Vuelve la guerra al norte de Mali: la batalla por Anéfif

Los combates han vuelto al norte de Mali desde el inicio de una nueva ofensiva combinada el pasado día 4 de julio de 2026. OSINT Sahel ofrece aquí la primera puesta al día de esta nueva fase del conflicto armado que arrancó el pasado mes de abril. Segunda ofensiva combinada. El 25 de abril de 2026 Mali se vio sacudida por una ofensiva combinada de los separatistas del norte del país y los yihadistas de la franquicia local de Al Qaeda. Véase OSINT Sahel: «Ofensiva insurgente sacude Mali» (26 de abril de 2026). En el norte del país, las fuerzas rusas negociaron la rendición de sus bastiones en las ciudades de Kidal y Tessalit. Véase en OSINT Sahel: «Retirada rusa del norte de Mali» (27 de abril de 2026). Las fuerzas gubernamentales y sus aliados rusos se atrincheraron en las ciudades de Agelhok y Anéfif, últimos bastiones en el noreste del país. Por su parte, los separatistas del Frente Liberación de Azawad (FLA), grupo de mayoría tuareg, se dedicaron tras su victoria en Kidal a mostrar sus esfuerzos en lograr que la ciudad volviera la normalidad mientras llamaban a la población del norte del país a unirse a sus filas. Ambos bandos entraron en una pausa operacional para prepararse para la siguiente ronda de combates. Véase en OSINT Sahel: «Pausa estratégica en el norte de Mali» (8 de mayo de 2026). El 4 de julio arrancó una nueva ofensiva combinada del FLA y los yihadistas. Estos últimos lanzaron ataques en el sur y centro del país, aunque al igual que sucedió el día 25 de abril y posteriores no lograron tomar ninguna ciudad maliense. El día 7 de julio anunciaron la caída de una base militar en Sandaré, ubicada en la ruta que conecta Bamako con Kayes. Las acciones protagonizadas por los yihadistas en Mali merecen tratamiento propio y serán abordadas en OSINT Sahel más adelante. Mali 🇲🇱Le JNIM annonce d’avoir pris le contrôle total d’un caserne de l’armée malienne à Sandaré dans la région de Kayes cet après-midi du 7 juillet 2026. https://t.co/HGG6Af8kQF pic.twitter.com/WkEdFq0ZaV — Sahel Alerte (@SahelAlerte) July 7, 2026 El asedio de Anéfif Los ataques del día 4 de julio por parte del FLA se saldaron con la toma de la ciudad de Anéfif, mientras que las fuerzas gubernamentales y rusas han permanecido desde entonces atrincheradas en una base militar a las afueras de la ciudad. Se repetía así la situación vivida en Kidal el 25 de abril, cuando el FLA capturó la ciudad y las fuerzas rusas se refugiaron en la antigua base de los cascos azules hasta negociar su retirada. Esta vez, sin embargo, las fuerzas rusas no han abanado sus posiciones y ha comenzado una batalla en el que las fuerzas gubernamentales atacan desde el aire a los sitiadores de la base de Anéfif mientras que las fuerzas separatistas del FLA atacan los convoyes enviados desde Gao para aliviar el cerco. Desde el 25 de abril de 2026 las fuerzas rusas en Mali han contado con el transporte de tropas y materiales en helicóptero para reforzar posiciones aisladas y evacuar heridos evitando emboscadas y artefactos explosivos que hacen peligroso moverse por carretera. Además han empleado helicópteros en tareas de escolta de convoyes por las principales rutas del país. Rebels in Mali shot down a Russian Mil Mi-24 in service of the junta regime. The chopper along its crew have been destroyed. pic.twitter.com/PqFN9VFAZK — (((Tendar))) (@Tendar) July 5, 2026 El derribo fue confirmado por los varios vídeos y fotos tomados de los restos del aparato. Un análisis de las imágenes nos permite identificar el modelo (Mil Mi-24) por sus características semialas laterales para cargar armamento y nos permite identificar la variante Mi-24P por el detalle del montaje lateral fijo de cañón con un carenado con rejilla de ventilación. El helicóptero derribado ha sido identificado como el poseedor del numeral TZ-07H. Y puede que sea uno de los aparatos del modelo Mi-24P recibidos por Mali en marzo de 2022. El lugar del derribo fue identificado por Héni Nsaibia, experto de ACLED, como Tabrichat, una aldea de la región de Mali ubicada a 55 kilómetros al suroeste de Anéfif. Es altamente probable que el helicóptero derribado realizara tareas de escolta de convoy. Según el FLA, un convoy de fuerzas gubernamentales que partió de Gao rumbo a Anéfif fue emboscado. Una imagen cenital de ese convoy tomada por un dron ha sido difundida. أفادت تقارير ميدانية بوقوع مواجهات مسلحة في مالي أظهرت لقطات منها اضطرار عناصر من الجيش المالي ومجموعات الدعم الروسية الحليفة له إلى اتخاذ مواقع دفاعية خلف مركباتهم العسكرية للاحتماء من نيران قذائف FLA ووفقا للمصادر، فقد جرى رصد وتحديد تلك المواقع عبر طائرات استطلاع مسيرة. pic.twitter.com/KyKUT8l9XJ — khaoula ⚖️ (@boujtou_khaoula) July 8, 2026 Fotogramas del vídeo anterior han sido difundidos con el comentario de que se aprecian varios muertos al lado de cada vehículo, lo que reflejaría el gran número de bajas provocadas. En realidad, con las imágenes en movimiento, se aprecia que se trata de combatientes protegidos cuerpo a tierra en lo que podría ser un intercambio de disparos. Un segundo convoy habría partido en la noche del 7 al 8 de julio desde Gao. Ese convoy estaría formado por fuerzas del ejército maliense, personal ruso y milicias aliadas del gobierno del grupo GATIA. La situación de ese convoy en la tarde del día 8 de julio de 2026 es incierta. La batalla de los drones Desde el comienzo del asedio al campamento militar de Anéfis se ha podido comprobar que el FLA emplea drones en misiones de reconocimiento y ataque, una realidad presente en otras fases de la guerra. Véase: «Tácticas y tecnologías de la guerra en Mali y el Sahel» (22 de mayo de 2026). Mali 🇲🇱: remaining Russian mercenaries in Anefis appear to be in big trouble. Their garrison is surrounded and under constant fire. FLA drones monitor their every movement, a convoy of reinforcement was forced to turn around. They are in for an intense night of fighting.
Tácticas y tecnologías de las insurgencias en Mali y el Sahel

Los ataques en Mali después del 25 de abril de 2026 han vuelto a poner los conflictos armados en el Sahel de actualidad. La coordinación de los ataques del Frente de Liberación de Azawad (FLA) y el Frente de Apoyo al Islam y los Musulmanes (JNIM) refleja que los grupos armados en la región cuentan con medios cada vez más capaces. Aquí haremos un repaso a las tácticas y tecnologías empleadas por estos grupos en Mali y en la región. La moderna guerra nómada. Los grupos armados en el Sáhara y Sahel practican formas de guerra que son una adaptación de las tácticas de guerra nómada tradicionales actualizadas con el empleo de vehículos a motor. Los precedentes de la motorización de la guerra en el desierto del Sáhara se remontan a la Primera y Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, la motorización de los grupos insurgentes en el Sáhara y el Sahel es un fenómeno surgido en los últimos cincuenta años. En 1963 comenzó la primera revuelta tuareg en Mali como país independiente. Las acciones armadas de aquel entonces fueron descritas como “incursiones a lomos de camello contra puestos militares fijos” (Gamawa, 2022:63). Fue en la segunda mitad de la siguiente década cuando los combatientes del Frente Polisario emplearon vehículos terreno Land Rover en la guerra del Sáhara Occidental, alcanzando el sur de Marruecos y Mauritania. Sin embargo, más tarde, fue la guerra en Chad en los años 80 la que cautivó la imaginación global dando lugar al término “Guerras Toyota”. Las fuerzas gubernamentales chadianas se enfrentaron con blindados ligeros y vehículos todoterreno Toyota Land Cruiser FJ45 contra las bases y fuerzas blindadas libias en el norte del país. La táctica más conocida entre los pueblos nómada es la incursión en profundidad en territorio enemigo para atacar un campamento, normalmente para robar ganado. Este tipo de ataque se conocía en tiempos coloniales franceses como “razzia” (Sené, 2011: 139-142). Los militares españoles Vicente Guarner y José Guarner relatan en su obra de El Sáhara y el sur marroquí españoles, publicada originalmente en 1931, varios episodios de esta índole sucedidos en el norte del actual Mali en octubre de 1928 (Guarner y Guarner, 2009: 111-113). El uso de vehículos todoterreno 4×4 por parte de grupos insurgentes en África permitió emplear las mismas tácticas pero en ataques audaces a muchísima más distancia. Podemos encontrar ejemplos en el ataque del Frente Polisario contra Nuakchott, la capital de Mauritania en (Cooper, Grandolini y Fontanellaz, 2019:32) o los ataques chadianos al otro lado de la frontera contra la base de Maaten Al-Saara el 7 de junio de 1977 (Cooper, Grandolini y Delalande, 2016: 52) . Ya en el siglo XXI, destacan el ataque de la coalición rebelde contra Yamena durante la guerra civil chadiana en abril de 2008 y el ataque de los rebeldes de Darfur contra Jartum y Ombduram un mes después. El ataque contra Yamena fracasó por la participación de fuerzas francesas en los combates y por los problemas de los rebeldes para orientarse dentro de la ciudad, un problema que al parecer también sufrieron las fuerzas yihadistas del JNIM en el ataque del 25 de abril de 2026 contra la localidad de Kati, al norte de la capital de Mali. En todos los ejemplos destaca que la fuerza atacante cruzó con sigilo cientos de kilómetros de desierto para golpear por sorpresa su objetivo. Hay otro concepto asociado a este tipo de tácticas, aparte del concepto “Guerras Toyota”. Supuestamente en la guerra civil de Somalia durante los años 90 las ONGs camuflaron en su contabilidad los pagos a milicias por servicios de escolta como “apoyo técnico” (technical support en inglés), dando lugar al término “Technical” para referirse a un vehículo todoterreno tipo pick-up con una ametralladora pesada, un cañón sin retroceso o un montaje antiaéreo de cañones automáticos (Neville, 2018). Tras la toma de Kidal el 25 de abril de 2026, la fuerzas separatistas del Frente de Liberación de Azawad realizaron una demostración de fuerza en la que pudo verse gran cantidad de vehículos todoterreno Toyota Land Cruiser HZJ79, un modelo diseñado en los años 90 y que es empleado tanto por fuerzas gubernamentales como rebeldes en diferentes países del Sáhara y el Sahel. Dans le programme de libération totale du territoire de l’#Azawad , #Gao et #Tinbouctou seront les prochaines villes libérées de l’impérialisme #russe .Nous chasserons l’armée malienne de tout le territoire de l’#Azawad. Qu’Allah nous donne la victoire totale face à ces… pic.twitter.com/wQW8KDQhYu — outamashaq (@oumaragg) May 20, 2026 Novedades en el siglo XXI. Mientras las “Guerra Toyota” han mantenido su esencia en los últimos 50 años, durante el siglo XXI han aparecido varias innovaciones al modelo. La llegada al mercado africano de motos asequibles de origen chino añadió un nuevo elemento a la guerra motorizada en el Sahel. Las concentraciones de motoristas forman una nueva “caballería ligera” (Passolas, 2023) que fue introducida primero por los grupos yihadistas pero luego imitada por diferentes fuerzas gubernamentales en el Sahel, incluyendo las fuerzas armadas de Mali. Durante los ataques del 25 de abril de 2026 en diversos lugares de Mali pudimos ver la combinación de columna de todoterrenos y motos del JNIM. Mali🆘🔥🔥🥲 pic.twitter.com/b3uDtw2dfO — Doumbia premier (@Doumbiapremier) May 4, 2026 La reducción de costes y aumento de prestaciones de los sistemas de comunicación por satélite permitió que en las guerras civiles en Chad y Sudán grupos rebeldes emplearan terminales del operador emiratí Thuraya, uno de los primeros en ofrecer cobertura en África con terminales realmente portátiles, no muy diferentes a un teléfono móvil de generaciones anteriores. El servicio de telefonía satélite permitió la coordinación de grupos combatientes y las negociaciones no presenciales entre facciones de los grupos armados (De Waal, 2009). La siguiente generación de comunicaciones por satélite proporcionada por la empresa estadounidense Starlink, con transmisión de datos de Internet de banda ancha, apareció en los campos de batalla de Mali en 2024. Según Fiacre Vidjingninou, investigador asociado del Instituto Egmont de Bruselas, el empleo de sistemas Starlink permitió
La junta militar se recompone tras el ataque del 25 de abril

El martes 28 de abril el presidente de la junta militar de Mali, Assimi Goïta, apareció en público por primera vez desde el comienzo de la ofensiva insurgente (véase anteriormente en OSINT Sahel «Ofensiva insurgente en Mali«). Los días en que el líder de la junta militar estuvo en paradero desconocido tuvieron lugar toda clase de especulaciones sobre su estado de salud, su localización y su continuidad al frente del país que ahora parecen disipadas. Assimi Goïta retomó su agenda pública haciendo una visita a un hospital donde se recuperan heridos en los ataques del 25 de abril y luego a la madre de Sadio Camara, ministro de defensa asesinado en aquella jornada. Sin embargo, de forma significativa, la primera actividad pública del líder de la junta militar anunciada por la oficina de información del Gobierno de Mali fue un encuentro con el embajador de la Federación Rusa en Mali, Igor Gromyko. Assimi Goïta se dirigió al país el día 28 para anunciar que la «situación está bajo control». Al día siguiente presidió en Bamako una reunión del Consejo Superior de Defensa Nacional. Nuevamente se definió la situación del país como «bajo control», llamó a la población del país a la calma y a no caer en la desinformación. En ninguno de los casos se anunció alguna medida extraordinaria o se aportó alguna información novedosa sobre los ataques del día 25 de abril y posteriores, más allá de un plan de 16 puntos. El jueves 30 de abril tuvieron lugar los funerales por el ministro Sadio Camara. Mali : C’était l’arrivée du Président Assimi Goita aux obsèques du Général d’Armée Sadio Camara 30 avril 2026 pic.twitter.com/8eJC02F0OW — AES Alerte (@Aesalerte) May 1, 2026 El lunes 4 de mayo de 2026 un comunicado en la televisión pública ORTM de Mali anunció que el presidente de la junta militar asumirá la función de ministro de Defensa. Mientras tanto, el actual jefe del estado mayor de las fuerzas armadas de Mali (CEMGA), el general de división Oumar Diarra, asumirá también el puesto de ministro delegado de Defensa. La reacción a los ataques es una campaña de represión La muerte en un ataque con bomba en su domicilio del ministro de defensa de la junta militar de Mali propició una investigación oficial que rápidamente señaló a tres militares malienses en activo, dos exmilitares y un destacado opositor. Los tres militares en activo y uno de los exmilitares habrían sido detenidos. Mientras que el otro exmilitar acusado habría muerto en un enfrentamiento con las fuerzas de seguridad el día 25 de abril en Kati. La acusación contra los cinco supuestos cómplices ha sido acompañada de la difusión de sus fotos en redes sociales y un relato que presenta a Alassane Diallo alias «Abedi» como amigo personal del asesinado ministro Sadio Camara y se le señala como cómplice directo de la célula yihadista que perpetró el ataque contra su domicilio el día 25. Ha circulado la foto de su cadáver y una antigua foto que le mostraría con Sadio Camara. La acusación contra el doctor Oumar Mariko, destacado líder político en el exilio, tiene lugar días después de que fuera noticia por haber visitado un campamento del grupo yihadista JNIM para comprobar el estado de 17 rehenes y lograr la liberación de cuatro de ellos. Tras la acusación inicial contra el doctor Oumar Mariko y los otros cinco militares, ha sucedido la detención de un opositor más. El detenido sería Moussa Djiré, miembro de una coalición de jóvenes líderes malienses y al que se vincula con el doctor Oumar Mariko. Además dos opositores más han sido retenidos sin que haya información de si han sido detenidos o víctimas de un secuestro. El primero fue el abogado Mountaga Tall, retenido por unos encapuchados que lo trasladaron fuera de su domicilio. Sus familiares hablan de «secuestro» y han emitido un comunicado. El otro opositor retenido sería Youssouf Daba Diawara, que corrió la misma suerte el lunes 4 de mayo. Rusia trata de justificar su presencia en Mali Assimi Goïta recibiendo al embajador de la Federación Rusa como primer acto del que se informó al público tras varios días en paradero desconocido refleja la importancia del apoyo de Moscú a la junta militar de Mali. El encuentro bilateral sirvió para tratar la situación de Mali y para que el embajador ruso expresara el «compromiso de su país con la parte de Malí en la lucha contra el terrorismo internacional». El papel de Rusia en Mali estaba en aquellos días en entredicho por la retirada de Kidal pactada con el Frente de Liberación de Azawad, que provocó un efecto bola de nieve en el noreste del país (véase anteriormente en OSINT Sahel: «Retirada rusa del norte de Mali«). Desde entonces hemos visto a las fuentes rusas difundir abundantes vídeos y fotos de las operaciones militares del Cuerpo Africano ruso en Mali para transmitir a la opinión pública la idea de que su papel es imprescindible en mantener ciudades y puestos militares bajo control de la junta militar. La organización francesa «All Eyes on Wagner» publicó en su página web una identificación de los asistentes rusos en la reunión en Bamako, además de un mapa con la ubicación de las bases rusas en Mali. El embajador ruso en Mali apareció en el canal de televisión RT acusando a Ucrania y Francia de estar detrás de los ataques del 25 de abril. El perfil Africa Corps (presente en X.com, Facebook y Telegram) ha compartido abundante material gráfico relacionado con las acciones del personal militar ruso en Mali a partir del ataque del 25 de abril, modificando sus criterios en cuanto política informativa. Durante largo tiempo la presencia militar rusa en Mali fue bastante discreta, no habiendo más material gráfico al respecto que el que compartía a título personal algún contratista que ubicaba las fotos «en algún lugar de África». Este cambio de criterio responde a la necesidad rusa de mostrar la intensa labor de su personal en Mali cuando
Ofensiva insurgente sacude Mali

El sábado 25 de abril de 2026 desde primera hora en Mali arrancó una ofensiva coordinada entre las fuerzas separatistas del Frente de Liberación de Azawad (FLA)y el grupo yihadista Frente de Apoyo al Islam y los Musulmanes (JNIM en árabe). Y, aunque en los últimos diez meses Bamako se ha visto sometido a un intento de cerco por parte de las fuerzas del JNIM, esta nueva ofensiva conjunta se trata de la crisis de seguridad más grave que ha vivido el país desde 2012. El balance de las fuerzas insurgentes. Desde cada bando se han realizando afirmaciones triunfalistas pero la situación en algunas ciudades del país es incierta. Y si bien han circulado vídeos y fotos de las primeras fases de la ofensiva es difícil saber cómo han evolucionado los acontecimientos durante el resto del día. A última hora de la tarde del día 25 de abril el JNIM emitió un comunicado donde reconocía haber operado en coordinación con el FLA. Y revindicaba los ataques contra la residencia del presidente del país, la residencia del ministro de defensa, el aeropuerto de Bamako y objetivos militares en la ciudad de Kati. Además el comunicado afirmaba que la ofensiva había permitido tomar el control de las ciudades de Mopti y Kidal. además de la “la mayoría de los bastiones del ejército y los mercenarios en Sévaré y Gao”. El comunicado llamaba a Rusia a mantener sus fuerzas al margen de los combates, ofreciendo a cambio no atacar las bases con personal ruso no fueran atacadas. Por su parte fuentes del FLA afirmaban haber tomado la ciudad de Kidal y posiciones de las fuerzas gubernamentales en Gao, donde seguían los combates. Un medio afín al FLA describía la situación en Gao como “inestable”. Los ataques en torno a Bamako. Una alerta de seguridad de la Embajada de Estados Unidos en Mali mencionó la existencia de noticias sobre tiroteos en el aeropuerto de Bamako y en la localidad de Kati. A lo largo del día 25 no hubo más información sobre el aeropuerto, que ya había sido objeto de un ataque yihadista el día 17 de septiembre de 2024. En aquella ocasión los atacantes llegaron a dañar aparatos y grabaron imágenes en el interior de las instalaciones. Security Alert: Bamako, Mali – April 25, 2026On the morning of Saturday, April 25, there have been reports of explosions and gunfire near Kati and the Modibo Keita International Airport in Bamako. — U.S. Embassy Mali (@USEmbassyMali) April 25, 2026 Tampoco hubo noticias sobre al ataque a la residencia del líder de la junta militar. Sí circuló en cambio un vídeo que mostraría los restos de la vivienda del ministro de Defensa, Sadio Camara tras un ataque supuestamente realizado con un vehículo cargado de explosivos y manejado por un terrorista suicida. . Las imágenes fueron grabadas antes del amanecer, lo que indicaría que el ataque fue llevado a cabo en la madrugada del día 25. [MALI] Le domicile du ministre de la défense malienne, Sadio Camara, à Gao a été saccagé et il semblerait également que le chef d’état major du mali, Oumar Diarra, ait été assassiné. pic.twitter.com/5cTczpBzsf — Eye Think (@EyeThink_) April 25, 2026 La presencia de las fuerzas yihadistas se hizo sentir en Kati, localidad al norte de Bamako y sede de varias instalaciones militares. En torno a esa ciudad se vieron columnas yihadistas formadas por vehículos todoterreno. Civiles de forma espontánea se sumaron a los militares y se produjeron linchamientos de presuntos yihadistas, sin que sea posible confirmar que efectivamente las víctimas fueron yihadistas que quedaron rezagados o simplemente fueron personas sobre las que la muchedumbre descargó injustamente su rabia. Al parecer, el ejército habría rechazado los avances yihadistas sobre Kati. Un comunicado del Ejército Mayor de las fuerzas armadas de Mali a última hora de la tarde anunció una operación de “rastrillado” en Bamako, Kati y “otras localidades del interior del país”. Lo que indicaría indirectamente a presencia de fuerzas yihadistas cerca de la capital. Durante la noche se impuso un toque de queda en Bamako. La caída de Kidal La ciudad de Kidal, al noreste de Mali y capital de la región del mismo nombre, fue por su parte el primer objetivo de la ofensiva de los separatistas del FLA. Un portavoz del FLA, Mohamed Elmaouloud Ramadane, anunció en la red social X.com a primera hora del día que las fuerzas del FLA ya había tomado algunos objetivos dentro de la ciudad y continuaban su avance. En las siguientes horas se confirmaría que los separatistas se habían operado de puntos significativos de la ciudad. La residencia del gobernador de la región de Kidal, El Hadj Ag Gamou, fue uno de los lugares tomado por los militantes del FLA. El gobernador habría huido de la ciudad, dejando atrás un uniforme y el pasaporte. Otro de los ubicaciones de la ciudad tomada por los insurgentes fue el Campamento Nacional de Jóvenes de Kidal. Pero sin duda el lugar más significativo fue un monumento alzado en el centro de la ciudad, frente a la mezquita Al-Erchad. Tras la caída de Kidal, las fuerzas del FLA habrían llevado a cabo un «rastrillado de la ciudad» en busca de fuerzas gubernamentales aisladas. Se difundió un vídeo de un supuesto «francotirador ruso» abatido en un edificio elevado de Kidal. Sahel TV mencionó la existencia de negociaciones para permitir la salida de las fuerzas rusas. El perfil ruso Rybar Africa informó que «combatientes del Cuerpo Africano y unidades de FAMa se han atrincherado en un antiguo campamento de la ONU en las afueras del sur». Una información corroborada por el FLA que en la noche del día 25 emitió un comunicado en el que anunciaba haber tomado Kidal pero que «queda un pequeño reducto de resistencia residual, compuesto por mercenarios rusos del Cuerpo Africano y algunos soldados malienses atrincherados en el antiguo campamento de la MINUSMA». La incertidumbre sobre Gao y Sevaré. Como vimos, desde primera hora el portavoz del FLA anunció el avance de
Onda Corta, herramienta del poder blando chino en el Sahel

En 2026, las relaciones bilaterales se están fortaleciendo con el «Año de Intercambios entre Pueblos China-África», impulsado por la Cumbre de Beijing 2024, que incluye casi 600 eventos culturales, educativos y de telecomunicaciones como becas ampliadas, talleres Luban (programa de formación profesional y técnica impulsado por China en 15 países africanos, inspirado en un legendario artesano chino de la antigüedad) y visados culturales rápidos, priorizando juventud y conectividad digital. Los intercambios proponen cuatro iniciativas generales para toda África: priorizar desarrollo con aranceles cero al 100% de productos africanos, mecanismos sostenibles de intercambios culturales populares, intercambio de gobernanza y coordinación global defendiendo países en desarrollo. Todo esto se enmarca en la Cumbre de Beijing del FOCAC 2024. Aunque Malí se ha visto beneficiado por alguno de estos programas, por ahora continuamos cotejando estos avances. Recursos mineros y seguridad. En Osint Sahel ya hemos visto en los últimos dos años como China avanza en Mali en materia de recursos naturales y en particular en la minería del litio. La empresa Ganfeng Lithium posee el 65% de la mina de Goulamina inaugurada en diciembre de 2024. Produce 500.000 toneladas anuales de espodumeno, generando unos 160 millones de dólares al año para Malí (35% estatal). La mina de Bougouni también de litio está explotada por Hainan Mining (51%) y Kodal Minerals, este proyecto se encuentra en fase final de construcción para producción en el primer trimestre de 2025. #Mali 🇲🇱: Al-Qaeda in #Sahel (#JNIM) militants ambushed Malian Army (#FAMa) Troops in #Kayes State. As a result militants seemingly captured a #China-made 🇨🇳 Norinco VP11 MRAP (Mine-Resistant Ambush-Protected Vehicle) with W-85 heavy machine gun. pic.twitter.com/DLWmlQlffB — War Noir (@war_noir) January 19, 2026 En términos de seguridad, China firmó en septiembre de 2024 un contrato clave con Norinco para suministrar equipo militar, entrenamiento y transferencia tecnológica a las Fuerzas Armadas de Malí, incluyendo vehículos blindados MRAP CS/VP14 (36 unidades entregadas en 2025 de un total de 160) y drones, operaciones que se realizan con facilidades y sin condiciones políticas a diferencia de los contratos occidentales. El presidente Assimi Goïta y el ministro de Defensa Sadio Camara destacaron este apoyo durante la Cumbre FOCAC en Pekín, elevando la relación a asociación estratégica. Onda Corta: clave de la influencia china en Mali El pasado mes de enero, el presidente Assimi Goïta reafirmó el apoyo firme de Malí al principio de «una sola China» al recibir las credenciales del nuevo embajador chino Li Xiang en Bamako, destacando la profundización de la cooperación pragmática y la implementación de consensos de la Cumbre de Beijing del Foro China-África. Goïta enfatizó valores compartidos como la soberanía y la no injerencia, junto con proyectos para beneficiar a ambos pueblos. Mali se convirtió en país socio de la Iniciativa de la Franja y la Ruta de China al firmar un memorando de entendimiento de adhesión en 2019, China siempre acompaña sus andaduras internacionales tendiendo la mano tecnológica a sus socios, pero esto es algo que ya hizo en Mali hace más de 60 años. Le 6 janvier 2026, S.E.M. LI Xiang, nouvel Ambassadeur de Chine au Mali, a remis ses lettres de créance à S.E. Le Général d’Armée Assimi GOITA, Président de la trasition, Chef de l’Etat. pic.twitter.com/uXF5BwIOeI — 中国驻马里大使馆 Ambassade de Chine au Mali (@Chine_au_Mali) January 6, 2026 En un país con falta de infraestructuras y dificultades en la comunicación en áreas remotas, Radio Internacional China transmite desde Bamako desde hace décadas. El 25 de junio de 2024, la Sociedad Maliense de Transmisión y Difusión (SMTD) inauguró su nueva sede en el Centro Emisor de Kati, cerca de Bamako, que incluye los transmisores Kati 1 y Kati 2 —clave para ondas cortas de Radio Mali y Radio China Internacional (RCI)—, además de centros de datos, TNT y satélites. La cooperación Mali-China inició el 1 de septiembre de 1965 con la modernización de emisores en Kati (cuatro en total: dos para cobertura nacional de ORTM y dos alquilados a RCI por 10 años), seguida de aportes de Alemania (1982, emisores 100 kW), Libia, Malasia, Francia, Italia y más, sin interrumpir el alquiler chino. En 2007 se firmó otro protocolo por 10 años (tres emisores 100 kW, dos alquilados a RCI por 11 millones de euros para financiar mejoras), renovado en 2020 tras una pausa en 2018-2019 para renovaciones, consolidando Kati como pilar histórico de radiodifusión maliense. China utiliza las emisiones de radio en onda corta (short wave, SW) como herramienta de comunicación en el Sahel, estas señales se propagan fácilmente debido a las condiciones atmosféricas y la limitada infraestructura digital. La falta de ruido facilita la propagación y la recepción. Las emisiones de Onda Corta pueden viajar alrededor del mundo siendo difíciles de controlar algo que ocurre con mucha más facilidad con internet. A diferencia de las potencias occidentales que abandonaron la Onda Corta por internet, China mantiene transmisiones activas en idiomas locales, accesibles con receptores simples, para proyectar influencia cultural y contrarrestar narrativas europeas o rusas. Estas emisiones se perciben como «poder blando chino» o «colonización silenciosa», acusadas de manipulación mediática para adoctrinamiento, en un contexto de alta población joven y crecimiento demográfico que favorece las exportaciones chinas de tecnología y manufacturas. En el Sahel, China avanza más lento que en otras partes del África subsahariana, pero desplaza a la Unión Europea en exportaciones a la región. Entrando bien en Madrid la emisión en árabe de Radio Internacional de China (CRI) 🇨🇳, en este caso usando su transmisor de Onda Corta “Bamako II” en Mali 🇲🇱 para África. 📻 Receptor ATS-20+ (Si4732) con telescópica en interior.🔢 Freq 17880 kHz AM #shortwave #dx 📡🌍👇👇👇 pic.twitter.com/unxx5zgqxG — David Marugán (@RadioHacking) June 26, 2025 Radioaficionados reportan emisiones potentes de RCI desde allí en frecuencias como 5995 kHz o 11640 kHz, con bearing aproximado de 188° hacia audiencias africanas, consolidando esta alianza como ejemplo de «poder blando» chino en el Sahel. Hoy podemos captar fácilmente con una radio económica (15 euros) toda la programación de RCI desde el transmisor Bamako II emitiendo
Estados Unidos profundiza su presencia en África Occidental con la vista puesta en el Sahel

La política estadounidense para África entró en una fase de transición con la llegada de Donald Trump el 20 de enero de 2025 a la Casa Blanca. El continente africano parecía haber quedado fuera de la agenda hasta que finalmente quedaron trazadas las líneas maestras tras una cumbre de jefes de Estado Mayor africanos (ACHOD) organizada por el mando regional AFRICOM: prioridad a la lucha contra la violencia yihadista y acercamiento pragmático a las juntas militares. Véase sobre ese tema anteriormente en OSINT Sahel: “Estados Unidos bajo el gobierno Trump reajusta su estrategia para África” (7 de junio de 2025). La reconfiguración de alianzas de los tres países (Mali, Níger y Burkina Faso) que forman la Alianza de Estados del Sahel supuso no sólo la entrada de Rusia y la salida de Francia de la región, sino también el fin de la presencia de Estados Unidos en Níger. Allí Estados Unidos había establecido su centro de operaciones para el Sahel, con la presencia de aparatos operados por empresas privadas y drones. Un asunto que tratamos en OSINT Sahel: “Níger, base de operaciones áreas de contratistas estadounidenses en el Sahel” (18 de abril de 2023) La nueva estrategia del gobierno de Donald Trump para África ha llevado a ataques contra objetivos de grupos yihadistas en Nigeria y Somalia. En el caso de Nigeria se trató de un ataque con misiles de crucero Tomahawk llevado a cabo el día 25 de diciembre de 2025. Además, se ha detectado la operación en el interior de Nigeria de un avión de captación de inteligencia de la empresa contratista estadounidense Tenax Aerospace con base en Ghana. Las operaciones militares de Estados Unidos en la región de África Occidental fueron acompañados por vuelos de aparatos militares de transporte de pasajeros y carga. De todo ello hicimos un repaso en “Estados Unidos pone la mira en países del Golfo de Guinea” (29 de enero de 2026). La estrategia de Estados Unidos para África, aparte de darle prioridad a la lucha antiterrorista, se ha visto influida por el énfasis del gobierno Trump en favorecer los intereses económicos del país en sus relaciones exteriores. El día 24 de febrero de 2026 el gobierno de Estados Unidos celebró una cumbre ministerial en el Departamento de Estado sobre “Minerales Críticos” a la que asistieron representantes de 54 países y la Comisión Europea. Aquel día se firmaron memorandos de entendimiento entre Estados Unidos y once países, incluyendo uno con Guinea-Conakry. Además se firmó también un acuerdo de compra de activos en la República Democrática del Congo entre las empresa multinacional Glencore (con sede en Suiza) y el consorcio estadounidense Orion Critical Mineral Consortium, creado específicamente para invertir en “minerales críticos estratégicos”. Los esfuerzos de Estados Unidos de garantizarse el suministro de materias primas estratégicas forma parte de las iniciativas proteccionistas y aislacionistas del actual gobierno, que emplea el lema “America First”. Precisamente ese lema aparece en la nueva estrategia del gobierno Trump para África, que fue presentada el día 19 de marzo de 2026 en Washington D.C. por Nick Checker, funcionario senior de la Oficina de Asuntos Africanos. Bajo el lema “America First in Africa”, el gobierno de Estados Unidos bajo Donald Trump pretende establecer “relaciones mutuamente beneficiosas” que no se basen en la “ayuda, dependencia y la difusión de ideologías divisivas”, aceptando las diferencias en “cultura, historia y gobernanza”. Esto significa en la práctica un enfoque pragmático al a hora de abordar el trato con las juntas militares que han proliferado por el continente. Las prioridades que estable la estrategia “America First in Africa” incluye darle prioridad a la diplomacia comercial, liderar más misiones diplomáticas comerciales y llevar más empresas estadounidenses a África entre otras medidas. Y señala como ejemplo el Acuerdo de Asociación Estratégica en materia de minerales críticos con la República Democrática del Congo. La prioridad dada a los minerales críticos significa que en el futuro veremos esfuerzos especiales de Estados Unidos para estrechar aún más los lazos con el gobierno de Guinea-Conakry dentro de su estrategia de ser un actor relevante en África Occidental. Una de las conclusiones del análisis de las operaciones de Estados Unidos en África que vimos en “Estados Unidos pone la mira en países del Golfo de Guinea” (29 de enero de 2026) era que había quedado una zona ciega en África Occidental tras la retirada de la base de Agadez (Níger) y que sin duda Estados Unidos vería conveniente contar una base de drones en la región. Las especulaciones sobre la existencia de una base secreta en Ghana ha dado paso a la noticia publicada por la agencia Reuters el día 21 de marzo sobre la existencia de drones MQ-9 Reaper estadounidenses en la localidad nigeriana de Bauchi, donde estarían estacionados 200 militares estadounidenses y en donde funcionaría una célula de fusión de inteligencia binacional. La noticia de Reuters cita al general de división Samaila Uba, director de Información de Defensa de Nigeria, que informó de que los drones estadounidenses están ayudando a “identificar, seguir y responder a las amenazas terroristas” pero manteniéndose en un “estricto rol de no combatiente”. Estados Unidos habría desplegado fuerzas en Nigeria por iniciativa del país anfitrión. El medio francés Africa Intelligence enumeraba entre los problemas de Nigeria en materia de seguridad la falta de cooperación militar con países vecinos como Níger y Chad contra las amenazas comunes. De ahí que Nigeria haya buscado apoyos en países occidentales como Estados Unidos y Francia. Con este último firmó recientemente un acuerdo de cooperación militar. En el siguiente mapa elaborado por Chirs Dayton podemos ver sobre un mapa de África el radio de operación de los drones MQ-9 Reaper comparando la anterior ubicación de Agadez (Níger) con Bauchi (Nigeria). La comunidad OSINT ha identificado Bauchi como destino de un avión civil modelo De Havilland Canada Dash 8-200 y matrícula estadounidense N492BA. Se trata de un aparato operado por la empresa Berry Aviation que llegó a África procedente de Texas en octubre de 2024 y operó desde entonces en
Mali se refuerza y se presenta como la mayor potencia militar del Sahel

Las fuerzas armadas de Mali ha recibido recientemente diferentes lotes de armas procedentes de Turquía y China. Un hecho que, según la junta militar que gobierna el país, refuerza la supremacía militar alcanzada de Mali entre los países de la Unión Económica y Monetaria de África Occidental (UEMOA). La junta militar de Mali destaca en un un comunicado de prensa con fecha 1 de febrero de 2026 que la condición de principal potencia militar de la región estaría respaldada por el ránking Global Firepower 2026. La metodología de dicho portal es cuestionable pero sin duda la junta militar de Mali ha llevado a cabo un proceso de rearme significativo en el contexto de una creciente violencia yihadista en el país. El 30 de enero de 2026 tuvo lugar la entrega oficial por parte del ministro de Defensa de Mali, el general de cuerpo de ejército Sadio Camara, de nuevos drones para las fuerzas armadas del país. Se trata de nuevos drones Akinci, que fueron recibidos por el general jefe del estado mayor de las fuerzas armadas de Mali, el general de división Oumar Diarra. El acto contó con la presencia del jefe de la fuerza aérea de Mali, el general de brigada Alou Boï Diarra. La entrega se llevó a cabo en el Base Aérea 200, que corresponde con el sector militar del aeropuerto Mopti Ambodédjo en Sevaré. El general Camara destacó en su discurso que la entrega de los nuevos drones forma parte de un proceso de incorporación de “equipos modernos y eficaces” a las fuerzas armadas procedentes de “socios sinceros de Mali”. El general Camara hizo referencia a la amenza del terrorismo yihadista, que requiere “un ejército más moderno, autónomo y eficaz”. El modelo Akıncı se trata de un modelo de dron propulsado por dos motores turbohélices producido en Turquía por la empresa Baykar, célebre por su diseño Bayraktar TB2 que emplean varios países de África incluyendo Mali. Véase anteriormente en OSINT Sahel: «Los drones Bayraktar TB2 en Mali» (17 de mayo de 2023). Al contrario que el TB2, el Akıncı puede llevar una carga útil notable. Esto incluyen bombas de aviación de 500 libras, como las que fueron presentadas junto a los aparatos. En este caso se trataban de bombas Teber 82 dotadas del kit de guiado láser fabricado por la también turca ROKETSAN. Además se presentaron junto con el dron los modelos MAM T y MAM L de las llamadas «micromuniciones inteligentes» producidas por la empresa ROKETSAN, que consisten en bombas ligeras de guía láser y que son el armamento habitual de los drones de la empresa Baykar. En el pasado, Mali ya operó al menos dos drones Akıncı. Uno fue derribado por la fuerza aérea argelina en un incidente fronterizo mientras que del otro hay noticias sobre un accidente que lo dejó fuera de servicio Así que es altamente probable que los dos primeros Akıncı de la fuerza aérea maliense no estuvieran en servicio cuando llegaron estos dos nuevos ejemplares. El 31 de enero de 2026 un nuevo convoy de camiones cargado de material militar cruzó Bamako en dirección Kati. El convoy lo formaban cabezas tractoras con góndolas que transportaban diferentes modelos de vehículos chinos, incluyendo lanzacohetes NORINCO SR5 y piezas de artillería PCL-09. Esta última se trata de un cañón de 122mm montada sobre camión Shaanxi SX2150 6×6. Además de diferentes modelos de camión, pudieron verse blindados Dongfeng Mengshi, un vehículo 4×4 equiparable al Hummer estadounidense. El resto de nuevos camiones y vehículos todoterreno son presumiblemente vehículos de puesto de mando y/o apoyo logístico. #MaliA large convoy of military equipment arrived in #Bamako yesterday. pic.twitter.com/DygC6Khm2Z — Hasret Kargın (@KargnHasret) February 1, 2026 🇲🇱 Mali has received another shipment of equipment for the army. Deliveries include utility and logistics vehicles, as well as artillery. From the clip below, it appears they received at least 5 SR-5 GMLRS.Full video of the convoy runs for about 20 min. pic.twitter.com/Q3kqBhubpI — Sago (@18Echo0321) February 1, 2026 Estos nuevos vehículos y sistemas de armas se suman a los sucesivos lotes de material pesado que en 2025 llegaron a Mali, caracterizados por la llegada de material mucho más pesado y avanzado que el que disponía hasta entonces las fuerza armadas del Sahel. Véase anteriormente en OSINT Sahel: 🇲🇱 Mali has just received several hundred armored vehicles. Including VN22, Dongfeng Mengshi, & another Chinese 6×6 armored vehicle. pic.twitter.com/RNHG7XstqN — Sago (@18Echo0321) December 17, 2025
Puertos de Costa de Marfil, nodo logístico para el Sahel

La empresa china Ganfeng Lithium, tercer mayor productor mundial de litio, ha seleccionado el puerto de Abiyán en Costa de Marfil como ruta principal para exportar el mineral extraído de su mina Goulamina en Mali. Este proyecto, con una capacidad anual en la Fase I de 506.000 toneladas de concentrado de litio, inició su producción en 2024 y ya envió su primer cargamento a China en junio de 2025 vía carretera hasta el puerto. Ganfeng adquirió el control total del yacimiento en julio de 2025 por 342,7 millones de dólares, consolidando su expansión en África Occidental. El yacimiento de Goulamina, con reservas probadas de 211 millones de toneladas, fortalece la cadena de suministro global de litio para baterías, diversificando rutas desde África. Mientras, otras minas malienses como la mina Bougouni de Kodal Minerals optan por el puerto de San Pedro, también en Costa de Marfil, por motivos económicos. Destacan así la importancia de los puertos costamarfileños para el litio de Mali, país sin salida al mar. Inversión para consolidar a Costa de Marfil como eje de transporte. Africa Global Logistics (AGL), operador del principal puerto de Abidjan en Costa de Marfil, invertirá más de 60 millones de euros (unos 67 millones de dólares) en logística interior durante los próximos cinco años para consolidar a Costa de Marfil como eje de transporte y puerta de entrada para países sin litoral de África Occidental, como Malí y Burkina Faso. La compañía creará centros operativos en Ferkessédougou (norte), Bouaké (centro) y San Pedro (suroeste), además de almacenes secos con sistemas de refrigeración, para descentralizar operaciones y mejorar velocidad y eficiencia ante la centralización actual en Abiyán. El tráfico de contenedores en el puerto principal crecerá un 50% este año hasta 1,8 millones de TEU (unidades equivalentes a contenedores estándar de 20 pies), impulsado por la nueva terminal de contenedores finalizada en 2022, que atrae buques grandes de Asia, Europa y América, y por el aumento del consumo de la clase media y proyectos de infraestructura. La terminal ha atraído a los principales armadores mundiales MSC, MAERSK y CMA CGM, consolidando a Abiyán como puerta de entrada vital regional. Abiyán es el mayor puerto de África Occidental y el segundo de África subsahariana tras Durban, concentrando una parte significativa de la actividad económica de Costa de Marfil, que representa el 40% del PIB de la UEMOA (Unión Económica y Monetaria Occidental Africana). El gobierno marfileño está impulsando su plan nacional de desarrollo con gran inversión en infraestructura, transporte, y modernización portuaria para potenciar la integración regional y la cooperación internacional, especialmente con corredores terrestres clave como Abiyán-Lagos que conectan con corredores hacia el Sahel. La importancia geopolítica y logística de Costa de Marfil se relaciona también con la seguridad y estabilidad en el Sahel, donde se registran desafíos por violencia y terrorismo. El puerto de Abiyán es estratégico para facilitar el comercio y la llegada de bienes esenciales a países del Sahel, amortiguando la inestabilidad regional. Asimismo, la expansión de influencias no occidentales en la seguridad del Sahel no resta relevancia a este nodo logístico que canaliza recursos comerciales y humanitarios a la región. Países que explotan los puertos de Costa de Marfil y las rutas internas Países sin litoral como Burkina Faso, Mali y Níger dependen del puerto de Abiyán para la mayoría de sus importaciones y exportaciones. Usan la ruta terrestre Abiyán-Ouagadougou, la carretera Abiyán-Bamako y corredores ferroviarios para mover carga hacia y desde sus territorios. Benín, Togo y Ghana además de usar sus propios puertos, también transitan mercancías a través de Abiyán, especialmente insumos y productos industriales, aprovechando las conexiones principales son carretera mejoradas y vías ferrocarril para distribución regional. Países de la UEMOA utilizan Abiyán como nodo logístico clave para mercancías de exportación e importación, con rutas terrestres que conectan con las principales ciudades y zonas industriales dentro de la comunidad, facilitando el comercio intrarregional. Petróleo refinado y combustibles: Importados principalmente de China y Nigeria mediante el puerto de Abiyán, estos productos están destinados al consumo interno y también reexportación por vía terrestre a países sin litoral como Mali, Burkina Faso y Níger en el Sahel. Desde Abiyán, estas mercancías se transportan en camión y ferrocarril hacia el norte y noreste a través de las principales carreteras y corredores logísticos. Maquinaria y equipos industriales son importados de China, Francia y EEUU. La maquinaria pesada, equipos eléctricos y bienes de capital entran por Abiyán para el abastecimiento de infraestructuras para proyectos regionales a países vecinos. Productos alimenticios básicos arroz, trigo, pescado congelado, entradas desde Francia, España y EEUU, estos productos se distribuyen vía terrestre desde Abiyán hacia mercados nacionales y países vecinos de la UEMOA y Sahel. Seguridad de infraestructuras críticas. Un corte en las carreteras clave desde los puertos de Costa de Marfil colapsaría el comercio regional, ya que el 80% de las necesidades del Sahel dependen de infraestructuras costeras, con costes logísticos que ya alcanzan el 40% del valor de las mercancías. Estudios de seguridad confirman esta vulnerabilidad: el 65% de los 58.000 incidentes violentos en África Occidental (2000-2024) ocurrieron a menos de 1 kilómetro de carreteras, convirtiéndolas en campo de batalla para yihadistas que atacan convoyes, emboscadas e IEDs, especialmente en rutas Mali-Níger-Burkina Faso. Análisis de seguridad normalmente orientados desde empresa comerciales aludían a presiones terroristas como una amenaza a tener en cuenta en el comercio a través de corredores norteños de Costa de Marfil. Los ataques en Kafolo (2020) y Kolobougou (2023) tradicionalmente han agravado las interrupciones. PORT D’ABIDJAN :RENFORCEMENT DES CAPACITÉS DU DEUXIÈME TERMINAL À CONTENEURS Retrouvez cet article en cliquant sur le lien suivant 🔽https://t.co/kUxG3Ve9KT pic.twitter.com/GYBIvKQ2BG — PORT AUTONOME D’ABIDJAN (@PortAbidjan) August 11, 2023 Todas las rutas principales desde Abiyán hasta Bamako (Mali), Ouagadougou (Burkina Faso) y hacia Niamey (Níger) han sido asediadas. Las cifras han subido de 31 convoyes atacados entre el 2000 y el 2015 a 493 del 2016 al 2023, paralizando de una u otra forma tanto el comercio formal como el informal. Los cortes provocaron pérdidas en exportaciones sahelianas (algodón/minerales)
El azaroso destino de los aviones de combate rusos en Mali

Según datos recopilados por el Instituto Internacional de Investigaciones para la Paz de Estocolmo (SIPRI), Mali recibió varias aeronaves de ataque procedente de Rusia entre 2022 y 2024. Dos aparatos adicionales fueron visto en el desfile de la Fiesta de la Independencia en 2025. Esa flota de aparatos de ataque ha sufrido un número apreciable de accidentes y derribos que ponen en cuestión la capacidad de las Fuerzas Armadas de Mali y sus aliados rusos de proporcionar apoyo aéreo cercano a las fuerzas desplegadas en el centro y norte del país. Sujoi Su-25. El primer Su-25 recibido por Mali fue presentado con matricula TZ-20C en la Base aérea 101 de Bamako, que corresponde al sector militar de su aeropuerto internacional, el día 9 de agosto de 2022. Véase anteriormente en OSINT Sahel: «Un nuevo socio estratégico: la fuerza aérea de Mali y el material recibido de Rusia» (18 de abril de 2023). Se trata de un avión de ataque a tierra especializado en misiones de apoyo aéreo cercano y conocido por su resistencia a los daños. Este aparato sufrió un accidente mientras aterrizaba en Gao el día 4 de octubre de 2022. Falleció el piloto y un militar en tierra a consecuencia del impacto, además de resultar heridas varias personas tanto civiles como militares. El segundo avión Su-25 recibido por Mali fue presentado con matrícula TZ-25C el 19 de enero de 2023. Este segundo aparato Su-25 se estrelló al norte de Gao el 9 de septiembre regresando de una misión de combate. Según los rebeldes de la Coordinadora de Movimientos de Azawad fue derribado, mientras que la versión del gobierno es que sufrió un accidente en condiciones de mal tiempo. Un vídeo del Su-25 en vuelo, con el sonido de disparos desde tierra como fondo, y fotos posteriores de los restos del aparato, aparecieron en redes sociales. La abundancia de material gráfico permitió identificar claramente al aparato. La pérdida de los Su-25 supuso que la fuerza aérea de Mali dejó de contar con sus dos aparatos más capaces tras muy poco tiempo de servicio. El primer avión se perdió a los dos meses de su presentación mientras que el segundo duró en servicio menos de 8 meses. Los Su-25 procedían probablemente de excedentes rusos de la Guerra Fría. La única factoría del modelo monoplaza quedó en territorio de Georgia y desde la disolución de la Unión Soviética la industria rusa sólo produce una versión adaptada del modelo biplaza con la cabina trasera anulada. Aero L-39C. Adicionalmente, Rusia proporcionó a Mali aviones de entrenamiento Aero L-39C con capacidad secundaria de ataque a tierra. Según los registros del SIPRI, entre 2022 y 2023 un total de 11 aparatos fueron transferidos por Rusia a Mali. Otras fuentes elevan la cifra a 13 aparatos. Es casi seguro que se tratara de aviones procedentes de la fuerza aérea rusa por el perfil de color, con la ubicación de las marcas identificativas rusas tapadas. Días después de la pérdida del segundo Su-25, la Coordinadora de Movimientos de Azawad anunció el día 17 de septiembre de 2023 el derribo de una aeronave gubernamental. El lugar del impacto mostraba un cráter, lo que implicaría una aeronave de ala fija impactando a gran velocidad en un picado vertical. Los escasos restos mostrado impidieron identificar el aparato pero es muy probable que se tratara de un Aero L-39C. El aparato, según los rebeldes tuareg1, había realizado ataques en apoyo a las fuerzas gubernamentales bajo ataque en una base en Léré (región de Tombuctú). El mismo día circularon las imágenes de un Aero L-39C de la fuerza aérea de Mali con matrícula TZ-14C que habría realizado un aterrizaje de emergencia tras participar en las misiones de apoyo aéreo cercano de las fuerzas de Léré. El piloto habría sobrevivido pero el aparato sufrió daños considerables en el ala izquierda. La base de Léré fue finalmente capturada, apoderándose de los rebeldes gran cantidad de material. Véase en OSINT Sahel: «Pérdidas significativas de las fuerzas armadas de Mali en un contexto de guerra abierta en el norte del país» (20 de septiembre de 2023). En esas mismas fechas la fuerza aérea de Mali sufrió también la pérdida del helicóptero de transporte Mil Mi-8T matrícula TZ-99H pero en operaciones contra los yihadista de JNIM. El aparato había sido presentado el 9 de agosto de 2022 en Bamako. Por último, hay que recordar dos accidentes más. Un helicóptero Mil Mi-24 con matrícula TZ-01H sufrió un accidente en Bamako el día 22 de abril de 2023, en el que fallecieron sus tres tripulantes. Véase en OSINT Sahel «Accidente de helicóptero de combate de la fuerza aérea de Mali» (25 de abril de 2023). Mientras que el avión de transporte Ilyushin Il-76TD matrícula TZ-98T se salió de la pista en el aeropuerto de Gao el día 22 de septiembre de 2023. Véase en OSINT Sahel: «La presencia rusa en Mali se salda con bajas» (15 de octubre de 2023). Este aparato aparece en los registros del SIPRI como transferido a Mali en 2023. En noviembre de 2023 circularon imágenes de un Aero L-39 destruido en tierra que se habría estrellado el día 11 en el valle de Alkit (a 20 kilómetros de Kidal) y del que sólo habrían circulado imágenes días después. En mayo de 2024 un canal de Telegram ruso informó de la pérdida de dos pilotos trabajando como contratistas en África abordo de un aparato L-39. Se trataría de un aparato perdido el día 29 de abril y derribado por un grupo local del Estado Islámico cerca de Ménaka. Sujoi Su-24. La confirmación de la llegada de un Sujoi Su-24 a Mali la proporcionó una foto satélite obtenida por la empresa privada Maxar el 14 de abril de 2025 y distribuida por la agencia AP el 10 de junio de 2025 que mostraba un aparato en el sector militar del aeropuerto internacional de Bamako. Previamente el canal de Telegram del “Cuerpo Africano de las Fuerzas Armadas de la Federación Rusa” (Африканский корпус ВС РФ) había
Mali, líder en la producción de “oro blanco” en África Occidental

Mali ha inaugurado su segunda mina de litio en Bougouni, con una inversión de 65 millones de dólares en asociación con Kodal Mining del Reino Unido y Hainan Mining de China. Este proyecto, que produce 120.000 toneladas anuales de concentrado de espodumena, refuerza la ambición de Mali de transformar su riqueza mineral en crecimiento industrial y soberanía energética, situándose como el principal productor de litio en África para 2026.