Influencia de defensa turca en Mali a la sombra de la presencia militar rusa.

En un momento de cambios en la estructura de defensa en Malí, protagonizada por el traspaso de las operaciones de seguridad rusas de Wagner a Africa Corps, su incesante avituallamiento en forma de interminables convoyes cargados de carros de combate y vehículos blindados y el aumento exponencial de sus operaciones en contra de los grupos rebeldes y yihadistas que asolan al país, cabe preguntarse sobre el papel a priori menguante de terceros Estados en la esfera de seguridad maliense. Lo cierto es que el presidente de la junta militar, Assimi Goïta, asume desde que llegó al poder una política por la que ha tratado de ampliar el número de socios comerciales y bilaterales con el fin de evitar un exceso de influencia de cada uno de estos. El sector de la seguridad y de la industria de defensa no sería una excepción. Le Président de la Transition, SE le Col @GoitaAssimi , Chef de l’État, a accordé une audience, ce mercredi 18 octobre, à quatre membres de la société BAYKAR. Cette délégation était accompagnée par le min de la Défense et des Anciens combattants du Mali, le Col Sadio CAMARA. pic.twitter.com/RMj7uLSyAZ — Presidence Mali (@PresidenceMali) October 18, 2023 Además, según el medio francés Jeune Afrique existe cierta pugna de poder entre Assimi Goïta y el ministro de defensa Sadio Camara, debido a desavenencias propiciadas desde el Golpe de Estado y un excesivo poder por parte del presidente sobre el resto de los líderes del motín. Ambos tienen sus propios círculos y redes de contactos. Los dos bandos se han estado midiendo mutuamente y se han posicionado con el fin de acaparar la máxima cuota de poder. Es por ello que Sadio tenía grandes conexiones con Moscú y fue uno de los mayores impulsores para la llegada a finales de 2021 de Wagner a este país subsahariano. Por su parte, Assimi Goïta se acercó paulatinamente a Turquía para contrarrestar la influencia de su ministro y de Rusia. Este acercamiento a Turquía se llevó a cabo al amparo de la cobertura jurídica de los acuerdos de defensa y de industria de defensa firmados entre ambos países en 2015 y fue incrementando con las sucesivas visitas de Estado y representantes de empresas de defensa. 🇹🇷🤝🇲🇱 Aujourd’hui, lors d’un échange téléphonique, le Président Erdogan a réaffirmé son soutien indéfectible au Mali dans sa lutte contre le terrorisme. pic.twitter.com/dU87GWfJII — Général d’Armée Assimi GOITA (@GoitaAssimi) July 31, 2024 El producto de exportación estrella de la industria de defensa turca es el Bayraktar TB2, como ya cubrimos en OSINT Sahel, Malí ha recibido unos 17 sistemas MALE, llegando los primeros en diciembre de 2022 entrando en servicio a finales de 2023. Desde su recepción, han sido empleados ampliamente en la lucha contra de los rebeldes del Azawad y los distintos grupos yihadistas, tanto como vector de ataque como plataforma de reconocimiento y obtención de inteligencia (ISR). En noviembre de 2024 Malí recibió al menos dos drones tipo HALE del modelo Bayraktar Akıncı. En su presentación se observó el numeral de uno de ellos, TZ-99D; además, se expuso parte de su armamento potencial. Fueron inmediatamente puestos en servicio, explotando su elevado alcance de combate operando en el norte del país, cerca de la frontera con Argelia. 🇲🇱|#Mali: Turkish-made attack drones have conducted a wave of strikes over the past few days, reportedly striking targets with links to #JNIM near Segou and Macina, as well as north of Tenekou, and the #FLA in the country’s very north near El Guettara. pic.twitter.com/VDR1wbntWq — Charlie Werb (@WerbCharlie) March 16, 2025 Sin embargo, el destino de ambos puede haberse visto truncado precozmente. Según Wamaps, el 10 de enero de 2025 se estrelló uno de ellos en el aeródromo de Sévaré, en el centro del país, aunque no se ha observado ninguna prueba gráfica ni confirmación oficial sobre este hecho. El 1 de abril de 2025 las fuerzas armadas argelinas derribaron el segundo y último por haber penetrado dos kilómetros en espacio aéreo argelino, por lo que es de esperar que las operaciones contraterroristas en el norte vuelvan a ser escasas. Este hecho incitó a una crisis diplomática de una gran entidad entre ambos países, hasta el punto de que se requirió la discreta mediación del viceministro de exteriores de Turquía, Burhanettin Duran. Sin embargo, la crisis no se ha llegado a resolver a día de hoy. The Algerian army destroyed a #Mali|an UCAV (Baykar #Bayraktar Akıncı) after it allegedly penetrated 2 kilometers inside #Algeria around Tinzaouatene, probably looking for #Azawad rebels. The wreck, including MAM missiles, is in the rebel’s hands. https://t.co/PxZCEiIxxI pic.twitter.com/VfSYoTacJG — Perma (@Permafr95699535) April 2, 2025 Aparentemente la operación de estos drones corre a cargo de las FAMa; sin embargo, diversas fuentes afirman que la instrucción de los pilotos y mantenimiento es ejercida por la PMC SADAT, mientras que el sostenimiento logístico se realiza mediante la Fuerza Aérea Turca. Ya hemos hablado en OSINT Sahel de esta empresa privada turca, especialmente conocida por su discreción. El canal de Telegram ruso «África Árabe» publicó una entrevista realizada por el canal de televisión Al-Hadath el 15 de junio de 2024 con un portavoz del grupo rebelde Azawad llamado Mohamed Mauloud Ramadan. En el vídeo, este líder comentó el discreto papel de la PMC SADAT Consultancy en Malí. Afirmó que los contratistas turcos participan en las operaciones de combate contra Azawad del lado de las FAMa y del entonces presente Grupo Wagner. Sus efectivos se encontrarían agrupados principalmente en Bamako y varias otras zonas, encargándose principalmente en la gestión y el mantenimiento de los vehículos aéreos no tripulados usados por FAMA y Wagner en su lucha contra los rebeldes y yihadistas de todo el país, aunque sin participar en las hostilidades. Sin embargo, SADAT no es la única firma de seguridad turca presente en Malí. El 10 de noviembre de 2024 Canik Academy subió a su canal de YouTube un vídeo en el que se observa a operativos de la empresa otorgar instrucción a la guardia
Protegiendo los intereses turcos: el papel de SADAT en el Sahel. Parte 1, Níger.

Turquía lleva años tratando de introducirse en África Occidental. Su desembarco en la región se ha llevado a cabo mediante el empleo de diversos instrumentos del poder como lo puede ser el acercamiento diplomático, la lucha cognitiva mediante la búsqueda de un relato en el que se trata de vender un pasado y religión comunes, una industria de defensa fuerte y además en los últimos años se ha buscado un acercamiento mediante la defensa y seguridad. La dimensión militar y de seguridad es un aspecto central y creciente de las relaciones de Turquía con los Estados africanos. Esta cooperación militar tiene lugar a múltiples niveles y abarca una serie de actividades, como la diplomacia de defensa, la promoción de la industria de defensa turca, la formación del personal del sector de la seguridad, la cooperación en materia antiterrorista y las operaciones militares. Dentro de este ámbito, Turquía emplea una serie de mecanismos paralelos a la actuación estatal para incrementar su presencia en la zona, destacando el empleo de empresas militares privadas (PMC) y empresas de seguridad privadas (PSC) que apoyan la labor de las empresas privadas mineras. SADAT es el medio más importante con el que cuenta Turquía de este tipo, si bien no es la única. Esta organización se presenta como la primera Empresa Militar Privada de Turquía, especializada en servicios de consultoría, entrenamiento militar y servicios logísticos. Sin embargo, se tiene constancia de que su actividad económica va más allá de lo publicado. Es conocido que SADAT actúa en la mayoría de los países con los que Turquía ha suscrito un acuerdo de defensa o de inteligencia, por lo que resulta indispensable hacer un pequeño repaso de la realidad de estos acuerdos en Turquía. Acuerdo de defensa y explotación minera entre Níger y Turquía.El 21 de mayo de 2024, el General Esat Mahmut Yılmaz, jefe de la dirección general de servicios legales del Ministerio de Defensa, reveló en el contexto de una investigación a puerta cerrada que Turquía había conseguido realizar los movimientos legales necesarios para poder firmar tres tipos de acuerdos en uno solo que anteriormente debían ser redactados, negociados y aprobados por separado. Estos serían los acuerdos militares, de industria de defensa y de inteligencia. Con este movimiento lo que se ha conseguido es que los ministerios y órganos correspondientes se pongan de acuerdo en la redacción de un texto primario, que sería el presentado públicamente y aprobado por la Gran Asamblea Nacional de Turquía. Después permitiría que cada responsable firme acuerdos secundarios sin la necesidad de que vuelva a pasar por la cámara. Se puede entender entonces la razón por la que sea tan común ver al ministro de Exteriores, al ministro de Defensa, al director de la inteligencia turca (MIT), además de algún representante de la industria de defensa, que acuden junto con el ministro correspondiente al campo del que se firme el determinado acuerdo. Como el caso que veremos más adelante. En la imagen se puede ver a Adnan Tanrıverdi (círculo rojo) sentado junto a Hakan Fidan (círculo verde), por aquel entonces director de la Organización Nacional de Inteligencia (MIT). Y es que realmente la empresa tiene grandes conexiones con el servicio de inteligencia. Tal y como explica Fran Matías[1], cuando SADAT recibe una oferta que cumple con sus intereses y criterios, comunica la oferta al Ministerio de Asuntos Exteriores de Turquía para su revisión y evaluación. Además, proporciona dicha información sobre la solicitud a la Organización Nacional de Inteligencia de Turquía (MIT) y al Ministerio de Defensa, solicitando sus opiniones y puntos de vista sobre la oferta. Este procedimiento reconocido por SADAT sería menos burocrático, ya que SADAT no deja de estar de manera informal en la estructura estatal turca. El 17 de julio de 2024, una comitiva turca visitó Niamey, destacando entre sus participantes el ministro de Exteriores Haka Fidan, el ministro de Defensa Yasar Guler, el ministro de Energía Alparslan Bayraktar y el Director de la Organización Nacional de Inteligencia (MIT) Ibrahim Kalin. Firmaron un acuerdo de cooperación relativo a la minería, energía, defensa e inteligencia al mismo tiempo que Níger revocaba la licencia de explotación de uranio a la compañía francesa Orano. Este acuerdo respaldaría los argumentos otorgados por el general Esat Mahmut Yılmaz, faltando únicamente un representante de la industria de defensa turca. No tardaría en llegar, pues el 10 de octubre se publicaría la intención de Niamey de comprar al menos 5 vehículos aéreos no tripulados Karayel-SU de la empresa Lentatek. Orano fue obligada a abandonar la mina de Imouaren en el norte de Níger, que contiene un estimado de 200.000 toneladas de uranio debido a una falta de actividad por parte de la empresa, siendo preciso añadir que esta se encontraba infraexplotada desde 2011 debido a problemas de seguridad. La compañía también abandonó la mina de Arkokan en 2021 y el 24 de octubre de 2024 se informó que Orano cesaría las actividades en la mina de Arlit debido a las dificultades logísticas que presenta el cierre de la frontera con Benín. Desde julio hasta octubre se sucedieron diversos informes y rumores en los que se daba a entender que Turquía, Rusia, Azerbaiyán e incluso Irán se encontraban luchando por el control de las minas. Sin embargo, el 22 de octubre Anadolu Agenci reportó la celebración de otra reunión, liderada por el ministro de Energía y Recursos Naturales Alparslan Bayraktar y su homólogo nigerino en la que se firmó un memorándum de entendimiento sobre la explotación de minerales. Asimismo, el 13 de noviembre se anunció que las autoridades nigerias invitaron a Rusia a explorar el mercado de la explotación minera en Níger. El objetivo de Turquía en este punto parece haber sido llegar a un acuerdo de defensa con el que garantizar la seguridad de la explotación de Uranio mediante el empleo de empresas militares privadas tales como SADAT, con el que progresar en el desarrollo nuclear turco, haciendo mención especial a la central nuclear de Akkuyu. Mercenarios sirios llevados por SADAT. En relación
Influencia turca en Burkina Faso: más allá de los drones

Turquía lleva años desarrollando una estrategia en África que de forma paciente pero decidida la está consolidando como una de las potencias con más presencia de la región, aprovechando el vacío dejado por Francia, mientras compite de manera discreta con China y Rusia. Ankara ha sabido entender el papel que puede jugar, lejos de los grandes proyectos de infraestructuras, fomentando el interés mutuo con las naciones africanas para consolidar sus propios intereses y objetivos. Turquía se presenta en África como un aliado fiable, sin segundas intenciones y trata de apelar al pasado y la religión común. Uno de estos países donde la presencia e influencia turca es cada vez más intensa es Burkina Faso, pieza clave de la política africana de Ankara. La cooperación entre Burkina Faso y Turquía se remonta a principios de agosto de 2006 cuando ambos países firmaron Acuerdo General de Cooperación. La relación entre ambos países fue afianzándose, y la primera sesión de la Comisión Mixta se celebró en Ankara del 15 al 17 de febrero de 2010. Estos lazos no se han visto afectados por el ascenso al poder de Ibrahim Traoré. De hecho, las relaciones parecen haber mejorado, y todo apunta a que la afinidad del jefe de Estado burkinés con Erdoğan va más allá del puro interés comercial. Burkina Faso y Turquía mantienen excelentes relaciones en los ámbitos militar, económico, comercial, sanitario, académico y religioso, cultural, turístico, y agrícola y minero. En cuanto a las relaciones diplomáticas, se puede destacar que el 17 de enero se reunieron el ministro de exteriores turco con su homólogo burkinés en Ankara para preparar la posterior Comisión Económica Mixta Turquía-Burkina Faso. En esta reunión se acordó fomentar la cooperación en todas las áreas, incluyendo sanidad, energía, comercio y educación, así como la seguridad y la defensa. A lo largo de los años, Turquía ha desarrollado en el país múltiples proyectos humanitarios, destacando el papel de la Agencia Turca para la Cooperación y el Desarrollo (TIKA), la Media Luna Turca y otras ONGs. Estos proyectos suelen incluir reparto de alimentos, construcción de pozos, ejecución de proyectos sanitarios y gestión de centros médicos y hospitales. También se puede destacar el papel de la educación. Turquía desarrolla un extenso programa por todo África con el objetivo de proporcionar oportunidades de formación a los africanos en todos los niveles educativos. Este tipo de estrategias buscan promover la educación de la joven élite de un país de interés para que en el medio y largo plazo, estos estudiantes ocupen los centros del poder y tengan afinidad hacia la nación que les educó. Por esta razón, son muy comunes los programas de intercambio entre estudiantes de Turquía y los países africanos, en los que se promueve la además la enseñanza del turco. Tradicionalmente, el esfuerzo principal educativo en África lo llevaban a cabo las escuelas afiliadas al movimiento turco dirigido por Fethullah Gülen, también llamado movimiento Hizmet. Tras convertirse en un personaje influyente en Turquía, Gülen fue acusado de ser uno de los cabecillas del golpe de Estado de 2016. Tras la depuración del gobierno y de las fuerzas armadas turcas, se catalogó a este movimiento como una organización terrorista. Y pasó a ser denominada por las fuentes oficiales turcas como organización terrorista («Fethullahçı Terör Örgütü» o FETO). Así que se procedió a asignar la dirección de las escuelas que operaban en África a la Fundación Maarif. La religión juega un papel significativo en la política exterior de Turquía en África, sirviendo como un elemento legitimador y una herramienta de poder suave. La Presidencia de Asuntos Religiosos de la República de Turquía (Diyanet) se ha involucrado en la política exterior, organizando reuniones con líderes religiosos africanos para fomentar la educación islámica y la infraestructura religiosa en las comunidades africanas. En el caso de Burkina Faso la estrategia se enfoca en cofinanciar y participar en los proyectos ya mencionados del TIKA. Las escuelas turcas como las gestionadas por la fundación Maarif también ejercen una labor religiosa importante, al enseñar el Islam desde el punto de vista de la escuela hanafí, la que es considerada como la más flexible y la principal de Turquía. En cuanto al sector comercial hay dos ámbitos que destacan: la minería y la industria de defensa. El 25 de abril de 2023 Burkina Faso vendió mediante un proceso directo la mina de manganeso de Tambao y la mina de oro de Inata a la compañía Afro Türk por un valor de 30 mil millones FCFA, algo menos de 47 millones de euros. También destaca en las cláusulas del acuerdo la adjudicación de obras para la construcción de cuarteles destinados a las Fuerzas de Defensa y Seguridad burkinesas en las proximidades de las minas. Esta construcción podría ser adjudicada a la empresa Balkar Insaat, propiedad del CEO de Afro Türk, consorcio que ya tiene contratos con el ministerio de Defensa de Burkina Faso, tal y como se anuncia en su página web. Esta adjudicación de bases militares puede que tengan el objetivo de evitar repetir sucesos como el ataque de 2019 contra la mina de oro de Youga, operada por otra empresa turca, Avesoro Holdings, que llevaba explotando sus recursos desde 2017. El ataque a la mina de Youga no fue perpetrado por grupos yihadistas, sino por trabajadores descontentos que tras sufrir cada vez más despidos y ver cómo eran sustituidos por trabajadores turcos subcontratados por el Grupo Orkun, se alzaron en armas contra los trabajadores turcos y las fuerzas de seguridad que custodiaban las minas. Otra empresa turca que tiene presencia en el país es Toya Gold, que mantiene el control de las minas de Dioga y Dioga Sur. Su CEO es Zafer Topaloğlu, miembro de una familia adinerada con grandes conexiones con el entorno de Erdoğan. En cuanto a la industria de defensa turca, no tiene tantos acuerdos con Burkina Faso como con otros países de la región y en particular, Nigeria. Ya repasamos en OSINT Sahel los medios turcos con los que Burkina Faso lucha al