Níger sacudida por ataques complejos del yihadismo

El pasado día 18 de junio de 2026 tuvo lugar un ataque yihadista en el aeropuerto de Niamey, capital de Níger. Se trata el segundo ataque terrorista contra esa infraestructura aeroportuaria en lo que va de año 2026. El ataque pudo ser repelido por las fuerzas de seguridad. Más allá de los daños logrados, un ataque a un aeropuerto internacional siempre genera efectos disruptivos por el cierro del espacio aéreo, los vuelos que se cancelan y los titulares que genera. Así, el ataque refleja el deterioro de la seguridad en el oeste del país y la región de la capital, donde también tuvieron lugar sendos ataques el día 17 de junio contra bases militares que fueron tomadas al asalto. Segundo ataque contra el aeropuerto de Niamey en 2026. El ataque habría comenzado alrededor de las seis de la mañana del día 18 de junio en el aeropuerto internacional “Diori Hamani” de Niamey con una gran explosión y sucediéndose los tiroteos entre dos y cuatro horas, según diferentes fuentes. El aeropuerto alberga un sector militar conocido como Base Aérea 101, un cuartel conjunto de la Alianza de Estados del Sahel y un destacamento militar italiano. Al menos una parte de los atacantes emplearon uniformes militares y trataron de entrar en las instalaciones a bordo de dos taxis y una furgoneta, según datos del Ministerio de Defensa nigerinos recogidos por el medio ruso African Initiative. Las imágenes difundidas del ataque no muestran daños o combates en la pista del aeropuerto, sino en sus inmediaciones. Según el periodista Aboubacar Y. Barma, los terroristas “intentaron forzar el dispositivo de seguridad en la entrada principal e infiltrarse en la zona aeroportuaria” pero debieron enfrentarse a la “vigorosa respuesta de las fuerzas presentes”. Aparte de la actuación de las fuerzas de seguridad de Níger, ciudadanos presentes en el lugar ayudaron a la captura de presuntos terroristas armados de palos y machetes. Una situación que ya vimos el 25 de abril de 2026 en algunos lugares de Mali allí donde los ataques yihadistas fracasaron y hubo presuntos terroristas que quedaron aislados y fueron capturados por las multitudes presentes. 🚨🇳🇪Urgent | Attaque Contre l’aéroport de Niamey la #France a encore échoué à l’aéroport de Niamey, #Niger . Bravo aux forces Nigeriennes 🇳🇪 pic.twitter.com/1NwzodRf9Y — Mali Transition Fo Saya 🇲🇱🇧🇫🇳🇪🇷🇺❤️ (@MaliTransition) June 18, 2026 En ningún caso puede confirmarse que se trataran de verdaderos miembros de organizaciones yihadistas. Recordemos que en el caso de Mali, vimos el 25 de abril de 2026 que se produjeron linchamientos de individuos de grupos étnicos sobre los que las turbas descargaron su rabia. Reivindicación del ataque y balance. El grupo yihadista Frente de Apoyo al Islam y los Musulmanes, más conocido por sus siglas en árabe como JNIM, reivindicó el ataque a través de su órgano de comunicación “Az Zallaqa” y lo calificó como “ataque suicida”. El JNIM es un grupo afiliado a Al Qaeda y protagonizó junto a los separatistas tuareg del norte de Mali la gran ofensiva insurgente del 25 de abril de 2026 en Mali. Además el grupo JNIM emitió un comunicado en vídeo donde afirmó que el ataque ejemplificaba la impotencia de la junta militar de Níger de proteger la capital y sus infraestructuras estratégicas, incluso con la ayuda rusa. #NigerIn its newly released video, JNIM, speaking through its spokesperson Abdulmajıd al-Ansari, stated the following regarding the Diori Hamani Airport attack: He said that the militants infiltrated the very heart of the capital, Niamey, to target the airport, which serves as… https://t.co/qqFzFR0vtG pic.twitter.com/GOodsioqNf — Hasret Kargın (@KargnHasret) June 26, 2026 Según recoge el periódico estadounidense New York Times, el Ministerio de Defensa de Níger reconoció 11 militares y 2 civiles fallecidos, además de 22 atacantes muertos y 20 sospechosos detenidos. La cadena británica BBC, por su parte, ofreció una lista de materiales capturados a los atacantes: fusiles AK, lanzagranadas RPG-7, explosivos, granadas de mano, equipos de comunicaciones y miles de municiones. Al ataque en Niamey le siguió una operación de las fuerzas de seguridad de Níger que identificaron una casa a un kilómetro del aeropuerto que habría servido de escondite para preparar el ataque. En la casa se habrían encontrado armas y un vehículo. El contexto de Níger. Según Héni Nsaibia, analista sénior para África en ACLED, el ataque del 18 de junio en el aeropuerto de Niamey forma parte de un patrón en el que vemos a los grupos yihadistas del Sahel “ampliando su alcance operacional hacia grandes núcleos de población e infraestructura crítica” y muestra el “frágil entorno de seguridad en Níger y el Sahel central en general”. Por su parte, el proyecto Critical Threats del American Enterprise Institute afirmó el día 26 de junio: “La situación de seguridad en el oeste de Níger y alrededor de la capital se ha deteriorado rápidamente en los últimos años desde que las fuerzas aliadas occidentales se retiraron”. Y es que previamente al ataque del JNIM contra el aeropuerto de Niamey tuvieron lugar el día 17 de junio de 2026 sendos ataques «complejos y simultáneos» del Estado Islámico del Gran Sáhara en las localidades de Inatès y Banibangou, localidades ubicadas en el siguiente mapa de West Africa Maps. Ambas bases gubernamentales en Inatès y Banibangou fueron tomadas al asalto, con graves pérdidas humanas y materiales entre las filas gubernamentales. El Estado Islámico en el Gran Sáhara ha difundido vídeos de los combates y el botín capturado en Inatès. The footage captures the Islamic State’s assault on the Nigerien military base in Inatès on June 17, 2026. Niger’s once served as a crucial buffer against Sahelian militants, preventing insurgencies in Mali and Burkina Faso from directly spilling into northern Nigeria. That is no… https://t.co/th4XLpHMHw pic.twitter.com/6s6R9mNa6A — Defense News Nigeria (@DefenseNigeria) June 28, 2026 El ataque del 29 de enero de 2026 contra el aeropuerto de Niamey supuso la destrucción de varias aeronaves de la fuerza aérea valiosas en la lucha contra el yihadismo. Mientras que un ataque del 8 de marzo de 2026 de fuerzas del
Tácticas y tecnologías de las insurgencias en Mali y el Sahel

Los ataques en Mali después del 25 de abril de 2026 han vuelto a poner los conflictos armados en el Sahel de actualidad. La coordinación de los ataques del Frente de Liberación de Azawad (FLA) y el Frente de Apoyo al Islam y los Musulmanes (JNIM) refleja que los grupos armados en la región cuentan con medios cada vez más capaces. Aquí haremos un repaso a las tácticas y tecnologías empleadas por estos grupos en Mali y en la región. La moderna guerra nómada. Los grupos armados en el Sáhara y Sahel practican formas de guerra que son una adaptación de las tácticas de guerra nómada tradicionales actualizadas con el empleo de vehículos a motor. Los precedentes de la motorización de la guerra en el desierto del Sáhara se remontan a la Primera y Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, la motorización de los grupos insurgentes en el Sáhara y el Sahel es un fenómeno surgido en los últimos cincuenta años. En 1963 comenzó la primera revuelta tuareg en Mali como país independiente. Las acciones armadas de aquel entonces fueron descritas como “incursiones a lomos de camello contra puestos militares fijos” (Gamawa, 2022:63). Fue en la segunda mitad de la siguiente década cuando los combatientes del Frente Polisario emplearon vehículos terreno Land Rover en la guerra del Sáhara Occidental, alcanzando el sur de Marruecos y Mauritania. Sin embargo, más tarde, fue la guerra en Chad en los años 80 la que cautivó la imaginación global dando lugar al término “Guerras Toyota”. Las fuerzas gubernamentales chadianas se enfrentaron con blindados ligeros y vehículos todoterreno Toyota Land Cruiser FJ45 contra las bases y fuerzas blindadas libias en el norte del país. La táctica más conocida entre los pueblos nómada es la incursión en profundidad en territorio enemigo para atacar un campamento, normalmente para robar ganado. Este tipo de ataque se conocía en tiempos coloniales franceses como “razzia” (Sené, 2011: 139-142). Los militares españoles Vicente Guarner y José Guarner relatan en su obra de El Sáhara y el sur marroquí españoles, publicada originalmente en 1931, varios episodios de esta índole sucedidos en el norte del actual Mali en octubre de 1928 (Guarner y Guarner, 2009: 111-113). El uso de vehículos todoterreno 4×4 por parte de grupos insurgentes en África permitió emplear las mismas tácticas pero en ataques audaces a muchísima más distancia. Podemos encontrar ejemplos en el ataque del Frente Polisario contra Nuakchott, la capital de Mauritania en (Cooper, Grandolini y Fontanellaz, 2019:32) o los ataques chadianos al otro lado de la frontera contra la base de Maaten Al-Saara el 7 de junio de 1977 (Cooper, Grandolini y Delalande, 2016: 52) . Ya en el siglo XXI, destacan el ataque de la coalición rebelde contra Yamena durante la guerra civil chadiana en abril de 2008 y el ataque de los rebeldes de Darfur contra Jartum y Ombduram un mes después. El ataque contra Yamena fracasó por la participación de fuerzas francesas en los combates y por los problemas de los rebeldes para orientarse dentro de la ciudad, un problema que al parecer también sufrieron las fuerzas yihadistas del JNIM en el ataque del 25 de abril de 2026 contra la localidad de Kati, al norte de la capital de Mali. En todos los ejemplos destaca que la fuerza atacante cruzó con sigilo cientos de kilómetros de desierto para golpear por sorpresa su objetivo. Hay otro concepto asociado a este tipo de tácticas, aparte del concepto “Guerras Toyota”. Supuestamente en la guerra civil de Somalia durante los años 90 las ONGs camuflaron en su contabilidad los pagos a milicias por servicios de escolta como “apoyo técnico” (technical support en inglés), dando lugar al término “Technical” para referirse a un vehículo todoterreno tipo pick-up con una ametralladora pesada, un cañón sin retroceso o un montaje antiaéreo de cañones automáticos (Neville, 2018). Tras la toma de Kidal el 25 de abril de 2026, la fuerzas separatistas del Frente de Liberación de Azawad realizaron una demostración de fuerza en la que pudo verse gran cantidad de vehículos todoterreno Toyota Land Cruiser HZJ79, un modelo diseñado en los años 90 y que es empleado tanto por fuerzas gubernamentales como rebeldes en diferentes países del Sáhara y el Sahel. Dans le programme de libération totale du territoire de l’#Azawad , #Gao et #Tinbouctou seront les prochaines villes libérées de l’impérialisme #russe .Nous chasserons l’armée malienne de tout le territoire de l’#Azawad. Qu’Allah nous donne la victoire totale face à ces… pic.twitter.com/wQW8KDQhYu — outamashaq (@oumaragg) May 20, 2026 Novedades en el siglo XXI. Mientras las “Guerra Toyota” han mantenido su esencia en los últimos 50 años, durante el siglo XXI han aparecido varias innovaciones al modelo. La llegada al mercado africano de motos asequibles de origen chino añadió un nuevo elemento a la guerra motorizada en el Sahel. Las concentraciones de motoristas forman una nueva “caballería ligera” (Passolas, 2023) que fue introducida primero por los grupos yihadistas pero luego imitada por diferentes fuerzas gubernamentales en el Sahel, incluyendo las fuerzas armadas de Mali. Durante los ataques del 25 de abril de 2026 en diversos lugares de Mali pudimos ver la combinación de columna de todoterrenos y motos del JNIM. Mali🆘🔥🔥🥲 pic.twitter.com/b3uDtw2dfO — Doumbia premier (@Doumbiapremier) May 4, 2026 La reducción de costes y aumento de prestaciones de los sistemas de comunicación por satélite permitió que en las guerras civiles en Chad y Sudán grupos rebeldes emplearan terminales del operador emiratí Thuraya, uno de los primeros en ofrecer cobertura en África con terminales realmente portátiles, no muy diferentes a un teléfono móvil de generaciones anteriores. El servicio de telefonía satélite permitió la coordinación de grupos combatientes y las negociaciones no presenciales entre facciones de los grupos armados (De Waal, 2009). La siguiente generación de comunicaciones por satélite proporcionada por la empresa estadounidense Starlink, con transmisión de datos de Internet de banda ancha, apareció en los campos de batalla de Mali en 2024. Según Fiacre Vidjingninou, investigador asociado del Instituto Egmont de Bruselas, el empleo de sistemas Starlink permitió