Vuelve la guerra al norte de Mali: la batalla por Anéfif

Los combates han vuelto al norte de Mali desde el inicio de una nueva ofensiva combinada el pasado día 4 de julio de 2026. OSINT Sahel ofrece aquí la primera puesta al día de esta nueva fase del conflicto armado que arrancó el pasado mes de abril.

Segunda ofensiva combinada.

El 25 de abril de 2026 Mali se vio sacudida por una ofensiva combinada de los separatistas del norte del país y los yihadistas de la franquicia local de Al Qaeda. Véase OSINT Sahel: «Ofensiva insurgente sacude Mali» (26 de abril de 2026). En el norte del país, las fuerzas rusas negociaron la rendición de sus bastiones en las ciudades de Kidal y Tessalit. Véase en OSINT Sahel: «Retirada rusa del norte de Mali» (27 de abril de 2026). Las fuerzas gubernamentales y sus aliados rusos se atrincheraron en las ciudades de Agelhok y Anéfif, últimos bastiones en el noreste del país. Por su parte, los separatistas del Frente Liberación de Azawad (FLA), grupo de mayoría tuareg, se dedicaron tras su victoria en Kidal a mostrar sus esfuerzos en lograr que la ciudad volviera la normalidad mientras llamaban a la población del norte del país a unirse a sus filas.

Ambos bandos entraron en una pausa operacional para prepararse para la siguiente ronda de combates. Véase en OSINT Sahel: «Pausa estratégica en el norte de Mali» (8 de mayo de 2026).

El 4 de julio arrancó una nueva ofensiva combinada del FLA y los yihadistas. Estos últimos lanzaron ataques en el sur y centro del país, aunque al igual que sucedió el día 25 de abril y posteriores no lograron tomar ninguna ciudad maliense. El día 7 de julio anunciaron la caída de una base militar en Sandaré, ubicada en la ruta que conecta Bamako con Kayes. Las acciones protagonizadas por los yihadistas en Mali merecen tratamiento propio y serán abordadas en OSINT Sahel más adelante.

El asedio de Anéfif

Los ataques del día 4 de julio por parte del FLA se saldaron con la toma de la ciudad de Anéfif, mientras que las fuerzas gubernamentales y rusas han permanecido desde entonces atrincheradas en una base militar a las afueras de la ciudad. Se repetía así la situación vivida en Kidal el 25 de abril, cuando el FLA capturó la ciudad y las fuerzas rusas se refugiaron en la antigua base de los cascos azules hasta negociar su retirada. Esta vez, sin embargo, las fuerzas rusas no han abanado sus posiciones y ha comenzado una batalla en el que las fuerzas gubernamentales atacan desde el aire a los sitiadores de la base de Anéfif mientras que las fuerzas separatistas del FLA atacan los convoyes enviados desde Gao para aliviar el cerco.

Desde el 25 de abril de 2026 las fuerzas rusas en Mali han contado con el transporte de tropas y materiales en helicóptero para reforzar posiciones aisladas y evacuar heridos evitando emboscadas y artefactos explosivos que hacen peligroso moverse por carretera. Además han empleado helicópteros en tareas de escolta de convoyes por las principales rutas del país.

Era previsible por tanto que las fuerzas rusas intentaran aliviar la situación de las tropas sitiadas en Anéfis y que participaran en las operaciones helicópteros rusos. Las fuerzas separatistas del FLA se prepararon para esta eventualidad y el día 5 de julio derribaron un helicóptero de ataque Mil Mi-24P.

 

Cola del Mi-24P derribado. Imagen vía Gao Radio International en Facebook.

El derribo fue confirmado por los varios vídeos y fotos tomados de los restos del aparato. Un análisis de las imágenes nos permite identificar el modelo (Mil Mi-24) por sus características semialas laterales para cargar armamento y nos permite identificar la variante Mi-24P por el detalle del montaje lateral fijo de cañón con un carenado con rejilla de ventilación.

Detalle del tubo del cañón de 30mm el característico carenado con rejillas de ventilación.

Mi-24P maliense dañado en 2022. Se aprecia el montaje doble de cañones y el carenado. Foto vía FlancoSur.com

El helicóptero derribado ha sido identificado como el poseedor del numeral TZ-07H. Y puede que sea uno de los aparatos del modelo Mi-24P recibidos por Mali en marzo de 2022. El lugar del derribo fue identificado por Héni Nsaibia, experto de ACLED, como Tabrichat, una aldea de la región de Mali ubicada a 55 kilómetros al suroeste de Anéfif. Es altamente probable que el helicóptero derribado realizara tareas de escolta de convoy.

Según el FLA, un convoy de fuerzas gubernamentales que partió de Gao rumbo a Anéfif fue emboscado. Una imagen cenital de ese convoy tomada por un dron ha sido difundida.

Fotogramas del vídeo anterior han sido difundidos con el comentario de que se aprecian varios muertos al lado de cada vehículo, lo que reflejaría el gran número de bajas provocadas. En realidad, con las imágenes en movimiento, se aprecia que se trata de combatientes protegidos cuerpo a tierra en lo que podría ser un intercambio de disparos.

Un segundo convoy habría partido en la noche del 7 al 8 de julio desde Gao. Ese convoy estaría formado por fuerzas del ejército maliense, personal ruso y milicias aliadas del gobierno del grupo GATIA. La situación de ese convoy en la tarde del día 8 de julio de 2026 es incierta.

La batalla de los drones

Desde el comienzo del asedio al campamento militar de Anéfis se ha podido comprobar que el FLA emplea drones en misiones de reconocimiento y ataque, una realidad presente en otras fases de la guerra. Véase: «Tácticas y tecnologías de la guerra en Mali y el Sahel» (22 de mayo de 2026).

Entre las capturas de pantalla de los ataques con drones FPV cuadracópteros contra el campamento de Anéfis compartidas en la red social Facebook por el medio Tanakra.net, afín al FLA, destaca esta donde se aprecia claramente una pieza de artillería D-30 de 122m.

Pieza de artillería D-30. Imagen FLA vía tanakra.net en Facebook

La cadena de televisión qatarí Al Yazira difundió recientemente una imagen reciente del campamento de Anéfif donde se aprecia una columna de humo negro. Según Al Yazira: «Las imágenes tomadas el 5 de julio muestran manchas negras y rastros de incendios en diferentes partes de la base, como indicio del alcance de los daños dejados por los ataques».

Imagen: Al Yazira vía X.com

La batalla del relato

Desde el comienzo de la nueva fase de combates en Mali se han difundido informaciones de difícil verificación, imágenes grabadas en Mali en otro momento o incluso imágenes de las guerra civil de Sudán. El acceso a las redes sociales de simpatizantes de la junta militar y los separatistas tuareg ha creado un nuevo frente virtual donde unos y otras tratan de influir en la percepción de la opinión pública internacional sobre el conflicto.

Ambos bandos muestran prisioneros y desertores del bando contrario e informan de la baja moral y la existencia de desertores entre las filas del enemigo. Por ejemplo, este vídeo de tres supuestos desertores del FLA «abandonados por sus comandantes» y que se habrían rendido a las fuerzas sitiadas.

Por su parte, desde el FLA se habla de desertores malienses que se quejan de maltrato por parte de las fuerzas rusas en el interior de la base asediada de Anéfif, donde la disciplina sería brutal y los recursos escasos.

Foto de un supuesto desertor maliense. Foto vía Tanakra.net en Facebook.

Mientras tanto, el ejército de Mali anuncia la movilización de fuerzas prestas para ir a combatir al norte del país y el rechazo de los ataques yihadista a las ciudades del centro y sur del país. De momento, la principal baza de Bamako es el poder de los drones y la aviación rusa.

 

Revista de fuerzas del ejército de Mali que supuestamente serán enviadas al combate. Foto: Mali Résistant Diarra.

 

Desde OSINT Sahel estaremos muy atentos a los acontecimientos en el norte de Mali y en el resto del país.

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