Los litigios mineros con compañías extranjeras y la junta militar continúan. La volatilidad de la industria del oro llega a la regulación de la minería informal, parece que los acontecimientos de la geopolítica mundial y el miedo a una recesión en las grandes economías mundiales parece beneficiar a Mali. A pesar de la aparente inestabilidad jurídica, los recursos auríferos del país continúan atrayendo inversores extranjeros.
La compañía minera canadiense Barrick Gold ha reafirmado su compromiso de alcanzar una solución mutuamente beneficiosa con el gobierno de Malí para resolver la disputa sobre el complejo minero Loulo-Gounkoto, originada por un nuevo código minero que otorga al estado mayor participación en los activos. La compañía suspendió operaciones en enero de 2025 tras la confiscación de tres toneladas de oro por parte del gobierno, aunque firmó un acuerdo preliminar en febrero, pendiente de aprobación estatal. Mientras las negociaciones avanzan más lentamente de lo esperado, Barrick mantiene los salarios de sus empleados, aunque enfrenta retrasos en pagos a proveedores.
🇲🇱Barrick Gold pleading with Mali’s government to sign the papers that they agreed to, but Mali is takings it’s time and this is killing Barrick.
— Sahel Revolutionary Soldier (@cecild84) March 10, 2025
The company’s African and Middle East executive Sebastian Bock, is pleading for the 3 metric tonnes of Gold that Mali confiscated to… pic.twitter.com/BIgavDqQgc
Ecosistema de multinacionales extranjeras
En OSINT Sahel hemos seguido durante 2024 los movimientos de compañías internacionales en Mali: «Las juntas militares viran hacia el control del oro» (25 de noviembre de 2024). Barrick Gold opera el complejo minero de Loulo-Gounkoto, ubicado en el oeste de Malí. Es una de las minas más grandes del país y representa una parte significativa de sus exportaciones de oro. B2Gold (Canadá) explota la mina de Fekola, también situada en Malí. Esta mina es una de las más importantes para la empresa canadiense. Resolute Mining (Australia) extrae oro en el sur de Malí desde 2008, aunque enfrenta tensiones con el gobierno maliense. Robex Resources (Canadá) opera la mina de oro de Nampala, ubicada en el sur del país. Desde su inicio en 2017, ha producido más de 230,000 onzas de oro. Allied Gold (Canadá) gestiona la mina de Sadiola, con renovado acuerdo de 10 años con el gobierno maliense. Hummingbird Resources (Reino Unido) opera la mina de oro Yanfolila, también conocida como mina de Komana. Esta es una mina de oro a cielo abierto con significativo potencial subterráneo.
Cambios en la minería informal
Los cambios en el sector desde la toma de poder de la junta militar también afectan a los pequeños actores de la minería informal. Malí ha suspendido la emisión de nuevos permisos de minería artesanal para extranjeros tras una serie de accidentes mortales en el sector, incluido el colapso de una mina en febrero de 2025 que dejó al menos 43 fallecidos. El gobierno está reforzando las normativas de seguridad, prohibiendo a los consejos locales otorgar permisos a extranjeros y confiscando equipos de minería ilegal. Esta medida forma parte de un esfuerzo más amplio por reformar el sector minero, garantizar mayores beneficios para el Estado y mejorar los estándares de seguridad, en un contexto de disminución de la producción industrial de oro y preocupaciones sobre la posible disuasión de inversiones extranjeras.
#FirstpostAfrica: Mali’s Junta has suspended permits for small-scale gold mining by foreign nationals following a series of deadly accidents. Mali, one of Africa’s top gold producers, relies heavily on gold exports, which make up 80% of its revenue. | @Alysonle pic.twitter.com/cMuCYXx0F3
— Firstpost (@firstpost) March 6, 2025
Este tipo de medidas podrían afectar a empresas extranjeras como Apraemio (Hungría), una empresa que combina la minería de oro con la tecnología blockchain para ofrecer inversiones respaldadas por oro a través de su token $APRA. Sus actividades mineras se realizan principalmente en Malí mediante su socio Green Gold System (GGS), que posee una licencia minera de 30 años en el país. Los ingresos generados por la extracción de oro financian tanto las operaciones mineras como el ecosistema del token, permitiendo a los inversores redimir oro físico proporcional a su participación en $APRA.
Over the past weeks, our team—alongside both Hungarian and local geologists—has been conducting extensive surface sampling and analysis. This process is crucial in refining the exact location and coordinates for the upcoming mining site.
— Apraemio (@Apraemio_ofc) February 20, 2025
🔍 900 samples have been analyzed in… pic.twitter.com/QVPRFaFgui
El oro extraído se utiliza para respaldar un token digital (como el $APRA). Cada token representa una cantidad específica de oro físico, lo que permite a los inversores adquirir una participación en el oro sin necesidad de poseerlo físicamente. La tecnología blockchain se emplea para registrar todas las transacciones relacionadas con los tokens y el oro. Esto asegura transparencia e inmutabilidad, ya que cada transacción queda registrada en una cadena de bloques accesible públicamente. Los inversores compran los tokens respaldados por oro que pueden ser intercambiados o redimidos por oro físico según las políticas de la empresa, ofreciendo una inversión segura vinculada a un activo tangible. Según la compañía, este modelo busca combinar la minería tradicional con prácticas sostenibles e innovadoras, reduciendo el impacto ambiental e integrando tecnologías modernas para atraer a un mercado global.
Fondo emiratí entra en Mali
A pesar de todas las turbulencias del sector, actores extranjeros continúan tomando posiciones en los recursos mineros malienses. Allied Gold ha asegurado 500 millones de dólares en financiamiento tras asociarse con Ambrosia Investment Holding, un fondo de inversión de los Emiratos Árabes Unidos (EAU). La transacción incluye la compra del 50% de sus activos mineros en Malí, como la mina Sadiola, por 375 millones de dólares, y una participación del 12% en Allied por 156,6 millones de dólares canadienses.
Allied Gold, la société canadienne a annoncé avoir signé ce mardi un partenariat avec l’Émirati Ambrosia Investment pour le développement de la mine d’or de Sadiola au Mali? Comment cela va-t-il se faire? pic.twitter.com/TXTBCoatkw
— TRT Afrika Français (@trtafrikaFR) February 27, 2025
Este capital se destinará a expandir la producción de oro en Sadiola (hasta 230.000 onzas anuales) y desarrollar el proyecto Kurmuk en Etiopía, que comenzará operaciones en 2026. La asociación también contempla la instalación de energía fotovoltaica en Sadiola para reducir costos y mejorar la sostenibilidad. Allied Gold busca cotizar en la Bolsa de Nueva York (NYSE), con una decisión esperada en la primera mitad del año. Los EAU están consolidando su influencia en África, compitiendo con China como principal inversor.
Mientras tanto, en medio de las turbulencias geopolíticas que afectan a las concesiones mineras en el Sahel, el pasado día 16 de junio de 2025 tuvo lugar la colocación de la primera piedra de una refinería de oro de la empresa rusa Yadran. Se trata de una proyecto que estará operativo en 18 meses y pretende dar servicio a los países de la región. Hasta ahora buena parte del oro maliense se exportaba a Emiratos Árabes Unidos, completando así un triángulo formado por el país productor (Mali), el país que garantiza la seguridad (Rusia) y el país que da salida comercial al oro extraído (E.A.U.). La entrada en servicio de una refinería de oro en Mali permitiría al país saheliano obtener más beneficios de la explotación de la riqueza del país, mientras afianza su alianza con Rusia.





