Estados Unidos profundiza su presencia en África Occidental con la vista puesta en el Sahel

La política estadounidense para África entró en una fase de transición con la llegada de Donald Trump el 20 de enero de 2025 a la Casa Blanca. El continente africano parecía haber quedado fuera de la agenda hasta que finalmente quedaron trazadas las líneas maestras tras una cumbre de jefes de Estado Mayor africanos (ACHOD) organizada por el mando regional AFRICOM: prioridad a la lucha contra la violencia yihadista y acercamiento pragmático a las juntas militares. Véase sobre ese tema anteriormente en OSINT Sahel: “Estados Unidos bajo el gobierno Trump reajusta su estrategia para África” (7 de junio de 2025). La reconfiguración de alianzas de los tres países (Mali, Níger y Burkina Faso) que forman la Alianza de Estados del Sahel supuso no sólo la entrada de Rusia y la salida de Francia de la región, sino también el fin de la presencia de Estados Unidos en Níger. Allí Estados Unidos había establecido su centro de operaciones para el Sahel, con la presencia de aparatos operados por empresas privadas y drones. Un asunto que tratamos en OSINT Sahel: “Níger, base de operaciones áreas de contratistas estadounidenses en el Sahel” (18 de abril de 2023) La nueva estrategia del gobierno de Donald Trump para África ha llevado a ataques contra objetivos de grupos yihadistas en Nigeria y Somalia. En el caso de Nigeria se trató de un ataque con misiles de crucero Tomahawk llevado a cabo el día 25 de diciembre de 2025. Además, se ha detectado la operación en el interior de Nigeria de un avión de captación de inteligencia de la empresa contratista estadounidense Tenax Aerospace con base en Ghana. Las operaciones militares de Estados Unidos en la región de África Occidental fueron acompañados por vuelos de aparatos militares de transporte de pasajeros y carga. De todo ello hicimos un repaso en “Estados Unidos pone la mira en países del Golfo de Guinea” (29 de enero de 2026).   La estrategia de Estados Unidos para África, aparte de darle prioridad a la lucha antiterrorista, se ha visto influida por el énfasis del gobierno Trump en favorecer los intereses económicos del país en sus relaciones exteriores. El día 24 de febrero de 2026 el gobierno de Estados Unidos celebró una cumbre ministerial en el Departamento de Estado sobre “Minerales Críticos” a la que asistieron representantes de 54 países y la Comisión Europea. Aquel día se firmaron memorandos de entendimiento entre Estados Unidos y once países, incluyendo uno con Guinea-Conakry. Además se firmó también un acuerdo de compra de activos en la República Democrática del Congo entre las empresa multinacional Glencore (con sede en Suiza) y el consorcio estadounidense Orion Critical Mineral Consortium, creado específicamente para invertir en “minerales críticos estratégicos”. Los esfuerzos de Estados Unidos de garantizarse el suministro de materias primas estratégicas forma parte de las iniciativas proteccionistas y aislacionistas del actual gobierno, que emplea el lema “America First”. Precisamente ese lema aparece en la nueva estrategia del gobierno Trump para África, que fue presentada el día 19 de marzo de 2026 en Washington D.C. por Nick Checker, funcionario senior de la Oficina de Asuntos Africanos. Bajo el lema “America First in Africa”, el gobierno de Estados Unidos bajo Donald Trump pretende establecer “relaciones mutuamente beneficiosas” que no se basen en la “ayuda, dependencia y la difusión de ideologías divisivas”, aceptando las diferencias en “cultura, historia y gobernanza”. Esto significa en la práctica un enfoque pragmático al a hora de abordar el trato con las juntas militares que han proliferado por el continente. Las prioridades que estable la estrategia “America First in Africa” incluye darle prioridad a la diplomacia comercial, liderar más misiones diplomáticas comerciales y llevar más empresas estadounidenses a África entre otras medidas. Y señala como ejemplo el Acuerdo de Asociación Estratégica en materia de minerales críticos con la República Democrática del Congo. La prioridad dada a los minerales críticos significa que en el futuro veremos esfuerzos especiales de Estados Unidos para estrechar aún más los lazos con el gobierno de Guinea-Conakry dentro de su estrategia de ser un actor relevante en África Occidental. Una de las conclusiones del análisis de las operaciones de Estados Unidos en África que vimos en “Estados Unidos pone la mira en países del Golfo de Guinea” (29 de enero de 2026) era que había quedado una zona ciega en África Occidental tras la retirada de la base de Agadez (Níger) y que sin duda Estados Unidos vería conveniente contar una base de drones en la región. Las especulaciones sobre la existencia de una base secreta en Ghana ha dado paso a la noticia publicada por la agencia Reuters el día 21 de marzo sobre la existencia de drones MQ-9 Reaper estadounidenses en la localidad nigeriana de Bauchi, donde estarían estacionados 200 militares estadounidenses y en donde funcionaría una célula de fusión de inteligencia binacional. La noticia de Reuters cita al general de división Samaila Uba, director de Información de Defensa de Nigeria, que informó de que los drones estadounidenses están ayudando a “identificar, seguir y responder a las amenazas terroristas” pero manteniéndose en un “estricto rol de no combatiente”. Estados Unidos habría desplegado fuerzas en Nigeria por iniciativa del país anfitrión. El medio francés Africa Intelligence enumeraba entre los problemas de Nigeria en materia de seguridad la falta de cooperación militar con países vecinos como Níger y Chad contra las amenazas comunes. De ahí que Nigeria haya buscado apoyos en países occidentales como Estados Unidos y Francia. Con este último firmó recientemente un acuerdo de cooperación militar. En el siguiente mapa elaborado por Chirs Dayton podemos ver sobre un mapa de África el radio de operación de los drones MQ-9 Reaper comparando la anterior ubicación de Agadez (Níger) con Bauchi (Nigeria). La comunidad OSINT ha identificado Bauchi como destino de un avión civil modelo De Havilland Canada Dash 8-200 y matrícula estadounidense N492BA. Se trata de un aparato operado por la empresa Berry Aviation que llegó a África procedente de Texas en octubre de 2024 y operó desde entonces en

Estados Unidos abandona Níger mientras llegan más fuerzas rusas al país

El pasado 19 de mayo de 2024 la junta militar que gobierna Níger emitió un comunicado anunciado que se había llegado a un acuerdo para la salida de las fuerzas estadounidenses del país. Tras meses de incertidumbre y negociaciones, el acuerdo se presentaba como amistoso. El comunicado señalaba que se habían llevado a cabo negociaciones con “total transparencia” y desde el “respeto mutuo”. El comunicado hacía mención de que una última ronda de negociaciones había tenido lugar entre los días 15 y 19 de mayo. Por parte nigerina había participado el jefe del estado mayor del ejército, el coronel mayor Mamame Sani Kiaou. Por parte estadounidense había participado el subsecretario de Operaciones Especiales y Conflictos de Baja Intensidad Christopher P. Maier y el teniente general Dagvin Anderson, director de Desarrollo de Fuerzas Conjuntas y anteriormente jefe de fuerzas de operaciones especiales del mando regional estadounidense para África (AFRICOM). Es de destacar el alto nivel de los representantes estadounidenses. También es significativo que se enviara a Níger a un general que había dejado atrás sus responsabilidades para África en 2022. Esto significa que se esperaba aprovechar su experiencia y contactos personales. Durante los últimos meses desde Estados Unidos se había negado que la presencia de sus fuerzas en Níger estuviera en cuestión y se aludía siempre a que las negociaciones seguían en marcha. Así, el general Michael Langley, jefe de AFRICOM, junto con Molly McPhee, subsecretaria de Estado para asuntos africanos en el Departamento de Estado, y Celeste Wallander, subsecretaria de Estado para asuntos de seguridad internacional en el Departamento de Defensa, viajaron el pasado mes de marzo a Níger. Como explicamos en OSINT Sahel en abril de 2023, Níger era un país clave para la presencia de Estados Unidos en el Sahel. Allí han estado ubicados los drones MQ-9 Reaper en la base del Agadez, al norte del país. También han tenido allí su base la flota de aeronaves de empresas contratistas que se encargan de transportar a militares, diplomáticos y agentes de inteligencia por la región. La ubicación de las bases estadounidenses en Níger les permitía a los drones alcanzar más rápido las zonas de patrulla y permanecer en ellas más tiempo que los aparatos con base en el sur de Italia o el Cuerno de África. El acuerdo firmado entre Níger y Estados Unidos establece el 15 de septiembre de 2024 para la salida de las fuerzas estadounidenses del país, que tendrán entonces permiso para sobrevuelo y aterrizaje de vuelos militares. Así, el 18 de mayo hubo constancia del aterrizaje en Agadez de un avión de transporte militar Boeing C-17A estadounidense, el primer vuelo estadounidense a Níger en un largo tiempo. El avión se encargó de recoger 25 pasajeros y carga. Recientemente el diario estadounidense Washington Post profundizaba el desencuentro entre los dos países publicado justo el día anterior al anuncio de la salida estadounidense de Níger. La cooperación militar de Estados Unidos cesó tras el golpe de Estado de julio de 2023 que acabó con la excepcionalidad democrática de Níger en la región del Sahel central. Para las nuevas autoridades nigerinas la presencia militar estadounidense dejó de tener sentido sin esa cooperación. Mientras tanto, el cierre del espacio aéreo de Níger dejó en tierra los drones de la base de Agadez. Pero, sobre todo, según contó el primer ministro de Níger al diario estadounidense, las relaciones se vieron afectadas profundamente por las presiones ejercidas por Molly Phee, la máxima responsable para la política africana dentro del Departamento de Estado, a propósito de un posible acuerdo de venta de material nuclear nigerino a Níger. Como hemos tratado en OSINT Sahel, la crisis de relaciones entre la junta militar de Níger que ha llevado a la salida de las fuerzas estadounidenses del país ha tenido lugar mientras el país africano ampliaba su vínculo con Rusia. Ese vínculo se estrechó con la llegada a Níger de un contingente militar ruso en abril de 2024. Más recientemente, según el medio ruso African Initiative, un cargamento ruso de ayuda humanitaria llegó a Níger el día 4 de mayo a bordo de un avión de transporte militar Il-76. Los medios de comunicación locales, tal como recogió la agencia AFP, informaron de que también había llegado un nuevo contingente de instructores rusos. El total de vuelos rusos a Níger sumaría tres. Falta por tanto información de un vuelo del que no hay datos por “por razones de seguridad nacional”. El personal ruso llegado a Níger se ha ubicado en unas instalaciones en el aeropuerto de Niamey, muy cercanas a la ubicación del personal estadounidense y en donde también había personal alemán e italiano. Esto significa que rusos y estadounidenses han convivido en el aeropuerto de Niamey durante semanas.

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