Estados Unidos profundiza su presencia en África Occidental con la vista puesta en el Sahel

La política estadounidense para África entró en una fase de transición con la llegada de Donald Trump el 20 de enero de 2025 a la Casa Blanca. El continente africano parecía haber quedado fuera de la agenda hasta que finalmente quedaron trazadas las líneas maestras tras una cumbre de jefes de Estado Mayor africanos (ACHOD) organizada por el mando regional AFRICOM: prioridad a la lucha contra la violencia yihadista y acercamiento pragmático a las juntas militares. Véase sobre ese tema anteriormente en OSINT Sahel: “Estados Unidos bajo el gobierno Trump reajusta su estrategia para África” (7 de junio de 2025). La reconfiguración de alianzas de los tres países (Mali, Níger y Burkina Faso) que forman la Alianza de Estados del Sahel supuso no sólo la entrada de Rusia y la salida de Francia de la región, sino también el fin de la presencia de Estados Unidos en Níger. Allí Estados Unidos había establecido su centro de operaciones para el Sahel, con la presencia de aparatos operados por empresas privadas y drones. Un asunto que tratamos en OSINT Sahel: “Níger, base de operaciones áreas de contratistas estadounidenses en el Sahel” (18 de abril de 2023) La nueva estrategia del gobierno de Donald Trump para África ha llevado a ataques contra objetivos de grupos yihadistas en Nigeria y Somalia. En el caso de Nigeria se trató de un ataque con misiles de crucero Tomahawk llevado a cabo el día 25 de diciembre de 2025. Además, se ha detectado la operación en el interior de Nigeria de un avión de captación de inteligencia de la empresa contratista estadounidense Tenax Aerospace con base en Ghana. Las operaciones militares de Estados Unidos en la región de África Occidental fueron acompañados por vuelos de aparatos militares de transporte de pasajeros y carga. De todo ello hicimos un repaso en “Estados Unidos pone la mira en países del Golfo de Guinea” (29 de enero de 2026). La estrategia de Estados Unidos para África, aparte de darle prioridad a la lucha antiterrorista, se ha visto influida por el énfasis del gobierno Trump en favorecer los intereses económicos del país en sus relaciones exteriores. El día 24 de febrero de 2026 el gobierno de Estados Unidos celebró una cumbre ministerial en el Departamento de Estado sobre “Minerales Críticos” a la que asistieron representantes de 54 países y la Comisión Europea. Aquel día se firmaron memorandos de entendimiento entre Estados Unidos y once países, incluyendo uno con Guinea-Conakry. Además se firmó también un acuerdo de compra de activos en la República Democrática del Congo entre las empresa multinacional Glencore (con sede en Suiza) y el consorcio estadounidense Orion Critical Mineral Consortium, creado específicamente para invertir en “minerales críticos estratégicos”. Los esfuerzos de Estados Unidos de garantizarse el suministro de materias primas estratégicas forma parte de las iniciativas proteccionistas y aislacionistas del actual gobierno, que emplea el lema “America First”. Precisamente ese lema aparece en la nueva estrategia del gobierno Trump para África, que fue presentada el día 19 de marzo de 2026 en Washington D.C. por Nick Checker, funcionario senior de la Oficina de Asuntos Africanos. Bajo el lema “America First in Africa”, el gobierno de Estados Unidos bajo Donald Trump pretende establecer “relaciones mutuamente beneficiosas” que no se basen en la “ayuda, dependencia y la difusión de ideologías divisivas”, aceptando las diferencias en “cultura, historia y gobernanza”. Esto significa en la práctica un enfoque pragmático al a hora de abordar el trato con las juntas militares que han proliferado por el continente. Las prioridades que estable la estrategia “America First in Africa” incluye darle prioridad a la diplomacia comercial, liderar más misiones diplomáticas comerciales y llevar más empresas estadounidenses a África entre otras medidas. Y señala como ejemplo el Acuerdo de Asociación Estratégica en materia de minerales críticos con la República Democrática del Congo. La prioridad dada a los minerales críticos significa que en el futuro veremos esfuerzos especiales de Estados Unidos para estrechar aún más los lazos con el gobierno de Guinea-Conakry dentro de su estrategia de ser un actor relevante en África Occidental. Una de las conclusiones del análisis de las operaciones de Estados Unidos en África que vimos en “Estados Unidos pone la mira en países del Golfo de Guinea” (29 de enero de 2026) era que había quedado una zona ciega en África Occidental tras la retirada de la base de Agadez (Níger) y que sin duda Estados Unidos vería conveniente contar una base de drones en la región. Las especulaciones sobre la existencia de una base secreta en Ghana ha dado paso a la noticia publicada por la agencia Reuters el día 21 de marzo sobre la existencia de drones MQ-9 Reaper estadounidenses en la localidad nigeriana de Bauchi, donde estarían estacionados 200 militares estadounidenses y en donde funcionaría una célula de fusión de inteligencia binacional. La noticia de Reuters cita al general de división Samaila Uba, director de Información de Defensa de Nigeria, que informó de que los drones estadounidenses están ayudando a “identificar, seguir y responder a las amenazas terroristas” pero manteniéndose en un “estricto rol de no combatiente”. Estados Unidos habría desplegado fuerzas en Nigeria por iniciativa del país anfitrión. El medio francés Africa Intelligence enumeraba entre los problemas de Nigeria en materia de seguridad la falta de cooperación militar con países vecinos como Níger y Chad contra las amenazas comunes. De ahí que Nigeria haya buscado apoyos en países occidentales como Estados Unidos y Francia. Con este último firmó recientemente un acuerdo de cooperación militar. En el siguiente mapa elaborado por Chirs Dayton podemos ver sobre un mapa de África el radio de operación de los drones MQ-9 Reaper comparando la anterior ubicación de Agadez (Níger) con Bauchi (Nigeria). La comunidad OSINT ha identificado Bauchi como destino de un avión civil modelo De Havilland Canada Dash 8-200 y matrícula estadounidense N492BA. Se trata de un aparato operado por la empresa Berry Aviation que llegó a África procedente de Texas en octubre de 2024 y operó desde entonces en
Estados Unidos pone la mira en países del Golfo de Guinea

El pasado día 20 de enero se cumplió el primer aniversario de la toma de posesión del presidente Donald Trump. Tras un comienzo de mandato en el que África no parecía tener hueco en la agenda del gobierno estadounidense, hemos visto cómo se ha reorganizado la estrategia de la Casa Blanca en torno a dos pilares: la lucha contra los grupos armados salafista-yihadistas y los acuerdos comerciales con los recursos naturales de fondo. Véase al respecto previamente en OSINT Sahel: “Estados Unidos bajo el gobierno Trump reajusta su estrategia para África” (7 de junio de 2025). El Golfo de Guinea ha sido una de las áreas de interés para el gobierno estadounidense, tal como demuestran los últimos acontecimientos en la región. Ataque con misiles de crucero en Nigeria. El día 25 de diciembre de 2025 las fuerzas armadas de Estados Unidos lanzaron un ataque con 16 misiles de crucero Tomahawk contra objetivos del Estado Islámico en el noreste del país. El presidente Donald Trump se refirió a los objetivos alcanzados como “basura terrorista” y mencionó como una de las razones para el ataque estadounidense la persecución de la comunidad cristiana en Nigeria. El ministro de Información de Nigeria, Mohammed Idris, informó de que el ataque tuvo lugar en coordinación con las autoridades del país. Y que los dos objetivos alcanzados eran enclaves del Estado Islámico en el bosque de Bauni (Estado de Sokoto). En esa región opera un grupo conocido como Lakurawa (los “reclutas”). Los objetivos fueron identificados mediante drones RQ-9 Reaper y alcanzados con misiles Tomahawk disparados desde un buque de guerra estadounidense en el Golfo de Guinea. Es altamente probable de que se tratara del destructor USS «Paul Ignatius» (numeral DDG-117), que navegaba en el Océano Atlántico frente a la costa de Marruecos el día 5 de diciembre de 2025. .@POTUS “Tonight, at my direction as Commander in Chief, the United States launched a powerful and deadly strike against ISIS Terrorist Scum in Northwest Nigeria, who have been targeting and viciously killing, primarily, innocent Christians, at levels not seen for many years, and… pic.twitter.com/ct7rUW128t — Department of War 🇺🇸 (@DeptofWar) December 26, 2025 Según recoge el diario The Washington Post, cuatro de los misiles Tomahawk no alcanzaron sus objetivos e impactaron mucho más al sur del área, sin que se conozcan las causas. El diario estadounidense cuestiona la efectividad del ataque. Por su parte, el medio francés Jeune Afrique, también en la misma línea, cuestiona la efectividad de un ataque dirigido a un grupo menor y alejado del área que más concentra la violencia yihadista en el país: la región del lago Chad al noreste del país. It looks like locals in ganaru area of magama lga area Niger state have discovered another unexploded America’s 🇺🇸 tomahawk missile warhead… Those thinking of making scrap metal out of it, this is a 600P high explosives warhead, pic.twitter.com/SHzwj4dk6n — m. u (@secmxx) January 5, 2026 Aeronaves de EE.UU. en África Occidental. La intervención de un dron MQ-9 Reaper en el ataque estadounidense en el noroeste de Nigeria sería prueba de que Estados Unidos cuenta con una nueva base en África Occidental tras el fin de su presencia militar en Níger, país que servía de nodo principal para la región. Véase al respecto anteriormente en OSINT Sahel: “Níger, base de operaciones aéreas de contratistas estadounidenses en el Sahel” (18 de abril de 2023). El medio francés Mondafrique señaló en julio de 2024 la localidad costamarfileña de Odienné, al noroeste del país, como futuro emplazamiento de una base estadounidense desde la que poder vigilar el Sahel con drones. La información fue desmentida por un portavoz del mando regional estadounidense para África (AFRICOM), que negó que las fuerzas armadas del país estuvieran construyendo una base en Costa del Marfil. Pero la visita del general jefe de AFRICOM a Costa de Marfil y las noticias sobre contactos bilaterales abrían la posibilidad de algún acuerdo para despliegues puntuales. Existen diversas pruebas de la presencia de aviones de captación de inteligencia estadounidenses en África Occidental. La actividad del aparato civil Gulfstream con matrícula N529RL y operado por la empresa Tenax Aerospace fue registrado por @afriMEOSINT el día 29 de noviembre de 2025, que previamente había detectado el comienzo de su intensa actividad en la región el día 26. Una foto del aparato permite apreciar que está dotado de algún tipo de sensor instalado detrás del tren de aterrizaje delantero. Este aparato voló desde Manassas (Estados Unidos) a Accra (Ghana) el día 15 de noviembre de 2025 en vuelo directo. Desde Accra (Ghana) ha realizado diversas misiones siguiendo patrones de vuelo circulares en el noreste de Nigeria. Su misiones en Nigeria han sido registradas por la comunidad OSINT, que han identificado sus vuelos sobre la reserva de caza de Kwiambana, las cercanías del Lago Chad, el Parque Nacional Kainji, el bosque de Bagega y el bosque de Sambisa. Además se ha constatado misiones en el suroeste del país. Estas misiones de una aeronave estadounidense sobre territorio de Nigeria han sido acompañadas de varias actividades diplomáticas y militares de Estados Unidos. Un avión militar de transporte VIP modelo C-37B (numeral 09-0525) voló desde la base aérea de Andrews, cerca de Washington D.C., a Abuja (Nigeria) el día 4 de enero de 2025 para hacer una parada en Accra (Ghana) en el camino de vuelta. Gulfstream C-37BCamp Springs (ADW) – #Nigeria Call: SAM547 | 09-0525 | AE4A81 Tightening some nuts 🔧🛠️#AvGeek #ADSB #planespotting #5Dec pic.twitter.com/GjiSfKpJNn — Falcon (@FlconEYES) December 6, 2025 El 5 de enero de 2026 aterrizó en Abuja (Nigeria) un avión de transporte militar estadounidense C-130J. El aparato, con matrícula 08-3176, hizo escala en Abiyán (Costa de Marfil) y Dakar (Senegal) en el camino de vuelta a Europa según consta en los registros de FlightRadar24.com Very interesting, a US Air Force C30J (reg. 08-3176) cargo aircraft seemingly landed this morning in Abuja, Nigeria from Dakar, Senegal, US cargo aircraft have usually been stationed in Ivory Coast or Ghana. https://t.co/eA9GhInwNw pic.twitter.com/ojyOCUxcm1 — Brant (@BrantPhilip_) January 5,
Estados Unidos bajo el gobierno Trump reajusta su estrategia para África

La entrada del nuevo gobierno de Donald Trump en la Casa Blanca generó numerosas incógnitas sobre la estrategia estadounidense para África, después de que se abriera una nueva etapa aislacionista del país, donde la atención del país se centraría en el Indo-Pacífico. Recientes medidas y eventos nos permiten ir conociendo por fin la visión del nuevo gobierno para África. Las noticias sobre un repliegue de fuerzas estadounidenses de Europa, Oriente Medio y África, junto a las directrices de drásticas medidas de recorte de gasto, llevó a que se difundiera la noticia de que se estudiaba la posible disolución del mando regional estadounidense para África (AFRICOM). El plan previsto sería que las responsabilidades sobre África fueran asumidas desde el mando regional para Europa (EUCOM), volviendo así a la situación anterior a la creación de AFRICOM en 2007. De momento, el secretario del Departamento de Defensa estadounidense ha anunciado el nombramiento del futuro comandante en jefe de AFRICOM, el teniente general Dagvin Anderson. Se trata de un piloto militar que ha desarrollado su carrera profesional en unidades de operaciones especiales y ha tenido responsabilidades relacionadas con África. El nombramiento de un nuevo jefe podría ser una pista de que la organización tiene cabida en los planes estratégicos del nuevo gobierno, pero no es por ello descartable que el nombramiento se hiciera porque el actual comandante en jefe pasará al retiro. De cualquier manera, incluso una organización en disolución requiere de liderazgo. Más pistas sobre la visión del actual gobierno para África pudieron ser estudiadas recientemente en la cumbre de jefes de Estado Mayor de fuerzas armadas africanas, evento conocido por sus siglas en inglés como ACHOD, que tuvo lugar en Nairobi entre los días 28 y 29 de mayo de 2025. Se trata de un evento anual que organiza AFRICOM y que desde el año 2024 cuenta con la colaboración de un país africano como anfitrión y coorganizador. En 2024 fue Bostwana. En la edición de este año, que ha reunido a 37 países, ha sido Kenia. Los temas principales de esta edición han sido la estabilidad regional, lucha contraterrorista, seguridad marítima y cooperación cívico-militar, lo que refleja que la principal amenaza a la seguridad en África sigue proviniendo de actores no estatales violentos (VNSA en inglés). A diferencia de lo sucedido en el pasado, la existencia de juntas militares al frente de países como los tres miembros de de la Alianza de Estados del Sahel (Mali, Níger y Burkina Faso) no fue obstáculo para que fueran invitados. Tenemos el antecedente de las declaraciones de J. Peter Pham, del que se apunta que podría ser el próximo Subsecretario de Estado para África, que en el pasado criticó la negativa del gobierno de Joe Biden a colaborar en materia de lucha contra el yihadismo en el Sahel con las tres juntas militares. No obstante, a pesar de la mano tendida por AFRICOM, el nuevo gobierno de los Estados Unidos sigue manteniendo la restricción en materia de ayuda militar a esos países. A pesar de todo, la invitación fue aceptada por Mali y Níger, pero no por Burkina Faso. También es significativo que aparte del terrorismo, la convocatoria del evento planteara la “creciente influencia de actores malignos” como una de las grandes amenazas que sufre África. El general jefe de AFRICOM en su discurso de clausura hizo repetidas menciones a China, lo que refleja la continuidad con la preocupación del anterior gobierno por el papel de China en África. Sin embargo, al contrario del pasado, el general jefe de AFRICOM no hizo mención alguna en su discurso de clausura a Rusia, país que apareció en su momento en los análisis como origen de una doble amenaza en África por el papel de mercenarios como el Grupo Wagner y las operaciones de influencia en el continente. Por último, dentro de las líneas marcadas por el mando regional AFRICOM bajo el nuevo gobierno estadounidense, se busca establecer una estrategia de acción sobre el Sahel acercándose a los países afectados por la violencia yihadista en su presión hacia el Golfo de Guinea. Estados Unidos estaría buscando establecer bases en la zona, con acercamientos ya realizados a Costa de Marfil y Benin al respecto. Estas disposiciones planteadas desde AFRICOM el pasado mes de mayo de buscar nuevas vías de colaboración con países de África Occidental entraron en conflicto el jueves 5 de junio de 2025 con las nuevas restricciones de la Casa Blanca a la entrada en el país de ciudadanos de una serie de países que incluyen países africanos. Los países africanos que sufren una restricción total son Chad, República de Congo (Congo-Brazaville), Guinea Ecuatorial, Eritrea, Libia, Somalia y Sudán. Los países africanos que sufren restricciones parciales son Burundi, Sierra Leona y Togo. Las razones justificadas incluyen cuestiones de seguridad, la negativa de estos países de aceptar de vuelta los inmigrantes en situación irregular expulsados de Estados Unidos y una alta proporción de personas que entraron en el país legalmente pero se quedaron más allá de la fecha de caducidad de la visa. África parece estar llamada a jugar un papel en las políticas de «mano dura» del gobierno Trump con la inmigración. El jueves 6 de junio la publicación de un documento judicial permitió conocer que Estados Unidos mantiene en la base militar de Camp Lemonnier (Yibuti) a un grupo de ocho inmigrantes expulsados del país. Se trata de ciudadanos de Birmania, Cuba, Laos, México, Sudán del Sur y Vietnam. Según el documento, se les mantiene en una “sala de conferencias” de un complejo prefabricado de la Armada de los Estados Unidos y en donde los oficiales de ICE “no tienen la capacidad de mantener vigilancia, custodia y cuidado de los extranjeros por periodos prolongados de tiempo”. Por su parte, los 13 agentes de ICE desplazados para custodiar a los emigrantes expulsados deben compartir un alojamiento con tan solo seis camas, rotando en sucesivas guardias de doce horas. Unos y otros se han visto afectados por las malas condiciones del alojamiento. El caso se se hizo
Ruptura de acuerdos en Níger y un nueva conexión iraní

La junta castrense al mando del Gobierno nigerino anunció el pasado 16 de marzo, a través del portavoz del Consejo Nacional para la Salvaguarda de la Patria (CNSP), el coronel Amadou Abdramane, que daba por finalizados los acuerdos que permitían la presencia de tropas y empleados civiles del departamento de Defensa estadounidense en el país africano. El comunicado televisado dejó ver que una visita inesperada de representantes de Washington a territorio nigerino, fue la gota que colmó el vaso. Pero el trasfondo de la postura de la junta militar se basa en diversificar sus alianzas con potencias ‘alternativas’, entendiéndose la referencia explícita a Rusia. Níger estaría siguiendo los mismos pasos que las juntas de Mali y Burkina Faso. En la ruptura se destacó la injerencia de Washington en la independencia soberana nigerina para elegir sus aliados. En coronel criticó, la postura ‘altiva’ en la reciente vista de la subsecretaria de Estado para Asuntos Africanos, Molly Phee, la subsecretaria de Defensa para Asuntos de Seguridad Internacional, Celeste Wallander, y el comandante del mando regional para África de Estados Unidos (AFRICOM), general Michael Langley. A principios de año, en OSINT Sahel tratábamos los acercamientos que Níger tenía con Rusia y veíamos las reuniones diplomáticas donde Estados Unidos y la junta militar se habían declarado socios. Interés mutuo demostrado con el mantenimiento de las bases de drones y aceptando donaciones militares. En tan sólo unos meses vemos como la situación ha dado un giro de 180 grados y esperamos la salida de los soldados estadounidenses del país. Sin duda un buen ejemplo de la velocidad de cambio que está viviendo el Sahel desde que las juntas de Malí, Níger y Burkina Faso tomaron el poder. Unos 1.000 ciudadanos estadounidenses entre militares, personal civil y contratistas de empresas privadas relacionadas con la seguridad, tendrían que abandonar el país inmediatamente según el coronel Amadou. El general Langley en una entrevista reciente ha manifestado que el éxito de las campañas de desinformación rusa han propiciado la ruptura. El jefe del mando regional para África (AFRICOM) dijo el jueves 21 de marzo al Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes que «la Federación Rusa tenía su manual de jugadas. Tenían su juego aéreo a través de su desinformación». El Centro de Participación Global del Departamento de Estado de EE.UU, o GEC tiene un presupuesto de 61 millones de dólares en comparación con los más de 1.500 millones que Rusia gasta cada año en la guerra de la información. En referencia a esto, Langley dijo que «había que atacar de frente a la desinformación». La postura estadounidense con su socio nigerino tendría dos líneas rojas claras, una sería su acercamiento a Rusia en temas de seguridad y por otra, el posible acuerdo en el que Níger proveería de uranio a Irán. Así lo ha defendido la Casa Blanca en sus reuniones. Los temores expresados por el Pentágono en términos de la injerencia rusa no sólo a través del grupo Wagner, sino con los programas de desinformación como acabamos de mencionar. The Wall Street Journal, va un paso más, con la publicación en marzo de un reportaje donde dice haber descubierto avanzadas conversaciones entre Irán y Níger, con un acuerdo preliminar firmado para el uso de Irán de los depósitos de uranio del país. A partir de este informe, los medios internacionales van añadiendo ‘fuentes anónimas’ conforme se va concatenando el eco del reportaje, referencias imposibles de cotejar. Desde OSINT Sahel hemos seguido los viajes de representantes del CNSP a Moscú y a Irán. Lo que sí da pistas de la preparación del terreno para unas relaciones más estrechas. Deriva que agrada al líder militar de Burkina Faso, Ibraheem Tarore, pudimos ver la celebración del encuentro la semana pasada entre el encuentro entre Irán y Níger, en una de sus publicaciones. En octubre de 2023, el ministro de Exteriores de Irán, Hosein Amirabdolahian, expresó a su homólogo nigerino, Bakary Yaou Sangare, el deseo de estrechar la cooperación en un encuentro en Teherán. Amirabdolahian manifestó que Irán tiene las capacidades en materia de energía para responder a las necesidades de Níger. Las visitas se han repetido y de nuevo en enero de este año, el presidente Irání, Ebrahim Raisi, elogió en Teheran ante Ali Lamine Zeine, primer ministro nigerino, el “futuro brillante” del “camino de independencia” del país de África occidental. Respecto a la presencia rusa en Níger, conocemos toda la tendencia que la Federación está siguiendo en África Occidental. Se han repetido las visitas institucionales a Moscú, también en enero de este año. Si bien Rusia y Níger han accedido a desarrollar lazos militares, el investigador Iván López Miralles, señala que lo interesante de esta reunión fue la participación de los viceministros de Defensa rusos, Yunus-Bek Yevkurov y Alexander Fomin. Yevkurov es quien “tomó el mando de las operaciones de Rusia en África y gestiona “Africa Corps”. Ayer mismo el General Abdouramane Tiani habló por teléfono con el presidente Vladimir Putin. Según Miralles, el paso lógico sería la entrada en el país de instructores rusos, pero por el momento no hay imágenes que lo confirmen. Ante esta situación se plantean distintas salidas, una ruptura dura siguiendo el repliegue francés de la región o de la MINUSMA en Mali. Que el tira y afloja de las negociaciones continúe fuera de cámara, no sería de extrañar que mientras se acepta material o ayudas con una mano, con la otra se quisiera mostrar una postura férrea alineada con la alianza de las juntas, Irán y Rusia, no olvidemos que cada país en el Sahel aunque comparten economías de pobreza extrema tienen sus propias particularidades en términos de seguridad. Lo que plantea un escenario más improbable sería una vuelta a la ‘normalidad’, eso requeriría por parte de Washington, muestras de pasos atrás en los acuerdos con Teherán y Moscú. Sin duda el difícil juego de la geopolítica se navegará por esas aguas, cuanto poco turbulentas.
Bancroft Global Development: ¿una contraofensiva estadounidense en el corazón de África?

En los últimos meses hemos visto manifestaciones en República Centroafricana protestando contra la presencia de Bancroft Global Development, una peculiar organización no gubernamental estadounidense cuya naturaleza la acerca más a una empresa militar privada y que se financia fundamentalmente de proyectos del Departamento de Estado estadounidense. La presencia de la organización en ese país africano es llamativa, ya que se trata de uno de los países donde primero se asentó el Grupo Wagner en África y donde más intereses rusos hay vinculados a la explotación de los recursos naturales del país. La aparición de Bancroft en el corazón de África significaría que Estados Unidos está dispuesta a aprovechar la reorganización de la presencia rusa en África para recuperar espacios de influencia. En 1999, Michael Stock, heredero de una familia de banqueros, creó una organización sin ánimo de lucro llamada Landmine Clearance International. El objetivo de la organización era limpiar de minas, artefactos explosivos y municiones sin explotar zonas habitadas de países que habían sufrido un conflicto armado, un problema que afecta a numerosos países incluso décadas después del fin de los conflictos armados. Varios años después, en 2008, la organización cambió su nombre a Bancroft Global Development. Este cambio significó también que sus objetivos se ampliaron. Más allá de la limpieza de terrenos, la organización ahora buscaba impulsar el desarrollo de países en conflicto. Un objetivo tan general se buscaba a través de, entre otras estrategias, el asesoramiento y formación de actores locales del sector de la seguridad y que contribuyeran a la estabilización del país. Tras estas palabras se escondía que, en la práctica, Bancroft Global Development entró en el campo de la formación de fuerzas militares operando de una forma no muy diferente a una Empresa Militar Privada. La discreta presencia estadounidense en Somalia. El caso más famoso y documentado de las actividades de Bancroft Global Development es Somalia. Allí, la organización se encargó de formar a las fuerzas de la Misión de la Unión Africana en Somalia (AMISOM). En 2011, mientras el Gobierno Federal de Transición somalí luchaba por el control de la capital del país contra las fuerzas yihadistas de Al Shabab, Bancroft mantenía en la zona un equipo de 40 empleados. En un reportaje de The New York Times publicado en agosto de 2011 se les describe como una mezcla de exmilitares franceses, escandinavos y sudafricanos dedicados a actuar de “mentores” para los militares de Uganda y Burundi de la fuerza AMISOM. El reportaje elevaba a siete millones de dólares el dinero pagado por ambos países a Bancroft por sus servicios. Dinero que luego les fue reembolsado por el Departamento de Estado en una operación a tres bandas. Otra de las actividades de Bancroft en Somalia fue la formación de la brigada de operaciones especiales Danab (“Relámpago”). El entrenamiento de la unidad había arrancado en octubre de 2013. Para su creación se reclutó a militares somalíes de distintos clanes, lo que pretendía ser una experiencia piloto para el renacido Ejército Nacional Somalí, tratando de superar así el sectarismo que había llevado al país al caos. La creación de la brigada Danab pretendía permitir al gobierno somalí recuperar la iniciativa, lanzando acciones ofensivas contra Al Shabab. Por aquel entonces, Somalia era un foco de interés de Estados Unidos, con operaciones contra líderes yihadistas mediante el empleo de drones armados. Mientras tanto, apoyaba la “creación de capacidades” locales, formando a las fuerzas armadas, al servicio de inteligencia somalí y a las unidades especiales de ambas. La actividad de Bancroft en Somalia permitía a Estados Unidos mantener una presencia lo más discreta posible en el país. El reportaje del New York Times de agosto de 2011 citaba las palabras de Johnnie Carson, máximo responsable entonces dentro del Departamento de Estado para África: “No queremos una huella o botas sobre el terreno estadounidenses”. El cambio en la Casa Blanca, tras las elecciones presidenciales de 2016, no supuso un cambio para las actividades de Bancroft en Somalia. En 2018 la prensa local de Somalia mencionaba su presencia, junto a elementos de la brigada Danab, en la región de Galmudug, al norte del país, donde empleados de la empresa estaban formando a una fuerza de policía local. La presencia de un avión con colores civiles Dornier 328 con numeral 73091 en (realidad un avión militar C-146A Wolfhound del Mando de Operaciones Especiales de la fuerza aérea estadounidense) permitiría saber que Bancroft trabaja de cerca con las fuerzas armadas estadounidenses. Military Times daba cuenta en mayo de 2019 que Bancroft había recibido 490.000 dólares por sus servicios en Somalia en los anteriores doce meses y que aquel mismo mes había firmado un nuevo contrato por 730.000 dólares. Siendo una organización sin ánimo de lucro, no es una anomalía que la empresa firme contratos con el Departamento de Estado, ya que dicha figura lo único que impide es repartir beneficios. Aunque los contratos de Bancroft con el Departamento de Estado para formar a las fuerzas de AMISOM y a la brigada Danab por un total de 33 millones de dólares fueron sometidos en 2021 a una auditoría en la que se encontraron pagos considerados excesivos a modo de incentivos por valor de 3,78 millones de dólares, tal como recogió el New York Times, haciendo referencia a un documento PDF que ya no está disponible. La estrategia de Bancroft en Somalia era mejorar la situación en el país y aprovechar las oportunidades de negocio que la estabilidad creara. Para ello en 2011 creó la empresa Bancroft Global Investments. Una nueva etapa: República Centroafricana. Aparte de Somalia, Bancroft afirma contar con presencia en países africanos como Kenia, Libia y Uganda. Pero poco sabe de la actividad de la organización en esos países. Sin embargo, su aparición en República Centroafricana ha generado un revuelo informativo, ya que evidentemente su presencia allí responde a la voluntad estadounidense de disputar a Rusia el área de influencia lograda por el Kremlin en el corazón de África. Un portavoz de Bancroft declaró a la agencia de prensa francesa AFP
Los nuevos helicópteros de Nigeria y los delicados equilibrios geopolíticos

Las fuerzas armadas de Nigeria han firmado diferentes contratos de compra de helicópteros de ataque en los últimos años a nuevos proveedores. El resultado final será que Nigeria contará con varios modelos de helicópteros de ataque procedentes de Estados Unidos, Rusia y Turquía. Y aunque podemos deducir de los últimos contratos un alejamiento de Rusia, la reciente visita del ministro de asuntos exteriores de Nigeria a Moscú muestra que el país africano busca un equilibrio en sus relaciones exteriores. En octubre de 2021 el presidente turco Recep Tayyip Erdoğan visitó Nigeria. En aquella ocasión se firmó un acuerdo de cooperación en materia de industria de armamento. El acuerdo incluyó la venta a Nigeria de seis helicópteros de ataque T129 ATAK, un desarrollo turco del helicóptero italiano Agusta A129 Mangusta. El contrato fue anunciado durante la celebración de la feria aeronáutica británica de Farnborough en julio de 2022. Hasta la fecha Turquía había logrado exportar ese modelo de helicóptero únicamente a Filipinas y el bloqueo estadounidense a la exportación de los motores del consorcio LHTEC había frustrado un contrato con Pakistán. Distintas fuentes hablan de que el contrato inicial de seis aparatos podría ser acompañado de más opciones en el futuro. Las compras de aeronaves militares están siempre en Nigeria envueltas en confusión porque de su anuncio a la entrada en servicio de los aparatos suceden toda clase de contratiempos presupuestarios. En otras ocasiones, los anuncios quedan en una declaración de intenciones que no se termina por concretar. Así, el comandante en jefe de la fuerza aérea nigeriana, el mariscal del aire Hasan Abubakar, declaró en enero de 2023 que estaba prevista la llegada de los seis helicópteros de ataque T129 ATAK para el primer trimestre del año. Aquellos planes estaban acompañados de la llegada de tres drones armados Wing Loong de origen chino, cuatro aviones ligeros para misiones de vigilancia Diamond DA-62 y dos bimotores Beechcraft 360 King Air. Según informó Jon Lake en el portal especializado key.aero en noviembre de 2023 en realidad no fue hasta mayo de 2023 que el primer grupo de militares nigerianos se desplazó hasta Ankara para comenzar su formación para operar el aparato. El ministro de defensa nigeriano Mohammed Badaru Abubakar y el mariscal del aire Hasan Abubakar visitaron Turquía en octubre de 2023 y pudieron visitar entonces al primer aparato que lucía el numeral NAF 500. lucía el numeral NAF 500. La visita sirvió al ministro nigeriano para un encuentro con el ministro de defensa turco Yaşar Güler y para visitar diferentes empresas de defensa como ASELSAN, ROKETSAN y MKE. La prensa especializada turca destacó que la visita tenía como misión garantizar la pronta entrega de los helicópteros T129 ATAK. Inmediatamente tras la visita oficial nigeriana a Turquía, el 1 de noviembre de 2023, fueron trasladados los dos primeros helicópteros T129 ATAK desde Turquía a Nigeria mediante los aviones de transporte estratégico A400M, habituales en las entregas de material militar turco. Finalmente, el 6 de febrero de 2024 fueron presentados oficialmente en la base aérea de Makurdi los dos primeros helicópteros T129 ATAK de la fuerza aérea de Nigeria. En la ceremonia estuvo presente el vicepresidente de Nigeria y se presentó oficialmente también un avión bimotor Beechcraft Air King 360ER. Hasta la fecha, la fuerza aérea de Nigeria ha operado helicópteros de ataque Mil Mi-24 y Mil Mi-35, un diseño de origen soviético y evolucionado por la industria rusa tras el fin de la Guerra Fría. El último contrato por un total de 12 helicópteros Mil Mi- 35 se firmó en 2015 y se hizo público en 2019 durante una cumbre afro-rusa en Sochi. Para aquel entonces se habían entregado seis aparatos. La prioridad dada por el Kremlin al esfuerzo de guerra en Ucrania y la imposibilidad de acceder a proveedores occidentales por la aplicación de sanciones se ha convertido en un enorme obstáculo para la industria rusa a la hora de atender a sus clientes de exportación. Así que es comprensible que Nigeria haya buscado nuevos proveedores de helicópteros militares. Pero aparte de Turquía, Nigeria ha buscado nuevos aparatos en Estados Unidos. El ejército de Nigeria firmó el 28 de septiembre la compra a la empresa MD Helicopters de 12 helicópteros ligeros MD530F Cayuse Warrior Plus. El comunicado de prensa informó que la entrega de los aparatos comenzaría el último trimestre de 2023. El anuncio del contrato por una docena de helicópteros fabricados en Estados Unidos se une a las noticias de que Nigeria también estaba interesada en el helicóptero de ataque Bell AH-1Z Viper producido en ese mismo país. En abril de 2022 fue publicada la autorización del Departamento de Estado a la exportación de 12 aparatos junto con equipos asociados, como 28 motores y 2.000 cohetes APKWS. Que exista la autorización a la exportación no quiere decir que la venta se lleve a cabo. Pero la confirmación de que el acuerdo seguía en marcha llegó en diciembre de 2023 con la publicación de la modificación de un contrato por 32 ordenadores de misión para operar helicópteros AH-1Z de Nigeria. La compra de tres modelos de helicópteros de ataque a Estados Unidos y Turquía podría reflejar la rivalidad de la rama de aviación del ejército y la fuerza aérea de Nigeria, cada una comprando aparatos que solapan sus funciones. Se trata de un fenómeno habitual en muchos países. Pero vemos también que los nuevos contratos alejan a Nigeria de Rusia. La llegada de nuevos aparatos supone el abandono de los planes de modernización de los Mi-24. La aparición de un aparato retirado del servicio y colocado como monumento es el primer indicio de que los modelos más veteranos Mi-24V y Mi-24P están siendo retirados del servicio, mientras que se mantendrían los más avanzados Mi-35. En este contexto, el ministro de asuntos exteriores de Nigeria, Yusuf Tuggar, visitó Moscú esta semana y fue recibido el miércoles 6 de marzo por Serguéi Lavrov. Este último expresó la voluntad rusa de apoyar a los países del Sáhara y Sahel para que aumenten sus
Acercamiento Níger-Rusia y el papel de Estados Unidos

Tras el golpe de Estado, la junta militar o Consejo Nacional para la Salvación de la Patria de Níger, nuevo órgano de gobierno del país, declaró que no cedería ante las amenazas o injerencias extranjeras en la política interna del país. Desde entonces hemos asistido a la expulsión de Francia del país, acuerdos bilaterales con Rusia y peticiones para reanudar las relaciones de Estados Unidos, pero con condiciones. País que mantiene una base de drones en el país. También hemos asistido iniciativas de la CEDAO para aliviar las sanciones económicas. Tras consolidarse en Malí, Rusia ha estrechado su colaboración con Níger a través de una estructura armada dependiente de Defensa, el Africa Corps, destinada a reemplazar al grupo Wagner y que también se extiende a Burkina Faso. No solo es Rusia la que quiere asentare en el Sahel sino que la Nueva Junta militar ha pedido ayuda al grupo de mercenarios rusos de Wagner. Aun no hay una lista asentada de acuerdos comerciales y energéticos entre ambos países. Pero como bien se estableció en San Petersburgo en el Africa Summit, en Níger parece seguirse la misma hoja de ruta que prosigue a la colaboración militar. Y como en Burkina Faso. también hay interés por ambas partes en la colaboración energética, en particular en la energía nuclear. Níger es un productor importante de uranio. Si este sector cae en la esfera rusa dificultara el acceso de Occidente a este mercado, tal y como esta pasando con las dificultades con los gaseoductos rusos que han afectado al consumo europeo. Las minas alrededor de la ciudad de Arlit, representan un 25% de todas las exportaciones de la Unión Europea. Níger es el séptimo productor del mundo. Estados Unidos tiene 1.100 soldados en Níger y una base de drones en la ciudad de Agadez. Véase anteriormente en OSINT Sahel: «Níger, base de operaciones áreas de contratistas estadounidenses en el Sahel» (abril 2023) .Construida en 2016 y gestionada por el Pentágono, se edificó para 650 soldados. Es el símbolo del compromiso estadounidense en la lucha contra el terrorismo yihadista desde donde parten todas las misiones en el Sahel. La Agencia Central de Inteligencia (CIA) tiene también una base en Dirkou, al nordeste. Es uno de los mayores proyectos de la Fuerza Aérea de Estados Unidos y parte del mando regional estadounidense para África (AFRICOM). Recordemos que antes del golpe Níger mantenía unas relaciones fluidas de seguridad y ejemplo de ello son las donaciones de material que se realizaban. Estados Unidos se involucró desde el primer momento tras el golpe de estado porque reconocía el peligro de una guerra regional y el aumento de la influencia rusa. Antony Blinken, secretario de Estado, advirtió de las intenciones de Wagner de rentabilizar el golpe de Estado a su favor. La vicesecretaria de Estado en funciones Victoria Nuland no logró una solución negociada para revertir el golpe tras reunirse con la junta militar. Estas intenciones de reconducir la situación eran naturales, teniendo en cuenta la presencia de su base, la salvaguarda de sus operaciones y una posición clara para contener a Rusia, no solo en Ucrania sino también en África. Estados Unidos planea reanudar las relaciones con Níger si se restaura la democracia. La diplomacia estadounidense demuestra la dirección de sus intenciones en la región con la reciente presentación de credenciales de su embajadora en Niamey y otra visita a Burkina Faso. Negociaciones que se han centrado en la condición de una transición democrática. Si por el momento no sabemos el resultado de este acercamiento, claramente indica una inclinación a limar posibles animosidades. La población ha realizado alguna protesta pidiendo la salida de la base y estas negociaciones bien podrían estar comprando tiempo para una base que ya bien podría ya estar buscando otro país desde el que operar.
Níger, base de operaciones áreas de contratistas estadounidenses en el Sahel.

Níger se ha convertido en el aliado imprescindible de la lucha occidental contra el yihadismo en el Sahel. Hasta ahora, el país ha logrado verse menos afectado que sus vecinos. La cooperación internacional ha sido imprescindible. El país sirve de base para el despliegue militar de Estados Unidos en la región. Pero además, la presencia estadounidense incluye la discreta actividad de aeronaves de empresas privadas que operan en toda la región. En 2019 alcanzó la plena capacidad operativa la base de drones construida por Estados Unidos en Agadez. La instalación, conocida como Base 201, costó 110 millones de dólares. A pesar de la presencia estadounidense, que sólo cubre un 20% de la superficie de la base, se trata de una base de propiedad nigerina. Hasta la entrada en servicio de la Base 201, la fuerza aérea de Estados Unidos había volado drones desde Niamey, la capital del país. Pero la posición central de Agadez dentro de Níger, un país de 1,26 millones de kilómetros cuadrados, permitió prolongar las operaciones de los drones hasta la cuenca del Lago Chad y más allá hasta Camerún. La salida de las tropas francesas de Mali y la presencia de militares y mercenarios rusos en la región ha revalorizado el papel de Níger en la lucha contra el yihadismo a ojos de Occidente. El secretario Blinken, el jefe de la diplomacia estadounidense, visitó Niamey en marzo de 2023. Allí anunció un paquete de asistencia de 150 millones de dólares para los países del Sahel y calificó a Níger como “un modelo de resiliencia, un modelo de democracia, un modelo de cooperación”. Mientras la violencia de los grupos yihadistas consume Mali y Burkina Faso, las cifras de ataques y víctimas mortales en Níger reflejan que allí el problema ha sido contenido mejor. Según John Campbell, antiguo embajador estadounidense en Nigeria y ahora analista del Council for Foreign Relations, hay varias razones para el éxito de Níger. Allí la cooperación estadounidense no se ha centrado únicamente en reforzar las capacidades militares, sino también las institucionales. Pero lo que es más importante, según Campbell, las autoridades nigerinas, aún a pesar de todos los problemas estructurales del país, han mostrado voluntad por llevar a cabo mejoras y reformas. Gracias a las fuentes abiertas podemos saber que aparte de la presencia militar y diplomática estadounidense, Níger se ha convertido en la base de operaciones para la región de una flota de aeronaves propiedad de empresas privadas. Esas aeronaves realizan tanto operaciones de captación de inteligencia en lo que se denomina misiones ISR (Intelligence, Surveillance, Reconnaissance) como al movimiento de personal. Para esto último cuentan incluso con helicópteros y aviones preparados para aterrizar en pistas cortas y no preparadas. Sin lugar a duda, la aeronave privada estadounidense más interesante que opera desde Níger es el avión Gulfstream IV N338M y propiedad de la empresa Tenax Aerospace. Se trata de una empresa privada con sede en Ridgeland (Mississippi) que se presenta a mí misma como especializada en “soluciones de aviación para misiones especiales”. “Misiones especiales” es cómo se denomina en la industria privada los vuelos de reconocimiento y vigilancia para clientes estatales. Los patrones de vuelo nos permiten saber que se dedica a vuelos de reconocimiento. El Gulfstream IV matrícula N338M fue fotografiado a su paso por el aeropuerto de Gando (Gran Canaria) en agosto de 2019. Pero una foto tomada en Ghana en agosto de 2021 nos permite apreciar con claridad la existencia de una trampilla ventral para las cámaras. El Beechcaft Super King Air 300 matrícula N549AR de la empresa Academy Resources parece dedicado a vuelos de personal por toda África Occidental, con distintos desplazamientos registrados a Chad, Burkina Faso, Nigeria, Camerún y Guinea Ecuatorial desde Níger. La empresa Berry Corporation es propietaria de al menos tres De Havilland Canada DHC-6 Twin Otter con base en Niamey. Se trata de los aparatos con N92FE (número de construcción 242), N418AV (nº de construcción 521) y matrícula N675BA (nº de construcción 675). El DH-6 Twin Otter es un aparato bimotor diseñado para operar en condiciones austeras y emplear pistas cortas y no preparadas. Es el aparato ideal para aterrizar y despegar en las pistas de tierra africanas en condiciones visuales y sin ayudas a la navegación. De hecho, es un aparato empleado por las fuerzas de operaciones especiales de varios países de todo el mundo. Berry Aviation también es propietaria de un avión bimotor De Havilland Canada Dash 8 serie 201 matrícula N428MS. Se trata de un aparato con capacidad para llevar un máximo de entre 37 y 39 pasajeros que vuela normalmente rutas comerciales para aerolíneas regionales. Por último, es de destacar la presencia en Níger de dos helicópteros Eurocopter EC 225 LP Super Puma (actualmente Airbus Helicopter H225) propiedad de la empresa Vertical Aviation No 1. Se trata de los aparatos con matrícula N551AC y N576AC. El EC225 LP es un modelo de helicóptero de gran capacidad (hasta 24 pasajeros) y gran autonomía que emplean normalmente servicios de guardacostas y salvamento marítimo, además de la industria de apoyo a plataformas petrolíferas. Las características del H225 le permiten cubrir las grandes distancias de un país tan grande como Níger con un número importante de pasajeros. La presencia de aeronaves de empresas privadas en Níger no necesariamente significa que todas participan en misiones secretas de espías y contratistas armados. El movimiento de diplomáticos, cooperantes y asesores militares en la región, así como las evacuaciones médicas, dependen en muchos casos en el Sahel de empresas privadas. Las grandes distancias y la existencia de insurgencias armadas suponen que el modo más seguro y cómodo de viajar es por aire. Tal es el caso, como ya vimos, de las misiones de reparto de ayuda del Programa Mundial de Alimentos y sus grandes helicópteros Chinook. Pero la falta de información sobre algunas de las empresas y la ofuscación de los códigos de matrículas en la información proporcionada por los transpondedores en vuelo dan idea de que algunos aparatos en algunas ocasiones participan en misiones delicadas