Nuevos vehículos para el ejército senegalés

Senegal ha vivido recientemente una alternancia política gracias a las urnas, en lo que es una excepción democrática en la región. Las dudas sobre el papel de las fuerzas armadas en la nueva era política han ido quedando despejadas. El ejército ha mantenido la neutralidad política, estando más ocupado en la modernización de sus materiales y la expansión de sus capacidades. El día 16 de mayo de 2024 el general Mbaye Cissé, comandante del estado mayor general de los ejércitos (CEMGA), asistió a la presentación de 42 vehículos entregados a las unidades de la Zona Militar nº4 del ejército senegalés en Tambacounda. Los vehículos mostrados en la presentación eran todoterreno KIA KM450, versión surcoreana de un viejo diseño estadounidense. La visita del general Cissé sirvió también para anunciar el lanzamiento de los programas de formación de conductores y mecánicos que se encargarán de los nuevos vehículos KM450 del ejército senegalés. El KIA KM450 se trata de un modelo de todoterreno 4×4 empleado también por otros ejércitos del Sahel, como son los casos de Mali y Níger. La penetración comercial de la marca KIA en la región responde a la existencia de un centro de distribución regional en Mali. La alianza de la empresa local Wad Motors con la empresa surcoreana Grupo Youngsan creó Wad Youngan Industrie, dedicada desde 2013 al montaje de vehículos civiles Hyundai y vehículos militares KIA en la localidad maliense de Banankoro. Las instalaciones malienses no aparecen en la lista de factorías de ninguna de las dos marcas comerciales surcoreanas, así que posiblemente se trate de una factoría donde se ensamblan vehículos que llegan desmontados a Mali en forma de kit de montaje, lo que permite evitar los aranceles de importación de vehículos completos y requiere una planta de montaje poco tecnificada. Nuevamente, el día 29 de mayo de 2024 el general Cissé asistió a la presentación de nuevos vehículos militares para el ejército senegalés. Esta vez se trató de camiones Mercedes Benz Zetros para el Batallón de Tren Logístico (BATRAIN) del ejército senegalés. Las nuevas unidades están destinadas fundamentalmente al transporte por carretera, pero también serán empleada en la formación de nuevos conductores. Foto: DIRPA Senegal Según informó Africa Intelligence, Senegal está negociando la finalización de la entrega de una larga lista de material militar por valor de 77 millones de dólares encargado por el Ministerio de Medio Ambiente a principio de 2022 para equipar a guardas forestales. El contrato incluiría fusiles de asalto, pistolas y munición fabricadas por la empresa china NORINCO, además de 100 vehículos y embarcaciones. Africa Intelligence señala que el 80% del material ya ha sido entregado, yendo a parar parte de él a manos del ejército. Y que la formación de los operadores de drones de la Dirección de Aguas y Bosques ya ha empezado. El contrato fue criticado en su momento porque se consideró incluía material militar con precios inflados. En la información sobre este contrato senegalés, Africa Intelligence señala el papel de dos intermediarios clave. El primero es el ciudadano nigerino Aboubacar Hima, conocido como “Petit Boubé”, al que la publicación también francesa Jeune Afrique menciona como “esencial en el mercado de armas de África Occidental”. El segundo intermediario mencionado es la empresa Lavie Commercial Brokers, con sede en Emiratos Árabes Unidos y dirigida por David Benzaquen, cuyo rastro aparece en contratos por varios países de África.
El sufismo senegalés como medida de protección contra el salafismo del Sahel

El Islam sigue en Senegal un camino particular, distinto al de otras naciones de África Occidental. Esta particularidad viene acompañada por las populares cofradías religiosas de base sufí que proliferan en el país desde épocas previas a su independencia, entre las que se encuentra la cofradía conocida como muridismo. El muridismo fue concebido por el teólogo senegalés Cheick Amadou Bamba en el siglo XIX, durante el apogeo de la colonización francesa, mientras que el carácter nacionalista que acompañó a los discursos de Bamba valió al histórico líder religioso cuatro años de destierro en Mauritania junto con la enemistad de las autoridades coloniales; este carácter vinculante entre el muridismo y la independencia senegalesa colaboró en la construcción del ADN de la nación durante las décadas posteriores. La nación senegalesa y su identidad vienen íntimamente ligadas a estas cofradías (sectas) sufíes, como son los muridíes, pero también los tidianes, los khadres o los niassenes. Algunas de estas cofradías dependen de una mayoría étnica concreta, otras son interétnicas en mayor grado. La notable influencia religiosa ha permitido que, más de 60 años después de la independencia del país africano, aún no pueda apreciarse una clara división entre la religión y el Estado, hasta que destaca un dicho popular que afirma que “el verdadero presidente de Senegal reside en Touba”. Touba es el nombre que recibe la ciudad sagrada fundada por Cheick Amadoy Bamba en 1888, actualmente considerada como la segunda urbe más poblada de Senegal, y todos los años acuden hasta su grandiosa mezquita millones de peregrinos de todo África Occidental. Las leyes que se aplican en el interior de la ciudad difieren de las del resto del país en que la máxima norma es la sharía, y no las leyes inscritas en los códigos legislativos senegaleses, mientras que la máxima autoridad disponible se trata del califa de los muridíes, una figura esencial y cuyo poder traspasa las barreras de lo religioso para abarcar una influencia suscrita a los campos económicos y políticos del panorama nacional. Serigne Mountakha Mbacké, nieto del difunto Cheick Amadou Bamba, es quien sostiene el cargo desde 2018. Es importante comprender la figura del califa de Touba. Un ejemplo reciente podría encontrarse en las protestas ocurridas en Senegal durante el verano de 2023, después de que el líder opositor Ousmane Sonko fuera condenado a dos años de prisión por “corromper a la juventud”. Diversos medios señalaron entonces a Serigne Mountakha Mbacké como la máxima personalidad tras las protestas (el periódico senegalés Bës Bi le Jour directamente publicó en portada la frase: “Touba, el rey del juego”) y el presidente de la República, Macky Sall, acudió en persona a Touba para reunirse con el califa y buscar una salida conjunta a la crisis. Resulta representativo que fuera el presidente senegalés quien se desplazó entonces a Touba, y no a la inversa. La corrupción política nacional, los sueños de independencia frustrados por el neocolonialismo y la repetición de la miseria han provocado que un creciente número de senegaleses inclinen su balanza de esperanzas en favor de las cofradías religiosas. Los cayucos que desembarcan en canarias no ondean banderas con el rostro de Léopold Sédar Senghor o de Abdoulaye Wade, expresidentes senegaleses, sino que muestran orgullosos grabados de Serigne Babacar Sy, líder histórico de la secta Tijaniyyah, o del propio Cheick Amadou Bamba. Autobuses, taxis y negocios también aparecen decorados con pósteres de los líderes religiosos. La imagen se repite igualmente en los murales a pie de calle, etc. Y nadie quiere dejar de escuchar los mensajes que publican los líderes religiosos de Senegal cuando un acontecimiento político (como la condena a Ousmane Sonko) arroja a la calle a miles de ciudadanos en señal de protesta. Son ellos quienes llaman a la calma y apaciguan las tormentas. Y los senegaleses, tarde o temprano, prestan atención a su mensaje. La evidente intromisión religiosa en la arena política senegalesa puede suponer un debilitamiento directo de su calidad democrática, aunque, irónicamente, es una de las razones que explican que Senegal no haya sufrido hasta la fecha guerras civiles ni golpes de Estado que menoscaben esta misma democracia. En otros países (Gambia, Mali, Burkina Faso) también hay quienes han acudido al sufismo y sus cofradías como remedio a la extensión de la violencia y de las crisis políticas, pero las consecuencias concretas de estos países han querido que no hayan cobrado el peso que en Senegal. Entre otras razones, en Mali se halla un fuerte sincretismo religioso enzarzado con los valores radicales del fundamentalismo islámico; en Gambia nunca existió una figura libertadora del calibre de Cheick Amadou Bamba. Una vez se conocen los principios básicos que unen a las sectas sufíes con la política senegalesa, y reconocida su influencia social y de carácter nacionalista, haría falta entender su particular postura ante la violencia con fines religiosos, en un contexto regional donde el salafismo lleva más de una década causando estragos en el Sahel sin que Senegal se encuentre (todavía) afectada por ello. Quizás debería citarse en primer lugar uno de los poemas escritos por Cheick Amadou Bamba durante su destierro en Mauritania: Me habéis deportado con la excusa de que soy un adorador a Dios que lleva a cabo la yihad.Tenéis razón, mi yihad es por amor a Dios.Pero mi yihad es con las armas del conocimiento y la piedad en mi posición de adorador de Dios y servidor del Profeta.[…]Y si los enemigos poseen armas y son temidos,mis armas son las que ya he mencionado.Así es como llevo a cabo mi yihad. El amor a Alá, igual que el uso de la escritura como método de resistencia, son las bases que caracterizan a la yihad acometida por Cheick Amadou Bamba y sus seguidores en contra de la ocupación francesa. Basta una visita a la gran biblioteca de Touba, conocida como Daaray Kamil (la casa del Corán) para encontrar sus estanterías ocupadas por decenas de miles de libros escritos con poemas basados en el libro sagrado y copias del mismo escritas a mano. Todo senegalés
La tecnológica china Huawei consolida su posición ventajosa en Senegal

La Nueva Ruta de la Seda China (Belt and Road Initiative) tiene el crecimiento económico conjunto con sus socios como argumento principal. Las autoridades chinas presentan el comercio exitoso con China como la solución a la pobreza mundial. Sin embargo, la tecnología del control de la información es parte de su modelo de crecimiento. La empresa tecnológica china Huawei hace tiempo que desembarcó en Senegal. La posición dominante digital china en Senegal alcanzó un hito destacado en 2021 cuando Senegal aceptó la financiación de Pekín para la construcción de su centro nacional de datos a cargo de Huawei. Todos los datos gubernamentales fueron trasladados a este centro. Como parte de esta relación privilegiada pudimos ver el pasado mes de julio al embajador de Senegal en la Republica Popular de China, I. Sylla, visitando entre otras localizaciones el campus de Dongguan, donde Hauwei ha construido una ciudad para sus 70.000 empleados. En mayo de 2023 se realizó la Semana Digital donde el ministro de Comunicación, Telecomunicaciones y Economía Digital, Me Moussa Bocar Thiam, firmó un Memorando de Entendimiento con el Grupo Huawei El gigante tecnológico de la comunicación también ha llevado a cabo junto con las autoridades locales soluciones “Smart City” para facilitar tanto la conexión de los senegaleses como las gestiones con la administración. Dentro de este proyecto Huawei instaló cámaras de vídeo en Dakar para reducir los robos. La corporación lanzo en 2019 la HUAWEI TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación), competición mundial en la que Senegal se encontraba como anfitrión entre los 6 países africanos. Destinada a comparar y practicar las habilidades de los estudiantes con el exterior. Esta competición celebró su tercera edición en 2021. Todas las grandes empresas chinas acompañan su expansión territorial aportando relaciones culturales, deportivas y sociales que desarrollan en las comunidades donde desembarcan. En este respecto Huawei también participa apoyando programas como el Senegal DigiTruck, un aula TIC que facilita el acceso a la educación digital en comunidades remotas. En mayo de 2023 Huawei también fue consultada por las autoridades sobre el futuro digital de Senegal a través de la implementación de la estrategia digital 2025. Recordemos que la heredera y directora financiera del imperio Huawei fue puesta en libertad en 2021 al ser detenida por cuestiones de fraude en 2018. Canadá la tenía en arresto domiciliario y Estados Unidos retiró su petición de extradición, aunque sigue teniendo a la multinacional en una lista negra comercial. Los casos de acusaciones de espionaje y control de la información por parte de China se han dado en grúas en los puertos donde había sensores no permitidos. Los institutos Confucio arrastran la controversia sobre su legalidad y la sede central de la Unión Africana construida por china fue espiada durante años.
Senegal contará por primera vez con patrulleras lanzamisiles.

Senegal se encuentra en medio de un proceso de potenciación de sus medios navales y de patrulla marítima. La cuestión de fondo es la explotación de recursos naturales en la Zona Econónica Exclusiva (ZEE). La mayoría de países de la fachada atlántica de África, de Marruecos a Angola, se han convertido en las últimas décadas en productores de hidrocarburos o presentan una importante actividad de exploración y concesión de licencias de explotación. Senegal firmó un contrato por la compra de tres patrulleras lanzamisiles OPV 58S con el astillero francés PIRIOU en noviembre de 2019. Se trata de un patrullero oceánico de 62 metros de eslora dotado de un puente con vistas panorámicas 360º, además dos rampas para botar y recuperar sendas embarcaciones tipo RHIB. El detalle que hacen estos patrulleros únicos en el panorama de África Occidental es que la armada senegalesa contará por primera vez con buques armados con misiles. Una novedad también para PIRIOU, que no los había instalado en ningún de los buques que había construido. Los OPV 58S de la armada senegalesa llevarán cuatro misiles antibuque Marte Mk.2N en dos cunas delante del puente y un montaje SIMBAD-RC con misiles antiaéreos MBDA Mistral 3. Además, contará con un cañón de 76mm y dos montajes de 20mm controlados remotamente de Nexter. Las infografías publicadas lo muestran transportando dos contenedores estándar, lo que le permitirá abastecer guarniciones costeras y conectar las dos costas del país, que recordemos queda partido en dos por la existencia de Gambia. El primer corte de chapa para el cabeza de serie, bautizado “Walo”, tuvo lugar en octubre de 2020. Fue botado el 11 de abril de 2022 en Concarneau, en la Bretaña francesa. A la ceremonia asistió el almirante Oumar Wade, jefe de Estado Mayor de la armada senegalesa. La botadura de la segunda unidad tuvo lugar el 13 de septiembre de 2022. Según los planes previstos, los dos primeros patrulleros serán entregados en 2023 y el tercero y último en 2024. El contrato de Senegal con los astilleros PIRIOU incluye asistencia por varios años que será proporcionada por la filial PIRIOU Ngom Senegal. El salto en capacidades que supondrá contar con patrulleras lanzamisiles no ha sido pasado por el alto en África Occidental. El portal military.africa daba la noticia del contrato de Senegal con PIRIOU con una ilustración donde el buque de desembarco tipo Damen LST-100 constuido por Damen en Emiratos Árabes Unidos para Nigeria aparecía en un punto de mira. Cuesta imaginar un escenario en el que la armada senegalesa empleara sus OPV58S para repelar un desembarco nigeriano. Pero estamos ante un case evidente de «dilema de seguridad». Las medidas tomadas por un país para su defensa son percibidas como una amenaza por un tercero, ya que los esfuerzos de la armada nigeriana en los últimos años se han centrado en la adquisción de capacidades para enfrentar a la amenaza de grupos irregulares, tanto de insurgentes en el Delta del Níger como de piratas en el Golfo de Guinea. Los esfuerzos de Senegal por expandir su capacidad de controlar su ZEE, dotándose de patrulleros oceánicos y aeronaves de patrulla, ha de entenderse por la preocupación de proteger los recursos naturales del país. Las primeras exportaciones de gas natural senegalés estaban previstas para 2023. Lo que le puso en la senda de aspirar a ser un nodo energético en la región compitiendo con otros países de África Occidental como Costa de Marfil y Nigeria. Además, Senegal tenía un marcha un programa de 150 millones de euros para combatir en sus aguas la piratería y la pesca ilegal por el que competían empresas de Francia, España y Emiratos Árabes Unidos.