Mali ha recibido una nueva pareja de drones de grandes prestaciones de origen turco. Se trataría no de un pedido urgente realizado en el contexto de la actual fase del conflicto armado en el país, sino de la segunda entrega de un pedido realizado en 2025.
Presentación en Sevaré.
El pasado día 30 de julio de 2026 tuvo lugar en la Base Aérea 200 de Sevaré una ceremonia de entrega de nuevo material a la fuerza aérea de Mali. El ministro delegado de Defensa y Antiguos Combatientes, el general Oumar Diarra, entregó oficialmente un nuevo lote de drones de origen turco Bayraktar Akıncı al general jefe del Estado Mayor de las fuerzas armadas de Mali, el general de división Elise Jean Dao. En la ceremonia estuvo presente el general jefe del Estado Mayor de la fuerza aérea maliense, general de brigada Alou Boï Diarra. A este último se le atribuye la frase “las aeronaves no tripuladas Bayraktar han obrado milagros para nosotros”.
El dron Bayraktar Akıncı se trata de un modelo bimotor con prestaciones muy superiores a la anterior generación de drones turcos representada por el ubicuo Bayraktar TB2. Tanto el TB2 como el Akıncı ya han entrado en servicio en la fuerza aérea de Mali.

Un arsenal de drones turcos.
Según el portal neerlandés Scramble.nl, Mali tendría un total de 17 ejemplares de drones Bayraktar TB2, quedando por confirmar la existencia de una unidad más. Además guarda constancia de dos aparatos perdidos en diciembre de 2022 y mayo de 2023. De confirmarse que la fuerza aérea de Mali cuenta ahora con 18 aparatos significaría que hubo pedidos adicionales para completar la cifra habitual de seis aparatos por cada puesto de mando después de sufrir las primeras pérdidas.

El dron TB2 es un aparato originalmente dotado de un motor Rotax 912, propio de ultraligero, que emplea como armamento principal pequeñas bombas guiadas que su fabricante denomina “Micromuniciones Inteligentes”. A pesar del pequeño tamaño en los campos de batalla del Sahel han demostrado ser suficientes para destruir los vehículos todoterrenos que emplean los grupos armados de la región. El TB2 es operado tanto por Mali como por Burkina Faso. Véase al respecto de Mali anteriormente en OSINT Sahel: “Los drones Bayraktar TB2 en Mali” (17 de mayo de 2023).
El dron Akıncı en cambio es un aparato con dos motores turbohélices Pratt & Whitney Canadá PT6 y es capaz de emplear como armamento bombas de aviación. De hecho, en los registros del Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo aparece la transferencia desde Turquía a Mali de 20 conjuntos de guiado ROKETSAN Teber que se comercializa como TEBER-81 para bombas de aviación Mk.81 (250 libras) y como TEBER-82 para bombas Mk.82 (500 libras).
En el año 2024, Turquía transfirió dos drones Akıncı a Mali. Uno, al parecer, se perdió en un accidente durante un vuelo de instrucción. El otro fue derribado por la fuerza aérea de Argelia en un incidente que generó una crisis entre Mali y Argelia que sólo recientemente parece empezar a superarse.
[AZAWAD]
— أمرهوكل || AMARHKEL (@HamzaRikan37693) April 1, 2025
Une exposition internationale des restes de Wagner et de la camelote turque sera bientôt ouverte à tenzwatin, et le Front de libération de l’Azawad continuera à vaincre l’ennemi et les envahisseurs pic.twitter.com/fgz0KAM4wo
Mali habría encargado media docena de aparatos Akıncı más en 2025. Una pareja fue recibida en enero de 2026, tal como documentó OSINT Sahel: “Mali se refuerza y se presenta como la mayor potencia militar del Sahel” (10 de febrero de 2026). En aquella ocasión no sólo se presentaron los nuevos aparatos, sino que se presentó también el armamento inteligente de origen turco que emplean: bombas Teber-82, micromuniciones MAM T y micromuniciones MAM L.

Al igual que en enero de 2026, en esta ocasión las fuerzas armadas de Mali presentaron una segunda pareja de aparatos. Y como sucedió entonces, los aparatos fueron presentados en esta ocasión con una muestra del armamento asociado.

La compra de estos drones de origen turco, como la reciente compra de drones chinos por parte de Costa de Marfil que abordaremos pronto en OSINT Sahel, es un buen reflejo de la entrada de nuevos actores geopolíticos en el tablero de África Occidental. Y cómo hay una serie de nichos de mercado que están siendo ocupados con éxito por países que no son los actores tradicionales en el continente africano.





