El Ministerio del Petróleo de Níger mantuvo el martes 18 de agosto un encuentro de alto nivel en Niamey con la diplomacia estadounidense con el objetivo de diversificar sus alianzas internacionales y atraer capital extranjero a su industria de hidrocarburos. Durante la reunión —solicitada por la representación norteamericana—, el Secretario General del Ministerio, Abdoulkarim Mohamed Ali, presentó al Encargado de Negocios de la Embajada de EE. UU., Ryan Grizzle, las principales oportunidades de inversión en el país, subrayando la necesidad de incorporar financiación, tecnología y experiencia técnica para dinamizar el mercado nacional.

Entre los proyectos prioritarios presentados por las autoridades nigerinas destacan la valorización del gas asociado para la generación de electricidad y producción de urea, la apertura de bloques petroleros a nuevos socios comerciales y el fortalecimiento de los servicios de exploración y perforación.
La urea es un fertilizante nitrogenado clave para la agricultura, requiere del gas natural para su fabricación y cuya producción a escala masiva en la región corresponde a la vecina Nigeria. Asimismo, Níger planteó la creación de un banco nacional de datos petroleros y el despliegue de un sistema integrado para la supervisión y monitoreo en tiempo real de los datos del oleoducto de exportación.
La agenda bilateral abarca también el desarrollo de competencias locales y la modernización institucional. El gobierno nigerino solicitó la mediación diplomática de la embajada para establecer contacto directo con empresas, universidades y centros de investigación estadounidenses que faciliten la transferencia de conocimientos, la capacitación de cuadros técnicos y la digitalización del sector. Ambas delegaciones acordaron dar continuidad a las conversaciones para concretar acuerdos operativos en el corto plazo.
Esta reunión precede a una serie de movimientos estratégicos que el Gobierno de la República de Níger entre el 13 y el 15 de agosto de 2026. Los hitos clave de este despliegue incluyeron el inicio de las operaciones de explotación en el pozo petrolífero Kafra Sudeste 1, así como la firma de un mega convenio con la firma internacional Zimar Group para la construcción de una refinería de petróleo y un complejo petroquímico en la región de Dosso.

El proyecto del bloque Kafra, ubicado en el norte del país cerca de la frontera con Argelia, representa un paso crucial en la autonomía extractiva nigerina. La puesta en marcha del pozo Kafra Sudeste 1 no solo amplía la capacidad de producción diaria de crudo del país, sino que reafirma la estrategia estatal de maximizar el valor de sus recursos naturales. Esta fase operativa permitirá diversificar las fuentes de suministro interno y optimizar las cadenas de exportación regionales que el Ministerio del Petróleo ha venido impulsando.
De manera complementaria, el Gobierno de Níger firmó un acuerdo de 1.900 millones de dólares con la empresa energética canadiense Zimar Group (en consorcio con la firma estadounidense High Tech) para la construcción de una refinería de petróleo y un complejo petroquímico en la región de Dosso,
con capacidad para procesar 100.000 barriles diarios.

Estructurado bajo un modelo de asociación público-privada de tipo BOT (Build, Operate, Transfer/ Construir, Operar y Transferir), el proyecto contempla tres años para la fase de diseño, financiamiento y construcción, seguidos de trece años de gestión y explotación por parte del consorcio antes de traspasar las instalaciones íntegramente al Estado nigerino. Esta infraestructura —que quintuplicará la capacidad de refino del país y abarcará oleoductos e instalaciones de almacenamiento— situará a Níger como el tercer mayor polo de procesamiento de hidrocarburos de África Occidental y reforzará su soberanía energética industrial. La alianza concretada con Zimar Group para la infraestructura en Dosso busca saldar una deuda histórica en la capacidad de refinación local.
La construcción de esta nueva refinería y del complejo petroquímico asociado transformará el crudo extraído en derivados de alto valor agregado, como carburantes domésticos, fertilizantes y urea. Este desarrollo reducirá sustancialmente la dependencia de las importaciones de combustible procesado, impulsará la creación de empleo técnico calificado y sentará las bases para la industrialización de la región sudoccidental.
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— AES INFO (@AESinfos) August 16, 2026
Gestion des ressources pétrolières et développement des unités industrielles : Une étape importante franchie.
Retour sur le lancement de l’exploitation du puits pétrolier de Kafra Sud-Est 1 et la signature de la convention avec Zimar Group pour la… pic.twitter.com/H7BmHHfR9M
Según informó la cadena estatal RTN (Télé Sahel), las autoridades nigerinas destacaron que la convergencia de ambos proyectos responde a una visión integral de gestión soberana de los recursos. Con la explotación directa en Kafra y el procesamiento proyectado en Dosso, Níger busca articular un ecosistema energético autosuficiente, fortaleciendo al mismo tiempo el contenido local y la atracción de inversiones tecnológicas internacionales.
La transición energética de Níger ha tomado un rumbo definitivo en el mapa geopolítico de África Occidental. El país ha dejado de ser únicamente un proveedor clave de uranio para convertirse en un actor de peso en el mercado petrolero continental. Este giro histórico está marcado por la puesta en marcha del oleoducto Níger-Benín, una obra de infraestructura que hemos cubierto con anterioridad en OSINT Sahel, con casi 2.000 kilómetros que conecta los yacimientos de la cuenca de Agadem con el Océano Atlántico.
Gracias a este megaproyecto, la capacidad extractiva del país se ha multiplicado por más de cinco, elevando la producción diaria hasta los 110.000 barriles de crudo y convirtiendo al petróleo en la principal fuente de divisas e ingresos fiscales para el Estado nigerino.

El gas hallado en los yacimientos de Agadem es mayoritariamente de tipo asociado, lo que significa que emerge a la superficie acoplado al propio crudo durante las labores de extracción. Ante la falta de infraestructuras para exportar gas natural de forma independiente a gran escala, Níger destina este recurso a cubrir sus necesidades operativas inmediatas: se procesa localmente en la refinería de Zinder (SORAZ) para abastecer el consumo doméstico de Gas Licuado de Petróleo (GLP) o se quema in situ para generar la energía eléctrica que alimenta las propias plantas petroleras.
El panorama industrial del país está fuertemente moldeado por la inversión extranjera, donde la corporación estatal China National Petroleum Corporation (CNPC) ejerce un liderazgo indiscutible tras haber financiado los principales bloques de explotación, la refinería nacional y el canal de exportación marítimo. Junto al gigante chino, otros actores internacionales como la estatal argelina Sonatrach y la británica Savannah Energy mantienen operaciones de exploración en el territorio.
FELIPE PASSOLAS





