Estados Unidos profundiza su presencia en África Occidental con la vista puesta en el Sahel

La política estadounidense para África entró en una fase de transición con la llegada de Donald Trump el 20 de enero de 2025 a la Casa Blanca. El continente africano parecía haber quedado fuera de la agenda hasta que finalmente quedaron trazadas las líneas maestras tras una cumbre de jefes de Estado Mayor africanos (ACHOD) organizada por el mando regional AFRICOM: prioridad a la lucha contra la violencia yihadista y acercamiento pragmático a las juntas militares. Véase sobre ese tema anteriormente en OSINT Sahel: “Estados Unidos bajo el gobierno Trump reajusta su estrategia para África” (7 de junio de 2025). La reconfiguración de alianzas de los tres países (Mali, Níger y Burkina Faso) que forman la Alianza de Estados del Sahel supuso no sólo la entrada de Rusia y la salida de Francia de la región, sino también el fin de la presencia de Estados Unidos en Níger. Allí Estados Unidos había establecido su centro de operaciones para el Sahel, con la presencia de aparatos operados por empresas privadas y drones. Un asunto que tratamos en OSINT Sahel: “Níger, base de operaciones áreas de contratistas estadounidenses en el Sahel” (18 de abril de 2023) La nueva estrategia del gobierno de Donald Trump para África ha llevado a ataques contra objetivos de grupos yihadistas en Nigeria y Somalia. En el caso de Nigeria se trató de un ataque con misiles de crucero Tomahawk llevado a cabo el día 25 de diciembre de 2025. Además, se ha detectado la operación en el interior de Nigeria de un avión de captación de inteligencia de la empresa contratista estadounidense Tenax Aerospace con base en Ghana. Las operaciones militares de Estados Unidos en la región de África Occidental fueron acompañados por vuelos de aparatos militares de transporte de pasajeros y carga. De todo ello hicimos un repaso en “Estados Unidos pone la mira en países del Golfo de Guinea” (29 de enero de 2026). La estrategia de Estados Unidos para África, aparte de darle prioridad a la lucha antiterrorista, se ha visto influida por el énfasis del gobierno Trump en favorecer los intereses económicos del país en sus relaciones exteriores. El día 24 de febrero de 2026 el gobierno de Estados Unidos celebró una cumbre ministerial en el Departamento de Estado sobre “Minerales Críticos” a la que asistieron representantes de 54 países y la Comisión Europea. Aquel día se firmaron memorandos de entendimiento entre Estados Unidos y once países, incluyendo uno con Guinea-Conakry. Además se firmó también un acuerdo de compra de activos en la República Democrática del Congo entre las empresa multinacional Glencore (con sede en Suiza) y el consorcio estadounidense Orion Critical Mineral Consortium, creado específicamente para invertir en “minerales críticos estratégicos”. Los esfuerzos de Estados Unidos de garantizarse el suministro de materias primas estratégicas forma parte de las iniciativas proteccionistas y aislacionistas del actual gobierno, que emplea el lema “America First”. Precisamente ese lema aparece en la nueva estrategia del gobierno Trump para África, que fue presentada el día 19 de marzo de 2026 en Washington D.C. por Nick Checker, funcionario senior de la Oficina de Asuntos Africanos. Bajo el lema “America First in Africa”, el gobierno de Estados Unidos bajo Donald Trump pretende establecer “relaciones mutuamente beneficiosas” que no se basen en la “ayuda, dependencia y la difusión de ideologías divisivas”, aceptando las diferencias en “cultura, historia y gobernanza”. Esto significa en la práctica un enfoque pragmático al a hora de abordar el trato con las juntas militares que han proliferado por el continente. Las prioridades que estable la estrategia “America First in Africa” incluye darle prioridad a la diplomacia comercial, liderar más misiones diplomáticas comerciales y llevar más empresas estadounidenses a África entre otras medidas. Y señala como ejemplo el Acuerdo de Asociación Estratégica en materia de minerales críticos con la República Democrática del Congo. La prioridad dada a los minerales críticos significa que en el futuro veremos esfuerzos especiales de Estados Unidos para estrechar aún más los lazos con el gobierno de Guinea-Conakry dentro de su estrategia de ser un actor relevante en África Occidental. Una de las conclusiones del análisis de las operaciones de Estados Unidos en África que vimos en “Estados Unidos pone la mira en países del Golfo de Guinea” (29 de enero de 2026) era que había quedado una zona ciega en África Occidental tras la retirada de la base de Agadez (Níger) y que sin duda Estados Unidos vería conveniente contar una base de drones en la región. Las especulaciones sobre la existencia de una base secreta en Ghana ha dado paso a la noticia publicada por la agencia Reuters el día 21 de marzo sobre la existencia de drones MQ-9 Reaper estadounidenses en la localidad nigeriana de Bauchi, donde estarían estacionados 200 militares estadounidenses y en donde funcionaría una célula de fusión de inteligencia binacional. La noticia de Reuters cita al general de división Samaila Uba, director de Información de Defensa de Nigeria, que informó de que los drones estadounidenses están ayudando a “identificar, seguir y responder a las amenazas terroristas” pero manteniéndose en un “estricto rol de no combatiente”. Estados Unidos habría desplegado fuerzas en Nigeria por iniciativa del país anfitrión. El medio francés Africa Intelligence enumeraba entre los problemas de Nigeria en materia de seguridad la falta de cooperación militar con países vecinos como Níger y Chad contra las amenazas comunes. De ahí que Nigeria haya buscado apoyos en países occidentales como Estados Unidos y Francia. Con este último firmó recientemente un acuerdo de cooperación militar. En el siguiente mapa elaborado por Chirs Dayton podemos ver sobre un mapa de África el radio de operación de los drones MQ-9 Reaper comparando la anterior ubicación de Agadez (Níger) con Bauchi (Nigeria). La comunidad OSINT ha identificado Bauchi como destino de un avión civil modelo De Havilland Canada Dash 8-200 y matrícula estadounidense N492BA. Se trata de un aparato operado por la empresa Berry Aviation que llegó a África procedente de Texas en octubre de 2024 y operó desde entonces en
Mali se refuerza y se presenta como la mayor potencia militar del Sahel

Las fuerzas armadas de Mali ha recibido recientemente diferentes lotes de armas procedentes de Turquía y China. Un hecho que, según la junta militar que gobierna el país, refuerza la supremacía militar alcanzada de Mali entre los países de la Unión Económica y Monetaria de África Occidental (UEMOA). La junta militar de Mali destaca en un un comunicado de prensa con fecha 1 de febrero de 2026 que la condición de principal potencia militar de la región estaría respaldada por el ránking Global Firepower 2026. La metodología de dicho portal es cuestionable pero sin duda la junta militar de Mali ha llevado a cabo un proceso de rearme significativo en el contexto de una creciente violencia yihadista en el país. El 30 de enero de 2026 tuvo lugar la entrega oficial por parte del ministro de Defensa de Mali, el general de cuerpo de ejército Sadio Camara, de nuevos drones para las fuerzas armadas del país. Se trata de nuevos drones Akinci, que fueron recibidos por el general jefe del estado mayor de las fuerzas armadas de Mali, el general de división Oumar Diarra. El acto contó con la presencia del jefe de la fuerza aérea de Mali, el general de brigada Alou Boï Diarra. La entrega se llevó a cabo en el Base Aérea 200, que corresponde con el sector militar del aeropuerto Mopti Ambodédjo en Sevaré. El general Camara destacó en su discurso que la entrega de los nuevos drones forma parte de un proceso de incorporación de “equipos modernos y eficaces” a las fuerzas armadas procedentes de “socios sinceros de Mali”. El general Camara hizo referencia a la amenza del terrorismo yihadista, que requiere “un ejército más moderno, autónomo y eficaz”. El modelo Akıncı se trata de un modelo de dron propulsado por dos motores turbohélices producido en Turquía por la empresa Baykar, célebre por su diseño Bayraktar TB2 que emplean varios países de África incluyendo Mali. Véase anteriormente en OSINT Sahel: «Los drones Bayraktar TB2 en Mali» (17 de mayo de 2023). Al contrario que el TB2, el Akıncı puede llevar una carga útil notable. Esto incluyen bombas de aviación de 500 libras, como las que fueron presentadas junto a los aparatos. En este caso se trataban de bombas Teber 82 dotadas del kit de guiado láser fabricado por la también turca ROKETSAN. Además se presentaron junto con el dron los modelos MAM T y MAM L de las llamadas «micromuniciones inteligentes» producidas por la empresa ROKETSAN, que consisten en bombas ligeras de guía láser y que son el armamento habitual de los drones de la empresa Baykar. En el pasado, Mali ya operó al menos dos drones Akıncı. Uno fue derribado por la fuerza aérea argelina en un incidente fronterizo mientras que del otro hay noticias sobre un accidente que lo dejó fuera de servicio Así que es altamente probable que los dos primeros Akıncı de la fuerza aérea maliense no estuvieran en servicio cuando llegaron estos dos nuevos ejemplares. El 31 de enero de 2026 un nuevo convoy de camiones cargado de material militar cruzó Bamako en dirección Kati. El convoy lo formaban cabezas tractoras con góndolas que transportaban diferentes modelos de vehículos chinos, incluyendo lanzacohetes NORINCO SR5 y piezas de artillería PCL-09. Esta última se trata de un cañón de 122mm montada sobre camión Shaanxi SX2150 6×6. Además de diferentes modelos de camión, pudieron verse blindados Dongfeng Mengshi, un vehículo 4×4 equiparable al Hummer estadounidense. El resto de nuevos camiones y vehículos todoterreno son presumiblemente vehículos de puesto de mando y/o apoyo logístico. #MaliA large convoy of military equipment arrived in #Bamako yesterday. pic.twitter.com/DygC6Khm2Z — Hasret Kargın (@KargnHasret) February 1, 2026 🇲🇱 Mali has received another shipment of equipment for the army. Deliveries include utility and logistics vehicles, as well as artillery. From the clip below, it appears they received at least 5 SR-5 GMLRS.Full video of the convoy runs for about 20 min. pic.twitter.com/Q3kqBhubpI — Sago (@18Echo0321) February 1, 2026 Estos nuevos vehículos y sistemas de armas se suman a los sucesivos lotes de material pesado que en 2025 llegaron a Mali, caracterizados por la llegada de material mucho más pesado y avanzado que el que disponía hasta entonces las fuerza armadas del Sahel. Véase anteriormente en OSINT Sahel: 🇲🇱 Mali has just received several hundred armored vehicles. Including VN22, Dongfeng Mengshi, & another Chinese 6×6 armored vehicle. pic.twitter.com/RNHG7XstqN — Sago (@18Echo0321) December 17, 2025
Puertos de Costa de Marfil, nodo logístico para el Sahel

La empresa china Ganfeng Lithium, tercer mayor productor mundial de litio, ha seleccionado el puerto de Abiyán en Costa de Marfil como ruta principal para exportar el mineral extraído de su mina Goulamina en Mali. Este proyecto, con una capacidad anual en la Fase I de 506.000 toneladas de concentrado de litio, inició su producción en 2024 y ya envió su primer cargamento a China en junio de 2025 vía carretera hasta el puerto. Ganfeng adquirió el control total del yacimiento en julio de 2025 por 342,7 millones de dólares, consolidando su expansión en África Occidental. El yacimiento de Goulamina, con reservas probadas de 211 millones de toneladas, fortalece la cadena de suministro global de litio para baterías, diversificando rutas desde África. Mientras, otras minas malienses como la mina Bougouni de Kodal Minerals optan por el puerto de San Pedro, también en Costa de Marfil, por motivos económicos. Destacan así la importancia de los puertos costamarfileños para el litio de Mali, país sin salida al mar. Inversión para consolidar a Costa de Marfil como eje de transporte. Africa Global Logistics (AGL), operador del principal puerto de Abidjan en Costa de Marfil, invertirá más de 60 millones de euros (unos 67 millones de dólares) en logística interior durante los próximos cinco años para consolidar a Costa de Marfil como eje de transporte y puerta de entrada para países sin litoral de África Occidental, como Malí y Burkina Faso. La compañía creará centros operativos en Ferkessédougou (norte), Bouaké (centro) y San Pedro (suroeste), además de almacenes secos con sistemas de refrigeración, para descentralizar operaciones y mejorar velocidad y eficiencia ante la centralización actual en Abiyán. El tráfico de contenedores en el puerto principal crecerá un 50% este año hasta 1,8 millones de TEU (unidades equivalentes a contenedores estándar de 20 pies), impulsado por la nueva terminal de contenedores finalizada en 2022, que atrae buques grandes de Asia, Europa y América, y por el aumento del consumo de la clase media y proyectos de infraestructura. La terminal ha atraído a los principales armadores mundiales MSC, MAERSK y CMA CGM, consolidando a Abiyán como puerta de entrada vital regional. Abiyán es el mayor puerto de África Occidental y el segundo de África subsahariana tras Durban, concentrando una parte significativa de la actividad económica de Costa de Marfil, que representa el 40% del PIB de la UEMOA (Unión Económica y Monetaria Occidental Africana). El gobierno marfileño está impulsando su plan nacional de desarrollo con gran inversión en infraestructura, transporte, y modernización portuaria para potenciar la integración regional y la cooperación internacional, especialmente con corredores terrestres clave como Abiyán-Lagos que conectan con corredores hacia el Sahel. La importancia geopolítica y logística de Costa de Marfil se relaciona también con la seguridad y estabilidad en el Sahel, donde se registran desafíos por violencia y terrorismo. El puerto de Abiyán es estratégico para facilitar el comercio y la llegada de bienes esenciales a países del Sahel, amortiguando la inestabilidad regional. Asimismo, la expansión de influencias no occidentales en la seguridad del Sahel no resta relevancia a este nodo logístico que canaliza recursos comerciales y humanitarios a la región. Países que explotan los puertos de Costa de Marfil y las rutas internas Países sin litoral como Burkina Faso, Mali y Níger dependen del puerto de Abiyán para la mayoría de sus importaciones y exportaciones. Usan la ruta terrestre Abiyán-Ouagadougou, la carretera Abiyán-Bamako y corredores ferroviarios para mover carga hacia y desde sus territorios. Benín, Togo y Ghana además de usar sus propios puertos, también transitan mercancías a través de Abiyán, especialmente insumos y productos industriales, aprovechando las conexiones principales son carretera mejoradas y vías ferrocarril para distribución regional. Países de la UEMOA utilizan Abiyán como nodo logístico clave para mercancías de exportación e importación, con rutas terrestres que conectan con las principales ciudades y zonas industriales dentro de la comunidad, facilitando el comercio intrarregional. Petróleo refinado y combustibles: Importados principalmente de China y Nigeria mediante el puerto de Abiyán, estos productos están destinados al consumo interno y también reexportación por vía terrestre a países sin litoral como Mali, Burkina Faso y Níger en el Sahel. Desde Abiyán, estas mercancías se transportan en camión y ferrocarril hacia el norte y noreste a través de las principales carreteras y corredores logísticos. Maquinaria y equipos industriales son importados de China, Francia y EEUU. La maquinaria pesada, equipos eléctricos y bienes de capital entran por Abiyán para el abastecimiento de infraestructuras para proyectos regionales a países vecinos. Productos alimenticios básicos arroz, trigo, pescado congelado, entradas desde Francia, España y EEUU, estos productos se distribuyen vía terrestre desde Abiyán hacia mercados nacionales y países vecinos de la UEMOA y Sahel. Seguridad de infraestructuras críticas. Un corte en las carreteras clave desde los puertos de Costa de Marfil colapsaría el comercio regional, ya que el 80% de las necesidades del Sahel dependen de infraestructuras costeras, con costes logísticos que ya alcanzan el 40% del valor de las mercancías. Estudios de seguridad confirman esta vulnerabilidad: el 65% de los 58.000 incidentes violentos en África Occidental (2000-2024) ocurrieron a menos de 1 kilómetro de carreteras, convirtiéndolas en campo de batalla para yihadistas que atacan convoyes, emboscadas e IEDs, especialmente en rutas Mali-Níger-Burkina Faso. Análisis de seguridad normalmente orientados desde empresa comerciales aludían a presiones terroristas como una amenaza a tener en cuenta en el comercio a través de corredores norteños de Costa de Marfil. Los ataques en Kafolo (2020) y Kolobougou (2023) tradicionalmente han agravado las interrupciones. PORT D’ABIDJAN :RENFORCEMENT DES CAPACITÉS DU DEUXIÈME TERMINAL À CONTENEURS Retrouvez cet article en cliquant sur le lien suivant 🔽https://t.co/kUxG3Ve9KT pic.twitter.com/GYBIvKQ2BG — PORT AUTONOME D’ABIDJAN (@PortAbidjan) August 11, 2023 Todas las rutas principales desde Abiyán hasta Bamako (Mali), Ouagadougou (Burkina Faso) y hacia Niamey (Níger) han sido asediadas. Las cifras han subido de 31 convoyes atacados entre el 2000 y el 2015 a 493 del 2016 al 2023, paralizando de una u otra forma tanto el comercio formal como el informal. Los cortes provocaron pérdidas en exportaciones sahelianas (algodón/minerales)
El azaroso destino de los aviones de combate rusos en Mali

Según datos recopilados por el Instituto Internacional de Investigaciones para la Paz de Estocolmo (SIPRI), Mali recibió varias aeronaves de ataque procedente de Rusia entre 2022 y 2024. Dos aparatos adicionales fueron visto en el desfile de la Fiesta de la Independencia en 2025. Esa flota de aparatos de ataque ha sufrido un número apreciable de accidentes y derribos que ponen en cuestión la capacidad de las Fuerzas Armadas de Mali y sus aliados rusos de proporcionar apoyo aéreo cercano a las fuerzas desplegadas en el centro y norte del país. Sujoi Su-25. El primer Su-25 recibido por Mali fue presentado con matricula TZ-20C en la Base aérea 101 de Bamako, que corresponde al sector militar de su aeropuerto internacional, el día 9 de agosto de 2022. Véase anteriormente en OSINT Sahel: «Un nuevo socio estratégico: la fuerza aérea de Mali y el material recibido de Rusia» (18 de abril de 2023). Se trata de un avión de ataque a tierra especializado en misiones de apoyo aéreo cercano y conocido por su resistencia a los daños. Este aparato sufrió un accidente mientras aterrizaba en Gao el día 4 de octubre de 2022. Falleció el piloto y un militar en tierra a consecuencia del impacto, además de resultar heridas varias personas tanto civiles como militares. El segundo avión Su-25 recibido por Mali fue presentado con matrícula TZ-25C el 19 de enero de 2023. Este segundo aparato Su-25 se estrelló al norte de Gao el 9 de septiembre regresando de una misión de combate. Según los rebeldes de la Coordinadora de Movimientos de Azawad fue derribado, mientras que la versión del gobierno es que sufrió un accidente en condiciones de mal tiempo. Un vídeo del Su-25 en vuelo, con el sonido de disparos desde tierra como fondo, y fotos posteriores de los restos del aparato, aparecieron en redes sociales. La abundancia de material gráfico permitió identificar claramente al aparato. La pérdida de los Su-25 supuso que la fuerza aérea de Mali dejó de contar con sus dos aparatos más capaces tras muy poco tiempo de servicio. El primer avión se perdió a los dos meses de su presentación mientras que el segundo duró en servicio menos de 8 meses. Los Su-25 procedían probablemente de excedentes rusos de la Guerra Fría. La única factoría del modelo monoplaza quedó en territorio de Georgia y desde la disolución de la Unión Soviética la industria rusa sólo produce una versión adaptada del modelo biplaza con la cabina trasera anulada. Aero L-39C. Adicionalmente, Rusia proporcionó a Mali aviones de entrenamiento Aero L-39C con capacidad secundaria de ataque a tierra. Según los registros del SIPRI, entre 2022 y 2023 un total de 11 aparatos fueron transferidos por Rusia a Mali. Otras fuentes elevan la cifra a 13 aparatos. Es casi seguro que se tratara de aviones procedentes de la fuerza aérea rusa por el perfil de color, con la ubicación de las marcas identificativas rusas tapadas. Días después de la pérdida del segundo Su-25, la Coordinadora de Movimientos de Azawad anunció el día 17 de septiembre de 2023 el derribo de una aeronave gubernamental. El lugar del impacto mostraba un cráter, lo que implicaría una aeronave de ala fija impactando a gran velocidad en un picado vertical. Los escasos restos mostrado impidieron identificar el aparato pero es muy probable que se tratara de un Aero L-39C. El aparato, según los rebeldes tuareg1, había realizado ataques en apoyo a las fuerzas gubernamentales bajo ataque en una base en Léré (región de Tombuctú). El mismo día circularon las imágenes de un Aero L-39C de la fuerza aérea de Mali con matrícula TZ-14C que habría realizado un aterrizaje de emergencia tras participar en las misiones de apoyo aéreo cercano de las fuerzas de Léré. El piloto habría sobrevivido pero el aparato sufrió daños considerables en el ala izquierda. La base de Léré fue finalmente capturada, apoderándose de los rebeldes gran cantidad de material. Véase en OSINT Sahel: «Pérdidas significativas de las fuerzas armadas de Mali en un contexto de guerra abierta en el norte del país» (20 de septiembre de 2023). En esas mismas fechas la fuerza aérea de Mali sufrió también la pérdida del helicóptero de transporte Mil Mi-8T matrícula TZ-99H pero en operaciones contra los yihadista de JNIM. El aparato había sido presentado el 9 de agosto de 2022 en Bamako. Por último, hay que recordar dos accidentes más. Un helicóptero Mil Mi-24 con matrícula TZ-01H sufrió un accidente en Bamako el día 22 de abril de 2023, en el que fallecieron sus tres tripulantes. Véase en OSINT Sahel «Accidente de helicóptero de combate de la fuerza aérea de Mali» (25 de abril de 2023). Mientras que el avión de transporte Ilyushin Il-76TD matrícula TZ-98T se salió de la pista en el aeropuerto de Gao el día 22 de septiembre de 2023. Véase en OSINT Sahel: «La presencia rusa en Mali se salda con bajas» (15 de octubre de 2023). Este aparato aparece en los registros del SIPRI como transferido a Mali en 2023. En noviembre de 2023 circularon imágenes de un Aero L-39 destruido en tierra que se habría estrellado el día 11 en el valle de Alkit (a 20 kilómetros de Kidal) y del que sólo habrían circulado imágenes días después. En mayo de 2024 un canal de Telegram ruso informó de la pérdida de dos pilotos trabajando como contratistas en África abordo de un aparato L-39. Se trataría de un aparato perdido el día 29 de abril y derribado por un grupo local del Estado Islámico cerca de Ménaka. Sujoi Su-24. La confirmación de la llegada de un Sujoi Su-24 a Mali la proporcionó una foto satélite obtenida por la empresa privada Maxar el 14 de abril de 2025 y distribuida por la agencia AP el 10 de junio de 2025 que mostraba un aparato en el sector militar del aeropuerto internacional de Bamako. Previamente el canal de Telegram del “Cuerpo Africano de las Fuerzas Armadas de la Federación Rusa” (Африканский корпус ВС РФ) había
Mali, líder en la producción de “oro blanco” en África Occidental

Mali ha inaugurado su segunda mina de litio en Bougouni, con una inversión de 65 millones de dólares en asociación con Kodal Mining del Reino Unido y Hainan Mining de China. Este proyecto, que produce 120.000 toneladas anuales de concentrado de espodumena, refuerza la ambición de Mali de transformar su riqueza mineral en crecimiento industrial y soberanía energética, situándose como el principal productor de litio en África para 2026.
Bamako resiste (de momento)

La llegada de convoyes de camiones cisternas a Bamako ha aliviado, por el momento, la situación en la capital de Mali. El país sufre una ofensiva yihadista dentro de una nueva estrategia de estrangulamiento económico que trata de aislar Mali de sus salidas al mar por Senegal y Mauritania. La ayuda militar rusa sigue siendo fundamental en una país donde la situación de seguridad se ha agravado en los últimos años. Una sensación de alivio en Bamako. La semana pasada la entrada de convoyes de camiones cisternas con combustible procedente de Costa de Marfil llevó un alivio, al menos temporal, a Bamako. La capital de Mali llevaba semanas viviendo una situación de crisis por la estrategia de estrangulamiento económico aplicada por la franquicia saheliana de Al Qaeda, el Frente de Apoyo al Islam y los Musulmanes (JNIM en árabe). Largas colas en las gasolineras, reducción de los servicios de transporte público y un encarecimiento de los productos básicos han afectado a la vida diaria de los malienses en la capital. Las advertencias de numerosos gobiernos occidentales para que sus ciudadanos abandonaran el país contribuyó al sentimiento de urgencia que se vio acompañado de titulares que describían un país “al borde del abismo” (Washington Post, 21 octubre 2025). Las últimas acciones militares del ejército de Mali parecen haber logrado mantener abiertas las rutas hacia el sur con Costa de Marfil, tras meses de ataques yihadistas contra las comunicaciones del país contra sus vecinos occidentales de Mauritania y Senegal. Mientras tanto, desde los medios oficiales se muestran operaciones contra el acaparamiento de combustible y prácticas de corrupción. Mali 🇲🇱 : Local sources report that a fuel tanker convoy has arrived in #Bamako, marking the second delivery within a week. pic.twitter.com/Z226qRkQBR — African News feed. (@africansinnews) November 8, 2025 El anuncio el 4 de noviembre por parte de la compañía logística francesa CGM CMA de suspender sus operaciones en Mali fue seguido por otro anuncio igual de MSC, el mayor operador logístico global con sede en Suiza. Negociaciones iniciadas por la junta militar de Mali llevaron a la empresa CGM CMA a cambiar su decisión y comunicar el 6 de noviembre que continuaría ofreciendo transporte de mercancías por carretera a Mali a pesar de las dificultades. Los tres países gobernados por juntas militares que forman la Alianza de Estados del Sahel (Mali, Burkina Faso y Níger) carecen de salida al mar y dependen de las comunicaciones por tierra con los puertos de los países vecinos que forman el arco atlántico de África Occidental. Nueva estrategia yihadista La actual crisis de Mali, que vive un conflicto armado desde 2012, se inició el pasado mes de julio con una ofensiva del Frente de Liberación de Macina, una de las facciones que forman el grupo JNIM en la región de Kayes. Se trata de la región más occidental de Mali y es el lugar de paso inevitable para el tráfico rodado directo entre Mali y Senegal. Es además, la segunda región que más aporta a la economía del país, después de la región de Bamako, albergando los principales yacimientos de oro de Mali. JNIM redobló la apuesta cuando el 3 de septiembre anunció un bloqueo a la importación de combustible de los países vecinos al oeste y sur de Mali en una estrategia de estrangulamiento económico que hizo que el conflicto armado del país se sintiera por primera vez en la región de la capital. La insurgencia yihadista sólo había logrado hacerse notar en Bamako de forma puntual, como en el ataque contra el aeropuerto internacional de Bamako de septiembre de 2024. Pero desde la intervención militar francesa en enero de 2013, que frenó el avance yihadista hacia el sur del país, la mayor intensidad del conflicto con las fuerzas yihadistas se ha vivido en la región central, en torno a la curva que traza el río Níger en Mali, junto con el norte del país. Allí operan también las fuerzas separatistas de los grupos tuareg y sus aliados. La guerra informativa dentro de la guerra. La ofensiva yihadista en Mali ha tenido su reflejo en el espacio informativo, pero los actores en disputa no son exclusivamente la junta militar que gobierna el país y las fiuerzas insurgentes as las que enfrenta. Sino que tienen como protagonista al gobierno y los medios de comunicación de Francia, la antigua potencia colonial que perdió su posición privilegadia en el Sahel. Titulares como “La ofensiva yihadista a las puertas de Bamako” y “Mali: ¿el país pronto estará en manos de los yihadistas?” de medios franceses insisten en una inminente caída de la capital y del país en manos yihadistas que no es compartida por los observadores sobre el terreno. Y que en realidad forma parte de la tormentosa relación del gobierno francés y la junta militar maliense, que el pasado mes de septiembre cortó la cooperación antiterrorista con Francia y expulsó a varios miembros del personal diplomático francés en Bamako. Uno de los blancos del esfuerzo informativo del gobierno francés en el Sahel es la alianza de las juntas militares con Rusia, país que ha ocupado el papel que hasta 2022 desempeñó Francia como aliado militar principal. El ministro de Asuntos Exteriores francés, Jean-Noël Barrot, declaró el 6 de noviembre que la estrategia de buscar asistencia en materia de seguridad en Rusia y grupos armados rusos, una referencia al Grupo Wagner, había resultado un fracaso. Mientras que en redes sociales, “Respuesta Francesa”, una perfil oficial del ministerio de Asuntos Exteriores compartía una vídeo contrastando los mensajes triunfalistas lanzados desde Moscú hace tres años con actual realidad sobre el terreno, insistiendo en que desde Francia se anticipó el fracaso de la ayuda rusa. The US commends the armed forces of Mali 🇲🇱 in their fight against Islamic extremist militants (JNIM). Today I had an excellent conversation with Mali’s Foreign Minister @AbdoulayeDiop8 to discuss our shared security interests in the region. Look forward to greater cooperation! pic.twitter.com/E3tge3sLnJ — Christopher Landau (@DeputySecState) November 4, 2025 En contraste con
Ghana busca ser un puente con la Alianza de Estados del Sahel

Las amenazas a la seguridad y la búsqueda de alianzas geoestratégicas alternativas ha llevado a las juntas militares del Sahel por un camino que les aleja del resto de países de África Occidental. Sin embargo, a su llegada al poder en 2025 el nuevo presidente de Ghana ha buscado canales de abierto de comunicación con las juntas militares. Ghana elevaría así su papel diplomático como intermediario imprescindible en un contexto de enrocamiento de las juntas militares. Integración regional de las juntas militares Como hemos visto en OSINT Sahel, las juntas militares del Sahel están desarrollando similares políticas de nacionalización de recursos, abrazando las mismas alianzas geopolíticas. En términos de seguridad no es diferente. El ministro de Defensa de Níger, Salifou Mody, anunció una fuerza conjunta de 5.000 tropas para combatir el terrorismo en la región liderada por la Alianza de Estados del Sahel (AES) que forman Mali, Burkina Faso y Níger. Esta fuerza contaría con capacidades propias, incluyendo medios aéreos, equipamiento especializado y sistemas de inteligencia avanzados. Esta acción se produce en un contexto de creciente inestabilidad en el Sahel, donde los ataques terroristas han aumentado significativamente en la última década. La región ahora concentra casi la mitad de las muertes por terrorismo a nivel mundial. 🇲🇱🇳🇪🇧🇫| Image of the AES joint force. Back in january, Niger announced the creation of a joint force of 5,000 troops from military-led neighbours Niger, Burkina Faso, and Mali to carrying out counterterrorism operations in the Sahel. pic.twitter.com/ZcRe95nb0P — Iván (@FpAnalisis) March 6, 2025 La creación de esta fuerza conjunta representa un cambio hacia una mayor colaboración regional y autonomía en la lucha contra el extremismo. Los tres países miembros de la AES se han distanciado de Francia y otros socios occidentales, buscando consolidar su soberanía y capacidad de respuesta ante las amenazas de seguridad. Esta iniciativa se suma a otros esfuerzos de integración de la AES, como la introducción de un sistema de pasaportes común y la profundización de la coordinación militar para combatir las insurgencias yihadistas vinculadas a Al Qaeda y grupos afiliados al Estado Islámico. La alianza surgió como respuesta a las tensiones con la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO) y como un medio para distanciarse de Occidente en favor de Rusia. La AES planea implementar varias iniciativas para fortalecer su integración, lanzamiento de un pasaporte biométrico válido para los tres países, la creación de un banco de inversiones para mejorar la integración económica, el establecimiento de una cadena de información común y el desarrollo de programas culturales y educativos. Ghana abre canales de diálogo Este fortalecimiento de relaciones entre las juntas y su firme distanciamiento con la CEDEAO llevo al presidente de Ghana a principios de marzo, pocos meses después de su elección, a realizar un tour por toda la región con la esperanza de limar asperezas. Su intervención como interlocutor entre bloques de la región ha despertado mucho interés. John Mahama, cree que Ghana puede ser clave para resolver las tensiones entre la CEDEAO y la Alianza de Estados del Sahel (AES). Mahama se reunió con el presidente de Malí, Assimi Goita, para discutir temas de seguridad, comercio y otros asuntos subregionales. Tras la reunión, Mahama destacó la necesidad de restablecer la confianza entre la AES y la CEDEAO. Además, Mahama mencionó las históricas relaciones entre Ghana y Malí y la disposición de Ghana para actuar como puente entre ambos bloques. Los líderes discutieron la restauración del comité de cooperación Mali-Ghana y el aumento del comercio bilateral, enfatizando la necesidad de mejorar las aduanas y la infraestructura. Níger, Malí y Burkina Faso se separaron de la CEDEAO para formar la AES, alegando la falta de apoyo del bloque en sus actividades contra el terrorismo y su sumisión a antiguas potencias coloniales. 🇳🇪🇬🇭 «We want to join the AES»: Ghanaians living in Niger welcome their President Mahama in Niamey https://t.co/NL3U3fCqKt pic.twitter.com/AfCaIGjywM — Sputnik Africa (@sputnik_africa) March 10, 2025 A su paso por Niamey, capital de Níger, el presidente Mahama se reunió con el general Abdourahamane Tchiani, presidente del Consejo Nacional para la Salvaguardia de la Patria. Las conversaciones se centraron en la mejora de la cooperación en materia de seguridad en el Sahel y África Occidental para combatir el terrorismo, la mejora del comercio entre ambos países y el fortalecimiento de los lazos bilaterales. Tchiani destacó la necesidad de colaboración y reconocimiento de la Alianza de Estados del Sahel (AES) por parte de la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO). El presidente Mahama enfatizó la necesidad de una mayor colaboración para luchar contra el terrorismo, que amenaza tanto al Sahel como a los países de la costa. Mahama agradeció a Níger por enviar una delegación a su toma de posesión el 7 de enero de 2025, señalando que Ghana y Níger han cooperado durante décadas en materia de comercio, ya que Ghana importa muchos productos agrícolas de Níger. La gira diplomática por el Sahel concluyó con una visita a Burkina Faso, donde firmó con el presidente Ibrahim Traoré una serie de acuerdos para impulsar la cooperación energética, la coordinación de seguridad y la integración regional. Durante la visita, se anunciaron nuevas iniciativas de cooperación en energía, aviación, comercio y seguridad. Mahama reveló planes para extender un gasoducto propuesto desde Accra hasta Burkina Faso y anunció que una aerolínea ghanesa planea lanzar vuelos diarios directos entre Accra y Ouagadougou. En materia de seguridad, ambos presidentes acordaron intensificar los esfuerzos conjuntos para combatir el terrorismo y las amenazas transfronterizas. También se comprometieron a facilitar el comercio y simplificar el tránsito transfronterizo. A lo largo de su gira, Mahama ha buscado reconstruir la confianza entre la CEDEAO y la Alianza de Estados del Sahel (AES), posicionando a Ghana como un posible puente en la región. Felipe Passolas
La ofensiva yihadista lleva a Mali a una crisis profunda

La violencia de las fuerzas insurgentes yihadistas en Mali ha entrado en una nueva fase con una estrategia de estrangulamiento de la capital del país, atacando a los convoyes de camiones que llevan combustible. Hasta ahora, los episodios más violentos en Mali habían sucedido en ciudades de provincias periféricas o en puestos militares aislados. Esta nueva estrategia afecta directamente a la capital del país y pone en evidencia las limitaciones de la junta militar que gobierna el país para realizar un control efectivo del territorio. Las acciones de la insurgencia yihadista has afectado las rutas terrestres de la parte más occidental del país y que conectan Bamako con países con salida al mar como Mauritania y Senegal. A map of the current situation in the western Sahel, where Mali, Burkina Faso, and Niger are fighting jihadist and separatist insurgencies. Due to the nature of the conflict, the operational areas of the insurgent groups are shown rather than ‘control’. pic.twitter.com/9mqWAwiD4D — War Mapper (@War_Mapper) September 29, 2025 Una estrategia de ahogamiento de la capital. Los tres países del Sahel sufrieron en mayo y junio numeros ataques de fuerzas yihadistas contra campamentos militares, marcando hitos estadísticos en ataques violentos. El ataque del 1 de junio de 2025 contra la base en Boulikessi (Mali) produjo, según Radio Francia Internacional, entre 75 y 90 soldados muertos. En ese momento se percibió un primer cambio de tendencia con ataques cada vez más frecuentes en núcleos urbanos, en vez de los habituales ataques y emboscadas en zonas urbanas. En julio de 2025 el Frente de Liberación de Macina, un grupo afiliado al Grupo de Apoyo al Islam y los Musulmanes, lanzó una ofensiva en las provincias más occidentales de Mali y limítrofes con Mauritania y Senegal. Esta ofensiva marcó el inicio de la nueva estrategia para ahogar Bamako de del Grupo de Apoyo al Islam y los Musulmanes, filial saheliana de Al Qaeda y más conocido por sus siglas en árabe como JNIM. El 3 de septiembre el JNIM anunció el bloqueo en Mali a la importación de combustible desde Guinea-Conakry, Costa de Marfil, Senegal y Mauritania. El líder del grupo JNIM, Abú Huzeifa Al Bambari, declaró en un comunicado que “no permitiremos que entre ni una sola gota de gasolina”. JNIM anunció además un bloqueo a las localidades malienses de Kayes y Nioro, ubicadas al oeste del país. Kayes se ubica a orillas del río Senegal y es un importante nodo de comunicaciones con el vecino Senegal, país cuyos puertos conectan a Mali con el exterior. Como destaca un informe del Timbuktu Institute, Kayes es la segunda región del país en aportación al Producto Nacional Bruto después de la región de la capital. Y por la Ruta Nacional 1, que conecta el puerto de Dakar con Bamako a través de Kayes, se mueven el 30% de las mercancías que entran al país. Sin olvidar, que la región de Kayes contiene el 80% de los yacimientos de oro de Mali. Por su parte, el Africa Center for Strategic Studies destaca en su repaso a la ofensiva yihadista en Mali que Nioro, la otra ciudad afectada por el bloqueo de JNIM, es un importante centro espiritual y cumple también un papel importante como nodo de comunicaciones entre Mali y Mauritania. #MaliYesterday (21/10), #JNIM ambushed a large convoy of fuel trucks (37 in total) escorded by #FAMA between Sikasso and Zégoua (2 km north of the border with the Ivory Coast). In just 4 days (18-21 october), JNIM destroyed 79 fuel trucks in 2 ambushes in Sikasso region. https://t.co/zOiS5nBFZI pic.twitter.com/8uM2QZO8cy — Brenno Fedi Fineschi (@Sahel_Tales) October 22, 2025 El ataque más grande tuvo lugar el día 14 de septiembre en la carretera Kayes-Bamako, resultando destruidos entre 40 y 50 camiones. Según informa la italiana Agenzia Nova el 29 de octubre de 2025, el bloqueo al transporte de combustible se ha hecho sentir en Bamako, con largas colas en las gasolineras y viéndose obligados los conductores a empujar sus vehículos y motocicletas muchas veces con la ayuda de viandantes. El transporte público en la capital habría sido reducido un 70%. El periodista Amadou Sidibé en Maliweb.net describe que «barrios enteros se sumergen en la oscuridad durante más de 10 horas por la noche». Y señala cómo la falta de combustible afecta seriamente la vida de los ciudadanos de la capital porque les impide desarrollar su actividad profesional y por tango ganarse el sustento. Por su parte, la organización sueca Africa Security Analysis afirmaba en su repaso a la situación de Mali con fecha 28 de octubre que aparte de los ataques de los grupos armados contra el transporte de combustible ha de tenerse en cuenta los “pagos retrasados, escasez de divisas y el efecto persistente de las sanciones de ECOWAS” que afectan a la economía de Mali. La escasez de combustible está teniendo efectos adversos, advierte Africa Security Analysis, en los servicios públicos de sanidad y educación. Los hospitales y centros de salud ven escasear sus reservas de combustible para accionar los generadores de electricidad. Mientras que el ministro de Educación anunció el día 27 de octubre la suspensión de toda actividad educativa hasta el día 9 de noviembre. La estrategia de ahogamiento económico de Bamako fue confirmada por Amadú Kufa, uno de los líderes del Frente de Liberación de Macina, en un comunicado analizado por la plataforma «Veille sahéliennne». Amadú Kufa estableció paralelismos históricos entre la actual ofensiva contra la junta militar de Mali con el asedio y caída de Hamdullahi, localidad de la región de Mopti, que marcó el punto final al Imperio de Macina en 1862. Diarra Transport, entre la junta militar y la violencia armada. En su comunicado del 3 de septiembre el JNIM anunció el bloqueo a la actividad de la empresa Diarra Transport, que se vio obligada a suspender sus actividades el 8 de septiembre. El grupo JNIM exigió a la empresa que se abstuviera de impedir a sus miembros el acceso a sus vehículos y que impusiera
Influencia de defensa turca en Mali a la sombra de la presencia militar rusa.

En un momento de cambios en la estructura de defensa en Malí, protagonizada por el traspaso de las operaciones de seguridad rusas de Wagner a Africa Corps, su incesante avituallamiento en forma de interminables convoyes cargados de carros de combate y vehículos blindados y el aumento exponencial de sus operaciones en contra de los grupos rebeldes y yihadistas que asolan al país, cabe preguntarse sobre el papel a priori menguante de terceros Estados en la esfera de seguridad maliense. Lo cierto es que el presidente de la junta militar, Assimi Goïta, asume desde que llegó al poder una política por la que ha tratado de ampliar el número de socios comerciales y bilaterales con el fin de evitar un exceso de influencia de cada uno de estos. El sector de la seguridad y de la industria de defensa no sería una excepción. Le Président de la Transition, SE le Col @GoitaAssimi , Chef de l’État, a accordé une audience, ce mercredi 18 octobre, à quatre membres de la société BAYKAR. Cette délégation était accompagnée par le min de la Défense et des Anciens combattants du Mali, le Col Sadio CAMARA. pic.twitter.com/RMj7uLSyAZ — Presidence Mali (@PresidenceMali) October 18, 2023 Además, según el medio francés Jeune Afrique existe cierta pugna de poder entre Assimi Goïta y el ministro de defensa Sadio Camara, debido a desavenencias propiciadas desde el Golpe de Estado y un excesivo poder por parte del presidente sobre el resto de los líderes del motín. Ambos tienen sus propios círculos y redes de contactos. Los dos bandos se han estado midiendo mutuamente y se han posicionado con el fin de acaparar la máxima cuota de poder. Es por ello que Sadio tenía grandes conexiones con Moscú y fue uno de los mayores impulsores para la llegada a finales de 2021 de Wagner a este país subsahariano. Por su parte, Assimi Goïta se acercó paulatinamente a Turquía para contrarrestar la influencia de su ministro y de Rusia. Este acercamiento a Turquía se llevó a cabo al amparo de la cobertura jurídica de los acuerdos de defensa y de industria de defensa firmados entre ambos países en 2015 y fue incrementando con las sucesivas visitas de Estado y representantes de empresas de defensa. 🇹🇷🤝🇲🇱 Aujourd’hui, lors d’un échange téléphonique, le Président Erdogan a réaffirmé son soutien indéfectible au Mali dans sa lutte contre le terrorisme. pic.twitter.com/dU87GWfJII — Général d’Armée Assimi GOITA (@GoitaAssimi) July 31, 2024 El producto de exportación estrella de la industria de defensa turca es el Bayraktar TB2, como ya cubrimos en OSINT Sahel, Malí ha recibido unos 17 sistemas MALE, llegando los primeros en diciembre de 2022 entrando en servicio a finales de 2023. Desde su recepción, han sido empleados ampliamente en la lucha contra de los rebeldes del Azawad y los distintos grupos yihadistas, tanto como vector de ataque como plataforma de reconocimiento y obtención de inteligencia (ISR). En noviembre de 2024 Malí recibió al menos dos drones tipo HALE del modelo Bayraktar Akıncı. En su presentación se observó el numeral de uno de ellos, TZ-99D; además, se expuso parte de su armamento potencial. Fueron inmediatamente puestos en servicio, explotando su elevado alcance de combate operando en el norte del país, cerca de la frontera con Argelia. 🇲🇱|#Mali: Turkish-made attack drones have conducted a wave of strikes over the past few days, reportedly striking targets with links to #JNIM near Segou and Macina, as well as north of Tenekou, and the #FLA in the country’s very north near El Guettara. pic.twitter.com/VDR1wbntWq — Charlie Werb (@WerbCharlie) March 16, 2025 Sin embargo, el destino de ambos puede haberse visto truncado precozmente. Según Wamaps, el 10 de enero de 2025 se estrelló uno de ellos en el aeródromo de Sévaré, en el centro del país, aunque no se ha observado ninguna prueba gráfica ni confirmación oficial sobre este hecho. El 1 de abril de 2025 las fuerzas armadas argelinas derribaron el segundo y último por haber penetrado dos kilómetros en espacio aéreo argelino, por lo que es de esperar que las operaciones contraterroristas en el norte vuelvan a ser escasas. Este hecho incitó a una crisis diplomática de una gran entidad entre ambos países, hasta el punto de que se requirió la discreta mediación del viceministro de exteriores de Turquía, Burhanettin Duran. Sin embargo, la crisis no se ha llegado a resolver a día de hoy. The Algerian army destroyed a #Mali|an UCAV (Baykar #Bayraktar Akıncı) after it allegedly penetrated 2 kilometers inside #Algeria around Tinzaouatene, probably looking for #Azawad rebels. The wreck, including MAM missiles, is in the rebel’s hands. https://t.co/PxZCEiIxxI pic.twitter.com/VfSYoTacJG — Perma (@Permafr95699535) April 2, 2025 Aparentemente la operación de estos drones corre a cargo de las FAMa; sin embargo, diversas fuentes afirman que la instrucción de los pilotos y mantenimiento es ejercida por la PMC SADAT, mientras que el sostenimiento logístico se realiza mediante la Fuerza Aérea Turca. Ya hemos hablado en OSINT Sahel de esta empresa privada turca, especialmente conocida por su discreción. El canal de Telegram ruso «África Árabe» publicó una entrevista realizada por el canal de televisión Al-Hadath el 15 de junio de 2024 con un portavoz del grupo rebelde Azawad llamado Mohamed Mauloud Ramadan. En el vídeo, este líder comentó el discreto papel de la PMC SADAT Consultancy en Malí. Afirmó que los contratistas turcos participan en las operaciones de combate contra Azawad del lado de las FAMa y del entonces presente Grupo Wagner. Sus efectivos se encontrarían agrupados principalmente en Bamako y varias otras zonas, encargándose principalmente en la gestión y el mantenimiento de los vehículos aéreos no tripulados usados por FAMA y Wagner en su lucha contra los rebeldes y yihadistas de todo el país, aunque sin participar en las hostilidades. Sin embargo, SADAT no es la única firma de seguridad turca presente en Malí. El 10 de noviembre de 2024 Canik Academy subió a su canal de YouTube un vídeo en el que se observa a operativos de la empresa otorgar instrucción a la guardia
El flujo de armas no cesa: nuevo material para Mali

El pasado 2 de agosto de 2025 un convoy con material militar de origen chino llegó a Bamako. Se trató de un lote de 36 vehículos a prueba de minas CS/VP14 fabricados por NORINCO en China y que, según algunas fuentes, formaban parte de un contrato por 160 vehículos. Véase anteriormente en OSINT Sahel: «Llegada a Bamako de un nuevo convoy de material militar procedente de China« (18 de agosto de 2025). La cantidad comprada implicaba la llegada de más vehículos a Mali. Y así hemos tenido noticias a través de «Brant Philips» en la red social X.com (anteriormente Twitter) del avistamiento de un convoy con material militar de origen chino en Guinea-Conakry de camino a Mali. Este nuevo convoy lo formaban varias cabezas tractoras remolcando góndolas donde se apreciaban vehículos 8×8 dotados de torre con cañón. Se trata del vehículo de apoyo de fuego NORINCO VN22B que también adquirió recientemente Burkina Faso, tal como informamos anteriormente en OSINT Sahel en «Burkina Faso recibe nuevamente material militar de China» (13 de agosto de 2025). Uno de los vehículos del convoy que transportaba el material militar de origen chino desde un puerto de Guinea-Conakry rumbo a Mali sufrió un percance por el camino. Podemos apreciar en la foto también compartida por «Brant Philips» una cabeza tractora de origen chino como las que emplea el ejército de Mali remolcando una góndola con dos vehículos a prueba de minas CS/VP14. Según los datos de la base de datos sobre transferencias de armas en el mundo que mantiene el Instituto de Investigaciones para la Paz Internacional de Estocolmo (SIPRI) la vecina Burkina Faso recibió en 2024 un total de 50 ejemplares del modelo CS/VP14, así que en el futuro su presencia será habitual en las operaciones militares en el Sahel. Los vehículos a prueba de minas se caracterizan por un casco reforzado en forma de «V» para disipar la onda expansiva y un centro de gravedad alto. Esto protege a los ocupantes del habitáculo de la detonación de minas o artefactos explosivos improvisados, un tipo de arma empleado habitualmente por los grupos insurgentes del Sahel. Este nuevo convoy con material militar de origen chino no ha sido la única novedad en Mali. Recientemente ha circulado un vídeo donde se aprecia el vuelo de dos aviones de ataque a tierra Sujoi Su-24. Footage presumably from Bamako today confirms two new Su-24 fighter jets deployed in Mali, and likely operated by the Africa Corps, there was news of a second one arriving few months ago, after the first one crashed in Gao, and it seems a third one also arrived. https://t.co/XNNZELm2ka pic.twitter.com/NKr5DfsEoF — Brant (@BrantPhilip_) September 16, 2025 Anteriormente un ejemplar de ese modelo había sido identificado en el sector militar del aeropuerto internacional de Bamako gracias a una imagen de satélite de la empresa Maxar Technologies, después de que el canal de Telegram del Cuerpo Africano ruso mostrara una foto tomada en el interior de la característica cabina lado a lado en un país no identificado de África. A las pocas semanas de haberse confirmado su presencia en Mali sufrió un accidente el 13 de junio de 2025. Le SU-24 de l’armée Russe a été endommagés par le FLA lors des combats du 13 juin 2025 et à finalement crasher ce 14 juin dans le fleuve, Région de Gao. pic.twitter.com/UCsWKk4XcU — ILILOU N’AZAWAD (@Amastane_) June 14, 2025 La incorporación de dos aviones de considerables capacidades al despliegue militar ruso en Mali refleja las limitaciones sufridas por la fuerza aérea de Mali y sus aliados rusos. Los dos aviones de ataque a tierra Sujoi Su-25 y otro Sujoi Su-24 llevados a Mali se perdieron en accidentes o en combate pocas semanas meses después de su llegada al país, sin que ninguno llegara al año de servicio en el Sahel. De los dos drones Bayraktar Akıncı comprados por Mali a Turquía uno fue derribado por Argelia el 1 de abril de 2025 en un polémico incidente que causó una crisis entre los dos países. El otro dron se habría estrellado, según fuentes de la oposición separatista del norte del país, meses antes. Aunque esta última información no ha podido ser confirmada. En cualquier caso, parece que los principales medios de ataque a tierra disponibles para las Fuerzas Armadas de Mali eran los entrenadores Aero L-39C, los drones Baytaktar TB2 y varios modelos de helicópteros, todos con unas capacidades de ataque a tierra inferiores a los Su-24, Su-25 y Akıncı perdidos por Mali. Así que parece lógico que el despliegue ruso en Mali sea reforzado con nuevos aparatos.