles 6 de marzo por Serguéi Lavrov. Este último expresó la voluntad rusa de apoyar a los países del Sáhara y Sahel para que aumenten sus

La industria de defensa turca en África Occidental: el caso de Nigeria

La industria de defensa turca en el Sahel se encuentra en pleno auge. Sus productos probados en combate y precio asequible han conseguido suplir un nicho de mercado abandonado por los tradicionales proveedores franceses y rusos, compitiendo así casi exclusivamente con China. [Véase al respecto anteriormente en OSINT Sahel: «Los conglomerados chinos de industria civil y militar desembarcan en África«]. El país donde más ventas se están cosechando es Nigeria, donde han conseguido cerrar una serie de contratos para armar especialmente a sus fuerzas aéreas y su armada. La política exterior turca en los últimos años ha seguido unas tendencias singulares. En su cercanía se ha caracterizado por el uso de herramientas del poder duras, tales como el empleo de sus fuerzas armadas en Siria, el apoyo militar a Azerbaiyán y Libia, o el uso de estrategias híbridas contra Grecia, como lo es abrir el flujo de migrantes o la prospección de gas en aguas territoriales. En su lejanía, ha empleado herramientas más suaves, en concreto en el Sahel y Somalia, escenario donde su papel, aunque leve comparado con otras potencias presentes en la región, se está incrementando. Esta acción exterior se caracteriza por el empleo de múltiples elementos de poder blando, como programas de educación, inversión en infraestructuras, influencia religiosa, expansión de empresas turcas y, sobre todo, se ha visto un incremento de las ventas de la industria de defensa y la cooperación con las fuerzas armadas de la región. Sin embargo, si hay un país en el que esta industria de defensa está cosechando grandes éxitos es Nigeria. Estas dos naciones mantienen una relación muy estrecha desde su propia fundación en 1960 y tiene a Turquía como su mayor exportador de armamento. Nigeria afronta una serie de amenazas a su seguridad, tanto en su territorio continental, donde lleva a cabo una guerra contrainsurgente ante los grupos yihadistas como Boko Haram, como en su entorno fluvial y litoral, donde lleva a cabo operaciones contra los rebeldes del delta del Níger y los piratas del Golfo de Guinea. Además, debe mantener el control y presencia en las aguas territoriales y salvaguardar sus instalaciones energéticas y tráfico marino. Secundariamente, se encuentra la disuasión clásica contra agresiones por parte de otros Estados, siendo especialmente necesaria en un entorno como el Sahel.  Estas amenazas son las que han dado forma al plan estratégico 2021-2030, en donde se estipula la sustitución de la vetusta flota compuesta por pequeñas lanchas y patrulleras por buques de mayor tonelaje, con la visión puesta a convertirse en una flota de “aguas azules” a largo plazo. En cuanto al aire, Nigeria es el país más poderoso de la región. Pero su fuerza aérea se está viendo gratamente potenciada en los últimos años debido, entre otras cosas, a que se está usando como una fuerza de reacción rápida para repeler los ataques que se suceden en áreas donde el gobierno no mantiene un control efectivo sobre el territorio. Estas amenazas se ven acompañadas a un incremento en el gasto en defensa en los últimos años. Esta oportunidad no ha sido desaprovechada por las mayores empresas de defensa turcas. Se pueden ordenar por lo tanto las siguientes adquisiciones hechas por parte de las fuerzas armadas de Nigeria a distintas empresas de Turquía: El ejército adquirió en 2013 204 vehículos blindados  4×4 Otokar Cobra. No obstante, no se ha vuelto a pedir ningún vehículo blindado de origen turco más, debido a que han tratado de impulsar la industria nacional, especialmente en el sector de los MRAPs. La fuerza aérea sí que ha sido un cliente preferente de Turquía. La mayor adquisición han sido 6 helicópteros de ataque TAI T-129 por un valor de 45 millones de dólares, de los que ha llegado ya el primer lote. Este modelo se cree que puede ser utilizado para sustituir a los antiguos Mi-24 y Mi-35, de los que algunos se han ido perdiendo en canibalizaciones para mantener a otros, y al menos dos que se han estrellado en operaciones de combate. Uno en 2019 mientras hacía frente a Boko Haram y otro cuando luchaba contra “rebeldes económicos” en el delta del Níger el día 1 de diciembre de este mismo año. Según Military News Nigeria, a lo largo de este año se han adquirido 6 drones armados Bayraktar TB2 junto con 2 estaciones de control terrestres, reportándose que ya se han usado en combate. Mientras que, según Shepard Media, el contrato es en realidad de 24 unidades. También Nigeria ha adquirido procedentes de Turquía drones con capacidad de aterrizaje y despegue vertical (VTOL) del modelo BAHA a la empresa AVELSAN y cuadracópteros del modelo TOGAN a la empresa STM. Otra adquisición ha sido un número no determinado de pods de designación de blancos Aselpod, de la empresa Aselsan, que se han visto ya empleados en los 3 JF-17B de los que dispone Nigeria. Estos pods añaden una gran capacidad de observación y adquisición de blancos a los aviones portadores. Visita del CEO de ASELSAN a Nigeria. Foto vía Jake21 (X). La marina nigeriana por su parte ha hecho una serie de contratos con el astillero turco Dearsan. El primero de estos fue la adquisición de dos patrulleros oceánicos tipo OPV 76, que originalmente se ofertaban con un cañón de 76mm Super Rapid de Leonardo y 2 sistemas de misiles antiaéreos SIMBAD RC de MBDA. Sin embargo, finalmente la armada nigeriana pidió unos sistemas de menor porte debido a la incapacidad de financiación. Han acabado siendo armados con torretas de 40, 30 y 12,7mm de Aselsan. El primero de ellos fue botado el día 26 de octubre en los astilleros de Tuzla. También se procuró la puesta a punto y actualización del buque insignia nigeriano NNS Aradu (F89), fragata de la clase MEKO 360 de 3.500 toneladas de desplazamiento. Este contrato de puesta a punto ha venido tras un intento fallido en 2020 de reacondicionarla para poder navegar. Se desconoce el grado de la actualización, aunque es de esperar que se barajen dos opciones: · Una opción básica en

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