Tácticas y tecnologías de las insurgencias en Mali y el Sahel

Los ataques en Mali después del 25 de abril de 2026 han vuelto a poner los conflictos armados en el Sahel de actualidad. La coordinación de los ataques del Frente de Liberación de Azawad (FLA) y el Frente de Apoyo al Islam y los Musulmanes (JNIM) refleja que los grupos armados en la región cuentan con medios cada vez más capaces. Aquí haremos un repaso a las tácticas y tecnologías empleadas por estos grupos en Mali y en la región. La moderna guerra nómada. Los grupos armados en el Sáhara y Sahel practican formas de guerra que son una adaptación de las tácticas de guerra nómada tradicionales actualizadas con el empleo de vehículos a motor. Los precedentes de la motorización de la guerra en el desierto del Sáhara se remontan a la Primera y Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, la motorización de los grupos insurgentes en el Sáhara y el Sahel es un fenómeno surgido en los últimos cincuenta años. En 1963 comenzó la primera revuelta tuareg en Mali como país independiente. Las acciones armadas de aquel entonces fueron descritas como “incursiones a lomos de camello contra puestos militares fijos” (Gamawa, 2022:63). Fue en la segunda mitad de la siguiente década cuando los combatientes del Frente Polisario emplearon vehículos terreno Land Rover en la guerra del Sáhara Occidental, alcanzando el sur de Marruecos y Mauritania. Sin embargo, más tarde, fue la guerra en Chad en los años 80 la que cautivó la imaginación global dando lugar al término “Guerras Toyota”. Las fuerzas gubernamentales chadianas se enfrentaron con blindados ligeros y vehículos todoterreno Toyota Land Cruiser FJ45 contra las bases y fuerzas blindadas libias en el norte del país. La táctica más conocida entre los pueblos nómada es la incursión en profundidad en territorio enemigo para atacar un campamento, normalmente para robar ganado. Este tipo de ataque se conocía en tiempos coloniales franceses como “razzia” (Sené, 2011: 139-142). Los militares españoles Vicente Guarner y José Guarner relatan en su obra de El Sáhara y el sur marroquí españoles, publicada originalmente en 1931, varios episodios de esta índole sucedidos en el norte del actual Mali en octubre de 1928 (Guarner y Guarner, 2009: 111-113). El uso de vehículos todoterreno 4×4 por parte de grupos insurgentes en África permitió emplear las mismas tácticas pero en ataques audaces a muchísima más distancia. Podemos encontrar ejemplos en el ataque del Frente Polisario contra Nuakchott, la capital de Mauritania en (Cooper, Grandolini y Fontanellaz, 2019:32) o los ataques chadianos al otro lado de la frontera contra la base de Maaten Al-Saara el 7 de junio de 1977 (Cooper, Grandolini y Delalande, 2016: 52) . Ya en el siglo XXI, destacan el ataque de la coalición rebelde contra Yamena durante la guerra civil chadiana en abril de 2008 y el ataque de los rebeldes de Darfur contra Jartum y Ombduram un mes después. El ataque contra Yamena fracasó por la participación de fuerzas francesas en los combates y por los problemas de los rebeldes para orientarse dentro de la ciudad, un problema que al parecer también sufrieron las fuerzas yihadistas del JNIM en el ataque del 25 de abril de 2026 contra la localidad de Kati, al norte de la capital de Mali. En todos los ejemplos destaca que la fuerza atacante cruzó con sigilo cientos de kilómetros de desierto para golpear por sorpresa su objetivo. Hay otro concepto asociado a este tipo de tácticas, aparte del concepto “Guerras Toyota”. Supuestamente en la guerra civil de Somalia durante los años 90 las ONGs camuflaron en su contabilidad los pagos a milicias por servicios de escolta como “apoyo técnico” (technical support en inglés), dando lugar al término “Technical” para referirse a un vehículo todoterreno tipo pick-up con una ametralladora pesada, un cañón sin retroceso o un montaje antiaéreo de cañones automáticos (Neville, 2018).   Tras la toma de Kidal el 25 de abril de 2026, la fuerzas separatistas del Frente de Liberación de Azawad realizaron una demostración de fuerza en la que pudo verse gran cantidad de vehículos todoterreno Toyota Land Cruiser HZJ79, un modelo diseñado en los años 90 y que es empleado tanto por fuerzas gubernamentales como rebeldes en diferentes países del Sáhara y el Sahel. Dans le programme de libération totale du territoire de l’#Azawad , #Gao et #Tinbouctou seront les prochaines villes libérées de l’impérialisme #russe .Nous chasserons l’armée malienne de tout le territoire de l’#Azawad. Qu’Allah nous donne la victoire totale face à ces… pic.twitter.com/wQW8KDQhYu — outamashaq (@oumaragg) May 20, 2026   Novedades en el siglo XXI. Mientras las “Guerra Toyota” han mantenido su esencia en los últimos 50 años, durante el siglo XXI han aparecido varias innovaciones al modelo. La llegada al mercado africano de motos asequibles de origen chino añadió un nuevo elemento a la guerra motorizada en el Sahel. Las concentraciones de motoristas forman una nueva “caballería ligera” (Passolas, 2023) que fue introducida primero por los grupos yihadistas pero luego imitada por diferentes fuerzas gubernamentales en el Sahel, incluyendo las fuerzas armadas de Mali. Durante los ataques del 25 de abril de 2026 en diversos lugares de Mali pudimos ver la combinación de columna de todoterrenos y motos del JNIM. Mali🆘🔥🔥🥲 pic.twitter.com/b3uDtw2dfO — Doumbia premier (@Doumbiapremier) May 4, 2026   La reducción de costes y aumento de prestaciones de los sistemas de comunicación por satélite permitió que en las guerras civiles en Chad y Sudán grupos rebeldes emplearan terminales del operador emiratí Thuraya, uno de los primeros en ofrecer cobertura en África con terminales realmente portátiles, no muy diferentes a un teléfono móvil de generaciones anteriores. El servicio de telefonía satélite permitió la coordinación de grupos combatientes y las negociaciones no presenciales entre facciones de los grupos armados (De Waal, 2009). La siguiente generación de comunicaciones por satélite proporcionada por la empresa estadounidense Starlink, con transmisión de datos de Internet de banda ancha, apareció en los campos de batalla de Mali en 2024. Según Fiacre Vidjingninou, investigador asociado del Instituto Egmont de Bruselas, el empleo de sistemas Starlink permitió

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