A finales de agosto, la junta de Burkina Faso tomó las riendas de sus yacimientos auríferos. Ibrahim Traore, líder de la junta militar, ha nacionalizado dos minas de oro. El litigio entre la empresa Endevour Mining y Lilium Mining se ha saldado con la transferencia de la propiedad de las minas de Boungou y Wahgnion al estado africano. El gobierno pagará 80 millones de dólares por ellas cuando inicialmente Endevour acordó esa misma transacción con Lilium por más de 300. El gobierno burkinés incluye en la cantidad acordada un 3% de regalías sobre la producción de oro de hasta un máximo de 400.000 onzas de oro procedentes de la mina Wahgnión. Las compañías se demandaron mutuamente tras las dudas de la gobernanza de Endevour tras el despido del ex director ejecutivo Sébastien de Montessus por “mala conducta”.
Finalmente, las disputas judiciales se saldaron con la transferencia de la propiedad al estado africano por parte de Lilium Mining, subsidiaria de Lilium Capital y propiedad del empresario estadounidense-burkinés Simon Tiemtore. Tras la disminución de la producción del oro el año pasado, Burkina Faso revisó su código minero para aumentar las regalías que obtenía, pero la continua crisis de seguridad obligó a cerrar al menos cinco minas.
Mali parece tomar el mismo rumbo respecto a sus recursos naturales que su vecino. El pasado 8 de noviembre el director comercial de la minera australiana Resolute, Terence Holohan, fue detenido junto con otros dos directivos de la compañía por las autoridades malienses. Acusados de malversación de bienes públicos, la aurífera posee el 80% de la mina de Sayma, mientras que el porcentaje restante es propiedad del Estado. Los arrestos se produjeron mientras que los directivos se encontraban en Bamako intentando rebajar las tensiones sobre una disputa impositiva respectos los beneficios de la compañía. Los dos directivos se vieron confinados en un complejo de oficinas de la capital, informaron que se encontraban bien y que habían recibido asistencia del personal diplomático de la embajada británica, nacionalidad de los dos compañeros retenidos junto al CEO. Aunque la junta militar de Mali demandaba inicialmente el pago de 162 millones de dólares para resolver la disputa y proceder a la liberación, finalmente la compañía con sede en Perth ha pagado finalmente 247 millones por la liberación de sus directivos. Cantidad que supera las reservas de liquidez de la multinacional.
Estos arrestos son parte de una ofensiva sin precedentes contra las principales compañías mineras del país. Beverly Ochieng de Control Risks, con sede en Londres, analista de materias primas han interpretado ante la prensa especializada que las autoridades alargan estás disputas para tener tiempo en auditar e investigar las cuentas y empresas mineras. Ochieng entiende que este tipo de maniobras no pretendería expulsar totalmente a los operadores extranjeros en favor de potencias también interesadas como son Rusia y China, pero sí lanzar un mensaje claro de que son capaces de lanzar medidas que se alineen con su impulso nacionalista del control de los recursos. La junta militar de Mali aprobó el año pasado una nueva ley minera por la que el gobierno puede aumentar su participaciones hasta el 35% cuando la mayoría eran del 20%.
En un movimiento similar, el pasado mes de octubre las autoridades de Mali demandaron 500 millones de la canadiense Barrick Gold en concepto de impuestos impagados y dividendos y cuatro de sus empleados fueron arrestados. La confirmación sobre las intenciones de la junta para hacerse con la soberanía de los recursos ha quedado clara cuando ha nacionalizado la mina de oro de Yatela, al oeste de Mali. La mina estaba en manos de dos empresas extranjeras, una sudafricana y otra canadiense, AngloGold Ashanti e Iamgold. Ambas empresas entraron en un conflicto fiscal en el que intermedió el gobierno resultando en 2.500 millones de francos CFA (4,1 millones de dólares) que regresarán al Tesoro según declaró el ministro de economía, Alousséni Sanaou.
Mali
#Mali transfers the Bakolobi #gold mine, Kayes region to Malican Exploration-SARL.
Second mine operated by B2gold and its subsidiary in the country after Fekola #mine.#Sahel pic.twitter.com/qUopYOAbbh
— Eugene Djoko (@EugeneDjoko) November 7, 2024
África vive su nueva fiebre del oro y los países del Sahel están teniendo un papel protagonista. El precio de este material se ha duplicado desde 2019 lo que ha incentivado no solo a las grandes concesiones mineras sino también a la minería artesanal y en pequeña escala. Esta minería informal, es también disputada por los grupos criminales, siendo esta una de las principales vías de financiación. Las grandes extensiones de asentamientos mineros coinciden con las zonas donde se mueven los grupos terroristas, esto no es una casualidad. La extracción de oro en este tipo de minas, carece de cualquier medida de seguridad.
A mediados de enero murieron más de 70 personas en el derrumbe de una mina artesanal al suroeste de Mali, en las inmediaciones de la ciudad de Kangaba. Karim Bethe, alto funcionario de la Dirección Nacional de Geología y Minería, calificó lo sucedido ante The Associated Press como un accidente. Las cifras del oro informal que escapa al control gubernamental termina contrabandeado, siendo Dubái el mercado de referencia para la región por la falta de controles que aplica a la importación los Emiratos Árabes Unidos.
Le #Niger a officiellement invité les entreprises russes intéressées par l’exploitation de ses ressources naturelles, a annoncé le ministre nigérien des Mines, Ousmane Abarchi, lors d’une interview à l’agence russe Ria Novosti.
Vive la coopération gagnant-gagnant
pic.twitter.com/EFLfJEwRy9
— Liptako News (@LiptakoNews) November 15, 2024
En Níger, el 8 de noviembre el ministro de Minas, Ousmane Abarchi, anunció que el país busca activamente que la inversión rusa en uranio y diversos recursos naturales. El ministro reveló contactos rusos interesados en el potencial del país, a la vez que cuestiona que se permita a las empresas francesas explotar recursos aludiendo si el gobierno galo no reconoce a las autoridades nigerianas. Estas tensiones aumentaron cuando la junta revocó la licencia de Orano para explotar la mina de uranio de Imouraren en junio de este año, tal y como vimos en Osint Sahel. Un giro diplomático en relación a la estrategia de recursos del país que no sorprende, pero que supone un punto de inflexión y además incluye también a China dentro de sus planes.
Klip rekrutacyjny Legionu Wagnera do Afryki. Tutaj akurat d-ca o znaku wywoławczym «Kep» werbuje do swojego oddziału w Mali. Inny oddział LW ma stacjonować w Libii. Oba w podporządkowaniu Korpusu Afrykańskiego pic.twitter.com/oL0xPHLpDG
— Stanisław Sadkiewicz (@StanSadkiewicz) November 13, 2024
La presencia china copó titulares en mayo de 2024 cuando varias de las minas que gestiona en el norte de Níger tuvieran que ser cerradas temporalmente después de que decenas de animales murieran por beber aguas residuales. La empresa china Sahara SARL comenzó la extracción de oro en enero en medio de zonas de pastoreo. La francesa Orano que extrae uranio en el norte también es acusada periódicamente por las ONG.






4 respuestas
Creo que deberíais especificar un poco más en el artículo cuando es una compra (parece que nunca), una expropiación forzosa (a veces, deduzco del artículo) o una lisa y llana incautación (la mayoría de las veces).
De todas maneras, noticias como esta solo confirman que el Sahel se va a convertir en un territorio sin ley, con estados fallidos, donde los ejércitos más o menos irregulares van a hacer su agosto: siniestro total.
En mi humilde opinión, pues meramente soy un apasionado del comercio exterior, entiendo que los países africanos serán proporcionalmente democráticos o, en su caso autócratas a la ijerencia exterior (inclusive Rusia, China y Turquía). Sin obviar que también hay una tendencia a mantenerse en el poder (Guinea Ecuatorial).