Tres gobiernos del Golfo de Guinea frente al avance yihadista

La expansión del yihadismo saheliano hacia el golfo de Guinea ha dejado de ser una advertencia de los analistas para convertirse en un problema diario para Ghana, Togo y Benín. Los tres países comparten frontera con Burkina Faso, epicentro de la actividad del Jama’at Nusrat al Islam wal Muslimin (JNIM), la filial de Al Qaeda en el Sahel, y los tres han articulado una respuesta distinta ante la amenaza. Ghana ha apostado por un aparato de seguridad forjado en décadas de conflictos internos en su norte, Togo con los resortes de control de un Estado autoritario y Benín con una operación militar desplegada cuando la amenaza ya estaba asentada. La experiencia de Mali, Burkina Faso y Níger permite evaluar esas respuestas con un criterio claro. Allí, los ejércitos no perdieron terreno por falta de medios, sino por su incapacidad a la hora de adaptarse a un adversario que modifica sin cesar sus tácticas, su armamento y su relación con la población civil. Y adaptarse exige tres cosas: leer correctamente al enemigo, reajustar los instrumentos en función de lo que se lee y sostener ese reajuste en el tiempo. Una respuesta que funciona hoy puede quedar obsoleta en meses. Con esa vara de medir se analizan aquí los tres casos. Ghana, las estructuras que hay que adaptar Exhibición de la brigada de operaciones especiales del ejército (ASOB) de Ghana durante una ceremonia de graduación. Foto: Fuerzas Armadas de Ghana. Ghana es el país que llegó mejor preparado a la amenaza. Su sistema político, con sus deficiencias, resiste la comparación regional: el índice de democracia de The Economist le otorgaba en 2024 una puntuación de 6,24 sobre 10, frente al 2,99 de Togo y el 2,55 de Burkina Faso. Aunque esa estabilidad institucional convive con un norte que lleva décadas generando conflictividad. Las disputas por las jefaturas tradicionales, como la que enfrenta a los kusasi y los mamprusi en la zona de Bawku, acumulan más de 300 víctimas desde 2021, y a ellas se suman la minería ilegal y el contrabando, concentrados en unas regiones septentrionales que abarcan buena parte del territorio nacional. Esa conflictividad crónica ha dotado al Estado de un aparato de seguridad y mediación ya rodado, transferible en buena medida a la lucha antiterrorista. Accra ha reforzado además su dispositivo militar: desde 2020 ha desplegado una red de bases operativas avanzadas a lo largo de la frontera con Burkina, las últimas activadas en febrero de 2026 en Jirapa y Hamile, y en marzo firmó con la Unión Europea una asociación de seguridad y defensa, la primera del bloque con un país africano.  Kaja Kallas, Alta Representante de la UE, con Naana Jane Opoku-Agyemang,  vicepresidente de Ghana. Foto vía europa.eu Pero la vulnerabilidad ghanesa no está en la frontera… sino en las fracturas internas que el JNIM sabe explotar muy bien. La más sensible es la que afecta a los fulani ghaneses. Desde 2019 son objeto de secuestros perpetrados por fulani procedentes de Nigeria, y desde 2021 el fenómeno ha alcanzado niveles que las comunidades califican de insostenibles. Denuncian que el Estado delega en exceso la liberación de rehenes en mediadores de la propia comunidad y que la impunidad es la norma: los secuestradores regresan a la calle en poco tiempo. Yahaya Mohammed, activista fulani del norte, sostiene que secuestrar a un fulani no acarrea las mismas consecuencias penales que secuestrar a cualquier otro ghanés. A ello se suma la estigmatización en los controles policiales, donde los separan del resto de pasajeros para registrarlos como si fueran extranjeros y les hace sentir todavía más estigmatizados por su propio Gobierno. Y ese agravio es precisamente el vector de reclutamiento que busca el JNIM. Un informe del instituto neerlandés Clingendael de 2024 documentaba sus intentos de explotar la discriminación de los fulani ghaneses, y testimonios locales y fuentes europeas confirman que hay jóvenes ghaneses (sobre todo de origen fulani) cruzando a Burkina para unirse a sus filas. Que Ghana no haya sufrido aún un atentado, por tanto, no es prueba de su solidez, dado que el mismo informe responde que se debe a un cálculo del propio grupo terrorista, que se mueve interesado en preservar el norte de Ghana como espacio de abastecimiento y repliegue. Desde el prisma de la adaptación, Ghana tiene la capacidad instalada, pero no ha completado la lectura del adversario, porque JNIM no avanza solo con fusiles. En el Sahel se implanta ofreciendo justicia, arbitraje y protección allí donde el Estado ha fallado. Accra ha reajustado su dispositivo militar, pero no su respuesta al agravio social que alimenta el reclutamiento. Mientras la prevención del descontento fulani no reciba la misma prioridad que la fortificación de la frontera, la adaptación ghanesa seguirá incompleta. Togo, el control como respuesta Blindados rusos GAZ Tigr-M en el desfile del día de la independencia de Togo, el 27 de abril de 2026. Imagen vía Thomas Nachtrab en x.com Togo opera con una lógica distinta. La familia Gnassingbé gobierna el país desde 1967, y un régimen autoritario de esa duración dispone de mecanismos de control social que resultan lesivos para los derechos humanos, pero que en materia de seguridad le ahorran parte del trabajo. Lomé los ha activado de forma sistemática. La región de Savanes, fronteriza con Burkina, permanece bajo estado de urgencia de seguridad desde junio de 2022, prorrogado anualmente y actualmente vigente hasta marzo de 2027. El régimen de excepción habilita controles de identidad, arrestos domiciliarios y prohibición de reuniones. La región está sembrada de puestos de control y cualquier extranjero necesita una autorización escrita del Ministerio de los Ejércitos para desplazarse por ella, con independencia de su visado. El contraste con el norte de Ghana, donde la circulación es libre, ilustra dos filosofías opuestas. El control se extiende también al relato. La autoridad audiovisual togolesa ha prohibido expresamente a los periodistas informar de ataques o bajas para no minar la moral de las tropas. No fue hasta 2023, en su primera entrevista desde que asumió el poder en 2005, cuando

Del vídeo geolocalizado a las causa del conflicto: nace un curso para entender África desde el terreno

Una imagen de satélite muestra dónde están los blindados. Una factura de compra filtrada dice cuántos drones ha recibido un ejército. Un vídeo geolocalizado confirma quién controla un cruce de carreteras en el norte de Mali. Es el trabajo que se hace en OSINT Sahel y es imprescindible. Pero hay preguntas que ningún dato abierto contesta por sí solo: por qué un grupo armado recluta con facilidad en un valle y fracasa en el de al lado, por qué una junta prefiere al Africa Corps aunque el acuerdo salga peor en el campo de batalla, por qué una ofensiva separatista y yihadista conjunta era impensable hace diez años y hoy no sorprende a nadie. Para eso hace falta contexto, y de esa carencia nace África en Contexto, el curso en vídeo de Alfonso Masoliver, periodista y colaborador de OSINT Sahel. Masoliver empezó a viajar a África en 2013 y ejerce como periodista freelance para diversos medios españoles. Ha cubierto sobre el terreno la guerra de Burkina Faso y Mali (que le llevó a pasar ocho días en una cárcel militar maliense), la guerra de Tigray, los conflictos comunales en Nigeria y estuvo en Goma tras la toma del M23. El curso reúne lo que esos años de trabajo de campo le han enseñado a leer debajo de la noticia. Debajo del orden de batalla La primera advertencia del curso la reconocerá cualquiera que siga la región: “el Sahel” no es un teatro de operaciones único. Mali, Burkina Faso y Níger comparten fronteras y enemigos, pero sus conflictos han crecido por caminos distintos, y tratarlos como uno solo es la forma más rápida de equivocarse en el análisis. A partir de ahí, las clases van levantando capas. La religiosa, porque las yihads fulani de los siglos XVIII y XIX dicen mucho del yihadismo actual y porque confundir a malikíes, sufíes y salafistas impide entender quién recluta, dónde y con qué discurso. La política, porque los golpes de Estado tienen causas concretas que van más allá del manual del coronel ambicioso. Y la de la violencia misma, con sus raíces económicas, ideológicas y personales. El bloque de injerencia extranjera es probablemente el que más interesará a al público de OSINT Sahel. Analiza a Francia, China, Rusia, Emiratos y la Unión Europea con un mismo esquema de cinco dimensiones: económica, comercial, cultural, política y militar. La militar es solo una de ellas, y ahí está la gracia. El relevo de Wagner por el Africa Corps en Mali, Burkina Faso y Níger se entiende mejor junto al oro que sale de la región, a las campañas de desinformación y a la ruta comercial que conecta Moscú, Dubái y las minas africanas. Y sin el atajo que supone que los políticos africanos son marionetas, porque las juntas también eligen, negocian y cambian de socio. El curso no deja fuera lo que suele quedar fuera de los mapas, y lo que todo esto supone para la población civil. No como apéndice humanitario, sino porque los desplazamientos, las represalias y el abandono del Estado son parte del conflicto y explican buena parte de la legitimidad que se disputan ejércitos y grupos armados. La clase de seguridad incluye además una parte práctica pensada para quien trabaja sobre el terreno, con criterios para distinguir una zona segura de una que no lo es y un protocolo ante secuestros. Seguir el pulso El curso se completa con África al día, una suscripción mensual con un máximo de cuarenta plazas que está pensada para seguir la actualidad del continente. Cada mes hay una charla con un especialista invitado y otra con Masoliver sobre lo ocurrido en esas semanas. La primera fue con Soraya Aybar sobre la crisis de Ceuta. Entre sesiones, un grupo de WhatsApp reúne a los suscriptores. Allí comparte lo que Masoliver ve sobre el terreno y lo que le llega de sus fuentes, responde a preguntas sobre cualquier país y recomienda lecturas, documentales y películas. Para quien sigue el Sahel a través de fuentes abiertas, es la otra mitad de la ecuación. El dato detecta el movimiento y quien conoce el terreno ayuda a explicarlo. Ni el curso ni la suscripción vienen financiados por instituciones, empresas ni gobiernos. Masoliver los ha pagado de su bolsillo, igual que OSINT Sahel funciona sin financiación ajena. La clase sobre migraciones es gratuita y el resto del proyecto puede encontrarse en africaencontexto.com.

Libia, el puente logístico de Rusia hacia el Sahel

Bases, petróleo, alianzas y corredores aéreos: cómo Moscú utiliza la geografía libia para proyectar su presencia hacia África occidental Libia ocupa una posición singular en la estrategia africana de Rusia. El país no es únicamente un escenario de la rivalidad entre Trípoli y Bengasi: su territorio constituye un corredor entre el Mediterráneo y el Sahel y, desde 2024, ha adquirido una importancia creciente como nodo logístico de las operaciones rusas en África. El interés de Moscú combina presencia militar, acceso a aeródromos, relación estratégica con las fuerzas de Khalifa Haftar, intereses energéticos y una posición geográfica que permite conectar el Mediterráneo con Níger, Chad, Sudán, Mali y Burkina Faso. Un informe del Congressional Research Service (CRS) estadounidense de julio de 2026 señala que Libia se ha convertido desde 2024 en un creciente centro logístico para las operaciones rusas en el norte de África y el Sahel. La importancia geográfica de Libia es evidente al observar su extremo meridional. El país tiene una enorme extensión sahariana y limita directamente con Níger, Chad, Sudán y Argelia . El corredor del Fezzan conecta el Mediterráneo con el centro del Sahara, mientras que el área de Kufra proporciona una vía hacia Chad y Sudán. Para Rusia, esta posición permite utilizar territorio libio como escala antes de alcanzar países del Sahel que carecen de salida al mar. No se trata solamente de una cuestión de distancia: las rutas aéreas y terrestres que atraviesan Libia permiten reducir la dependencia de otros corredores regionales y aprovechar instalaciones controladas por las fuerzas de Haftar. La evidencia más concreta procede del seguimiento de vuelos. C4ADS analizó las transmisiones ADS-B de aeronaves vinculadas al aparato militar ruso entre enero de 2025 y julio de 2026 e identificó 75 vuelos relacionados con el abastecimiento de operaciones rusas en Mali, Burkina Faso y Níger. El estudio de este think-tank concluye que la ruta utilizada con mayor frecuencia por aeronaves estatales rusas parte de Rusia, pasa por la base de Jmeimim/Khmeimim, en Siria, continúa hacia Libia y desde allí prosigue hacia el Sahel. Dentro de Libia aparecen especialmente Al-Khadim, Al-Jufra y Matan al-Sarra como puntos de tránsito. C4ADS identifica además a la Unidad de Vuelo 224, dependiente del Ministerio de Defensa ruso, como uno de los principales operadores de estos vuelos. La importancia de esta ruta es especialmente grande porque Mali, Burkina Faso y Níger son países sin litoral. Los aviones de transporte rusos necesitan escalas para cubrir las distancias entre Rusia y el Sahel, y las bases libias proporcionan puntos de repostaje, mantenimiento y tránsito. Las aeronaves estatales rusas utilizan preferentemente bases bajo control ruso o de sus socios en Siria y Libia, mientras que determinadas compañías privadas vinculadas a operaciones rusas recurren también a centros comerciales de Emiratos Árabes Unidos, Turquía y Argelia. La disponibilidad de las instalaciones libias puede convertirse en un elemento crítico para la capacidad rusa de mantener sus operaciones en el Sahel. Este puente logístico está estrechamente relacionado con Khalifa Haftar, comandante de las fuerzas armadas que controlan buena parte del este y del sur de Libia. Haftar no es un simple aliado local de Moscú. El CRS señala que las fuerzas de Haftar han aumentado su control de seguridad en el sur libio y que Rusia ha mantenido personal y sistemas militares en zonas controladas por la LAAF, mientras que el propio Haftar se ha convertido en un actor fundamental para las rutas rusas hacia el Sahel. La relación entre Moscú y Haftar no nació con el actual Africa Corps. Durante la guerra libia de 2019-2020, Rusia apoyó a las fuerzas de Haftar, inicialmente mediante Wagner y posteriormente mediante estructuras vinculadas al Ministerio de Defensa ruso. Después de la rebelión de Wagner de 2023, Moscú creó el Africa Corps para reorganizar buena parte de sus operaciones africanas bajo una estructura más directamente dependiente del Estado ruso, el nuevo dispositivo heredó parte de las bases, rutas logísticas y estructuras utilizadas anteriormente por Wagner. La guerra que explica esta división comenzó tras la caída de Muamar Gadafi en 2011. Las elecciones y la lucha por el control de las instituciones desembocaron en una nueva guerra civil en 2014, que terminó dividiendo el país entre estructuras políticas y militares rivales. En 2019 Haftar lanzó una ofensiva para conquistar Trípoli, entonces sede del Gobierno reconocido internacionalmente. Rusia, Emiratos Árabes Unidos y Egipto apoyaron al bando de Haftar, mientras que Turquía intervino militarmente en apoyo del Gobierno de Trípoli y de las milicias occidentales. El avance de Haftar fue detenido y ambas partes firmaron un alto el fuego nacional en octubre de 2020. Desde entonces no se ha producido una nueva guerra abierta de la misma escala, pero Libia continúa dividida política y militarmente. Esta división tiene una consecuencia fundamental: quién controla físicamente el territorio no controla necesariamente el petróleo de manera legal. La National Oil Corporation (NOC) sigue siendo la institución estatal responsable de la producción y comercialización internacional del crudo libio. Sin embargo, muchos campos, oleoductos y terminales se encuentran en territorios donde las fuerzas de Haftar tienen una importante presencia militar. La propia ONU ha documentado cómo actores armados vinculados tanto al entorno de Trípoli como al de Haftar han intentado ejercer influencia sobre la NOC y sobre los ingresos procedentes del petróleo. El “oro negro” explica buena parte de la importancia estratégica del territorio controlado por Haftar. Libia posee aproximadamente 48.000 millones de barriles de reservas probadas, las mayores de África, y alrededor del95 % de sus reservas recuperables se encuentran en las cuencas de Sirte y Murzuq . En la primera se encuentran grandes campos como Waha, mientras que en la segunda se localiza El Sharara, uno de los principales yacimientos del país. La explotación, sin embargo, no está monopolizada por Rusia. Las empresas europeas mantienen una presencia mucho más importante. En Waha, por ejemplo, la NOC posee el 59,16 %, TotalEnergies (Francia) el 20,42 % y ConocoPhillips (EE.UU.) otro 20,42 % ; la explotación corre a cargo de Waha Oil Company, propiedad de la

De las carreteras por bauxita a la alta tecnología: la metamorfosis del capital chino en Ghana

El 29 de julio de 2026, en un esfuerzo clave por fortalecer los lazos bilaterales y promover el desarrollo sostenible, el Director Ejecutivo de la Comisión de Minerales de Ghana, Isaac Andrews Tandoh, sostuvo una reunión oficial con el Embajador de la República Popular China en el país, Cong Song, para renovar el compromiso mutuo hacia una minería responsable. Durante el encuentro, ambas autoridades acordaron impulsar la inversión china en la cadena de valor de los minerales, fomentar la transferencia tecnológica y garantizar un marco regulatorio transparente que proteja los recursos nacionales. Un eje prioritario de la agenda fue la erradicación conjunta de la minería ilegal, una práctica que destruye el medio ambiente y amenaza las inversiones legítimas, frente a la cual el diplomático chino reafirmó el apoyo total de su embajada para respaldar las acciones del gobierno ghanés. La relación económica entre Pekín y Accra atraviesa una profunda reestructuración. Lo que comenzó a principios de siglo como un intercambio clásico de materias primas por infraestructuras públicas ha evolucionado hacia un modelo multidimensional que combina la industrialización local, acuerdos comerciales preferenciales y una transición hacia proyectos de minería sostenible y tecnologías avanzadas. Históricamente, el eje de la presencia china en Ghana ha estado mdominado por las grandes empresas estatales de construcción e infraestructura. El máximo exponente de este modelo tradicional es el conocido acuerdo firmado entre el gobierno ghanés y la corporación estatal Sinohydro. El Master Project Support Agreement (MPSA) de esta mega compañía se firmó formalmente en 2018 (tras las negociaciones e intenciones preliminares iniciadas a mediados de 2017). El Parlamento de Ghana aprobó definitivamente la estructura del acuerdo en julio de 2018.   El acuerdo estableció un periodo de gracia de 3 años de construcción/ejecución y un calendario de amortización de hasta 12-15 años , en el cual Ghana amortiza el financiamiento mediante los ingresos procedentes del procesamiento y exportación de la bauxita/aluminio. Mediante este convenio de Trueque de Bauxita e Infraestructura —valorado en cerca de 2.000 millones de dólares—, China se comprometió a financiar y construir más de 400 kilómetros de carreteras, puentes, pasos a desnivel y hospitales a cambio del acceso preferencial al 5% de la producción refinada de bauxita de Ghana. Sinohydro es uno de los mayores gigantes de la ingeniería global, responsable de construir la monumental presa de las Tres Gargantas y de levantar el 65% de las grandes hidroeléctricas de China. Como parte del grupo estatal POWERCHINA —con más de 180.000 empleados y presencia en unos 100 países—, sus ingresos anuales superan el PIB de países enteros como Uruguay o Costa Rica. La bauxita extraída en el interior (como en los yacimientos de Awaso) es transportada por carretera y vía férrea hacia la terminal de carga a granel del Puerto de Takoradi principal puerto de exportación de minerales del país y la vía marítima por la que sale históricamente la bauxita ghanesa, desde alli se embarca en buques graneleros con destino a mercados internacionales (incluyendo China). 🚨 Ghana 🇬🇭 plans to make Takoradi Port the preferred gateway for cargo to Sahel economies, supported by a proposed 1,012km railway to Hamile. Funding talks with Burkina Faso 🇧🇫, Mali 🇲🇱 and other Sahel partners are underway, with completion targeted within 3–5 years. pic.twitter.com/sxP8s5xJ2R — Ghana Tech & Infra (@GhanaTechInfra) June 22, 2026 Un hito estratégico bancario muy reciente para el comercio internacional ghanés pone de relieve la importancia y cotidianidad de las relaciones comerciales con China. Stanbic Bank Ghana se ha convertido en la primera entidad financiera del país africano en ofrecer un servicio de liquidación directa en yuanes chinos (RMB) tras interconectarse con el Sistema de Pagos Interbancarios Transfronterizos de China (CIPS). Esta pionera iniciativa, respaldada por la autorización regulatoria del Banco de Ghana, permite a importadores y exportadores locales realizar transacciones comerciales con China en su divisa nativa sin necesidad de recurrir al dólar estadounidense como moneda intermedia. De este modo, la institución bancaria busca eliminar los costes derivados de las dobles conversiones cambiarias, acelerar los tiempos de procesamiento de los pagos y consolidar los lazos económicos entre ambas naciones en un contexto de creciente intercambio transfronterizo. With CIPS, you can make direct Chinese Yuan payments, helping you connect with businesses and opportunities across China. Find our website to find out more. pic.twitter.com/CfeOMHl1MN — Stanbic Bank Ghana (@StanbicBankGH) August 5, 2026 En los últimos años, el patrón comercial tradicional basado únicamente en la extracción primaria ha comenzado a transformarse. China continúa siendo el mayor socio comercial de Ghana, pero las prioridades han cambiado hacia la adición de valor en origen y la transferencia de tecnología. De acuerdo con un análisis sobre la evolución del comercio bilateral publicado por el GCB Bank, las inversiones chinas se están canalizando progresivamente hacia plantas de procesamiento de cacao, refinado de petróleo, manufactura textil y ensamblaje de vehículos dentro de Ghana. ​En esta nueva etapa estratégica ha impulsado la negociación de un acuerdo comercial de arancel cero impulsado entre el Ministerio de Comercio de Ghana y Pekín. Este tratado busca eliminar los aranceles de importación para productos clave como el cacao procesado, las nueces de anacardo y la manteca de karité, abriendo el masivo mercado consumidor chino a las empresas exportadoras ghanesas para reducir el déficit comercial de la nación africana. I’m pleased to announce that Ghana has earned over $1.1 billion in foreign exchange from the purchase and export of more than 11 tonnes of gold—just one month after the Goldbod initiative commenced full operations. This is a major milestone in our efforts to strengthen the cedi,… pic.twitter.com/pCMqp4pM0C — Cassiel Ato Forson (PhD) (@Cassielforson) June 3, 2025 El sector minero ha sido tanto un motor de crecimiento como una fuente recurrente de tensiones. Empresas mineras chinas de gran envergadura como Shandong Gold o Greenfield Goldmine están introduciendo metodologías de «minería verde», enfocadas en la restauración de tierras y el uso de tecnologías de procesamiento que reducen la contaminación hídrica. Según informaron fuentes del sector en la cobertura de Business & Financial Times, Pekín está promoviendo capacitaciones

Dossier Guinea Ecuatorial: blindados, legado soviético y más allá

  Las fuerzas armadas de Guinea Ecuatorial contaron con recursos limitados durante las primeras décadas de independencia del país. Los registros que dispone el Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (SIPRI) muestran que el país tardó diez años en realizar su primera importación de armamento. Se trató de un lote de 10 camiones blindados BTR-152, 10 vehículos de exploración BRDM-2 y una torpedera del tipo Proyecto 183 recibidos de la Unión Soviética entre 1978 y 1980. Como veremos, las fotos recientes de las fuerzas armadas de Guinea Ecuatorial muestran que junto con aquellos sistemas de armas llegaron también vehículos y armamento ligero soviético aún en uso. De aquellos diez vehículos de exploración BRDM-2 recibidos en 1980 desde la Unión Soviética parece que alguno quedaba en servicio allá por 2018. En las siguientes fotos podemos ver que al menos este vehículo recibió modificaciones como prescindir de la torreta troncocónica con una ametralladora KPV de 14,5mm para instalar un montaje descubierto de ametralladora DShK de 12,7mm. En este caso se retiró el techo y se añadieron también ventanas laterales. Sólo sería hasta el boom petrolero cuando Guinea Ecuatorial comenzó a comprar materiales que dieron una mínima pegada a sus fuerzas armadas. Fue entonces cuando se adquirieron una serie de aeronaves de segunda mano en Ucrania que repasamos en “Dossier Guinea Ecuatorial: aeronaves militares” (4 de noviembre de 2024) y “Dossier Guinea Ecuatorial: helicópteros navales y policiales” (5 de agosto de 2006). Y se hicieron compras de una diversidad de blindados, camiones y vehículos ligeros a la República Popular de China que repasamos en “Dossier Guinea Ecuatorial: material de procedencia china” (19 de julio de 2024).   Blindados. En aquellos repasos a los materiales de las fuerzas armadas de Guinea Ecuatorial quedaron pendientes por documentar una pequeña diversidad de materiales entre los que destaca el BMP-1, el vehículo de combate de infantería de origen soviético que hasta la llegada de los cazacarros chinos PTL-02 fue el mayor blindado en servicio en el país. El BMP-1 nació como un vehículo blindado de cadenas con suficiente pegada para enfrentarse a otros blindados, incluyendo carros de combate, manteniendo el paso en operaciones a carros de combate a los que acompañaba portando un pelotón de infantería. Cuenta con un cañón de 73mm y la posibilidad de disparar misiles anticarro 9K11 Maliutka (conocido en nomenclatura OTAN como AT-3 Sagger). Aunque en el caso de Guinea Ecuatorial no hay evidencia de la importación de ese tipo de misil. En Guinea Ecuatorial los BMP-1 no cumplen el papel de blindados que acompañan a fuerzas de carros de combate, sino que son por sí mismos la punta de lanza de la fuerza blindada del país. Guinea Ecuatorial recibió sus 20 BMP-1 procedentes de segunda mano de la República Checa en 2007, de ahí que en ocasiones aparezcan documentados como BVP-1. Se trata de la variante del BMP-1 que se fabricó en Checoslovaquia. Por último, entre 2013 y 2014 Guinea Ecuatorial recibió 25 blindados de origen sudafricano. Se trata de los blindados REVA III y REVA V, versiones de exportación de la empresa Integrated Convoy Protection del conocido blindado a prueba de minas Mamba.   Eterno Toyota En Guinea Ecuatorial encontramos, como en una gran cantidad de fuerzas armadas de África y Oriente Medio, el vehículo ligero 4×4 Toyota Land Cruiser HZJ79 en versión pickup, el verdadero caballo de batalla de las guerras africanas.   Sistemas antiaéreos y anticarro Los registros sobre exportaciones de armamento del SIPRI se nutren de lo que declaran los países a Naciones Unidos. Y no siempre recogen todo el armamento que llega a los países. En el caso de Guinea Ecuatorial encontramos evidencia gráfica de la llegada al país de misiles antiaéreos portátiles de origen chino QW-2.   Teodoro Nguema Obiang Mangue, vicepresidente del país, tuvo ocasión de conocer de cerca este sistema de armas en su visita a la Escuela Superior de Policía «Diosdado Nguema Eyi» en noviembre de 2021. Sí quedó registrada por el SIPRI la venta de China a Guinea Ecuatorial del misil anticarro Red Arrow 8. Se menciona 25 unidades sin que se especifique 25 lanzadores o 25 misiles.  Aparte de la presencia de misiles antiaéreos, en Guinea Ecuatorial encontramos montajes antiaéreos ZU-23 con dos cañones de 23mm.   El legado soviético Aparte de las compras de blindados y un lancha torpedera a finales de los 70, se puede comprobar la presencia de material soviético de los más variopinto en las fuerzas armadas de Guinea Ecuatorial.   La conexión israelí. Aparte del material de origen chino y del material de origen soviético llegado por diferentes vías, en Guinea Ecuatorial encontramos material militar de origen israelí: desde patrulleros a fusiles de asalto. Los buques y embarcaciones de origen israelí aparecen en «Dossier Guinea Ecuatorial: buques militares» (18 de diciembre de 2024).  Las fotos compartidas por militares ecuatoguineanos en redes sociales nos permite constatar la presencia en el país del camión ligero M462 Abir («Caballero») que fabrica en Israel la empresa Automotive Industries Ltd.    Además, las fuerzas armadas de Guinea Ecuatorial cuentan con el fusil Tavor TAR-21, la primera generación del actual fusil de las Fuerzas de Defensa de Israel. Un armada fabricada por la Israel Weapon Industries (IWI). En la siguiente foto se aprecia el fusil Tavor dotado del visor de punto rojo Meprolight M21, también de fabricación israelí.

Dossier Guinea Ecuatorial: helicópteros navales y policiales

El pasado día 19 de julio de 2026 un helicóptero Harbin Z-9WE de origen chino de las fuerzas armadas de Guinea Ecuatorial desapareció sin dejar rastro. Fue finalmente hallado el 10 de julio, tras una intensa búsqueda que implicó la movilización de 2.000 militares y que requirió la colaboración de Estados Unidos y China. Véase en OSINT Sahel: «Accidente de un helicóptero militar en Guinea Ecuatorial» (16 de julio de 2026). El hallazgo del aparato permitió confirmar el fallecimiento de los cuatro tripulantes, todos ecuatoguineanos. El accidente del helicóptero Harbin Z-9WE refleja cómo Guinea Ecuatorial ha diversificado sus proveedores de material militar. Hasta hace un tiempo la mayoría de sus aeronaves militares fueron adquiridas a Rusia y Ucrania. Véase anteriormente en OSINT Sahel: «Dossier Guinea Ecuatorial: aeronaves militares» (4 de abril de 2024). Pero poco a poco Guinea Ecuatorial ha abierto las puetas a nuevos proveedores como China. Véase anteriormente en OSINT Sahel: «Dossier Guinea Ecuatorial: material de procedencia china« (19 de julio de 2024). Pero este accidente muestra también que ahora las fuerzas armadas de Guinea Ecuatorial operan aparatos con tripulaciones totalmente locales en contraste con hace una década. En nuestra labor de documentar el material militar de Guinea Ecuatorial en esta ocasión repasaremos los helicópteros navales y policiales que opera Guinea Ecuatorial, que reflejan esa nueva diversidad de proveedores. Helicópteros navales Según los registros de transferencias de material militar del Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (SIPRI), Guinea Ecuatorial encargó en 2010 a un proveedor desconocido un único helicóptero Kamov Ka-32 que fue entregado en 2011. El helicóptero aparece documentado como «helicóptero de transporte» Se trata de la versión civil del helicóptero naval Kamov Ka-27. En su versión civil cuenta con versiones para transporte de pasajeros, operaciones de búsqueda y rescate, extinción de incendios, etc.  Las imágenes fechadas entre 2011 y 2014, junto con otras sin fecha, permiten constatar que el helicóptero Kamov con numeral 019 operó en Guinea Ecuatorial con tripulaciones extranjeras. El solitario Kamov realizó toda clase de trabajos en Guinea-Ecuatorial. Un sensor instalado en la grúa permitió realizar mediciones de naturaleza desconocida. Sin embargo, aparte de estas mediciones y su aparición en el interior del país, el color azul aplicado al aparato denota su carácter de helicóptero naval. Así, lo hemos podido ver posado en la plataforma de buques de la armada ecuato-guineana. Véase al respecto de las fuerzas navales de Guinea Ecuatorial anteriormente en OSINT Sahel «Dossier Guinea Ecuatorial: buques militares» (18 de diciembre de 2026). Es de destacar también que, a pesar de que en teoría el helicóptero Ka-32 sea de origen civil y que fuera identificado como «helicóptero de transporte» en los registros del SIPRI, el Ka-32 ecuatoguineano dispone de soportes para armas y se le ha visto dotado de lanzacohetes UV-32-57 para 32 cohetes S-5 de 57mm. Varias fuentes lo identifican en cambio como un Kamov Ka-29 militar procedente de la armada ucraniana. Los otros aparatos dotados del color azul de la aviación naval de Guinea Ecuatorial son una pareja de helicópteros ligeros Enstrom 480B Guardian. Se trata de un modelo fabricado en Estados Unidos por Enstrom Helicopter Corporation. La pareja de Enstrom 408B fue encargada, según los registros del SIPRI, por Guinea Ecuatorial en 2007 y entregada ese mismo año. La variante 408B es la versión de patrulla policial que puede ser dotada de una cámara y proyector de luz, aunque no hay fotos que atestigüen que esos sistemas fueran instalados en los helicópteros ecuatoguineanos. Al igual que en el caso del Ka-27, hay registros de que los helicópteros Enstrom 480B fueron tripulados por personal de Europa del Este en sus primeros años en Guinea Ecuatorial. Los dos aparatos recibieron los numerales 015 (número de construcción del fabricante 5099) y 017 (número de construcción del fabricante 5102). Helicópteros de la Policía y la Gendarmería Al menos dos aparatos Eurocopter EC135 (actualmente Airbus H135) fueron comprados por el Ministerio de Seguridad Nacional de Guinea Ecuatorial procedentes de segunda mano del Reino Unido. Al menos uno de ellos procedía de la policía de Suffolk (Suffolk Constabulary), al este de Inglaterra y conservaron la característica librea negra y amarilla de los helicópteros policiales del Reino Unido. En 2015 la empresa 7NT informó que «había participado en la venta» y que asumía «el mantenimiento y el total apoyo operacional (incluyendo pilotos) de todos los helicópteros Eurocopter EC 135 T1 y EC 135 P2″ del Ministerio de Seguridad Nacional de Guinea Ecuatorial, sin especificar la cantidad de aparatos». La empresa mostró dos aparatos rotulados «Policía» y dos aparatos rotulados «Gendarmería».   Algunos de los aparatos adquiridos por Guinea Ecuatorial han mostrado un montaje electróptico/infarrojo, posiblemente de la serie MX del fabricante canadiense Wescam. Uno de los nuevos helicópteros de la Gendarmería ecuatoguineana se hizo célebre cuando fue empleado para intimidar a los espectadores de un tumultuoso partido de fútbol Guinea Ecuatoria – Ghana. En noviembre de 2024, el vicepresidente de Guinea Ecuatorial se reunió con el representante de Airbus para África Occidental. Aquel encuentro sirvió para anunciar el interés del gobierno del país por adquirir «ocho aparatos modernos multiusos de tres modelos diferentes diseñados especialmente para misiones de transporte, rescate, vigilancia y combate». El comunicado mencionaba específicamente el modelo Airbus H145. Pero desde entonces no ha habido novedades sobre la compra de helicópteros por parte de Guinea Ecuatorial. Hay que recordar que por aquel entonces Rusia también hizo promoción de sus helicópteros en Guinea Ecuatorial, como es el caso del helicóptero Mil Mi-38. Véase anteriormente en OSINT Sahel: «La cooperación militar rusa en Guinea Ecuatorial» (14 de noviembre de 2024). Tampoco ha habido novedades sobre nuevas adquisiciones de material ruso. En cualquier caso, en OSINT Sahel pretendemos con nuestros dossieres sobre Guinea Ecuatorial seguir documentando todas las aeronaves y el material militar en servicio en el país por lo que estaremos atentos a cualquier novedad.

Competición geopolítica en Guinea-Conakry

Si miramos el plano general, Guinea no ocupa los  titulares diarios en  Washington como lo hacen Ucrania, Taiwán o Medio Oriente. Sin embargo, en el tablero de la diplomacia económica y de seguridad nacional, Guinea tiene un peso crítico y desproporcionado. Para Estados Unidos en el país se encuentra el frente de batalla de la “Seguridad de Suministros”, Guinea no es solo un país de África Occidental; es la mayor reserva mundial de bauxita (esencial para el aluminio) y posee el hierro de más alta pureza del planeta. #Guinée #Simandou2040:<<LE CAPITAL HUMAIN est la première richesse de la Guinée.>> D.D @djisanfina , Ministre Directeur de cabinet de la présidence et président du comité stratégique du Simandou. pic.twitter.com/64FBNWOnEW — Konate Med Daye (@daye_med) June 26, 2026 En la estrategia estadounidense para romper los monopolios de procesamiento de China, Guinea es una pieza de seguridad nacional de primer orden. Su peso es tal que fue de los poquísimos países africanos invitados a la cumbre de minerales críticos en la Casa Blanca a inicios de este año (2026). En segundo lugar, es el último bastión de influencia en el Atlántico Africano. Tras la expulsión de las tropas y diplomáticos occidentales de países del Sahel como Mali, Níger y Burkina Faso (quienes se han volcado por completo hacia Rusia y su grupo Wagner), Guinea se ha convertido en una «línea roja» para Washington. Perder la influencia en Conakry significa dejar que China y Rusia controlen una salida directa al Océano Atlántico Central. Por ello, la diplomacia estadounidense ha decidido ser mucho más flexible y tolerante con las fallas democráticas de la junta militar guineana en comparación con otras naciones. GUINEA | US foreign policy is courting Guinea’s newly elected president in the hope of establishing high-level dialogue. Washington is seeking to strengthen its foothold in Conakry, where Beijing is already firmly established.➡️ https://t.co/EMAqKnvlpM pic.twitter.com/FFkV3mEsOY — Africa Intelligence (@Africa_In_EN) January 15, 2026 En el plano minero, Washington ha ganado terreno frente a Pekín tras la cancelación de licencias a firmas chinas por parte del gobierno guineano. Asimismo, en el ámbito político, EE. UU. validó la transición democrática respaldada por su programa ADAPT (African Democratic and Political Transitions) tras el triunfo electoral del general Mamady Doumbouya como presidente civil. Finalmente, la alianza económica se selló en materia de infraestructura durante la cumbre Powering Africa, donde se ratificó el avance del megaproyecto multimillonario «Guinea LNG» junto al consorcio estadounidense West Africa LNG Group para abastecer con gas licuado la creciente industria minera nacional. 📊🇬🇳 La #Guinée fait face à d’importants défis logistiques et organisationnels à l’approche du sommet minier de #Simandou prévu en novembre. Les préparatifs se déroulent dans un contexte de tensions sociales et de critiques sur les conditions de travail dans le secteur minier. pic.twitter.com/5n01vhMFAR — Conakry Chronicles (@ConakryChr) June 25, 2026 La batalla entre potencias y laberinto político que enfrenta el país se pone de manifiesto en Simandou, que es actualmente el proyecto minero y de infraestructura más grande de toda África (y del mundo en su tipo). Este proyecto conlleva una rivalidad geopolítica extrema bajo una dinámica de cooperación forzada. #Guinée #Simandou2040:Le Ministre Directeur de cabinet de la présidence et président du comité stratégique du Simandou, son excellence Monsieur Djiba Diakité @djisanfina . pic.twitter.com/XORZeH21z6 — Konate Med Daye (@daye_med) June 25, 2026 El gobierno de Guinea exigió una condición innegociable: quien quiera sacar el hierro de Simandou, debía financiar y construir una vía de tren de 650 kilómetros que cruce todo el país (el Ferrocarril Transguineano), además de un puerto nuevo. La mina está dividida en 4 bloques explotados por dos gigantescos grupos. El bloque Occidental (Bloques 3 y 4): Explotado por Rio Tinto (un gigante minero anglo-australiano con fuertísimos lazos e inversiones de Estados Unidos y Occidente ), en alianza con Chinalco (China). El bloque Chino-Asiático (Bloques 1 y 2): Explotado por el consorcio WCS (Winning Consortium Simandou), respaldado directamente por China Baowu Steel Group (el mayor productor de acero del gobierno chino) y firmas de Singapur. Today, driven by the development of the Simandou iron ore project and the rise of Morebaya Port in Guinea, local communities are experiencing profound changes in transportation, employment, commerce, and daily life https://t.co/6MWWiY5Osw #HelloAfrica pic.twitter.com/JHosPBBsGe — China Xinhua News (@XHNews) June 26, 2026 El Ferrocarril Común: Para que el proyecto fuera viable, ambos bloques rivales firmaron un pacto histórico para fundar la Compagnie du TransGuinéen (CTG) . Ambos financian y construyen a partes iguales la gigantesca línea de tren de alta capacidad y el puerto. Le premier navire transportant le minerai de fer de #Simandou est arrivé au port de Majishan en Chine https://t.co/6MK1awikSW #Steel #Mining #Iron #Guinee pic.twitter.com/jN07t4kVTt — VisionGuinee.Info 🇬🇳 (@VisionGuinee) January 17, 2026 El hierro de Simandou es de una pureza tan alta (más del 65%) que es crucial para la «transición verde» mundial (permite fabricar acero emitiendo muchísimo menos carbono). Por eso, tanto Occidente como China lo necesitan desesperadamente. Estados Unidos presiona para que Guinea no caiga por completo en la órbita de Pekín, y China busca asegurar el monopolio del acero mundial. En el terreno, en Guinea, los ingenieros occidentales de Rio Tinto y los técnicos de las empresas estatales chinas trabajan codo con codo todos los días en la construcción de los túneles del tren, compartiendo las mismas vías, las mismas locomotoras y los mismos muelles de embarque. Si una de las dos potencias intenta boicotear a la otra o frena las obras, el gobierno de Guinea les rescinde el contrato a ambas. Es el ejemplo perfecto en la geopolítica moderna de lo que los economistas llaman «coopetición» (cooperar en la infraestructura base para poder competir después en el mercado final). At Guinea’s Simandou Port, dispatcher Li Yaguang learned Susu & French to bridge language gaps for a village road. When he gave orders in Susu, cheers erupted. «You learning our language shows respect,» said a driver. The road connected villages & hearts. pic.twitter.com/jQEIhRXxCf — China Communications Construction (@CCCCLTDofficial) January 13, 2026 El gobierno de Guinea repite mucho

Accidente de un helicóptero militar en Guinea Ecuatorial

El vicepresidente de Guinea Ecuatorial anunció el viernes día 10 de julio el hallazgo del helicóptero militar que permanecía desaparecido desde el 19 de junio de 2026. Se confirmó que los cuatro tripulantes perecieron en el siniestro. El helicóptero siniestrado es uno de los dos helicópteros Harbin Z-9WE que Guinea Ecuatorial recibió de China en 2024. El helicóptero siniestrado el día 19 de junio volaba rumbo a Mongomeyén, en la Región Continental de Guinea Ecuatorial, en el momento de su desaparición. Según informó el Director General de la Aeronáutica Militar, teniente coronel Pablo Nsí Nguema Esono, el aparato cumplía misiones de vigilancia fronteriza. Había partido del aeropuerto internacional “Obiang Nguema Mbasogo” de Mongomeyén, se había reabastecido en Bata y tras encontrar condiciones meteorológicas adversas sus tripulantes decidieron volver a su base tras obtener la autorización para ello. 🇬🇶🇺🇲 🚨– Operaciones de búsqueda del helicóptero desaparecido en Guinea Ecuatorial entran en su séptimo día. Un amplio dispositivo militar ecuatoguineano, con apoyo de asesores, continúa las labores de búsqueda del helicóptero Harbin Z-9 (FA-HC 08) desaparecido el 19 de junio de… pic.twitter.com/05MkL8ejpJ — Oyala Post (@oyalapost) June 25, 2026 La desaparición del aparato llevó a la puesta en marcha de una enorme operación de búsqueda que al no dar frutos y prolongarse en el tiempo llevó al gobierno ecuatoguineano a su reorganización y ampliación. Hasta 2.000 militares habrían participado en la operación de búsqueda. Tras hallar el aparato en las cercanías de los pueblos de Mongóm y Miduma, entre las ciudades de Niefang y Evinayong, el gobierno ecuatoguineano trasladó sus condolencias a los familiares de los tripulantes y, según recoge el medio El Faro EG Noticias, agradeció la ayuda prestada por China y Estados Unidos. Este último país habría aportado un dron en la búsqueda del helicóptero siniestrado. El aparato siniestrado contaba con la matrícula militar ecuatoguineana FA-HC 08 y ha sido identificado como el helicóptero Harbin Z-9WE con número de producción Z9-0721. Ese mismo aparato fue dado a conocer en una visita del vicepresidente del país en abril de 2024. Según consta en los registros del Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo, dos aparatos fueron encargados en 2023 y entregados en 2024. Los dos helicópteros llegaron en el contexto de compras ecuatoguineana de material militar chino. Véase en OSINT Sahel al respecto: «Dossier Guinea Ecuatorial: material de procedencia china» (19 de julio de 2024).   El Harbin Z-9WE se trata de una variante de exportación del helicóptero Z-9, que es una versión del helicóptero SA-365 Dauphin de origen francés y fabricado bajo licencia en China. El Z-9 ha sido exportado a otros países africanos como Mauritania, Camerún y Kenia. La principal característica del helicóptero Z-9WE es que está dotado de un sensor electróptico e infrarrojo bajo el morro. Jesús M. Pérez Triana

Guinea-Conakry: el granero de aluminio de Rusia

  Si la geopolítica acapara los titulares mundiales, la velocidad con la que se producen los cambios en el Sahel supera cualquier posible interpretación de la historia reciente. Guinea-Conakry ha pasado de tener una relación meramente económica con Rusia, centrada en la bauxita, a una cooperación militar muy activa. Las empresas rusas como Rusal mantienen una fuerte presencia en el país para proteger sus intereses mineros, lo que a menudo implica personal de seguridad privado ruso sobre el terreno.   ⚡️🇷🇺Missiles and drones killing 🇺🇦Ukrainians are made of aluminum. Aluminum comes from alumina – and that alumina is still flowing legally from the EU to Russia, acc. to @OCCRP.‼️At Ireland’s Aughinish Alumina (owned by RUSAL), bauxite from Guinea/Brazil is refined into powder… pic.twitter.com/k9wZsBoYOR — Kyrylo Shevchenko (@KShevchenkoReal) April 19, 2026   Guinea-Conakry posee las mayores reservas de bauxita del mundo, y para Rusia -especialmente a través del gigante RUSAL – este país africano es vital. Rusia (y antes la URSS) ha operado en Guinea por décadas. RUSAL gestiona tres proyectos clave: la Compañía de Bauxita de Kindia (CBK), el complejo de alúmina Friguia y el proyecto Dian-Dian (la mayor reserva del mundo). Guinea suministra aproximadamente el 50% de la bauxita que consume RUSAL para producir aluminio. Sin Guinea, la industria del aluminio rusa colapsaría. La relación entre ambos países es de «supervivencia mutua»: Guinea necesita los ingresos y la infraestructura, mientras que Rusia necesita el mineral para mantener su industria pesada a flote bajo el actual clima de sanciones internacionales.   🇬🇼🇷🇺 Guinea-Bissau has granted Russian firm Rusal a contract to develop a bauxite deposit in the Gabu region, a state news agency said, citing a government spokesperson. The project covers the Madina do Boé site, with estimated reserves between 55 and 90 million tonnes of… pic.twitter.com/nq574Xqh7P — Sputnik Africa (@sputnik_africa) February 7, 2026   En los últimos meses, y específicamente reforzado en encuentros recientes (incluyendo reuniones bilaterales en mayo), Rusia ha buscado blindar su posición frente a la competencia de China y las sanciones occidentales. Se han formalizado extensiones de concesiones mineras para RUSAL a cambio de mayores compromisos de inversión en infraestructura local. Los acuerdos de mayo de 2026 y finales de 2025 no solo cubren minería, sino también asistencia en seguridad . Rusia ha posicionado asesores y cooperación militar para garantizar la estabilidad en las zonas mineras tras la volatilidad política en Guinea. Un punto clave de los nuevos pactos es la promesa rusa de construir o rehabilitar refinerías de alúmina locales, permitiendo que Guinea no solo exporte roca bruta, sino que le dé valor añadido al mineral en su propio suelo. A diferencia de países vecinos como Malí o Níger, no se ha confirmado un despliegue masivo de combate (como el de Africa Corps, sucesor de Wagner) con fines de control territorial. Sin embargo, existe presencia de instructores militares rusos que colaboran en la formación de las fuerzas especiales de Guinea y en el manejo de los nuevos equipos entregados recientemente (abril de 2026). También se ha demostrado que Rusia ha utilizado el puerto de Conakry como un centro logístico estratégico . Desde allí, se desembarca material que luego es transportado por tierra hacia y desde Malí. Véase al respecto anteriormente en OSINT Sahel: «Afrika Ekspress: la maquinaria logística rusa sigue mandando material militar al Sahel» (6 de abril de 2026).   Según un reportaje de investigación de RFI (Radio France Internationale), Guinea-Conakry se ha consolidado como la principal vía de entrada para el armamento ruso destinado al Sahel, permitiendo que barcos de la «flota en la sombra» de Moscú —muchos bajo sanciones internacionales— desembarquen equipo militar pesado en el puerto de Conakry para luego ser transportado por tierra hasta Mali. Esta logística, confirmada mediante imágenes satelitales y rastreo de buques, se produce en el marco de la transición del Grupo Wagner al Africa Corps (bajo control directo del Kremlin) y aprovecha la menor vigilancia en Guinea en comparación con otros países vecinos, facilitando el fortalecimiento militar de la junta maliense tras su ruptura con los aliados occidentales.   Rusia se ha convertido en un proveedor clave para la junta militar liderada por el general Mamadi Doumbouya. A principios de mayo de 2026, se registró una entrega importante de equipamiento para modernizar el ejército guineano: lotes de uniformes, chalecos antibalas, drones de vigilancia y sistemas de defensa aérea.   🇬🇳 🇷🇺𝐑𝐞𝐧𝐟𝐨𝐫𝐜𝐞𝐦𝐞𝐧𝐭 𝐝𝐞𝐬 𝐜𝐚𝐩𝐚𝐜𝐢𝐭𝐞́𝐬 𝐨𝐩𝐞́𝐫𝐚𝐭𝐢𝐨𝐧𝐧𝐞𝐥𝐥𝐞𝐬 𝐝𝐞𝐬 𝐅𝐨𝐫𝐜𝐞𝐬 𝐚𝐫𝐦𝐞́𝐞𝐬 𝐠𝐮𝐢𝐧𝐞́𝐞𝐧𝐧𝐞𝐬 : 𝐥𝐞 𝐏𝐫𝐞́𝐬𝐢𝐝𝐞𝐧𝐭 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐑𝐞́𝐩𝐮𝐛𝐥𝐢𝐪𝐮𝐞, 𝐒.𝐄. 𝐌𝐚𝐦𝐚𝐝𝐢 𝐃𝐎𝐔𝐌𝐁𝐎𝐔𝐘𝐀, 𝐩𝐫𝐞́𝐬𝐢𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐫𝐞𝐦𝐢𝐬𝐞… pic.twitter.com/jALen7f3BO — Présidence de la Guinée (@Presidence_gn) May 2, 2026   Guinea ya operaba tecnología de origen soviético/ruso, pero los nuevos acuerdos buscan elevar la capacidad del ejército para proteger sus fronteras en un Sahel cada vez más inestable. El Ministerio de Defensa ruso y representantes de Guinea han mantenido reuniones recientes (abril de 2026) para ampliar el entrenamiento de personal policial y militar guineano en academias rusas. El actual presidente de Guinea-Conakry es Mamady Doumbouya. Se ascendió a sí mismo a General del Ejército en 2024. Fue miembro de la Legión Extranjera Francesa y comandó las Fuerzas Especiales de Guinea antes de tomar el poder, alcanzando el grado de coronel en 2020. Llegó a la presidencia inicialmente tras liderar un golpe de Estado el 5 de septiembre de 2021, que derrocó al entonces presidente Alpha Condé. Tras el golpe, encabezó el Comité Nacional de Reconciliación y Desarrollo (CNRD) y asumió como presidente interino el 1 de octubre de 2021. Recientemente, en enero de 2026, Doumbouya juró formalmente su cargo como presidente de la República tras un proceso electoral en el que obtuvo la victoria (según datos oficiales con el 86,7% de los votos), marcando así el fin de la junta militar de transición y el inicio de su mandato constitucional. FELIPE PASSOLAS

Estados Unidos profundiza su presencia en África Occidental con la vista puesta en el Sahel

La política estadounidense para África entró en una fase de transición con la llegada de Donald Trump el 20 de enero de 2025 a la Casa Blanca. El continente africano parecía haber quedado fuera de la agenda hasta que finalmente quedaron trazadas las líneas maestras tras una cumbre de jefes de Estado Mayor africanos (ACHOD) organizada por el mando regional AFRICOM: prioridad a la lucha contra la violencia yihadista y acercamiento pragmático a las juntas militares. Véase sobre ese tema anteriormente en OSINT Sahel: “Estados Unidos bajo el gobierno Trump reajusta su estrategia para África” (7 de junio de 2025). La reconfiguración de alianzas de los tres países (Mali, Níger y Burkina Faso) que forman la Alianza de Estados del Sahel supuso no sólo la entrada de Rusia y la salida de Francia de la región, sino también el fin de la presencia de Estados Unidos en Níger. Allí Estados Unidos había establecido su centro de operaciones para el Sahel, con la presencia de aparatos operados por empresas privadas y drones. Un asunto que tratamos en OSINT Sahel: “Níger, base de operaciones áreas de contratistas estadounidenses en el Sahel” (18 de abril de 2023) La nueva estrategia del gobierno de Donald Trump para África ha llevado a ataques contra objetivos de grupos yihadistas en Nigeria y Somalia. En el caso de Nigeria se trató de un ataque con misiles de crucero Tomahawk llevado a cabo el día 25 de diciembre de 2025. Además, se ha detectado la operación en el interior de Nigeria de un avión de captación de inteligencia de la empresa contratista estadounidense Tenax Aerospace con base en Ghana. Las operaciones militares de Estados Unidos en la región de África Occidental fueron acompañados por vuelos de aparatos militares de transporte de pasajeros y carga. De todo ello hicimos un repaso en “Estados Unidos pone la mira en países del Golfo de Guinea” (29 de enero de 2026).   La estrategia de Estados Unidos para África, aparte de darle prioridad a la lucha antiterrorista, se ha visto influida por el énfasis del gobierno Trump en favorecer los intereses económicos del país en sus relaciones exteriores. El día 24 de febrero de 2026 el gobierno de Estados Unidos celebró una cumbre ministerial en el Departamento de Estado sobre “Minerales Críticos” a la que asistieron representantes de 54 países y la Comisión Europea. Aquel día se firmaron memorandos de entendimiento entre Estados Unidos y once países, incluyendo uno con Guinea-Conakry. Además se firmó también un acuerdo de compra de activos en la República Democrática del Congo entre las empresa multinacional Glencore (con sede en Suiza) y el consorcio estadounidense Orion Critical Mineral Consortium, creado específicamente para invertir en “minerales críticos estratégicos”. Los esfuerzos de Estados Unidos de garantizarse el suministro de materias primas estratégicas forma parte de las iniciativas proteccionistas y aislacionistas del actual gobierno, que emplea el lema “America First”. Precisamente ese lema aparece en la nueva estrategia del gobierno Trump para África, que fue presentada el día 19 de marzo de 2026 en Washington D.C. por Nick Checker, funcionario senior de la Oficina de Asuntos Africanos. Bajo el lema “America First in Africa”, el gobierno de Estados Unidos bajo Donald Trump pretende establecer “relaciones mutuamente beneficiosas” que no se basen en la “ayuda, dependencia y la difusión de ideologías divisivas”, aceptando las diferencias en “cultura, historia y gobernanza”. Esto significa en la práctica un enfoque pragmático al a hora de abordar el trato con las juntas militares que han proliferado por el continente. Las prioridades que estable la estrategia “America First in Africa” incluye darle prioridad a la diplomacia comercial, liderar más misiones diplomáticas comerciales y llevar más empresas estadounidenses a África entre otras medidas. Y señala como ejemplo el Acuerdo de Asociación Estratégica en materia de minerales críticos con la República Democrática del Congo. La prioridad dada a los minerales críticos significa que en el futuro veremos esfuerzos especiales de Estados Unidos para estrechar aún más los lazos con el gobierno de Guinea-Conakry dentro de su estrategia de ser un actor relevante en África Occidental. Una de las conclusiones del análisis de las operaciones de Estados Unidos en África que vimos en “Estados Unidos pone la mira en países del Golfo de Guinea” (29 de enero de 2026) era que había quedado una zona ciega en África Occidental tras la retirada de la base de Agadez (Níger) y que sin duda Estados Unidos vería conveniente contar una base de drones en la región. Las especulaciones sobre la existencia de una base secreta en Ghana ha dado paso a la noticia publicada por la agencia Reuters el día 21 de marzo sobre la existencia de drones MQ-9 Reaper estadounidenses en la localidad nigeriana de Bauchi, donde estarían estacionados 200 militares estadounidenses y en donde funcionaría una célula de fusión de inteligencia binacional. La noticia de Reuters cita al general de división Samaila Uba, director de Información de Defensa de Nigeria, que informó de que los drones estadounidenses están ayudando a “identificar, seguir y responder a las amenazas terroristas” pero manteniéndose en un “estricto rol de no combatiente”. Estados Unidos habría desplegado fuerzas en Nigeria por iniciativa del país anfitrión. El medio francés Africa Intelligence enumeraba entre los problemas de Nigeria en materia de seguridad la falta de cooperación militar con países vecinos como Níger y Chad contra las amenazas comunes. De ahí que Nigeria haya buscado apoyos en países occidentales como Estados Unidos y Francia. Con este último firmó recientemente un acuerdo de cooperación militar. En el siguiente mapa elaborado por Chirs Dayton podemos ver sobre un mapa de África el radio de operación de los drones MQ-9 Reaper comparando la anterior ubicación de Agadez (Níger) con Bauchi (Nigeria). La comunidad OSINT ha identificado Bauchi como destino de un avión civil modelo De Havilland Canada Dash 8-200 y matrícula estadounidense N492BA. Se trata de un aparato operado por la empresa Berry Aviation que llegó a África procedente de Texas en octubre de 2024 y operó desde entonces en

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