Ruptura de acuerdos en Níger y un nueva conexión iraní

La junta castrense al mando del Gobierno nigerino anunció el pasado 16 de marzo, a través del portavoz del Consejo Nacional para la Salvaguarda de la Patria (CNSP), el coronel Amadou Abdramane, que daba por finalizados los acuerdos que permitían la presencia de tropas y empleados civiles del departamento de Defensa estadounidense en el país africano. El comunicado televisado dejó ver que una visita inesperada de representantes de Washington a territorio nigerino, fue la gota que colmó el vaso. Pero el trasfondo de la postura de  la junta militar se basa en  diversificar sus alianzas con potencias ‘alternativas’, entendiéndose la referencia explícita a Rusia. Níger estaría siguiendo los mismos pasos que las juntas de Mali y Burkina Faso. En la ruptura se destacó la injerencia de Washington en la independencia soberana nigerina para elegir sus aliados. En coronel criticó, la postura ‘altiva’ en la reciente vista de la subsecretaria de Estado para Asuntos Africanos, Molly Phee, la subsecretaria de Defensa para Asuntos de Seguridad Internacional, Celeste Wallander, y el comandante del mando regional para África de Estados Unidos (AFRICOM), general Michael Langley. A principios de año, en OSINT Sahel tratábamos los acercamientos que Níger tenía con Rusia y veíamos las reuniones diplomáticas donde Estados Unidos y la junta militar se habían declarado socios. Interés mutuo demostrado con el mantenimiento de las bases de drones y aceptando donaciones militares. En tan sólo unos meses vemos como la situación ha dado un giro de 180 grados y esperamos la salida de los soldados estadounidenses del país. Sin duda un buen ejemplo de la velocidad de cambio que está viviendo el Sahel desde que las juntas de Malí, Níger y Burkina Faso tomaron el poder. Unos 1.000 ciudadanos estadounidenses entre militares, personal civil y contratistas de empresas privadas relacionadas con la seguridad, tendrían que abandonar el país inmediatamente según el coronel Amadou. El general Langley en una entrevista reciente ha manifestado que el éxito de las campañas de desinformación rusa han propiciado la ruptura. El jefe del mando regional para África (AFRICOM) dijo el jueves 21 de marzo al Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes que «la Federación Rusa tenía su manual de jugadas. Tenían su juego aéreo a través de su desinformación». El Centro de Participación Global del Departamento de Estado de EE.UU, o GEC tiene un presupuesto de 61 millones de dólares en comparación con los más de 1.500 millones que Rusia gasta cada año en la guerra de la información. En referencia a esto, Langley dijo que «había que atacar de frente a la desinformación». La postura estadounidense con su socio nigerino tendría  dos líneas rojas claras, una sería su acercamiento a Rusia en temas de seguridad y por otra, el posible acuerdo en el que Níger proveería de uranio a Irán. Así lo ha defendido la Casa Blanca en sus reuniones. Los temores expresados por el Pentágono en términos de la injerencia rusa no sólo a través del grupo Wagner, sino con los programas de desinformación como acabamos de mencionar. The Wall Street Journal, va un paso más, con la publicación en marzo de un reportaje donde dice haber descubierto avanzadas conversaciones entre Irán y Níger, con un acuerdo preliminar firmado para el uso de Irán de los depósitos de uranio del país. A partir de este informe, los medios internacionales van añadiendo ‘fuentes anónimas’ conforme se va concatenando el eco del reportaje, referencias imposibles de cotejar. Desde OSINT Sahel hemos seguido los viajes de representantes del CNSP a Moscú y a Irán. Lo que sí da pistas de la preparación del terreno para unas relaciones más estrechas. Deriva que agrada al líder militar de Burkina Faso, Ibraheem Tarore, pudimos ver la celebración del encuentro la semana pasada entre el encuentro entre Irán y Níger, en una de sus publicaciones. En octubre de 2023, el ministro de Exteriores de Irán, Hosein Amirabdolahian, expresó a su homólogo nigerino, Bakary Yaou Sangare, el deseo de estrechar la cooperación en un encuentro en Teherán. Amirabdolahian manifestó que Irán tiene las capacidades en materia de energía para responder a las necesidades de Níger. Las visitas se han repetido y de nuevo en enero de este año, el presidente Irání, Ebrahim Raisi, elogió en Teheran ante Ali Lamine Zeine, primer ministro nigerino, el “futuro brillante” del “camino de independencia” del país de África occidental. Respecto a la presencia rusa en Níger, conocemos toda la tendencia que la Federación está siguiendo en África Occidental. Se han repetido las visitas institucionales a Moscú, también en enero de este año. Si bien Rusia y Níger han accedido a desarrollar lazos militares, el investigador Iván López Miralles, señala que lo interesante de esta reunión fue la participación de los viceministros de Defensa rusos, Yunus-Bek Yevkurov y Alexander Fomin. Yevkurov es quien “tomó el mando de las operaciones de Rusia en África y gestiona “Africa Corps”. Ayer mismo el General Abdouramane Tiani habló por teléfono con el presidente Vladimir Putin. Según Miralles, el paso lógico sería la entrada en el país de instructores rusos, pero por el momento no hay imágenes que lo confirmen. Ante esta situación se plantean distintas salidas, una ruptura dura siguiendo el repliegue francés de la región o de la MINUSMA en Mali. Que el tira y afloja de las negociaciones continúe fuera de cámara, no sería de extrañar que mientras se acepta material o ayudas con una mano, con la otra se quisiera mostrar una postura férrea alineada con la alianza de las juntas, Irán y Rusia, no olvidemos que cada país en el Sahel aunque comparten economías de pobreza extrema tienen sus propias particularidades en términos de seguridad. Lo que plantea un escenario más improbable sería una vuelta a la ‘normalidad’, eso requeriría por parte de Washington, muestras de pasos atrás en los acuerdos con Teherán y Moscú. Sin duda el difícil juego de la geopolítica se navegará por esas aguas, cuanto poco turbulentas.

Irán aspira a ser aliado de Mali

El pasado 3 de enero tuvo una reunión en Mali entre el coronel Malik Diaw, presidente del Consejo de Transición Nacional, y el embajador de la República Islámica de Irán en Mali, Hossein Taleshi. A la salida de la reunión, el embajador iraní anunció que su país ayudaría a Mali en materia de agricultura, ganadería y pesca, además del procesamiento de materias primas. También se anunció la próxima apertura de dos facultades universitarias iraníes en Mali. La primera tendrá carácter “técnico y profesional”. La segunda serán un nuevo “centro de innovación en Tecnologías de la Información”. Estos contactos no son los primeros entre Mali e Irán, sino que forman parte de lo que el diario francés Le Monde ha descrito como «ofensiva diplomática” de Irán en el Sahel. Ambos países decidieron “elevar el nivel de sus relaciones diplomáticas” en febrero de 2022, según informó la agencia de noticias EFE, con motivo de la visita del ministro de Asuntos Exteriores iraní, Hosein Amir Abdolahian, a Mali en agosto de aquel año. Se trató del primero de varios encuentros bilaterales. El día 23 de agosto de 2022 los ministros de Asuntos Exteriores de Mali e Irán anunciaron en Bamako la intención de reforzar la cooperación militar en materia de seguridad y defensa. Además, ese mismo día ambos ministros presidieron la Comisión de Cooperación Económica Conjunta que acordó incrementar los vínculos de ambos países en materia de enseñanza universitaria, investigación científica, desarrollo rural, industria, comercio, energía y agua. Al ministro de Asuntos Exteriores iraní le acompañaron en su viaje más de treinta hombres de negocios de su país para explorar potenciales negocios en Mali. Según declaró entonces el presidente de la Cámara de Industria y Comercio de Mali, Yusuf Batthily, su país carecía de modernas plantas de procesamiento de carne y leche y en aquella ocasión había encontrado interés por parte iraní por establecer mataderos y plantas de procesamiento de carne.   En febrero de 2023 la ministra de Educación Nacional de Mali, Sidibé Dédéou Ousmane, recibió al embajador de Irán. Este último invitó a las autoridades malienses a visitar su país. Y en el encuentro se abordó que estudiantes malienses se trasladaran a Irán para seguir allí su formación. En mayo de 2023 siguieron los encuentros bilaterales, pero esta vez tuvieron lugar en Irán. El coronel Sadio Camara, ministro maliense de Defensa, se reunió en Teherán con su homólogo iraní, el general Mohammad Reza Ashtiani. En las declaraciones de ambos criticaron el papel de Occidente en África. Además, el ministro iraní agradeció el apoyo maliense al a causa palestina y reiteró la voluntad de Irán en ayudar a Mali en la lucha contra “la amenaza de grupos terroristas”. Según recogió la agencia de noticias iraní Tasnim, el ministro también mencionó que Irán “está preparado para compartir su equipamiento, experiencias y capacidades en materia de formación con Mali en la guerra contra el terrorismo”. Esta disposición iraní de transferir armamento a Mali fue recogida con preocupación por la prensa israelí. El 19 de julio de 2023 el ministro maliense de Comunicación y Economía Digital, Alhamdou Ag Ilyène, recibió al embajador iraní. La agenda del encuentro incluyó la creación de un centro de innovación en Mali y el reforzamiento de las capacidades de la televisión nacional maliense, además de la cooperación entre ambos países para mejorar la infraestructura digital de Mali y contribuir a su desarrollo económico. Aunque no se especificaron los detalles, se anunció que Irán formaría a personal maliense del ministerio de Comunicaciones y Economía Digital en materia de telecomunicaciones, ciberseguridad y telefonía 5G. Por su parte, los ministros de asuntos exteriores de Mali e Irán se encontraron en el mes de septiembre de 2023 en Nueva York, coincidiendo con la sesión anual de la Asamblea General de Naciones Unidas. La agenda de aquella reunión incluyó la potencial cooperación en materia de salud, tratamientos médicos, ciencia, tecnología, educación, ganadería y agricultura. Y se mencionó una futura reunión de la Comisión de Cooperación Económica Conjunta. El pasado 19 de octubre de 2023 el ministro maliense de Defensa, el coronel Sadio Camara, recibió en audiencia al embajador iraní. La agenda de la reunión en aquella ocasión giró en torno a la cooperación en materia de defensa y seguridad. No se aportaron detalles en aquel momento, pero el coronel Camara declaró que Mali está interesado en estrechar sus relaciones con Irán y recibir formación, material y asistencia técnica en materia de defensa. Conclusiones. El acercamiento entre Mali, país regido por una junta militar, y la República Islámica de Irán está evidentemente relacionado con el mal momento de las relaciones de Occidente con varios países del Sahel. La junta que gobierna Mali necesita de apoyos externos e Irán está aprovechando los vacíos existentes.  Ahora queda ver la capacidad de Irán de concretar de manera tangible las ofertas de ayuda y cooperación. Mali es un país con una economía en desarrollo con grandes necesidades de ayuda internacional, así que la lista de campos en los que Irán puede ofrecer ayuda es amplia. Hemos visto repetidamente menciones al sector primario (agricultura, ganadería, pesca, desarrollo rural, energía y agua), además de la demanda maliense de ayuda para procesar materias primas. Además, hemos vistos que en los contactos bilaterales se ha mencionado la demanda maliense de cooperación en materia educativa, sanitaria y tecnológica. Por último, se ha mencionado la demanda maliense de cooperación en materia de seguridad y defensa. Este último es lo que seguramente más alarmas hayan despertado, pero todavía no se ha podido constatar el desembarco de personal y material iraní en Mali. La asistencia iraní a Mali en materia de telecomunicaciones, telefonía 5G y ciberseguridad ofrecerá además posibilidades de penetración en el país del aparato de inteligencia iraní. Pero de la misma forma que Mali alberga un enorme potencial para Irán de convertirse en un aliado imprescindible por la amplia demanda de cooperación internacional tras el vacío dejado por la crisis de relaciones con Occidente, está por verse que Irán cuente con el músculo financiero, el

Irán emplea Mali y Burkina Faso como tapadera para adquirir aviones Airbus A340.

Recientemente vimos la existencia de distintas noticias e indicios de que, ante la existencia de sanciones económicas de Occidente, Rusia podría estar usando Mali y países de la región como puerta trasera para realizar operaciones comerciales con terceros. Existe otro país, sometido también a sanciones internacionales que estaría usando Mali para evadirlas: Mali. El pasado 30 de mayo, Babak Taghavaee, un conocido especialista en temas aeronáuticos que colabora con medios internacionales, anunció haber tenido noticias de que dos aparatos Airbus A340-212 habrían volado desde el aeropuerto de Kertajati, en la isla indonesia de Java Occidental, a Irán. Se trataba de dos aparatos con matrícula de Mali TZ-DTA y TZ-DTC. Según Babak Taghavaee, los dos aparatos tenían previsto volar desde Indonesia y Mali, pero durante el trayecto se habrían desviado al aeropuerto de Chabahar, en el suroeste de Irán. En el traslado de los aparatos habrían participado Mahdi Maghfouri, antiguo general del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica y ahora directivo en la aerolínea iraní Mahan Air. Curiosamente, los dos Airbus A340 almacenados en Indonesia habían pertenecido entre 2006 y 2020 a la fuerza aérea de Francia, destinados en el Escuadrón de Transporte 3/60 “Esterel” con base en Creil-Senlis. Al parecer los aparatos rara vez realizaron misiones de transporte de personalidades y se dedicaron fundamentalmente a transportar militares franceses en despliegues internacionales. Ambos aparatos llegaron a ostentar las matrículas civiles francesas F-HFDD y F-HLMG. Matrícula francesa Modelo Nº de construcción F-HFDD Airbus A340-212 75 F-HLMG Airbus A340-212 81 Los aviones fueron adquiridos por la empresa francesa LMO Aero y fueron trasladados desde Francia a Indonesia en abril y mayo de 2022. Al tiempo de su estancia en Indonesia los aparatos fueron pintados de color blanco. No se trataría de la primera vez que Irán empleas países africanos como intermediarios para adquirir aviones. El blog “Feit of fake” informaba de los extraños movimientos de cuatro Airbus A340-300 que habían despegado el 23 de diciembre de 2022 desde Johannesburgo rumbo a Uzbekistán, pero una vez en el espacio aéreo de Irán, los cuatro aparatos aterrizaron en Teherán. El día antes de su vuelo, los cuatro aparatos aparecían registrados en Guernsey, una dependencia británica en el Canal de la Mancha. El día de su partida el registro cambió a Burkina Faso, empleando las matrículas civiles de Burkina Faso XT-AKA, XT-AXB, XT-AKK y XT-ALM, aunque no queda claro la asignación a cuáles aparatos.   Según “Feit of fake”, los cuatro aparatos habían servido previamente en Turquía y, tras ser vendidos por la empresa Avro Global de Hong Kong a Africa Charter Airline, habrían terminado en manos iraníes. Matrícula turca Modelo Nº de construcción TC-JDM Airbus A340-311 115 TC-JDN Airbus A340-313X 180 TC-JIH Airbus A340-313X 270 TC-JII Airbus A340-313X 311 Según Babak Taghvaee, los pilotos de los cuatro aparatos habrían declarado emergencia para aterrizar en Irán, lo cual habría merecido un comentario de la Organización de la Aviación Civil Internacional en Twitter. La utilización de matrículas y empresas de países africanos no significa necesariamente que Irán haya establecido una infraestructura compleja en el continente para realizar estas operaciones, pero reflejaría el interés del régimen de Teherán por las posibilidades que abren los países del Sahel como atajo para evadir las sanciones internacionales. Los precedentes de las operaciones rusas y la reciente visita del ministro de Defensa de Mali a Irán abren la puerta a todo un abanico de posibilidades.

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