Estados Unidos abandona Níger mientras llegan más fuerzas rusas al país

El pasado 19 de mayo de 2024 la junta militar que gobierna Níger emitió un comunicado anunciado que se había llegado a un acuerdo para la salida de las fuerzas estadounidenses del país. Tras meses de incertidumbre y negociaciones, el acuerdo se presentaba como amistoso. El comunicado señalaba que se habían llevado a cabo negociaciones con “total transparencia” y desde el “respeto mutuo”. El comunicado hacía mención de que una última ronda de negociaciones había tenido lugar entre los días 15 y 19 de mayo. Por parte nigerina había participado el jefe del estado mayor del ejército, el coronel mayor Mamame Sani Kiaou. Por parte estadounidense había participado el subsecretario de Operaciones Especiales y Conflictos de Baja Intensidad Christopher P. Maier y el teniente general Dagvin Anderson, director de Desarrollo de Fuerzas Conjuntas y anteriormente jefe de fuerzas de operaciones especiales del mando regional estadounidense para África (AFRICOM). Es de destacar el alto nivel de los representantes estadounidenses. También es significativo que se enviara a Níger a un general que había dejado atrás sus responsabilidades para África en 2022. Esto significa que se esperaba aprovechar su experiencia y contactos personales. Durante los últimos meses desde Estados Unidos se había negado que la presencia de sus fuerzas en Níger estuviera en cuestión y se aludía siempre a que las negociaciones seguían en marcha. Así, el general Michael Langley, jefe de AFRICOM, junto con Molly McPhee, subsecretaria de Estado para asuntos africanos en el Departamento de Estado, y Celeste Wallander, subsecretaria de Estado para asuntos de seguridad internacional en el Departamento de Defensa, viajaron el pasado mes de marzo a Níger. Como explicamos en OSINT Sahel en abril de 2023, Níger era un país clave para la presencia de Estados Unidos en el Sahel. Allí han estado ubicados los drones MQ-9 Reaper en la base del Agadez, al norte del país. También han tenido allí su base la flota de aeronaves de empresas contratistas que se encargan de transportar a militares, diplomáticos y agentes de inteligencia por la región. La ubicación de las bases estadounidenses en Níger les permitía a los drones alcanzar más rápido las zonas de patrulla y permanecer en ellas más tiempo que los aparatos con base en el sur de Italia o el Cuerno de África. El acuerdo firmado entre Níger y Estados Unidos establece el 15 de septiembre de 2024 para la salida de las fuerzas estadounidenses del país, que tendrán entonces permiso para sobrevuelo y aterrizaje de vuelos militares. Así, el 18 de mayo hubo constancia del aterrizaje en Agadez de un avión de transporte militar Boeing C-17A estadounidense, el primer vuelo estadounidense a Níger en un largo tiempo. El avión se encargó de recoger 25 pasajeros y carga. Recientemente el diario estadounidense Washington Post profundizaba el desencuentro entre los dos países publicado justo el día anterior al anuncio de la salida estadounidense de Níger. La cooperación militar de Estados Unidos cesó tras el golpe de Estado de julio de 2023 que acabó con la excepcionalidad democrática de Níger en la región del Sahel central. Para las nuevas autoridades nigerinas la presencia militar estadounidense dejó de tener sentido sin esa cooperación. Mientras tanto, el cierre del espacio aéreo de Níger dejó en tierra los drones de la base de Agadez. Pero, sobre todo, según contó el primer ministro de Níger al diario estadounidense, las relaciones se vieron afectadas profundamente por las presiones ejercidas por Molly Phee, la máxima responsable para la política africana dentro del Departamento de Estado, a propósito de un posible acuerdo de venta de material nuclear nigerino a Níger. Como hemos tratado en OSINT Sahel, la crisis de relaciones entre la junta militar de Níger que ha llevado a la salida de las fuerzas estadounidenses del país ha tenido lugar mientras el país africano ampliaba su vínculo con Rusia. Ese vínculo se estrechó con la llegada a Níger de un contingente militar ruso en abril de 2024. Más recientemente, según el medio ruso African Initiative, un cargamento ruso de ayuda humanitaria llegó a Níger el día 4 de mayo a bordo de un avión de transporte militar Il-76. Los medios de comunicación locales, tal como recogió la agencia AFP, informaron de que también había llegado un nuevo contingente de instructores rusos. El total de vuelos rusos a Níger sumaría tres. Falta por tanto información de un vuelo del que no hay datos por “por razones de seguridad nacional”. El personal ruso llegado a Níger se ha ubicado en unas instalaciones en el aeropuerto de Niamey, muy cercanas a la ubicación del personal estadounidense y en donde también había personal alemán e italiano. Esto significa que rusos y estadounidenses han convivido en el aeropuerto de Niamey durante semanas.

Níger, base de operaciones áreas de contratistas estadounidenses en el Sahel.

Níger se ha convertido en el aliado imprescindible de la lucha occidental contra el yihadismo en el Sahel. Hasta ahora, el país ha logrado verse menos afectado que sus vecinos. La cooperación internacional ha sido imprescindible. El país sirve de base para el despliegue militar de Estados Unidos en la región. Pero además, la presencia estadounidense incluye la discreta actividad de aeronaves de empresas privadas que operan en toda la región. En 2019 alcanzó la plena capacidad operativa la base de drones construida por Estados Unidos en Agadez. La instalación, conocida como Base 201, costó 110 millones de dólares. A pesar de la presencia estadounidense, que sólo cubre un 20% de la superficie de la base, se trata de una base de propiedad nigerina. Hasta la entrada en servicio de la Base 201, la fuerza aérea de Estados Unidos había volado drones desde Niamey, la capital del país. Pero la posición central de Agadez dentro de Níger, un país de 1,26 millones de kilómetros cuadrados, permitió prolongar las operaciones de los drones hasta la cuenca del Lago Chad y más allá hasta Camerún. La salida de las tropas francesas de Mali y la presencia de militares y mercenarios rusos en la región ha revalorizado el papel de Níger en la lucha contra el yihadismo a ojos de Occidente. El secretario Blinken, el jefe de la diplomacia estadounidense, visitó Niamey en marzo de 2023. Allí anunció un paquete de asistencia de 150 millones de dólares para los países del Sahel y calificó a Níger como “un modelo de resiliencia, un modelo de democracia, un modelo de cooperación”. Mientras la violencia de los grupos yihadistas consume Mali y Burkina Faso, las cifras de ataques y víctimas mortales en Níger reflejan que allí el problema ha sido contenido mejor. Según John Campbell, antiguo embajador estadounidense en Nigeria y ahora analista del Council for Foreign Relations, hay varias razones para el éxito de Níger. Allí la cooperación estadounidense no se ha centrado únicamente en reforzar las capacidades militares, sino también las institucionales. Pero lo que es más importante, según Campbell, las autoridades nigerinas, aún a pesar de todos los problemas estructurales del país, han mostrado voluntad por llevar a cabo mejoras y reformas. Gracias a las fuentes abiertas podemos saber que aparte de la presencia militar y diplomática estadounidense, Níger se ha convertido en la base de operaciones para la región de una flota de aeronaves propiedad de empresas privadas. Esas aeronaves realizan tanto operaciones de captación de inteligencia en lo que se denomina misiones ISR (Intelligence, Surveillance, Reconnaissance) como al movimiento de personal. Para esto último cuentan incluso con helicópteros y aviones preparados para aterrizar en pistas cortas y no preparadas. Sin lugar a duda, la aeronave privada estadounidense más interesante que opera desde Níger es el avión Gulfstream IV N338M y propiedad de la empresa Tenax Aerospace. Se trata de una empresa privada con sede en Ridgeland (Mississippi) que se presenta a mí misma como especializada en “soluciones de aviación para misiones especiales”. “Misiones especiales” es cómo se denomina en la industria privada los vuelos de reconocimiento y vigilancia para clientes estatales. Los patrones de vuelo nos permiten saber que se dedica a vuelos de reconocimiento. El Gulfstream IV matrícula N338M fue fotografiado a su paso por el aeropuerto de Gando (Gran Canaria) en agosto de 2019. Pero una foto tomada en Ghana en agosto de 2021 nos permite apreciar con claridad la existencia de una trampilla ventral para las cámaras. El Beechcaft Super King Air 300 matrícula N549AR de la empresa Academy Resources parece dedicado a vuelos de personal por toda África Occidental, con distintos desplazamientos registrados a Chad, Burkina Faso, Nigeria, Camerún y Guinea Ecuatorial desde Níger. La empresa Berry Corporation es propietaria de al menos tres De Havilland Canada DHC-6 Twin Otter con base en Niamey. Se trata de los aparatos con N92FE (número de construcción 242), N418AV (nº de construcción 521) y matrícula N675BA (nº de construcción 675). El DH-6 Twin Otter es un aparato bimotor diseñado para operar en condiciones austeras y emplear pistas cortas y no preparadas. Es el aparato ideal para aterrizar y despegar en las pistas de tierra africanas en condiciones visuales y sin ayudas a la navegación. De hecho, es un aparato empleado por las fuerzas de operaciones especiales de varios países de todo el mundo. Berry Aviation también es propietaria de un avión bimotor De Havilland Canada Dash 8 serie 201 matrícula N428MS. Se trata de un aparato con capacidad para llevar un máximo de entre 37 y 39 pasajeros que vuela normalmente rutas comerciales para aerolíneas regionales. Por último, es de destacar la presencia en Níger de dos helicópteros Eurocopter EC 225 LP Super Puma (actualmente Airbus Helicopter H225) propiedad de la empresa Vertical Aviation No 1. Se trata de los aparatos con matrícula N551AC y N576AC. El EC225 LP es un modelo de helicóptero de gran capacidad (hasta 24 pasajeros) y gran autonomía que emplean normalmente servicios de guardacostas y salvamento marítimo, además de la industria de apoyo a plataformas petrolíferas. Las características del H225 le permiten cubrir las grandes distancias de un país tan grande como Níger con un número importante de pasajeros. La presencia de aeronaves de empresas privadas en Níger no necesariamente significa que todas participan en misiones secretas de espías y contratistas armados. El movimiento de diplomáticos, cooperantes y asesores militares en la región, así como las evacuaciones médicas, dependen en muchos casos en el Sahel de empresas privadas. Las grandes distancias y la existencia de insurgencias armadas suponen que el modo más seguro y cómodo de viajar es por aire. Tal es el caso, como ya vimos, de las misiones de reparto de ayuda del Programa Mundial de Alimentos y sus grandes helicópteros Chinook. Pero la falta de información sobre algunas de las empresas y la ofuscación de los códigos de matrículas en la información proporcionada por los transpondedores en vuelo dan idea de que algunos aparatos en algunas ocasiones participan en misiones delicadas

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