Dossier: fuerza aérea de Níger

Níger es uno de los tres miembros de la Alianza de Estados del Sahel y un país sometido al azote de la violencia salafista-yihadista. Siendo un país de recursos limitados, su fuerza aérea ha contado con medios escasos para el nivel de la amenaza. Níger ha sido por tanto dependiente por ello de donaciones de países como Estados Unidos, Francia e Italia. Pero la llegada al poder una junta militar en 2023 que cortó con Estados Unidos y se acercó a Rusia ha llevado al protagonismo de nuevos proveedores, como Turquía y la aparición de inesperados donantes como Argelia. A continuación repasamos el material con el que cuenta la fuerza aérea de Níger. Sujoi Su-25 Los medios más contundentes con los que cuenta la fuerza aérea de Níger son dos aviones de ataque Sujoi Su-25 que fueron recibidos en marzo de 2013. Según Arnaud Delalande en la revista británica Air Forces Monthly, se trata de dos aparatos encargados por Mali pero tras la ruptura del acuerdo original por falta de pago se vendieron a Níger. Proceden de Ucrania y antes de su venta fueron puestos a punto en la Planta Estatal de Reparación Aeronáutica de Zaporiyia, conocida como MiGremont. El portal de fotos de stock Shutterstock.com muestra varias fotos de los Su-25 nigerinos en febrero de 2013 en el Aeropuerto Internacional de Zaporiyia (Mokraya), lo que sería prueba del paso de los dos aparatos por allí. El blog argelino Secret Difa3 (ahora MENA Defense) mostró en febrero de 2013 varias fotos de uno de los aparatos antes de su entrega, lo que implica que las fotos fueron tomadas en Ucraniana. Aportó el dato de que los dos aparatos habían sido comprados con carácter de urgencia pero la falta de fondos había limitado la cantidad a dos. Las fotos ofrecidas por Secret Difa3 permitieron confirmar que uno de los aparatos recibió la matrícula 5U-MCF, mientras que el otro aparato fue matriculado 5U-MCC. En otro artículo de Air Forces Montlhy se especifica que Níger firmó varios contratos por más de 10 millones de dólares que incluyeron los dos aparatos, la formación de cuatro pilotos y equipos de apoyo en tierra. Además, Níger adquirió armamento para sus aparatos: La transferencia o el posterior mantenimiento implicó el traslado a Níger de personal desde Europa. Además del personal de mantenimiento, hay constancia gráfica de que los Su-25 de Níger han sido tripulados por personal procedente de Europa. En el siguiente foto se aprecia lo que parece una escarpela ucraniana (exterior amarilla e interior azul) en el casco y un parche que coincide con el logo de la factoría MiGremont en el pecho izquierdo. En la siguiente foto se aprecia una pegatina en el casco con la inscripción Escuadrón de Ataque «Leopardo» y Su-25 «Anca de Rana» (Frogfoot en inglés). Este último término hace referencia al código aplicado por la OTAN al aparato y que en algunos países de Europa del Este, incluso en tiempos de la Guerra Fría, cayó simpático. En la siguiente foto de un Su-25 nigerino y personal local parece que el aparato ha sido dotado de un contenedor Matra 125 de cohetes SNEB de 68mm. Se trata de material de origen francés y podría ser una adaptación local. Los Su-25 llegaron a Níger en tiempos donde existía colaboración militar con Francia. Helicópteros rusos La llegada del Su-25 aumentó considerablemente la pegada de la fuerza aérea de Níger que hasta 2013 había contado únicamente con helicópteros y aviones de transporte. Anteriormente su elemento más contundente había sido la pareja de helicópteros de ataque Mil Mi-24P. Según el registro de transferencias de armas del Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (SIPRI), Níger recibió dos Mi-24P en 2008 procedentes de Rusia. Los helicópteros Mi-24P son tecnológicamente equivalentes al modelo de segunda generación Mi-24V y entró en producción en 1981. Se caracteriza porque su armamento principal es un cañón bitubo GSh-30-2 ubicado en el lateral del fuselaje. Los dos aparatos Mi-24P nigerinos aparecen según algunas fuentes referidos como Mi-35P, denominación de la variante de exportación. Los dos aparatos recibieron las matrículas 5U-MHC y 5U-MHD (números de construcción 054376 y 054377 respectivamente). Es por eso que los aparatos aparecen rotulados como HC y HD. En la siguiente foto podemos ver a uno de los Mi-24P de la fuerza aérea nigerina sin los tubos del cañón GSh-30-2 y con polvo acumulado como si llevara tiempo fuera de servicio. Esto sería indicativo de carencias en materia de mantenimiento. Níger recibió también helicópteros de transporte Mil Mi-17. Según los registros del SIPRI recibió una pareja de Mi-17 en el año 2003 de procedencia desconocida. Eso dos helicópteros habrían recibido la matrícula 5U-MHA y 5U-MHB. El color blanco que luce el aparato en la foto se explica porque realizaron misiones para Naciones Unidas. Fueron modificados para tal efecto por la empresa lituana ASU Baltija que les instaló camillas y otros equipos como faro de búsqueda para realizar misiones SAR. El número total de aparatos recibidos resulto confuso. Arnaud Delalande en su artículo para Air Forces Monthly menciona que Níger recibió sus dos primeros Mi-17 en 2007, cuatro años después de la fecha registrada por el SIPRI. Mientras que la página web neerlandesa Rotorspot incluye en su lista de helicópteros militares nigerinos dos Mil Mi-8T que habría recibido las matrículas 5U-MHI y 5U-MHJ. Hay constancia gráfica de la existencia de dos aparatos con ambas matrículas. Llama la atención que el helicóptero matriculado 5U-MIJ aparezca rotulado como Mi-8T cuando destacan en él las ventanas cuadradas que caracteriza a las versiones de transporte de pasajeros Mi-8P y transporte VIP Mi-8S. Sin embargo, es posible que se trata de un aparato en el que se aprovechó una célula de otra versión para despojarlo del interior original para reconvertirlo en un aparato de transporte militar Mi-8T antes de su transferencia a Níger. La llegada de un tercer lote de nuevos aparatos Mi-17 procedentes de Rusia resulta igualmente confusa aunque esté mucho mejor documentada. El 24 de febrero de 2020 un
Pérdidas significativas de las fuerzas armadas de Mali en un contexto de guerra abierta en el norte del país

Anteriormente, en «¿Los primeros pasos del próximo conflicto en el norte de Mali?«, vimos que la retirada de los cascos azules de la fuerza multinacional MINUSMA, garante de la paz entre el gobierno y los separatistas tuareg, creaba un vacío de poder. Tanto los militares del ejército maliense como los grupos armados tuareg intentaban tomar las bases abandonadas por la MINUSMA y se produjeron los primeros enfrentamientos armados. Desde entonces hemos visto en Mali el asalto a campamentos militares por parte de fuerzas tuareg y grupos yihadistas, con la captura de material del ejército, además de la pérdida de varios aparatos de la fuerza aérea: un Sujoi Su-25, dos Aero L-39C y un Mil Mi-8T. El primer aparato perdido este mes por la fuerza aérea de Mali fue un helicóptero de transporte Mil Mi-8T. La confirmación llegó a través de un comunicado del Frente de Apoyo al Islam y los Musulmanes, la franquicia saheliana de Al Qaeda más conocida por las siglas de su nombre en árabe (JNIM). El comunicado mencionaba combates el 8 de septiembre entre Tountouroubala y Gawantou, en la región de Segú. A pesar de su estado, el color característico del aparato permitió identificarlo como el helicóptero Mi-8T matrícula TZ-99H que fue presentado al público en agosto de 2022 en Bamako. El 9 de septiembre se produjo la pérdida del avión de combate Sujoi Su-25. Se trata del segundo aparato de este tipo recibido por Mali procedente de Rusia. El primero, con matrícula TZ-20C, se perdió en un accidente el 20 de octubre de 2022 en la aproximación al aeropuerto de Gao, provocando el cierre del aeropuerto y el desvío del tráfico aéreo. El impacto del avión contra el suelo mató a un militar e hirió a otros ocho militares y un civil, según informó entonces el portal de noticias defenceWeb. El avión había sido presentado en una ceremonia el 9 de agosto de 2022 junto con cuatro entrenadores Aero L-39C, un helicóptero Mil Mi-24P y un helicóptero de transporte Mil Mi-8T. Posteriormente, la fuerza aérea de Mali recibió un segundo Sujoi Su-25, que recibió la matrícula TZ-25C y fue presentado al público el 19 de enero de 2023. Hicimos un repaso de las aeronaves militares recibidas por Mali desde Rusia en «Un nuevo socio estratégico: la fuerza aérea de Mali y el material recibido de Rusia«. El segundo Su-25 perdido se estrelló cerca camino de Gao, a la vuelta de una misión de ataque a tierra contra fuerzas tuareg de la Coordinadora de Movimientos de Azawad en Almoustrate el día 10 de septiembre. Según los rebeldes, el avión fue derribado. Mientras que la versión de las autoridades malienses es que el avión se perdió por causas técnicas y mal tiempo. Aparentemente, el piloto del Su-25 estrellado fue capaz de emplear el asiento eyectable y salvar la vida. Entre los restos del aparato se encontró el asiento, sin que hubiera noticias de que el piloto hubiera caído prisionero o fuera encontrado muerto. Se da la circunstancia de que ninguno de los dos Sujoi Su-25 recibidos por Mali ha cumplido un año de servicio en la fuerza aérea del país. Lo que podría validar los rumores de que existía quejas en Mali por el estado y operatividad del material recibido de Rusia. En un vídeo grabado por un civil maliense de los restos del aparato se oye el comentario “este neumático es demasiado viejo”, en referencia a una de las ruedas del tren de aterrizaje. La confirmación de la pérdida de un segundo avión militar llegó el día 17 de septiembre mientras el ejército y los rebeldes tuareg combatían en la localidad de Léré. El cráter en el suelo hace pensar en una pérdida de control y caída en picado a gran velocidad. Sin embargo, el estado de los restos no permite identificar el aparato. Posiblemente se trate de un Aero L-39C, el único modelo de avión de combate a reacción que queda en servicio en Mali. Finalmente, las noticias de una nueva aeronave perdida por la fuerza aérea de Mali llegaron el día 17. Las imágenes mostraban un Aero L-39C con matrícula TZ-14C tras realizar un aterrizaje de emergencia que había provocado considerables daños al ala izquierda. Sin embargo, parece que el piloto pudo sobrevivió al aterrizaje y habría caído prisionero. El TZ-14C fue uno de los aparatos presentados al público en agosto de 2022 y parece que participaba en las operaciones militares en Léré. El balance provisional es de tres aviones y un helicóptero en el transcurso de diez días de operaciones militares de las fuerzas armadas de Mali en el centro y el norte del país. Es difícil discernir en cada caso si se trató de un mero accidente por problemas del estado del material o la falta de formación adecuada del personal, o se trató de derribos logrados por las fuerzas separatistas y yihadistas. En cualquier caso esta tasa de pérdidas de aeronaves no es sostenible y genera serias dudas sobre el estado del material y la formación de las tripulaciones. Recordemos que estos cuatro aparatos no son los primeros que Mali pierde este año. El 22 de abril se perdió en accidente, en el que fallecieron sus tres tripulantes, un helicóptero de ataque Mil Mi-24D. Véase «Accidente de helicóptero de combate de la fuerza aérea de Mali». Asistimos ya a escenas de guerra abierta en el norte de Mali que se suman a los ataques yihadistas en el centro del país, de los que habrá que hablar en otra ocasión. Y en esos enfrentamientos llama la atención la pérdida de material militar, como los vehículos a prueba de minas NORINCO VP11, que llegaron este año a Mali. La pérdida del material más avanzado y más moderno tiene que sentirse en un país con recursos limitados y enfrentado a desafíos tan importantes.